Y para abrir el hilo, empiezo yo:
Con mi última pareja tuve un problema de libido. Yo quería a todas horas pero con el tiempo ella dejó de querer. Nunca fue capaz de decirme por qué, yo le atraía, pero simplemente no tenía ganas.
Ella a veces se esforzaba y yo hasta me sentía mal por follarla sabiendo que realmente no le apetecía.
Pero esto no es todo. Porque mi deseo no era solo follar, sino explorar mi sexualidad mucho más. Yo quería iniciarme en el pegging, en el beso negro (recibirlo, no solo darlo) y mi mente estaba y está llena de mil posturas, babas, cuerdas, antifaces y cera de vela.
No era solo no follar, era saber que aunque follasemos más o menos a menudo, nunca llegaría a poder explorar mi sexualidad, en ese momento nuestra, como yo deseaba.
Y por eso estoy aquí.