Que tengo una fantasía con dos hombres por los que me siento atraída y estoy enamorada: cierto político sudamericano muy polémico, especialmente desde principios de este año y también un hombre español anónimo de cierta ideología política extremista que veo en fotos y videos de manifas y movidas.
Me imagino que soy monja (soy una mujer sencilla, modesta, recatada, tímida y virgen en realidad), que estoy en mi recámara en un monasterio antiguo y frío, se me aparece uno de los dos, nos abrazamos teniendo en cuenta nuestra diferencia de altura ya que es un hombre muy alto y corpulento (tanto el uno como el otro) y nos besamos intensamente. Mientras yo le acaricio la espalda y él a mí la cintura, voy sintiendo crecer su protuberancia y me excito más y más. Estamos así hasta que en un momento dado, él se sienta en un banco de piedra y yo me agacho ante él, se baja los pantalones y los calzoncillos bóxers y le hago un oral, bien tapada con el hábito y el velo, sin quitarme ni una pieza de ropa, mientras él me acaricia el cabello por encima y por debajo del velo y respira y gime cada vez más fuerte hasta que llega al orgasmo y termina dentro de mí. Aunque la cosa no termina aquí: después nos besamos y abrazamos de nuevo, me toma en brazos, me lleva hacia el baño, me quita el hábito delicadamente dejándome desnuda, me meto en la ducha, él acaricia delicadamente todo mi cuerpo delgado y mi delicada y blanca piel enjabonándome con sus manazas toscas y masculinas y una vez fuera me cubre con una toalla bien grande, me abraza y me besa de nuevo y una vez seca me pongo ropa interior y él se quita la ropa quedándose en calzoncillos bóxers marcando bien su miembro y los dos nos metemos en la cama y nos dormimos abrazados, acariciándonos y besándonos. Sin necesidad de hacer nada más, sea uno o el otro.



