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Una Fantasia entre Madre e Hijo – Capítulo 001
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Una Fantasia entre Madre e Hijo – Capítulo 001
Tras la separación yo estaba deprimida y no salía de casa, mi hijo me acompañaba en lo que podía y era de gran ayuda moral para mi. Cuando me libere de la depresión yo observaba que mi hijo se había convertido en todo un hombrecito, y alguna vez le pillaba mirándome con ojos de deseo, pero yo lo atribuía a que se había convertido en una persona bastante retraída tras la separación y no estaba dispuesta a que mis problemas pudieran mellar su personalidad así que no di importancia a sus miradas, pero hubo un momento que me empecé a preocupar ya que él continuamente me miraba. Atribuía su comportamiento a nuestra separación, pero me tenia que cerciorar si era atribuible a la separación o si había alguna cosa mas. Empecé por hacer lo que habría hecho cualquier madre, revisar su cuarto cuando el no estaba, tenía guardado a buen recaudo un fajo de revistas porno, me pareció normal para su edad, las estuve mirando y había una que tenia dos hojas pegadas, las despegue y vi que se habían pegado por una corrida de él, al ver lo que había en las hojas me quede estupefacta …. Se podía ver como una mujer que se parecía a mi le estaba haciendo una felación a un joven que se parecía a mi hijo. Esto me dio que pensar e imagine que mi hijo se masturbaba imaginándose en el papel del chico de la revista y a su vez la mujer que aparecía hacia las veces de su madre. Yo de todas maneras anteriormente noté que mi ropa interior había sido tocada y sabiendo que era mi hijo el que lo hacia, me dispuse a comprobar hasta donde seria capaz de llegar él y yo.
Las noches siguientes fue apareciendo en mi cabeza a ráfagas, pequeños episodios, en los que mi subconsciente fantaseaba sobre un encuentro sexual y me despertaba con las bragas mojadas, pero no podía ser, yo era su madre y creo que la soledad me estaba afectando, hacía mucho que no tenía relaciones sexuales y achaque a aquella circunstancia lo de las fantasías.
Una mañana se averió la lavadora y mi hijo era un manitas, le dije que arreglara la lavadora ya que no andábamos muy boyantes de dinero, él se agacho para comprobar el filtro, yo llevaba puesta una bata y debajo estaba en bragas y sujetador, cuando se tumbo para revisar el filtro, el muy ladino me pidió que le acercara un destornillador, me acerqué a donde estaba, me agache doblando las rodillas e inocentemente sin pensarlo abrí las piernas y cuando le di el destornillador él se quedó mirando mi entrepierna fijamente, me arme de valor y le dije :
-¿que te pasa?…. ¿te gusta lo que ves?
-perdona mama
-bueno acaba de reparar la lavadora y después hablamos
Cuando acabó de reparar la lavadora vino al salón y nos pusimos a hablar sobre lo que había visto, le dije que era normal que a su edad se hubiera fijado en las bragas pero que yo era su madre y que si tenia que explicarle algo sobre sexo que me lo dijese que yo en la medida que pudiese le ayudaría, ahí acabo la cosa, pero yo sabia que él seguiría espiándome. Por las noches los sueños cada vez eran mas cachondos mi subconsciente fantaseaba follándome a mi hijo y al final acaba tocándome y haciéndome unas pajas de antología ¡pero eso no podía ser era mi hijo¡.
Una tarde estábamos en el salón viendo una película y mi imaginación no paraba, me dispuse a trazar un plan para ver hasta donde era capaz de llegar él. Me puse unas bragas casi transparentes y encima la bata de estar por casa. Le dije que estaba muy cansada y que me había tomado una pastilla para dormir, que apagase la tele ya que quería dormir en el salón, el me dijo que se quedaría leyendo un libro. Paso una media hora en la que me hice la dormida, él no se movía, decidí pasar a la acción, deje caer una pierna de la butaca, quedando a la vista mis bragas, mi hijo se levanto, se acerco a mi y me dio dos empujones para ver si seguía dormida, yo no me moví. Se coloco delante mío y al ver que yo estaba profundamente dormida se atrevió a bajarse pantalones y calzoncillos, sacando su verga, acercó nerviosamente su mano a mi braga de la que sobresalían pelos por los lados y la retiro a un lado quedando al descubierto mi chocho. Aquello me estaba excitando, me excitaba la idea de saber que mi propio hijo me estaba viendo la raja y mi vagina comenzó a lubricarse, me imagine saltando sobre la polla de mi hijo y metiendomela en la boca, pero mi cabeza me decía que eso no podía ser, así que deje que él seguiría con su fiesta particular. Como ya tenia la braga retirada se acerco a mi vagina y creí que me iba a comer el clítoris pero no lo hizo, se dedico a ver y oler el chocho de su madre mientras se hacia una paja, al fin se corrió suspirando para que yo no me despertase. Cuando acabó me coloco de nuevo la braga en la misma posición y se sentó a esperar a que me despertara. Cuando me desperté, me dijo que había tenido un sueño y que gemía, me puse colorada para hacerle ver que me importaba y él al verme abierta de piernas, con todas las bragas al aire me dijo :
-mama se te cayó la pierna y no quise despertarte
-ya, ya se como me dices, te lo habrás pasado bomba viéndome las bragas otra vez ¿no?
-Bueno……, no quería mirar, pero lo vi
Estaba claro mi hijo me deseaba, por una parte me agradaba, pero por otra mi cabeza me decía que era imposible.
Al final decidí que ya era hora de dejarse de beaterias y hacer lo que el cuerpo me pidiese, estaría bien o no.
Una tarde me arme de valor y le dije que se sentara conmigo para hablar de lo que habíamos estado hablando el día de la lavadora, mi hijo se puso colorado.
-El otro día ¿por que me miraste las bragas?
-es que no he visto a una mujer en bragas nunca, bueno, me refiero al natural
-Bueno, yo soy tu madre y eso no esta bien, pero no quiero que te conviertas en
un reprimido sexual. A ver dime ¿que te gustaría ver?
-no se mama, no me atrevo
-venga tonto soy tu madre, entre nosotros no tiene que haber secretos
-Me gustaría verte en bragas y sujetador
-(armada de valor ) ¿te gustaría ver un conjunto sexy?
-¡me encantaría¡
-espera un poco que me voy a cambiar.
Me fui a la habitación, me desnude, me mire al espejo y vi que tenia los pezones en punta. Mi conejo estaba lubricadísimo, estaba súper excitada, me toque el clítoris y de la excitación que llevaba me corrí ahogando el gemido para que mi hijo no se diera cuenta que me había masturbado. Cogí un conjunto casi transparente y me lo puse, me vestí con un vestido ajustado y me fui al salón donde me esperaba él.
- bueno ya estoy aquí ¿que te parezco?
- estas muy bien mama…perdona
- gracias hijo, ven aquí y desabróchame la cremallera (el me bajo la cremallera)
Ahora quítame el vestido lentamente
- (me bajo el vestido por la parte delantera ) uuuffff¡¡¡ ¡que buena estas¡
- que……¿te gusta lo que ves?
- si, claro (veía que me comía con la mirada )
- ya veo (mire a su paquete, estaba que se le iba a salir por encima ), ahora iras al servicio a desahogarte ¿no?
-si, me voy
- espera hacemos una cosa, para que no te vea reprimido, te dejare que me veas cambiarme siempre que quieras ¿vale?
-ok, mama ¡tengo la mejor madre del mundo¡
Se fue al servicio a masturbarse y yo me acerque a la puerta en bragas y sujetador y oía como se la meneaba me toque de nuevo por encima de la braga y armada de valor me desnude sabiendo que la puerta estaba cerrada y me masturbe corriéndome al unísono con él, tuve que ahogar el gemido para que él no se diera cuenta de lo que estaba haciendo.
Las semanas siguientes nos habíamos desinhibido los dos, mi hijo me veía cada vez que me cambiaba, pero yo procuraba que no viera desnuda, de momento no sabia lo que iba a hacer así que opte por no enseñarle mas de lo que me había pedido.
Una tarde que llegue de trabajar el me estaba esperando para ver como me desnudaba, le note algo raro, comenzó a hablar :
-mama, me gustaría pedirte algo…. .
-dime
-es que no me atrevo
-¡no habíamos quedado que me dirías lo que fuera¡……¡ pues venga dime¡
-es que me gustaría verte desnuda
-bueno……. , no te quiero ver reprimido, me quieres ver desnuda, pues ahora mismo me vas a ver.
Me quite el vestido, le dije que se sentara en la cama para estar mas cómodo, me desabroche el sujetador y vi que mis pezones estaban como piedras, lo deje caer, metí los pulgares en el elástico de la braga y fui bajando poco a poco la braga, para darle mas emoción al momento, primero dejando ver el monte de venus y finalmente me la baje hasta que estuvo en el suelo.
-¿que te parece?
- que estas buenísima ¡
Estaba muy lanzada y no me pare a pensar lo que hacia en ese momento, me daba todo igual
-¿que mas quieres ver? ¿mi botoncito? (yo ya estaba como una burra en celo)
- ¡si enséñamelo¡
Puse una pierna sobre la cama me abrí el conejito y le mostré el clítoris, él estaba que se salía, me arme de nuevo de valor y le dije :
- ahora me toca ver a mi ¡enséñame tu polla¡ (el se quedo extrañado por mi lenguaje), se bajo pantalón y calzoncillos, sacando su herramienta, yo para que se sintiera bien al verle le dije que tenia una buena polla (la verdad es que tenia una buena polla)
- si quieres te dejo que te masturbes delante mío, mientras me ves
- vale, ¡tengo la mejor madre del mundo¡
Se hizo la paja y como estaba tan salido se corrió en un santiamén, yo me tuve que reprimir porque no quería dar pie a mas por el momento. Cuando acabo le dije que se vistiera y también que la próxima vez no lo hiciera a escondidas que a mi no me importaba, que a partir de ese momento le dejaba que me mirase cuando él quisiera, que entre nosotros no debía de haber secretos, yo era su madre y debía haber confianza.
Era verano y en la casa hacia mucho calor, le dije que en aras de su salud sexual si queríamos en la casa estaríamos desnudos o en ropa interior. Yo me sentía liberada podía estar en mi casa como a mi me diera la gana, lo malo es que mi hijo era un salido de mucho cuidado y a la mínima le veía mirándome el coño, por ejemplo se le caía de la mesa la cuchara y se agachaba para recogerla a la vez que me miraba el conejo, yo para darle una alegría me abría de piernas y le enseñaba lo que él quería ver, éramos una pareja naturista, eso le decía.
Yo seguía teniendo los sueños cada vez mas fuertes, soñaba que me follaba, que me metía el rabo en la boca, que me daba por el culo y finalmente se corría en mis tetas. Estaba mas que decidida a follármelo, pero mi cabeza seguía negándolo.
Una noche estábamos desnudos en el salón, estaban poniendo en la tele una película erótica, mi hijo estaba empalmado y me dijo:
- ¿mama tu no tienes deseos sexuales?
- pues claro, como tu
- ¿y como los mitigas?
- como tu, me masturbo
-me gustaría verte como lo haces
-¿no habíamos quedado que éramos una pareja naturista?
-si, pero me gustaría verlo
- vale……. pero prométeme que solo vas a mirar
- lo prometo
Me coloque delante de él me abrí el conejo y comencé a acariciarme el clítoris, mi conejo estaba muy lubricado en parte por el morbo que me daba ver como mi hijo me veía masturbarme y en parte por ver la polla que tenia delante, con una mano me tocaba el conejo y con la otra me acariciaba los pezones. Mi hijo empezó a menearse el rabo. Aquella vista hizo que mi calentura subiera y finalmente me corrí lanzando un gemido que casi asustó a mi hijo. Estaba supersalida, me acerque a mi hijo, me senté a su lado, le mire a los ojos, acaricie su pierna, subí lentamente hacia su polla, la cogí por la base y comencé a moverla lentamente, cuando vi que estaba a punto de correrse me acerque a su boca y le di un beso, el abrió su boca y nuestras lenguas se fundieron en un cálido beso mientras el se corría, ahogando los gemidos que salían por ella. Estaba desconcertada, un poco avergonzada, me sentía como una puta, pero me daba igual, en aquel momento decidí que mis sueños se harían realidad, iba a hacer lo que él me pidiera.
El era sumiso a lo que yo le decía, nunca hacia mas de lo que yo le dejaba, nuestra relación de madre-hijo había variado ahora era de pareja, aunque dormíamos separados cada uno en su cama, en cuanto nos levantábamos era una fiesta sexual, mi hijo era incansable, se hacia cinco pajas diarias y a veces yo le ayudaba.
Llego el día de su cumpleaños, hicimos vida normal, le regale un reloj, pero le dije que había otro regalo (que mejor regalo que yo misma, estaba decidida), se hizo de noche y nos fuimos a cenar fuera. Fui al restaurante sin ropa interior y el hizo de las suyas, tiro los cubiertos varias veces para verme el coño y yo cada vez que lo hacia me abría de piernas para que él lo viera bien, me dijo al oído que le daba morbo verme el conejo rodeados de tanta gente. Finalizamos la cena y nos fuimos a casa, me pregunto por su regalo y le dije que no fuera impaciente, en casa lo vería.
Nos desnudamos en el salón, puse música lenta y le dije que bailara conmigo, se puso como un burro pegaba su polla a mi conejo y yo me separaba como haciéndole entender que no me gustaba. Nos sentamos a charlar………
- ¿mama cual es mi regalo?
- ¿porque estas tan impaciente?
-no se, me pica la curiosidad
- ¿que te gustaría?
- no se, tengo de todo
- tu regalo………. ¡soy yo¡
- ¿como tu?……. . Explícate
- hoy solo por ser tu cumpleaños, voy a dejar que hagas y digas lo que quieras
- ¿a que te refieres?
- ¿que te gustaría hacer?
- ¿contigo?
-si, ¿te gustaría estrenarte?
- ¿te refieres a hacer el amor?
- claro ¿no te gustaría?. A mi me gustaría que me dijeses obscenidades solo hoy por ser tu cumpleaños, me gustaría sentirme una puta, si te he de ser sincera llevo pensando este regalo bastante tiempo.
-(se puso colorado, no se esperaba esto)claro que me gustaría, de hecho es mi sueño.
-pues hoy lo vas a hacer realidad, pero solo por hoy
-¡vale¡
- bien dos condiciones, una no se lo contaras a nadie y la segunda es que nos vistamos para dar mas morbo a la situación
- de acuerdo¡
Me fui a la habitación y me puse un conjunto que había comprado para la ocasión, estaba compuesto de braguita tanga, sujetador medias y liguero ¡quería sentirme como una puta¡ y esta noche lo iba a conseguir.
En el salón deje solo una luz tenue y música muy suave, nos pusimos a bailar muy lentamente, le susurre al oído que esa noche no era su madre, era su amiga, su compañera. Mientras bailábamos le dije que me fuera desnudando lentamente, desabrocho el vestido y lo deslizo hacia abajo poco a poco, se quedo de piedra al ver el conjunto, lanzó una exclamación. Le quité la camisa al ritmo de la música mientras iba besando su pecho, desabroche el cinturón, los botones del pantalón y deje caer al suelo la prenda. Le cogí de la mano y nos fuimos a mi cama, la música seguía sonando, le dije que se tumbara en la cama, empecé a desnudarme completamente, quedándome solo con el liguero y las medias. Me vi reflejada en el espejo y me gustó lo que vi. Mi hijo tenia el rabo como una piedra, me acerque a él felinamente y le fui dando besos por todo el cuerpo, desde el cuello hasta los pies. Subí hasta su boca y nos fundimos en un tórrido beso, mi mano buscaba ansiosa su polla, la cogí y empecé a meneársela lentamente, yo notaba su excitación así que como quería que la fiesta durase, me pare y volví a deslizarme hacia su sexo, lo cogí dulcemente y aparte el pelo de mi cara para que mi hijo pudiera ver lo que le iba a hacer. Coloque su espalda sobre el colchón y puse su verga mirando al techo, me coloque para que él pudiera verme bien y fui dando besos desde la base de la verga hasta la punta, finalmente me introduje su cabeza en la boca y con suaves movimientos él me folló la boca, era un movimiento que a mi me hacia suponer que no duraría mucho pero me equivoque, él aguantaba denodadamente hasta que vi como apretaba el culo, por lo que mis movimientos se aceleraron y recibí una descarga de semen en la boca, que me trague dejando su polla limpia. Nos quedamos tendidos en la cama sin decir una sola palabra. El comenzó a abrazarme y me dio un beso que me supo a gloria, deslizo su mano por mi cuerpo, yo le notaba nervioso. Le tranquilicé, y me comenzó a magrear las tetas, se paro en los pezones y se puso a tocarlos suavemente, los tenia erguidos, le dije que me comiera las tetas si eso era lo que quería hacer, saco su lengua y la paso por los pezones recorriendo la aureola, metió una teta en la boca y me mordisqueo el pezón. Estuvo bastante rato comiéndome las tetas y se fue deslizando hacia abajo, mi conejo estaba lubricadísimo, me fue dando besos por todo el cuerpo y cuando llego al conejo se paro para admirarlo bien cerca, baje mis manos y abrí los labios vaginales.
- ¿que te pasa Raúl por que te paras?
-es que estoy viendo lo bonita que es mi madre
-ésta noche no soy tu madre, llámame Elena y quiero que me digas obscenidades
-esta bien Elena ¿quieres que te coma el coño?
-Si, Raúl cómemelo todo hasta que explote (estaba como una perra en celo)
Fue metiendo la lengua desde abajo a arriba, se paro en el clítoris y fue lamiéndolo poco a poco, aumento el ritmo paulatinamente (yo estaba desconcertada, no sabia que tenia un buen amante en casa), pasaba de lamérmelo con la punta a pasar todo el ancho de la lengua, así en varias ocasiones, finalmente no me pude contener y le dije.
-¡vamos fóllame, no aguanto mas clávamela hasta el fondo¡
-tranquila Elena, te voy a follar ¡
Se coloco enfrente mío, apunto su verga a la entrada de mi conejo y se puso a rozar el clítoris con la punta de su polla, metió la punta en mi interior y yo le seguí pidiendo que me la clavara hasta el fondo, de manera sorpresiva de un empujón note sus huevos golpeando en mi culo y todo su tronco en mi interior. Me follaba como un verdadero experto con un mete-saca acompasado, al mismo ritmo siempre, yo no quería que se corriese, me estaba gustando lo que estaba haciendo. Se me ocurrió la idea de verme la cara de putón que debía tener siendo follada por mi propio hijo y como teníamos el espejo del armario enfrente nuestro, después de unos cuantos embates le rogué que se saliera. Se tumbo en la cama y nos colocamos en posición 69, me metí toda su verga en la boca hasta el extremo de que casi vomito, mientras él se afanaba en pasar su lengua por mi clítoris, me abrió el culo y me metió su lengua por el agujerito dándome un gran placer ¡era el momento de pasar a la acción¡. Se quedo tumbado en la cama, me puse de pies viendo mi cara reflejada en el armario ¡parecía una actriz porno con las medias y el liguero ¡. Me agache cogiendo la verga con una mano y colocándome de espaldas a mi hijo me senté en él de un golpe. En el armario veía mi chocho peludo y debajo de él los huevos de mi hijo, entonces comenzamos a movernos a un ritmo violento por corto espacio de tiempo, yo notaba en mi interior las palpitaciones de la verga, sabía que se correría en breve así que me fije en el armario y el verme empalada me sugestionó de tal forma que cuando note los chorros de esperma en el fondo de mi, me corrí de forma violenta, una oleada de placer inundo mi cuerpo fui recorrida de principio a fin por aquel orgasmo. Me salí de él y de mi conejo salía todo el esperma de mi hijo, nos abrazamos y nos dimos un cálido beso.
Permanecimos en la cama tumbados tres o cuatro minutos sin decirnos nada, por mi cabeza pasó el pensamiento que siempre me atormentaba, la sensación que imagine tendría después de hacer el amor con mi hijo, pero sin embargo no me atormentaba, al contrario estaba feliz de haber hecho lo que había hecho. Tras ese lapso de tiempo mi hijo rompió el hielo.
-¡eres la mejor madre del mundo¡
-¿te lo has pasado bien?
-¡de maravilla¡
A mi me agradaba, que mi hijo hubiera gozado lo que yo había gozado, le acaricie y le dije que se quedara a dormir en mi cama. Placidamente nos dormimos.
Me desperté un poco sobresaltada, creía que estaba soñando, pero no, era Raúl que me estaba comiendo el chocho ¡era incansable¡. De nuevo volvimos a follar como lo habíamos hecho por la noche. Antes de que se corriera le dije que esperara, me fui al baño y cogí el tubo de vaselina (hacia mucho que no me rompían el culo), le unte su polla y le dije que me lubricara bien el culo, cosa que hizo con sumo cariño, coloco su miembro en la entrada de mi agujerito y muy lentamente me fue penetrando. Yo sentía cada centímetro de él en mi interior, era una sensación casi olvidada, estaba llegando al clímax, note como se corría él y a la vez me corrí yo. De nuevo minutos de silencio.
Tras este episodio sexual, nuestros roles familiares cambiaron, nos comportábamos como una pareja, dormíamos juntos, nos duchábamos juntos, organizábamos veladas de lo más romántico que luego acababan en unos polvos maravillosos, nos contábamos nuestras cosas y en una de estas Raúl me dijo.
- Elena ¿te gustaría que nos grabásemos en video follando?
- no se, ¿para que lo quieres?
- para vernos como lo hacemos, me da morbo ver como follamos
- de acuerdo ja ja ja ja, si es por su salud "no quiero que seas un reprimido"
- vale, pero lo tenemos que hacer bien, como solo tenemos una cámara le pediré otra a mi amigo Luis, le diré que la quiero para hacer un trabajo para clase y que la nuestra esta averiada, es por si en una no se ve bien usaremos la otra
-vale, pero esto si que no quiero que salga de aquí, esta claro¡¡
-ok¡¡
Lo dispusimos todo de tal forma que nos grabaran las dos cámaras mientras follabamos, convinimos que haríamos los gestos y las exclamaciones exageradas para darle mayor relevancia. Hicimos aquella noche todo lo que habíamos experimentado hasta la fecha, por delante, por detrás, felaciones, 69, hasta compramos un consolador para la ocasión, del que hicimos buen uso. Mientras me clavaba la verga por detrás, yo me metía el consolador por delante y viceversa. Me asalto una duda, mas bien un deseo, cuando jugábamos con el consolador, mi excitación subía mucho, nunca había estado empalada por dos vergas a la vez, solo pensar lo que seria ser follada por dos machos hacia que me corriera, pero ese era un deseo interno, no le dije nada a Raúl, no fuera a ser que me lo pidiera y yo a esas peticiones estaba dispuesta a satisfacer hasta el mas mínimo deseo de él.
Pasamos lo que habíamos grabado a unas cintas y Raúl devolvió la cámara a su amigo Luis. Los días siguientes veíamos las cintas y echábamos unos polvos maravillosos. Un día Raúl se quedó pensativo, yo me imagine lo que me iba a decir, pero espere a que fuera él el que me lo dijera.
- ¿que te pasa cariño? Te veo pensativo
- nada, nada
- venga no me digas que nada, porque algo te pasa
- bueno, me asalta una duda. Cuando te veo en el video con el consolador clavado y veo tu cara me pregunto si te gustaría follar con dos hombres a la vez, es que estas preciosa, se te ve preciosa y pienso que no soy suficiente para ti, que tu cuerpo pide mas.
- no te preocupes, ¿no será mas bien que has fantaseado con esa posibilidad?
- tienes razón, pero me parecía muy fuerte pedírtelo, una cosa es lo que hagamos de puertas adentro y otra meter a un extraño en la casa.
Yo estaba dispuesta a realizar cualquier cosa por él, aunque él no lo sabia, me sentía en aquel momento putísima lo cual no me desagradaba, mas bien me excitaba, lo note por que había mojado mi braga, seguí la conversación.
- esta bien, una pregunta. ¿estarías dispuesto a no intervenir en el polvo?, te lo digo por que así no meteríamos a nadie extraño en nuestra relación
- ¿como lo harías?
- pues muy fácil, me voy al parque una tarde y solo le tengo que enseñar las bragas a una pareja de chicos desconocidos, me los traigo a casa, tu pones la cámara a grabar, te escondes para que no te vean y luego vienes y nos miras sin que ellos se den cuenta
- de acuerdo, me daría mucho morbo verte así.
- bien, entonces lo haremos
Nos preparamos una tarde para el evento, nos dirigimos a un parque cercano y elegimos los dos a una pareja de chicos magrebís de unos 25 años que estaban sentados en un banco, me acerque a ellos. Me senté, mi hijo se hallaba a una distancia prudencial en la que podía ver sin ser visto, llevaba puesto un vestido de gasa, cuando se fijaron en mi, disimuladamente deje caer un pañuelo que llevaba en el bolso, uno de ellos se bajo para recogerlo y yo a la vez me abrí de piernas para que pudiera verme las bragas, este alzo la mirada y vio lo que yo le enseñaba, le hizo algún comentario en árabe a su amigo, supuse que le había dicho que me había visto las bragas, me arme de valor y me subí la falda hasta que ambos me vieron las bragas. Comenzamos a hablar :
-¿que hace una mujer tan bonita aquí sola?
-no se, estoy aburrida
-¿te gustaría pasar un buen rato?
-bueno, no me importaría
-¿vienes a la pensión con nosotros?
-bueno, no se, ¿por que no os venís a mi casa?
-esta bien, te seguimos
Raúl observaba nuestros movimientos, se fue rápidamente a casa y preparo todo lo que faltaba, se escondió en una habitación a la espera de que yo llegara.
Entramos en la casa los tres y yo les veía muy excitados, les invite a unas copas.
Se sentaron en el salón y conversamos por un rato, uno de ellos me dijo que le gustaría verme desnuda, le hice un gesto de aprobación y me quite el vestido. Por mi cabeza pasaba lo que estaría haciendo y pensando Raúl, me sentía como una autentica puta y eso últimamente me estaba gustando. Una vez que me quite el vestido los dos de abalanzaron sobre mi, con un gesto les pare y dije que me siguieran. Nos colocamos en la habitación, yo sobre la cama en ropa interior y ellos de frente a mi, les dije que se desnudaran, se quedaron en pelotas en menos que canta un gallo, tenían sus pollas inhiestas. Los dos tenían unos rabos mucho mas grandes que Raúl, yo me relamía de gusto pensando en la tarde que me iba pasar, además me hacia ilusión cumplir un deseo de Raúl. Comencé por tumbarlos en la cama y yo entre ellos, agarre sus pollas con mis manos y me puse a meneárselas. Me arrodille entre ellos y comencé a mamarles los instrumentos, uno de ellos me soltó el sujetador y mis tetas quedaron colgando, me afane en comer el rabo de uno, mientras el otro me comía las tetas, era un placer que nunca había experimentado ¡estaba con dos hombres a la vez¡. El que me comía la tetas se llamaba Hamed, mientras me comía las tetas su mano se deslizo hacia abajo y retiro la braga a un lado, buscó mi clítoris y una vez que lo encontró con suaves movimientos circulares me puso a mil, ¡no me lo creía estaba a punto de correrme¡ y solo habíamos empezado. Hamed me bajó las bragas, se colocó entre mis piernas y con su lengua me recorrió el culo y el conejo, no pude aguantar mas y me corrí, era la primera vez, pero no seria la última de la tarde. Mohamed (así se llamaba el otro) seguía con el rabo como una piedra, yo lo notaba dentro de mi boca duro. Me levante de la posición en la que estaba, Mohamed estaba tumbado, me abrí de piernas, mire al espejo para verme la cara, cogí la polla de Mohamed, apunte a la entrada y de un sopetón ¡hasta adentro¡, la tenia grande el condenado, note como me hacia tope en el interior. Hamed se incorporo, coloco su rabo a la altura de mi boca, lo cogí y se la mame. Estaba gozando como una loca, no me daba cuenta de lo que hacía hasta que caí en la cuenta de que mi hijo estaría observando la escena, mire hacia la puerta y no le vi, no me preocupe mas, sabia que lo había preparado todo a conciencia, lo vería mas tarde en video. Solo me concentre en la follada, necesitaba gozar a tope de aquellas dos pollas, me preguntaba cual seria la sensación, el placer, el gusto de tener aquellos dos trozos de carne pétrea en mi interior a la vez, pronto lo comprobaría.
Mohamed era un maestro en el arte de amar, lo hacia lentamente, los embates eran suaves, cuando él sabia que estaba finalizando, lo metía mas rápidamente hasta hacerme gozar con cada metida, no se cuanto media su polla pero lo que sí sabia era que me hacia gozar como una zorra además era incansable, eran incansables, pero a fin de cuentas el que me estaba poniendo a mil de momento era Mohamed ya que Hamed se entretenía con la mamada y los toqueteos de tetas y coño que me había pegado. Me di la vuelta, es decir le di la espalda a Mohamed sin sacármela para verme en el espejo y le dije a Hamed que me la metiera en la boca de nuevo, la imagen que vi me excitó hasta el punto de correrme, era la segunda vez. Ya iba siendo hora que mi propia fantasía se hiciera realidad. Salí de Mohamed y les dije que era hora de cambiar los papeles, lo hicieron, se cambiaron y ahora tenia el rabo de Hamed entre las piernas y el de Mohamed en la boca, la técnica de mi amante era distinta pero no por eso peor, era más brusco, mas rápido, como un conejo, rapidísimo en un santiamén me corrí de nuevo, estaba alucinada de lo que aguantaban los moros, la leyenda sobre ellos era verdad por lo menos los que estaban conmigo. Se dedicaron a lamerme todo el cuerpo uno por arriba y el otro por abajo, es decir uno las tetas y el otro coño y culo, me ponían de nuevo cachonda. Hamed me fue metiendo un dedo por el ano esperando mi reacción, creo que temía que le negase esa posibilidad y al ver que no decía nada se lubrico bien la mano y fue metiendo paulatinamente uno, dos y finalmente tres dedos, deseaba que me follaran el culo y creo que el primero en hacerlo sería Hamed. Se tumbo en la cama, me colocó a horcajadas en la boca de él, me lamió la zona genital de una manera bárbara, enfiló la entrada, colocó su mástil en mi delicado agujero rosado y poco a poco como le pedí fue colando su polla en mi interior. Notaba que mis líquidos vaginales escurrían por las piernas, nunca me había visto así ¡era increíble¡, había perdido la cuenta de los orgasmos que llevaba esa tarde y aun me quedaba lo mejor. Por mi cabeza pasaron episodios amatorios que con el de esa tarde no tenían parangón, era una tarde de lujuria y placer. Una vez que estaba empalada mire a Mohamed, se estaba masturbando de una manera brutal, como si quisiera correrse, sus ojos me decían que me deseaba, le hice una seña y bajo a lamerme el clítoris, creo que verme de espaldas a su amigo abierta de piernas estaba excitándole sobremanera, yo me moría de placer, aquello era la gloria. Se acercó a mi me comió los pezones, su verga buscaba mi agujero, lo encontró, me la metió suavemente y coordinó sus movimientos con el compañero, jadeábamos del calor que desprendíamos, estuvimos así por un espacio de tiempo que me resulta imposible determinar, solo me preocupaba de gozar y hacerlo a tope. Parecía una muñeca en manos de dos diablos, notaba como su excitación crecía, sus manos volaban por mi cuerpo, note como ambos se tensaban era el momento cumbre, trate de que nos corriéramos los tres a la vez. Ellos jadeaban cada vez mas fuerte habíamos llegado al final, Hamed lanzo su liquido caliente en mi interior, notaba mi esfínter al rojo vivo, me corrí con él, Mohamed lo hizo unos segundos mas tarde llenando mi vagina.
Nos quedamos quietos, tumbados en la cama los tres, yo en el medio, sus pollas estaban flácidas, me preguntaba si aquello había acabado. Sus manos me acariciaban el cuerpo, yo cogí las dos pollas, mientras ellos me comían de nuevo las tetas y sus pollas comenzaban a crecer, en menos de un minuto estábamos listos para un nuevo asalto. Me colocaron a cuatro patas y uno me la clavaba por detrás a la vez que al otro se la comía. Mohamed se tumbo en la cama y Hamed me cogió ensartada como estaba y nos tumbamos encima de él, nuevamente hicimos un sándwich sexual, después de una serie de embates acompasados nos corrimos. Les dije que se me hacia tarde, se vistieron, me dieron sus números de móvil y se fueron. Mis agujeros chorreaban semen por todos los lados, me fui en busca de mi hijo que seguro no había perdido detalle de toda la operación. Raúl estaba en la habitación contigua, cuando entré le vi con una de mis bragas en las manos, me extraño, pero no le dije nada acerca de las bragas, hablamos.
- ¿lo has visto?
- no me he perdido detalle, lo tengo todo grabado, he camuflado la cámara en el armario, creo que luego lo podremos ver
-¿que te ha parecido?
-ha sido genial, no sabia que tuviera una madre tan cachonda
-¿que es lo que mas te ha gustado?
- no se, ha sido genial, ya veras la cara que pones cuando estas con las dos a la vez
- vale me voy a duchar……. Por cierto ¿que haces con mis bragas?
-……. bueno, cuando te veía empalada pensé como seria el tacto de tus bragas, me las puse, viendo como te follaban, la visión que tenia, el tacto y la ayuda de mi mano, me han proporcionado un placer que nunca había conseguido masturbándome, ha sido genial¡
-esta bien me voy a duchar
Mientras me duchaba pensaba lo que me había dicho Raúl, se estaba convirtiendo en un depravado ¡ y yo que no quería que fuera un reprimido¡
Los días siguientes disfrutamos de la visión del video que habíamos grabado follando como locos, mi hijo me contaba sus fantasías. Una que le gustaba hacer últimamente era vestirse con mi ropa, le gustaba el tacto de la ropa interior, yo le deje hacer, era una cosa que no me importaba.
Una tarde vino acompañado de su amigo Luis, traía una película de video debajo del brazo.
- he traído una película para que la vemos es muy buena
-¿de que trata?
-es una sorpresa
-no nos tengas en ascuas ¿de que es?(dijo mi hijo)
-ya la veréis
Conectamos el video y la televisión, nos sentamos en los sofás y miramos atentamente a la televisión. Cuando apareció la primera imagen creía que me moría, éramos Raúl y yo follando, por lo visto el muy tonto de mi hijo se había dejado la cinta que grabamos en la cámara.
- ¿os gusta lo que veis?
Raúl se puso colorado al igual que yo, nos quedamos mudos. Habíamos cometido un error imperdonable. Me puse a pensar lo que podía hacer Luis con nuestras vidas si esa cinta llegaba a hacerse pública.
- así que Raúl se folla a su madre, eso no esta nada bien, pero que nada bien
-¿que es lo que pretendes?, dije yo
-como podréis imaginar esta no es la única copia que tengo, pues bien seréis mis esclavos sexuales, pero en particular tú Elena ¿te puedo llamar así? Oh¡ creo que sí, ahora tengo el plácet para hacerlo ¿no?, por que si no es así esta cinta correrá por el instituto, con lo que ello conlleva, ¡esta claro¡.
Era nuestra perdición ahora estábamos a merced de un reprimido sexual, Raúl me había contado que Luis se hacia muchas pajas y no era capaz de acercarse a una chica era muy vergonzoso, siempre en la ducha se fijaba en las pollas de los compañeros comparándolas con la suya que era muy pequeña.
Esta bien le dije ¡que quieres exactamente¡
Los días siguientes seré vuestro invitado lo queráis o no. Cuando este en la casa tú Elena te desnudaras para mi, cuando me plazca follarás con Raúl o conmigo, o porque no con los dos a la vez. Por ahora levántate el vestido y enséñame las bragas, por hoy es suficiente, tengo prisa mañana habrá mas.
Me levante el vestido como él me decía, se quedo extasiado mirándome por un rato y luego se marcho.
Estábamos atrapados, a merced de un reprimido, me pare a pensar. Había hecho todo por mi hijo y por un fallo tonto todo se iría al garete. Los días siguientes no hicimos nada estábamos hundidos moralmente, no nos apetecía nada, lo único que jugaba a nuestro favor era que la madre de Luis a la que yo conocía era muy rígida con él y no entendería la nueva amistad de su hijo.
Luis era una mala persona, nos obligaba a follar mientras él se masturbaba delante nuestro, a mi la primera vez que le vi desnudo me dio la risa tenia una polla microscópica, por el momento no se atrevía a tocarme, solo se limitaba a mirar era mas bien un voyeur. Las escenas de cama que nos pedía eran cada vez mas fuertes, nos pidió que incorporáramos el consolador a nuestra relación, yo procuraba que Raúl gozara aunque le veía disgustado, no me miraba con ojos de amor, solo lo hacia para que no saldría la relación a la luz pública, temía perderle.
Por fin se atrevió a unirse a nosotros, la primera vez que lo hizo, me metió la polla en la boca, era como si estuviera chupando un pequeño pirulí. Nos ordeno que me follara Raúl estando yo de espaldas, se bajo y me comió el clítoris, me fije en su cara cuando veía la polla entrar y salir, parecía que le gustaba mirar mas la polla de Raúl que mi coño, me dio que pensar, nos corrimos y se fue.
Un sábado por la tarde nos dijo que nos tenia preparada una sorpresa, nos invitó al cine, dentro de la sala cuando se apagaron las luces al lado mío se sentó un joven de la misma edad que Luis a mi izquierda y a la derecha se sentó Luis, Raúl un asiento mas allá, cuando empezó la película, Luis me dijo al oído que me dejara hacer por el joven que estaba a mi lado. Estábamos en la última fila en un lugar apartado lejos de miradas indiscretas, cuando ya llevábamos media hora de película note como una mano temblorosa me recorría la pierna izquierda subía poco a poco hacia mi conejo por debajo de la falda, Luis por su parte en cuanto vio que me movía me levanto la falda dejando ver mis bragas, me susurro al oído que desabrochara el pantalón de su colega y le sacara la polla, lo hice. Luis se saco la verguita me cogió la mano e hizo que le masturbara, indicándome que hiciera lo mismo con su amigo, mientras sus manos se afanaban en tocarme por todos los lados, me levantaron el jersey que llevaba sacando las tetas de las copas del sujetador, magreando los pezones a la vez que el coño, me puse a mil y mi hijo no perdía detalle, era la primera vez que le veía interesado desde que nos sucedió lo que nos sucedió, Raúl, se la saco también. Moje mis bragas de lo cachonda que me estaba poniendo, desde que Luis nos tenia en su mano era la primera vez que estaba gozando de verdad, en parte porque veía a Raúl contento por lo menos eso parecía. Mientras yo masturbaba a los dos pájaros que tenía al lado, al fijarme en Raúl, observe que Luis no le quitaba el ojo a la polla de mi hijo a la vez que me miraba a mi. Se corrieron en mis manos los dos y mi hijo también. Me quito las bragas y se las dio a su amigo, acabo la película y nos fuimos a casa Raúl y yo, los otros dos se fueron a otro lugar.
Caminamos por la ciudad para llegar a casa, íbamos charlando.
- si no hubiera sido forzado, habría estado bien ¿no?
- si, era una de mis fantasías, tu ya lo sabias. Ha faltado una buena mamada
- ¿te has fijado como mira Luis tu polla en acción?
- si, quizá sea algo maricón o bisex no lo se
Me quede pensando, ¡tenia que trazar un plan para quitarnos el yugo de Luis¡, iba a jugar la baza de su presunta homosexualidad.
La relación que teníamos con Luis se iba suavizando, ya no era el que mandaba si no el que participaba en nuestros juegos, la sonrisa volvió a aparecer en la cara de Raúl, estábamos casi como al principio, pero le tenia que dar un escarmiento a Luis, durante semanas tenia en mente el plan y cuando lo tuve perfilado se lo explique a mi hijo. El plan consistía en lo siguiente : Como ya estábamos aparentemente bien con él, le incitaríamos en un momento de excitación a una apuesta (era muy dado a ello) cuando estuviera metido en la atmósfera que nosotros creáramos, le propondríamos que no era capaz de comerle la polla a Raúl, si era capaz de ello yo tendría a su vez de hacer lo que él quisiera donde y cuando fuera, me propondría lo que me propondría.
Aunque nos tenia en sus manos no lo era tanto porque yo en una ocasión le dije que estaba harta, que su madre lo sabría, que sabría la clase de hijo que tenia, aunque mi honra y la de mi familia quedara por los suelos. Una vez que le tendríamos en nuestro terreno le grabaríamos en video para que tomara de su propia medicina y los papeles se tornaran.
Nosotros siempre teníamos preparado el equipo grabando lo que hacíamos todos los días por lo que en el caso que no nos aceptara la apuesta, en cierta forma le teníamos pillado porque su madre era de las de la vieja escuela, bastante recatada y no entendería esas bacanales, evidentemente nosotros le mostraríamos lo que nos interesara.
Y llego el gran día, estábamos en la cama en plena faena, yo siendo penetrada por todos mis agujeros, saque la conversación en forma de reto.
- Estáis haciendo conmigo lo que os da la gana, ya es hora que alguna fantasía mía se cumpla ¿no?
- ¿por que lo dices? (sabia que era un morboso con esos temas), ¿que te gustaría hacer?
- ¿yo?, no, yo no soy sois vosotros, me gustaría ver como le comes la polla a Raúl.
Luis se quedo pensativo por un segundo y me pregunto ¿que gano yo con eso?. Estaba claro que le gustaría hacerlo pero no se atrevía, el caramelo envuelto en forma de apuesta le había gustado de eso no había duda, solo faltaba darle el empujón final.
- Bien Luis, ganas lo que quieras, como, cuando, donde y con quien quieras lo haré, solo por la satisfacción de ver eso, estoy dispuesta a ello.
Acabamos esa sesión y nos quedamos en la cama sin hablar estaba esperando la respuesta de Luis que creo seria afirmativa, pero me daba miedo lo que él me pediría, sabia que era un depravado y le temía. Por fin abrió la boca.
-esta bien acepto la apuesta
-¿que quieres a cambio?
-Me gustaría verte follar con dos, a la vez aquí, en tu casa y que Raúl y yo lo veamos.
-De acuerdo, lo veréis, pero primero tú debes de cumplir tu parte, lo demás después.
Me estaba riendo por dentro, lo iluso que era, Raúl y yo, bueno, vamos yo, ya había tenido esa experiencia y me encantó. Lo teníamos en el saco, solo era cuestión de tiempo.
Las noches siguientes fue apareciendo en mi cabeza a ráfagas, pequeños episodios, en los que mi subconsciente fantaseaba sobre un encuentro sexual y me despertaba con las bragas mojadas, pero no podía ser, yo era su madre y creo que la soledad me estaba afectando, hacía mucho que no tenía relaciones sexuales y achaque a aquella circunstancia lo de las fantasías.
Una mañana se averió la lavadora y mi hijo era un manitas, le dije que arreglara la lavadora ya que no andábamos muy boyantes de dinero, él se agacho para comprobar el filtro, yo llevaba puesta una bata y debajo estaba en bragas y sujetador, cuando se tumbo para revisar el filtro, el muy ladino me pidió que le acercara un destornillador, me acerqué a donde estaba, me agache doblando las rodillas e inocentemente sin pensarlo abrí las piernas y cuando le di el destornillador él se quedó mirando mi entrepierna fijamente, me arme de valor y le dije :
-¿que te pasa?…. ¿te gusta lo que ves?
-perdona mama
-bueno acaba de reparar la lavadora y después hablamos
Cuando acabó de reparar la lavadora vino al salón y nos pusimos a hablar sobre lo que había visto, le dije que era normal que a su edad se hubiera fijado en las bragas pero que yo era su madre y que si tenia que explicarle algo sobre sexo que me lo dijese que yo en la medida que pudiese le ayudaría, ahí acabo la cosa, pero yo sabia que él seguiría espiándome. Por las noches los sueños cada vez eran mas cachondos mi subconsciente fantaseaba follándome a mi hijo y al final acaba tocándome y haciéndome unas pajas de antología ¡pero eso no podía ser era mi hijo¡.
Una tarde estábamos en el salón viendo una película y mi imaginación no paraba, me dispuse a trazar un plan para ver hasta donde era capaz de llegar él. Me puse unas bragas casi transparentes y encima la bata de estar por casa. Le dije que estaba muy cansada y que me había tomado una pastilla para dormir, que apagase la tele ya que quería dormir en el salón, el me dijo que se quedaría leyendo un libro. Paso una media hora en la que me hice la dormida, él no se movía, decidí pasar a la acción, deje caer una pierna de la butaca, quedando a la vista mis bragas, mi hijo se levanto, se acerco a mi y me dio dos empujones para ver si seguía dormida, yo no me moví. Se coloco delante mío y al ver que yo estaba profundamente dormida se atrevió a bajarse pantalones y calzoncillos, sacando su verga, acercó nerviosamente su mano a mi braga de la que sobresalían pelos por los lados y la retiro a un lado quedando al descubierto mi chocho. Aquello me estaba excitando, me excitaba la idea de saber que mi propio hijo me estaba viendo la raja y mi vagina comenzó a lubricarse, me imagine saltando sobre la polla de mi hijo y metiendomela en la boca, pero mi cabeza me decía que eso no podía ser, así que deje que él seguiría con su fiesta particular. Como ya tenia la braga retirada se acerco a mi vagina y creí que me iba a comer el clítoris pero no lo hizo, se dedico a ver y oler el chocho de su madre mientras se hacia una paja, al fin se corrió suspirando para que yo no me despertase. Cuando acabó me coloco de nuevo la braga en la misma posición y se sentó a esperar a que me despertara. Cuando me desperté, me dijo que había tenido un sueño y que gemía, me puse colorada para hacerle ver que me importaba y él al verme abierta de piernas, con todas las bragas al aire me dijo :
-mama se te cayó la pierna y no quise despertarte
-ya, ya se como me dices, te lo habrás pasado bomba viéndome las bragas otra vez ¿no?
-Bueno……, no quería mirar, pero lo vi
Estaba claro mi hijo me deseaba, por una parte me agradaba, pero por otra mi cabeza me decía que era imposible.
Al final decidí que ya era hora de dejarse de beaterias y hacer lo que el cuerpo me pidiese, estaría bien o no.
Una tarde me arme de valor y le dije que se sentara conmigo para hablar de lo que habíamos estado hablando el día de la lavadora, mi hijo se puso colorado.
-El otro día ¿por que me miraste las bragas?
-es que no he visto a una mujer en bragas nunca, bueno, me refiero al natural
-Bueno, yo soy tu madre y eso no esta bien, pero no quiero que te conviertas en
un reprimido sexual. A ver dime ¿que te gustaría ver?
-no se mama, no me atrevo
-venga tonto soy tu madre, entre nosotros no tiene que haber secretos
-Me gustaría verte en bragas y sujetador
-(armada de valor ) ¿te gustaría ver un conjunto sexy?
-¡me encantaría¡
-espera un poco que me voy a cambiar.
Me fui a la habitación, me desnude, me mire al espejo y vi que tenia los pezones en punta. Mi conejo estaba lubricadísimo, estaba súper excitada, me toque el clítoris y de la excitación que llevaba me corrí ahogando el gemido para que mi hijo no se diera cuenta que me había masturbado. Cogí un conjunto casi transparente y me lo puse, me vestí con un vestido ajustado y me fui al salón donde me esperaba él.
- bueno ya estoy aquí ¿que te parezco?
- estas muy bien mama…perdona
- gracias hijo, ven aquí y desabróchame la cremallera (el me bajo la cremallera)
Ahora quítame el vestido lentamente
- (me bajo el vestido por la parte delantera ) uuuffff¡¡¡ ¡que buena estas¡
- que……¿te gusta lo que ves?
- si, claro (veía que me comía con la mirada )
- ya veo (mire a su paquete, estaba que se le iba a salir por encima ), ahora iras al servicio a desahogarte ¿no?
-si, me voy
- espera hacemos una cosa, para que no te vea reprimido, te dejare que me veas cambiarme siempre que quieras ¿vale?
-ok, mama ¡tengo la mejor madre del mundo¡
Se fue al servicio a masturbarse y yo me acerque a la puerta en bragas y sujetador y oía como se la meneaba me toque de nuevo por encima de la braga y armada de valor me desnude sabiendo que la puerta estaba cerrada y me masturbe corriéndome al unísono con él, tuve que ahogar el gemido para que él no se diera cuenta de lo que estaba haciendo.
Las semanas siguientes nos habíamos desinhibido los dos, mi hijo me veía cada vez que me cambiaba, pero yo procuraba que no viera desnuda, de momento no sabia lo que iba a hacer así que opte por no enseñarle mas de lo que me había pedido.
Una tarde que llegue de trabajar el me estaba esperando para ver como me desnudaba, le note algo raro, comenzó a hablar :
-mama, me gustaría pedirte algo…. .
-dime
-es que no me atrevo
-¡no habíamos quedado que me dirías lo que fuera¡……¡ pues venga dime¡
-es que me gustaría verte desnuda
-bueno……. , no te quiero ver reprimido, me quieres ver desnuda, pues ahora mismo me vas a ver.
Me quite el vestido, le dije que se sentara en la cama para estar mas cómodo, me desabroche el sujetador y vi que mis pezones estaban como piedras, lo deje caer, metí los pulgares en el elástico de la braga y fui bajando poco a poco la braga, para darle mas emoción al momento, primero dejando ver el monte de venus y finalmente me la baje hasta que estuvo en el suelo.
-¿que te parece?
- que estas buenísima ¡
Estaba muy lanzada y no me pare a pensar lo que hacia en ese momento, me daba todo igual
-¿que mas quieres ver? ¿mi botoncito? (yo ya estaba como una burra en celo)
- ¡si enséñamelo¡
Puse una pierna sobre la cama me abrí el conejito y le mostré el clítoris, él estaba que se salía, me arme de nuevo de valor y le dije :
- ahora me toca ver a mi ¡enséñame tu polla¡ (el se quedo extrañado por mi lenguaje), se bajo pantalón y calzoncillos, sacando su herramienta, yo para que se sintiera bien al verle le dije que tenia una buena polla (la verdad es que tenia una buena polla)
- si quieres te dejo que te masturbes delante mío, mientras me ves
- vale, ¡tengo la mejor madre del mundo¡
Se hizo la paja y como estaba tan salido se corrió en un santiamén, yo me tuve que reprimir porque no quería dar pie a mas por el momento. Cuando acabo le dije que se vistiera y también que la próxima vez no lo hiciera a escondidas que a mi no me importaba, que a partir de ese momento le dejaba que me mirase cuando él quisiera, que entre nosotros no debía de haber secretos, yo era su madre y debía haber confianza.
Era verano y en la casa hacia mucho calor, le dije que en aras de su salud sexual si queríamos en la casa estaríamos desnudos o en ropa interior. Yo me sentía liberada podía estar en mi casa como a mi me diera la gana, lo malo es que mi hijo era un salido de mucho cuidado y a la mínima le veía mirándome el coño, por ejemplo se le caía de la mesa la cuchara y se agachaba para recogerla a la vez que me miraba el conejo, yo para darle una alegría me abría de piernas y le enseñaba lo que él quería ver, éramos una pareja naturista, eso le decía.
Yo seguía teniendo los sueños cada vez mas fuertes, soñaba que me follaba, que me metía el rabo en la boca, que me daba por el culo y finalmente se corría en mis tetas. Estaba mas que decidida a follármelo, pero mi cabeza seguía negándolo.
Una noche estábamos desnudos en el salón, estaban poniendo en la tele una película erótica, mi hijo estaba empalmado y me dijo:
- ¿mama tu no tienes deseos sexuales?
- pues claro, como tu
- ¿y como los mitigas?
- como tu, me masturbo
-me gustaría verte como lo haces
-¿no habíamos quedado que éramos una pareja naturista?
-si, pero me gustaría verlo
- vale……. pero prométeme que solo vas a mirar
- lo prometo
Me coloque delante de él me abrí el conejo y comencé a acariciarme el clítoris, mi conejo estaba muy lubricado en parte por el morbo que me daba ver como mi hijo me veía masturbarme y en parte por ver la polla que tenia delante, con una mano me tocaba el conejo y con la otra me acariciaba los pezones. Mi hijo empezó a menearse el rabo. Aquella vista hizo que mi calentura subiera y finalmente me corrí lanzando un gemido que casi asustó a mi hijo. Estaba supersalida, me acerque a mi hijo, me senté a su lado, le mire a los ojos, acaricie su pierna, subí lentamente hacia su polla, la cogí por la base y comencé a moverla lentamente, cuando vi que estaba a punto de correrse me acerque a su boca y le di un beso, el abrió su boca y nuestras lenguas se fundieron en un cálido beso mientras el se corría, ahogando los gemidos que salían por ella. Estaba desconcertada, un poco avergonzada, me sentía como una puta, pero me daba igual, en aquel momento decidí que mis sueños se harían realidad, iba a hacer lo que él me pidiera.
El era sumiso a lo que yo le decía, nunca hacia mas de lo que yo le dejaba, nuestra relación de madre-hijo había variado ahora era de pareja, aunque dormíamos separados cada uno en su cama, en cuanto nos levantábamos era una fiesta sexual, mi hijo era incansable, se hacia cinco pajas diarias y a veces yo le ayudaba.
Llego el día de su cumpleaños, hicimos vida normal, le regale un reloj, pero le dije que había otro regalo (que mejor regalo que yo misma, estaba decidida), se hizo de noche y nos fuimos a cenar fuera. Fui al restaurante sin ropa interior y el hizo de las suyas, tiro los cubiertos varias veces para verme el coño y yo cada vez que lo hacia me abría de piernas para que él lo viera bien, me dijo al oído que le daba morbo verme el conejo rodeados de tanta gente. Finalizamos la cena y nos fuimos a casa, me pregunto por su regalo y le dije que no fuera impaciente, en casa lo vería.
Nos desnudamos en el salón, puse música lenta y le dije que bailara conmigo, se puso como un burro pegaba su polla a mi conejo y yo me separaba como haciéndole entender que no me gustaba. Nos sentamos a charlar………
- ¿mama cual es mi regalo?
- ¿porque estas tan impaciente?
-no se, me pica la curiosidad
- ¿que te gustaría?
- no se, tengo de todo
- tu regalo………. ¡soy yo¡
- ¿como tu?……. . Explícate
- hoy solo por ser tu cumpleaños, voy a dejar que hagas y digas lo que quieras
- ¿a que te refieres?
- ¿que te gustaría hacer?
- ¿contigo?
-si, ¿te gustaría estrenarte?
- ¿te refieres a hacer el amor?
- claro ¿no te gustaría?. A mi me gustaría que me dijeses obscenidades solo hoy por ser tu cumpleaños, me gustaría sentirme una puta, si te he de ser sincera llevo pensando este regalo bastante tiempo.
-(se puso colorado, no se esperaba esto)claro que me gustaría, de hecho es mi sueño.
-pues hoy lo vas a hacer realidad, pero solo por hoy
-¡vale¡
- bien dos condiciones, una no se lo contaras a nadie y la segunda es que nos vistamos para dar mas morbo a la situación
- de acuerdo¡
Me fui a la habitación y me puse un conjunto que había comprado para la ocasión, estaba compuesto de braguita tanga, sujetador medias y liguero ¡quería sentirme como una puta¡ y esta noche lo iba a conseguir.
En el salón deje solo una luz tenue y música muy suave, nos pusimos a bailar muy lentamente, le susurre al oído que esa noche no era su madre, era su amiga, su compañera. Mientras bailábamos le dije que me fuera desnudando lentamente, desabrocho el vestido y lo deslizo hacia abajo poco a poco, se quedo de piedra al ver el conjunto, lanzó una exclamación. Le quité la camisa al ritmo de la música mientras iba besando su pecho, desabroche el cinturón, los botones del pantalón y deje caer al suelo la prenda. Le cogí de la mano y nos fuimos a mi cama, la música seguía sonando, le dije que se tumbara en la cama, empecé a desnudarme completamente, quedándome solo con el liguero y las medias. Me vi reflejada en el espejo y me gustó lo que vi. Mi hijo tenia el rabo como una piedra, me acerque a él felinamente y le fui dando besos por todo el cuerpo, desde el cuello hasta los pies. Subí hasta su boca y nos fundimos en un tórrido beso, mi mano buscaba ansiosa su polla, la cogí y empecé a meneársela lentamente, yo notaba su excitación así que como quería que la fiesta durase, me pare y volví a deslizarme hacia su sexo, lo cogí dulcemente y aparte el pelo de mi cara para que mi hijo pudiera ver lo que le iba a hacer. Coloque su espalda sobre el colchón y puse su verga mirando al techo, me coloque para que él pudiera verme bien y fui dando besos desde la base de la verga hasta la punta, finalmente me introduje su cabeza en la boca y con suaves movimientos él me folló la boca, era un movimiento que a mi me hacia suponer que no duraría mucho pero me equivoque, él aguantaba denodadamente hasta que vi como apretaba el culo, por lo que mis movimientos se aceleraron y recibí una descarga de semen en la boca, que me trague dejando su polla limpia. Nos quedamos tendidos en la cama sin decir una sola palabra. El comenzó a abrazarme y me dio un beso que me supo a gloria, deslizo su mano por mi cuerpo, yo le notaba nervioso. Le tranquilicé, y me comenzó a magrear las tetas, se paro en los pezones y se puso a tocarlos suavemente, los tenia erguidos, le dije que me comiera las tetas si eso era lo que quería hacer, saco su lengua y la paso por los pezones recorriendo la aureola, metió una teta en la boca y me mordisqueo el pezón. Estuvo bastante rato comiéndome las tetas y se fue deslizando hacia abajo, mi conejo estaba lubricadísimo, me fue dando besos por todo el cuerpo y cuando llego al conejo se paro para admirarlo bien cerca, baje mis manos y abrí los labios vaginales.
- ¿que te pasa Raúl por que te paras?
-es que estoy viendo lo bonita que es mi madre
-ésta noche no soy tu madre, llámame Elena y quiero que me digas obscenidades
-esta bien Elena ¿quieres que te coma el coño?
-Si, Raúl cómemelo todo hasta que explote (estaba como una perra en celo)
Fue metiendo la lengua desde abajo a arriba, se paro en el clítoris y fue lamiéndolo poco a poco, aumento el ritmo paulatinamente (yo estaba desconcertada, no sabia que tenia un buen amante en casa), pasaba de lamérmelo con la punta a pasar todo el ancho de la lengua, así en varias ocasiones, finalmente no me pude contener y le dije.
-¡vamos fóllame, no aguanto mas clávamela hasta el fondo¡
-tranquila Elena, te voy a follar ¡
Se coloco enfrente mío, apunto su verga a la entrada de mi conejo y se puso a rozar el clítoris con la punta de su polla, metió la punta en mi interior y yo le seguí pidiendo que me la clavara hasta el fondo, de manera sorpresiva de un empujón note sus huevos golpeando en mi culo y todo su tronco en mi interior. Me follaba como un verdadero experto con un mete-saca acompasado, al mismo ritmo siempre, yo no quería que se corriese, me estaba gustando lo que estaba haciendo. Se me ocurrió la idea de verme la cara de putón que debía tener siendo follada por mi propio hijo y como teníamos el espejo del armario enfrente nuestro, después de unos cuantos embates le rogué que se saliera. Se tumbo en la cama y nos colocamos en posición 69, me metí toda su verga en la boca hasta el extremo de que casi vomito, mientras él se afanaba en pasar su lengua por mi clítoris, me abrió el culo y me metió su lengua por el agujerito dándome un gran placer ¡era el momento de pasar a la acción¡. Se quedo tumbado en la cama, me puse de pies viendo mi cara reflejada en el armario ¡parecía una actriz porno con las medias y el liguero ¡. Me agache cogiendo la verga con una mano y colocándome de espaldas a mi hijo me senté en él de un golpe. En el armario veía mi chocho peludo y debajo de él los huevos de mi hijo, entonces comenzamos a movernos a un ritmo violento por corto espacio de tiempo, yo notaba en mi interior las palpitaciones de la verga, sabía que se correría en breve así que me fije en el armario y el verme empalada me sugestionó de tal forma que cuando note los chorros de esperma en el fondo de mi, me corrí de forma violenta, una oleada de placer inundo mi cuerpo fui recorrida de principio a fin por aquel orgasmo. Me salí de él y de mi conejo salía todo el esperma de mi hijo, nos abrazamos y nos dimos un cálido beso.
Permanecimos en la cama tumbados tres o cuatro minutos sin decirnos nada, por mi cabeza pasó el pensamiento que siempre me atormentaba, la sensación que imagine tendría después de hacer el amor con mi hijo, pero sin embargo no me atormentaba, al contrario estaba feliz de haber hecho lo que había hecho. Tras ese lapso de tiempo mi hijo rompió el hielo.
-¡eres la mejor madre del mundo¡
-¿te lo has pasado bien?
-¡de maravilla¡
A mi me agradaba, que mi hijo hubiera gozado lo que yo había gozado, le acaricie y le dije que se quedara a dormir en mi cama. Placidamente nos dormimos.
Me desperté un poco sobresaltada, creía que estaba soñando, pero no, era Raúl que me estaba comiendo el chocho ¡era incansable¡. De nuevo volvimos a follar como lo habíamos hecho por la noche. Antes de que se corriera le dije que esperara, me fui al baño y cogí el tubo de vaselina (hacia mucho que no me rompían el culo), le unte su polla y le dije que me lubricara bien el culo, cosa que hizo con sumo cariño, coloco su miembro en la entrada de mi agujerito y muy lentamente me fue penetrando. Yo sentía cada centímetro de él en mi interior, era una sensación casi olvidada, estaba llegando al clímax, note como se corría él y a la vez me corrí yo. De nuevo minutos de silencio.
Tras este episodio sexual, nuestros roles familiares cambiaron, nos comportábamos como una pareja, dormíamos juntos, nos duchábamos juntos, organizábamos veladas de lo más romántico que luego acababan en unos polvos maravillosos, nos contábamos nuestras cosas y en una de estas Raúl me dijo.
- Elena ¿te gustaría que nos grabásemos en video follando?
- no se, ¿para que lo quieres?
- para vernos como lo hacemos, me da morbo ver como follamos
- de acuerdo ja ja ja ja, si es por su salud "no quiero que seas un reprimido"
- vale, pero lo tenemos que hacer bien, como solo tenemos una cámara le pediré otra a mi amigo Luis, le diré que la quiero para hacer un trabajo para clase y que la nuestra esta averiada, es por si en una no se ve bien usaremos la otra
-vale, pero esto si que no quiero que salga de aquí, esta claro¡¡
-ok¡¡
Lo dispusimos todo de tal forma que nos grabaran las dos cámaras mientras follabamos, convinimos que haríamos los gestos y las exclamaciones exageradas para darle mayor relevancia. Hicimos aquella noche todo lo que habíamos experimentado hasta la fecha, por delante, por detrás, felaciones, 69, hasta compramos un consolador para la ocasión, del que hicimos buen uso. Mientras me clavaba la verga por detrás, yo me metía el consolador por delante y viceversa. Me asalto una duda, mas bien un deseo, cuando jugábamos con el consolador, mi excitación subía mucho, nunca había estado empalada por dos vergas a la vez, solo pensar lo que seria ser follada por dos machos hacia que me corriera, pero ese era un deseo interno, no le dije nada a Raúl, no fuera a ser que me lo pidiera y yo a esas peticiones estaba dispuesta a satisfacer hasta el mas mínimo deseo de él.
Pasamos lo que habíamos grabado a unas cintas y Raúl devolvió la cámara a su amigo Luis. Los días siguientes veíamos las cintas y echábamos unos polvos maravillosos. Un día Raúl se quedó pensativo, yo me imagine lo que me iba a decir, pero espere a que fuera él el que me lo dijera.
- ¿que te pasa cariño? Te veo pensativo
- nada, nada
- venga no me digas que nada, porque algo te pasa
- bueno, me asalta una duda. Cuando te veo en el video con el consolador clavado y veo tu cara me pregunto si te gustaría follar con dos hombres a la vez, es que estas preciosa, se te ve preciosa y pienso que no soy suficiente para ti, que tu cuerpo pide mas.
- no te preocupes, ¿no será mas bien que has fantaseado con esa posibilidad?
- tienes razón, pero me parecía muy fuerte pedírtelo, una cosa es lo que hagamos de puertas adentro y otra meter a un extraño en la casa.
Yo estaba dispuesta a realizar cualquier cosa por él, aunque él no lo sabia, me sentía en aquel momento putísima lo cual no me desagradaba, mas bien me excitaba, lo note por que había mojado mi braga, seguí la conversación.
- esta bien, una pregunta. ¿estarías dispuesto a no intervenir en el polvo?, te lo digo por que así no meteríamos a nadie extraño en nuestra relación
- ¿como lo harías?
- pues muy fácil, me voy al parque una tarde y solo le tengo que enseñar las bragas a una pareja de chicos desconocidos, me los traigo a casa, tu pones la cámara a grabar, te escondes para que no te vean y luego vienes y nos miras sin que ellos se den cuenta
- de acuerdo, me daría mucho morbo verte así.
- bien, entonces lo haremos
Nos preparamos una tarde para el evento, nos dirigimos a un parque cercano y elegimos los dos a una pareja de chicos magrebís de unos 25 años que estaban sentados en un banco, me acerque a ellos. Me senté, mi hijo se hallaba a una distancia prudencial en la que podía ver sin ser visto, llevaba puesto un vestido de gasa, cuando se fijaron en mi, disimuladamente deje caer un pañuelo que llevaba en el bolso, uno de ellos se bajo para recogerlo y yo a la vez me abrí de piernas para que pudiera verme las bragas, este alzo la mirada y vio lo que yo le enseñaba, le hizo algún comentario en árabe a su amigo, supuse que le había dicho que me había visto las bragas, me arme de valor y me subí la falda hasta que ambos me vieron las bragas. Comenzamos a hablar :
-¿que hace una mujer tan bonita aquí sola?
-no se, estoy aburrida
-¿te gustaría pasar un buen rato?
-bueno, no me importaría
-¿vienes a la pensión con nosotros?
-bueno, no se, ¿por que no os venís a mi casa?
-esta bien, te seguimos
Raúl observaba nuestros movimientos, se fue rápidamente a casa y preparo todo lo que faltaba, se escondió en una habitación a la espera de que yo llegara.
Entramos en la casa los tres y yo les veía muy excitados, les invite a unas copas.
Se sentaron en el salón y conversamos por un rato, uno de ellos me dijo que le gustaría verme desnuda, le hice un gesto de aprobación y me quite el vestido. Por mi cabeza pasaba lo que estaría haciendo y pensando Raúl, me sentía como una autentica puta y eso últimamente me estaba gustando. Una vez que me quite el vestido los dos de abalanzaron sobre mi, con un gesto les pare y dije que me siguieran. Nos colocamos en la habitación, yo sobre la cama en ropa interior y ellos de frente a mi, les dije que se desnudaran, se quedaron en pelotas en menos que canta un gallo, tenían sus pollas inhiestas. Los dos tenían unos rabos mucho mas grandes que Raúl, yo me relamía de gusto pensando en la tarde que me iba pasar, además me hacia ilusión cumplir un deseo de Raúl. Comencé por tumbarlos en la cama y yo entre ellos, agarre sus pollas con mis manos y me puse a meneárselas. Me arrodille entre ellos y comencé a mamarles los instrumentos, uno de ellos me soltó el sujetador y mis tetas quedaron colgando, me afane en comer el rabo de uno, mientras el otro me comía las tetas, era un placer que nunca había experimentado ¡estaba con dos hombres a la vez¡. El que me comía la tetas se llamaba Hamed, mientras me comía las tetas su mano se deslizo hacia abajo y retiro la braga a un lado, buscó mi clítoris y una vez que lo encontró con suaves movimientos circulares me puso a mil, ¡no me lo creía estaba a punto de correrme¡ y solo habíamos empezado. Hamed me bajó las bragas, se colocó entre mis piernas y con su lengua me recorrió el culo y el conejo, no pude aguantar mas y me corrí, era la primera vez, pero no seria la última de la tarde. Mohamed (así se llamaba el otro) seguía con el rabo como una piedra, yo lo notaba dentro de mi boca duro. Me levante de la posición en la que estaba, Mohamed estaba tumbado, me abrí de piernas, mire al espejo para verme la cara, cogí la polla de Mohamed, apunte a la entrada y de un sopetón ¡hasta adentro¡, la tenia grande el condenado, note como me hacia tope en el interior. Hamed se incorporo, coloco su rabo a la altura de mi boca, lo cogí y se la mame. Estaba gozando como una loca, no me daba cuenta de lo que hacía hasta que caí en la cuenta de que mi hijo estaría observando la escena, mire hacia la puerta y no le vi, no me preocupe mas, sabia que lo había preparado todo a conciencia, lo vería mas tarde en video. Solo me concentre en la follada, necesitaba gozar a tope de aquellas dos pollas, me preguntaba cual seria la sensación, el placer, el gusto de tener aquellos dos trozos de carne pétrea en mi interior a la vez, pronto lo comprobaría.
Mohamed era un maestro en el arte de amar, lo hacia lentamente, los embates eran suaves, cuando él sabia que estaba finalizando, lo metía mas rápidamente hasta hacerme gozar con cada metida, no se cuanto media su polla pero lo que sí sabia era que me hacia gozar como una zorra además era incansable, eran incansables, pero a fin de cuentas el que me estaba poniendo a mil de momento era Mohamed ya que Hamed se entretenía con la mamada y los toqueteos de tetas y coño que me había pegado. Me di la vuelta, es decir le di la espalda a Mohamed sin sacármela para verme en el espejo y le dije a Hamed que me la metiera en la boca de nuevo, la imagen que vi me excitó hasta el punto de correrme, era la segunda vez. Ya iba siendo hora que mi propia fantasía se hiciera realidad. Salí de Mohamed y les dije que era hora de cambiar los papeles, lo hicieron, se cambiaron y ahora tenia el rabo de Hamed entre las piernas y el de Mohamed en la boca, la técnica de mi amante era distinta pero no por eso peor, era más brusco, mas rápido, como un conejo, rapidísimo en un santiamén me corrí de nuevo, estaba alucinada de lo que aguantaban los moros, la leyenda sobre ellos era verdad por lo menos los que estaban conmigo. Se dedicaron a lamerme todo el cuerpo uno por arriba y el otro por abajo, es decir uno las tetas y el otro coño y culo, me ponían de nuevo cachonda. Hamed me fue metiendo un dedo por el ano esperando mi reacción, creo que temía que le negase esa posibilidad y al ver que no decía nada se lubrico bien la mano y fue metiendo paulatinamente uno, dos y finalmente tres dedos, deseaba que me follaran el culo y creo que el primero en hacerlo sería Hamed. Se tumbo en la cama, me colocó a horcajadas en la boca de él, me lamió la zona genital de una manera bárbara, enfiló la entrada, colocó su mástil en mi delicado agujero rosado y poco a poco como le pedí fue colando su polla en mi interior. Notaba que mis líquidos vaginales escurrían por las piernas, nunca me había visto así ¡era increíble¡, había perdido la cuenta de los orgasmos que llevaba esa tarde y aun me quedaba lo mejor. Por mi cabeza pasaron episodios amatorios que con el de esa tarde no tenían parangón, era una tarde de lujuria y placer. Una vez que estaba empalada mire a Mohamed, se estaba masturbando de una manera brutal, como si quisiera correrse, sus ojos me decían que me deseaba, le hice una seña y bajo a lamerme el clítoris, creo que verme de espaldas a su amigo abierta de piernas estaba excitándole sobremanera, yo me moría de placer, aquello era la gloria. Se acercó a mi me comió los pezones, su verga buscaba mi agujero, lo encontró, me la metió suavemente y coordinó sus movimientos con el compañero, jadeábamos del calor que desprendíamos, estuvimos así por un espacio de tiempo que me resulta imposible determinar, solo me preocupaba de gozar y hacerlo a tope. Parecía una muñeca en manos de dos diablos, notaba como su excitación crecía, sus manos volaban por mi cuerpo, note como ambos se tensaban era el momento cumbre, trate de que nos corriéramos los tres a la vez. Ellos jadeaban cada vez mas fuerte habíamos llegado al final, Hamed lanzo su liquido caliente en mi interior, notaba mi esfínter al rojo vivo, me corrí con él, Mohamed lo hizo unos segundos mas tarde llenando mi vagina.
Nos quedamos quietos, tumbados en la cama los tres, yo en el medio, sus pollas estaban flácidas, me preguntaba si aquello había acabado. Sus manos me acariciaban el cuerpo, yo cogí las dos pollas, mientras ellos me comían de nuevo las tetas y sus pollas comenzaban a crecer, en menos de un minuto estábamos listos para un nuevo asalto. Me colocaron a cuatro patas y uno me la clavaba por detrás a la vez que al otro se la comía. Mohamed se tumbo en la cama y Hamed me cogió ensartada como estaba y nos tumbamos encima de él, nuevamente hicimos un sándwich sexual, después de una serie de embates acompasados nos corrimos. Les dije que se me hacia tarde, se vistieron, me dieron sus números de móvil y se fueron. Mis agujeros chorreaban semen por todos los lados, me fui en busca de mi hijo que seguro no había perdido detalle de toda la operación. Raúl estaba en la habitación contigua, cuando entré le vi con una de mis bragas en las manos, me extraño, pero no le dije nada acerca de las bragas, hablamos.
- ¿lo has visto?
- no me he perdido detalle, lo tengo todo grabado, he camuflado la cámara en el armario, creo que luego lo podremos ver
-¿que te ha parecido?
-ha sido genial, no sabia que tuviera una madre tan cachonda
-¿que es lo que mas te ha gustado?
- no se, ha sido genial, ya veras la cara que pones cuando estas con las dos a la vez
- vale me voy a duchar……. Por cierto ¿que haces con mis bragas?
-……. bueno, cuando te veía empalada pensé como seria el tacto de tus bragas, me las puse, viendo como te follaban, la visión que tenia, el tacto y la ayuda de mi mano, me han proporcionado un placer que nunca había conseguido masturbándome, ha sido genial¡
-esta bien me voy a duchar
Mientras me duchaba pensaba lo que me había dicho Raúl, se estaba convirtiendo en un depravado ¡ y yo que no quería que fuera un reprimido¡
Los días siguientes disfrutamos de la visión del video que habíamos grabado follando como locos, mi hijo me contaba sus fantasías. Una que le gustaba hacer últimamente era vestirse con mi ropa, le gustaba el tacto de la ropa interior, yo le deje hacer, era una cosa que no me importaba.
Una tarde vino acompañado de su amigo Luis, traía una película de video debajo del brazo.
- he traído una película para que la vemos es muy buena
-¿de que trata?
-es una sorpresa
-no nos tengas en ascuas ¿de que es?(dijo mi hijo)
-ya la veréis
Conectamos el video y la televisión, nos sentamos en los sofás y miramos atentamente a la televisión. Cuando apareció la primera imagen creía que me moría, éramos Raúl y yo follando, por lo visto el muy tonto de mi hijo se había dejado la cinta que grabamos en la cámara.
- ¿os gusta lo que veis?
Raúl se puso colorado al igual que yo, nos quedamos mudos. Habíamos cometido un error imperdonable. Me puse a pensar lo que podía hacer Luis con nuestras vidas si esa cinta llegaba a hacerse pública.
- así que Raúl se folla a su madre, eso no esta nada bien, pero que nada bien
-¿que es lo que pretendes?, dije yo
-como podréis imaginar esta no es la única copia que tengo, pues bien seréis mis esclavos sexuales, pero en particular tú Elena ¿te puedo llamar así? Oh¡ creo que sí, ahora tengo el plácet para hacerlo ¿no?, por que si no es así esta cinta correrá por el instituto, con lo que ello conlleva, ¡esta claro¡.
Era nuestra perdición ahora estábamos a merced de un reprimido sexual, Raúl me había contado que Luis se hacia muchas pajas y no era capaz de acercarse a una chica era muy vergonzoso, siempre en la ducha se fijaba en las pollas de los compañeros comparándolas con la suya que era muy pequeña.
Esta bien le dije ¡que quieres exactamente¡
Los días siguientes seré vuestro invitado lo queráis o no. Cuando este en la casa tú Elena te desnudaras para mi, cuando me plazca follarás con Raúl o conmigo, o porque no con los dos a la vez. Por ahora levántate el vestido y enséñame las bragas, por hoy es suficiente, tengo prisa mañana habrá mas.
Me levante el vestido como él me decía, se quedo extasiado mirándome por un rato y luego se marcho.
Estábamos atrapados, a merced de un reprimido, me pare a pensar. Había hecho todo por mi hijo y por un fallo tonto todo se iría al garete. Los días siguientes no hicimos nada estábamos hundidos moralmente, no nos apetecía nada, lo único que jugaba a nuestro favor era que la madre de Luis a la que yo conocía era muy rígida con él y no entendería la nueva amistad de su hijo.
Luis era una mala persona, nos obligaba a follar mientras él se masturbaba delante nuestro, a mi la primera vez que le vi desnudo me dio la risa tenia una polla microscópica, por el momento no se atrevía a tocarme, solo se limitaba a mirar era mas bien un voyeur. Las escenas de cama que nos pedía eran cada vez mas fuertes, nos pidió que incorporáramos el consolador a nuestra relación, yo procuraba que Raúl gozara aunque le veía disgustado, no me miraba con ojos de amor, solo lo hacia para que no saldría la relación a la luz pública, temía perderle.
Por fin se atrevió a unirse a nosotros, la primera vez que lo hizo, me metió la polla en la boca, era como si estuviera chupando un pequeño pirulí. Nos ordeno que me follara Raúl estando yo de espaldas, se bajo y me comió el clítoris, me fije en su cara cuando veía la polla entrar y salir, parecía que le gustaba mirar mas la polla de Raúl que mi coño, me dio que pensar, nos corrimos y se fue.
Un sábado por la tarde nos dijo que nos tenia preparada una sorpresa, nos invitó al cine, dentro de la sala cuando se apagaron las luces al lado mío se sentó un joven de la misma edad que Luis a mi izquierda y a la derecha se sentó Luis, Raúl un asiento mas allá, cuando empezó la película, Luis me dijo al oído que me dejara hacer por el joven que estaba a mi lado. Estábamos en la última fila en un lugar apartado lejos de miradas indiscretas, cuando ya llevábamos media hora de película note como una mano temblorosa me recorría la pierna izquierda subía poco a poco hacia mi conejo por debajo de la falda, Luis por su parte en cuanto vio que me movía me levanto la falda dejando ver mis bragas, me susurro al oído que desabrochara el pantalón de su colega y le sacara la polla, lo hice. Luis se saco la verguita me cogió la mano e hizo que le masturbara, indicándome que hiciera lo mismo con su amigo, mientras sus manos se afanaban en tocarme por todos los lados, me levantaron el jersey que llevaba sacando las tetas de las copas del sujetador, magreando los pezones a la vez que el coño, me puse a mil y mi hijo no perdía detalle, era la primera vez que le veía interesado desde que nos sucedió lo que nos sucedió, Raúl, se la saco también. Moje mis bragas de lo cachonda que me estaba poniendo, desde que Luis nos tenia en su mano era la primera vez que estaba gozando de verdad, en parte porque veía a Raúl contento por lo menos eso parecía. Mientras yo masturbaba a los dos pájaros que tenía al lado, al fijarme en Raúl, observe que Luis no le quitaba el ojo a la polla de mi hijo a la vez que me miraba a mi. Se corrieron en mis manos los dos y mi hijo también. Me quito las bragas y se las dio a su amigo, acabo la película y nos fuimos a casa Raúl y yo, los otros dos se fueron a otro lugar.
Caminamos por la ciudad para llegar a casa, íbamos charlando.
- si no hubiera sido forzado, habría estado bien ¿no?
- si, era una de mis fantasías, tu ya lo sabias. Ha faltado una buena mamada
- ¿te has fijado como mira Luis tu polla en acción?
- si, quizá sea algo maricón o bisex no lo se
Me quede pensando, ¡tenia que trazar un plan para quitarnos el yugo de Luis¡, iba a jugar la baza de su presunta homosexualidad.
La relación que teníamos con Luis se iba suavizando, ya no era el que mandaba si no el que participaba en nuestros juegos, la sonrisa volvió a aparecer en la cara de Raúl, estábamos casi como al principio, pero le tenia que dar un escarmiento a Luis, durante semanas tenia en mente el plan y cuando lo tuve perfilado se lo explique a mi hijo. El plan consistía en lo siguiente : Como ya estábamos aparentemente bien con él, le incitaríamos en un momento de excitación a una apuesta (era muy dado a ello) cuando estuviera metido en la atmósfera que nosotros creáramos, le propondríamos que no era capaz de comerle la polla a Raúl, si era capaz de ello yo tendría a su vez de hacer lo que él quisiera donde y cuando fuera, me propondría lo que me propondría.
Aunque nos tenia en sus manos no lo era tanto porque yo en una ocasión le dije que estaba harta, que su madre lo sabría, que sabría la clase de hijo que tenia, aunque mi honra y la de mi familia quedara por los suelos. Una vez que le tendríamos en nuestro terreno le grabaríamos en video para que tomara de su propia medicina y los papeles se tornaran.
Nosotros siempre teníamos preparado el equipo grabando lo que hacíamos todos los días por lo que en el caso que no nos aceptara la apuesta, en cierta forma le teníamos pillado porque su madre era de las de la vieja escuela, bastante recatada y no entendería esas bacanales, evidentemente nosotros le mostraríamos lo que nos interesara.
Y llego el gran día, estábamos en la cama en plena faena, yo siendo penetrada por todos mis agujeros, saque la conversación en forma de reto.
- Estáis haciendo conmigo lo que os da la gana, ya es hora que alguna fantasía mía se cumpla ¿no?
- ¿por que lo dices? (sabia que era un morboso con esos temas), ¿que te gustaría hacer?
- ¿yo?, no, yo no soy sois vosotros, me gustaría ver como le comes la polla a Raúl.
Luis se quedo pensativo por un segundo y me pregunto ¿que gano yo con eso?. Estaba claro que le gustaría hacerlo pero no se atrevía, el caramelo envuelto en forma de apuesta le había gustado de eso no había duda, solo faltaba darle el empujón final.
- Bien Luis, ganas lo que quieras, como, cuando, donde y con quien quieras lo haré, solo por la satisfacción de ver eso, estoy dispuesta a ello.
Acabamos esa sesión y nos quedamos en la cama sin hablar estaba esperando la respuesta de Luis que creo seria afirmativa, pero me daba miedo lo que él me pediría, sabia que era un depravado y le temía. Por fin abrió la boca.
-esta bien acepto la apuesta
-¿que quieres a cambio?
-Me gustaría verte follar con dos, a la vez aquí, en tu casa y que Raúl y yo lo veamos.
-De acuerdo, lo veréis, pero primero tú debes de cumplir tu parte, lo demás después.
Me estaba riendo por dentro, lo iluso que era, Raúl y yo, bueno, vamos yo, ya había tenido esa experiencia y me encantó. Lo teníamos en el saco, solo era cuestión de tiempo.
-