Sandy era una recién adolecente, era hija única por lo cual tenía toda la atención de sus padres, sin embargo, como todo adolescente comienza a experimentar cambios en su cuerpo que la tienen algo alborotada.
FAP!! FAP!! FAP!!- La mano de Sandy subía y bajaba sobre el enorme falo de su padre.
GLUP! GLUP! GLUP!- Comenzó a sonar la boca de Sandy
Álvaro sujetó de la nuca a su princesa, pues no le faltaba mucho para terminar, cuando de pronto.
- -Álvaro me preocupa un poco la ni-ña -
- -¿Cual es el problema mujer?- Cuestionaba Álvaro a su esposa.
- -Pues cada vez usa faldas más cortas y camisetas más chiquitas- Respondía la esposa.
- -Mi amor, la_ni-ña está creciendo, y es normal que se compare con sus compañeras-
- -Si, pero, no me gusta como se viste, me genera incomodidad que atraiga miradas-
- -Catalina Pues llévala a comprarse ropa nueva y ya esta- Respondía Álvaro-
- -Es justo lo que me da miedo, la ni-ña levanta muchas miradas, Tu eres hombre, ¿Acaso no lo notas?-
- -Bueno, a decir verdad, claro que lo noto, Sandy ya es una señorita y su cuerpo es muy lindo, entiendo el porque los hombres la ven.
- -¿Te refieres a su.............trasero?, dilo, no pasa nada, eres su papá, y estamos tratando de resolver el problema-
- -Catalina, será imposible que lo resuelvas, ¿Qué vas a hacer?, reducir el culazo que tiene la ni-ña?-
- -¡Álvaro!, ¡Por Dios!, ese vocabulario, pero claro que no, solo qué me preocupa, ¿y si la llevas tú?-
- -¿A comprarle ropa?, ¿habría alguna diferencia?- Preguntaba Álvaro.
- -Pues si, eres su papá, a ti te tendrán miedo, nadie se le acercaría, Solo, procura que elija ropa decente, nada de faldas, ni escotes.
- -Pues si eso te da tranquilidad, está bien, la llevo- Respondía Álvaro.
- -¿A dónde me vas a llevar papá?- Se entrometía Sandy quien iba entrando a la cocina donde platicaban sus padres.
- -A comprarte ropa mi amor- Respondía Álvaro.
- -¿De verdad?, ¡SI!- Reaccionaba Sandy.
- -Pero hija, está prohibida la ropa que usas normalmente, tú papá te la va a elegir- Respondía Catalina.
- -¿Qúe tiene la que uso?- Contestaba Sandy al mismo tiempo que se daba una vuelta para que la vieran, resaltando sus ricas nalgas.
- -Hija, no lo tengo que decir ¿Verdad?- Hablaba Catalina.
- -Pues si no me lo dices, nunca voy a saber- Respondía Sandy.
- -¡Tú Culo hija!, ¡Tus Nalgas!- Gritaba Catalina desesperada.
- -¿Mi culo?, ¿Qué tienen mis nalgas?- Preguntaba Sandy al mismo tiempo que giraba la cabeza hacia atrás para tratar de observarse el culo ella misma.
- -¡Dicelo Álvaro!- Ordenaba Catalina.
- -¿Qué tienen mis nalgas papi?- Preguntaba Sandy mientras se volteaba para que su padre la observara.
- -Hija, pues................nada, yo lo veo perfecto-
- -¿Tú crees papi?-
- -¡ÁLVARO!- Gritaba Catalina mientras abría los ojos como platos observando a su marido
- -Bueno, en realidad a tu mamá no le gusta que uses ropa tan ajustada, siente que te ven mucho en la calle-
- -Pero nunca me hacen nada, no pueden hacerme nada, ¿que tiene que me vean?, ¿a ti te molesta que me vean papá?-
- -Pues...................-
- -¡ÁLVARO!- Volvía a interrumpir Catalina clavando la mirada en su marido.
- -Si hija, un poco, no está bien que te exhibas así, te pueden hacer algo- Contestaba Álvaro.
- -Bueno, entonces tratare de ya no hacerlo, ¿pero si me vas a llevar a comprar más ropa verdad?-
- -Claro mi amor, ve a cambiarte, te espero aquí abajo-
- -¡Álvaro!, ¿Estás imbécil o qué te sucede?- Cuestiono Catalina
- -¿Ahora porque?, hice lo que me pediste-
- -Otro poco y te follas a la ni-ña- Respondía furiosa la mamá.
- -No digas tonterías, es mi hija-
- -Pues hace un momento no parecía, tu mirada en sus nalgas, ¿crees que no la note?, te brillaron los ojos con su culote, ¿te excita verdad?-
- -Estas mal de la cabeza Catalina-
- -El que está mal eres tú, qué sea la última vez que la miras de esa forma tan lasciva, maldito cerdo.-
- -Tú me pediste que la viera, ¿que esperabas, que viera con los ojos cerrados?-
- -No a ver, yo entiendo que seas hombre, y la ni-ña no está nada mal, no me molesta que se te desvié la mirada, lo que me molesta es la forma en como te brillaron los ojos cuando se dio la vuelta.
- -Discúlpame mi amor, no vuelve a pasar-
- -Álvaro, me la estas arrimando toda y ya esta bien dura-
- -¿No te gusta?-
- -mhhhhhhhh, ahhhhhhhhh, Me encanta, pero nos puede ver Sandy-
- -Qué nos vea, así va aprendiendo-
- -¡Álvaro estás loco!, mhhhhh Dios, que dura se siente-
- -¡No! a ver, ya, ya ,quitate, en primera no quiero que Sandy nos vea y en segunda, ¿no estarás así por ella verdad?-
- -¿Por ella?- Preguntaba extrañado Álvaro.
- -No te hagas, que casualidad que te pones cachondo después de que tu hija te enseña las nalgotas que tiene. -
- -¿Y habría algo de malo?, no le estoy haciendo nada, te lo estoy haciendo a ti-
- -¡Ya estoy lista papi, ¿nos vamos?- Interrumpió Sandy entrando nuevamente a la Cocina.
- -Mira papi, ven, ayúdame, agárrame esto, toma este, guarda acá, este también-
- -Señorita, Solo paso a dejar la ropa y me salgo- Decía Álvaro a la encargada de los probadores.
- -Lo siento, es que la ropa no puede estar en el piso, y no creo que quepa todo eso en los percheros. - Contestaba la de seguridad.
- -Entiendo, bueno hija, llevate una poca y sales por más cuando termines y así sucesivamente. -
- -Señor, ¿que es usted de la señorita?- se dirigía la de seguridad con Álvaro.
- -Es mi hija-
- -¿Sabe que?, Pasele, hay mucha gente y me estorba más aquí en la entrada, ¿Si vio dónde se metió?-
- -Si vi, muchas gracias-
- -¡knock, knock!- hija soy yo, ábreme, toma la ropa que falta-
- -¡Ah, si papi, gracias!-
- -Ya pasate papi, no pasa nada, es un caos aquí afuera, ya voy a terminar-
- -¿Te gusta esta papi?-
- -Mi amor, te ves increíble, pero a tu mamá no le va a gustar-
- -Ya lo se, por eso para mamá llevo estas otras prendas, pero estas son para mi, ¿guardaras el secreto verdad?-
- -Hija, no lo se, tu mamá tiene razón , llamas mucho la atención y no quisiera que te pasara algo malo. -
- -Pero ella no tiene porque enterarse, yo se como son los hombres y lo que les gusta, o ¿acaso a ti no te gustaba ver jovencitas a mi edad?-
- -¡HIJA!, por dios, ¿que son esas preguntas?-
- -Estamos en confianza papi, dime , ¿se ve me buen culo con esto?-
- -¡SANDY!, ¿desde cuando nos perdimos el respeto?-
- -No nos hemos perdido nada papá, no estamos haciendo nada malo, se supone que el padre debe ser el primer mejor amigo de su hija, ¿no?-
- -Bueno, a decir verdad, tienes razón, prefiero que me veas con confianza a que te escondas.
- -Lo ves, ¿entonces?, ¿tengo buena nalga o no?, necesito la validación de un hombre-
- -Pues si tienes hija, y bastante-
- -Entonces, ¿tú dirías que tengo buen culo?-
- -Hija, me cuesta expresarme contigo-
- -Adelante papi, dilo como te nazca, que no soy una mojigata, no me espanto, se bastante más palabras de las que tú crees-
- -Culote mi amor, te cargas tremendo culote para tu edad-
- -¿Si papi?, Perfecto, es la validación que necesitaba, entonces esta me la llevo y será un secreto entre los dos-
- -¿porque necesitas mi validación de hombre, cielo?-
- -Tengo un noviecito ya está en la universidad, es muy guapo y sus compañeras son más grandes, me lo quieren quitar-
- -Cielo, no me gusta que salgas con chicos mayores, son más abusivos y te harán daño-
- -¿Me vas a guardar el secreto o no?, si no ya no te contaré mis cosas-
- -Esta bien, yo no diré nada-
- -Perfecto papi, ahora dime qué te parecen estos, cierra los ojos-
- -Ya papi, ábrelos-
- -¡Sandy Dios mio!, te ves, increíble-
- -¿SI?, ¿te gustan?-
- -Mi amor, que nalgona estás. -
- -Herencia de mamá- Respondía Sandy.
- -Mi vida, yo creo que tienes más que tu mami-
- -Papi, dime, ¿Cómo se sienten las de mamá?, es decir, ¿Son suaves o duras?-
- -Pues cuando era jovencita como tú, estaban duritas, ahora ya son más suaves-
- -¿Crees que a mi novio le gusten mis nalgas?, ¿A ti te gustarían?-
- -Eso no lo sé, tendría que sentirlas, ¿no crees?- Decía Álvaro.
- -Pues Adelante papi, toca un poquito y dime tu opinión de hombre. -
- -¡UFF! mi reina, están bien duritas-
- -Dime una calificación del 1 al 10-
- -Yo creo que un 11-
- -¡Ay! papi, ¿Tanto te gustaron?-
- -Mi amor, estás bien nalgona, perdóname, yo se que esta mal, pero antes que tu padre también soy hombre. -
- -¡Papi!, ¿Te gusta mi culo?-
- -La verdad es que si, y mucho-
- -¿Mamá no te llena?-
- -Tú mami está muy bien, tiene un lindo cuerpo también, pero , la jovencitas como tú le ganan. -
- -Me elevas el ego papi, cualquier mujer se siente importante cuando la desean. -
- -Hija, cielo, ¿no tienes ropa interior?, no se te siente nada. -
- -No papi, me la quite, porque se marca mucho-
- -¡PAPI!, ahi no!, ahhhhhhhhhh!-
- -¿No te gusta?-
- -¡SI!, Pero, ahhhhhhhhhh, mmmhhhhhhhh!-
- -Esto está mal papi, no deberías.......ahhhhhhhhhhh!-
- -Si tu no dices nada, yo no digo nada- Decía Álvaro.
- -¡Papi!, no es eso es que.......ahhhhhhhhhhhhhhhh, mhhhhhhhhhh!-
- -Pues no me dejas papi, no me molesta, es solo que.........mmmmmmhmmhmhm ahhhhhh-
- -Lo prohibido es lo más rico hija.-
- -SI, Pero.....mhhhmhhhhhh ahahaaaah-
- -Papi esto esta muy, muy mal, tú lo sabes, yo lo se, pero ambos somos muy calientes, no me molesta que me toques, pero que sea solo eso, ¿esta bien?-
- -Si mi amor, ¿te puedes frotar contra mi?-
- -¿Cómo lo quieres papi?-
- -Pues me gustaría que te sentaras sobre mi de espaldas y me restregaras ese culazo que te cargas mi amor. -
- -¡UFFF! Mi reina, que nalgotas se carga mi ni-ña-
- -¿Te gustan las nalgas de tu princesa papi?-
- -Mucho hija-
- -¿Estoy más culona que mamá?-
- -Pero mucho más mi reina, déjame gozar de tu culo-
- -¡Así mamita!, que rico te mueves-
- -¿Te gusta como lo hace tu princesa papi?, ¿lo hago bien?-
- -AHHHHH!!! MHHHHHH!! Muy bien mamita-
- -Mhhhhhhhhhhhhhhmmmmmm Papi que grande se te siente, ¿no la quieres liberar?-
- -¿La quieres ver corazón?-
- -Sácatela papi-
- -¡PAPÁ!, Dios Mio, que cosota tienes-
- -¿Te gusta amor?-
- -¡Por Supuesto que si!, es Enorme-
- -La puedes tocar si quieres-
- -¡PAPI!, ¡UFF!, no me cierra la mano, es gordisima, y tus venas, están a reventar, que rica se te ve-
- -¿Te la puedo meter hija?-
- -¡UFFF!, ¿esta cosota?, no me entra ni de chiste, aparte eso ya me da más miedo, no deberíamos estar haciendo esto.
- -Solo la puntita- Decía Álvaro.
- -No podemos, y menos aquí-
- -Pero no me puede dejar así mi amor- Decía Álvaro.
- -Tienes razón papi, yo lo soluciono-
FAP!! FAP!! FAP!!- La mano de Sandy subía y bajaba sobre el enorme falo de su padre.
- -MHHHHH Mi ni-ña que rico lo haces!,
- -Papito, que pedazote de carne te cargas, tengo que usar las dos manos-
- -¿Te gusta como te masturba tú ni-ñita?-
- - A qué no imaginabas que era tan buena haciendo pajas-
- -AAAHHHHH MHHHHHHHHHHH
- MHMHHMHMHHMH AHHHHH
- -Mi reina, que buena eres-
- -¿Mamá lo hace igual de bien?-
- -Lo haces mejor que ella, ¿También mamas verga mejor que ella?-
- -¿Lo quieres averiguar?- Preguntaba Sandy
GLUP! GLUP! GLUP!- Comenzó a sonar la boca de Sandy
- -¡Mi ni-ña que rico la mamas!-
- -Eres toda una putita corazón-
- -¡Mi amor!, ni siquiera te ahogas, que buena eres-
- -Soy tu perra papi, trátame como a una de tus putas-
- -¡Asi putita!, que rico la mama mi ni-ña,-
- -¿Te los puedo echar en tu carita mi ni-ña?-
- ¡Echamelos donde quieras papi, soy tu perra ahorita!-
Álvaro sujetó de la nuca a su princesa, pues no le faltaba mucho para terminar, cuando de pronto.
- -Knock! knock!- Llamaron a la puerta del vestidor.
- -¿Todo bien ahí adentro?- Preguntaba la guardia de seguridad.