Una Madre Quiere lo Mejor para su Hijo – Capítulos 001 al 002

heranlu

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Una Madre Quiere lo Mejor para su Hijo – Capítulo 001


Todo comenzó hace un tiempo, me presento me llamo Diana tengo 36 años soy una mujer joven, a pesar de mi edad y del parto de mi hijo he de decir que me conservo genial, gracias a gran parte a que voy todos los días al gimnasio, tengo un cuerpo definido, con un buen culo la verdad jaja y un pecho generoso la verdad, todo natural. Estoy casada y con un hijo de 15 años, el protagonista de esta historia. Todos sabemos como son los chicos a estas edades, un volcán de hormonas.

Como cada día llegue a casa después del gimnasio, esta vez llegue a casa toda sudada y con ganas de darme una ducha, normalmente suelo ducharme en el gimnasio pero estaba estropeada el agua caliente, mi sorpresa fue que llegué a casa y de repente escucho un portazo y unos pasos casi corriendo, supuse que sería mi hijo y lo llamé en voz alta - Rubén - pero nadie contestó, me dirigí al piso de arriba de donde procedía aquel ruido y lo volví a llamar, está vez si hubo respuesta - Dime mamá, estoy en mi habitación - me dirigí a ella, toque la puerta como siempre y entré, me encontré a mi hijo como agitado y en calzoncillos en la cama como de costumbre, - ¿Estas bien cariño? - y me respondió nervioso - Sí mamá, ¿por qué? - No por nada cariño - no le di más importancia al asunto y me dispuse a irme, cuando de repente me preguntó - ¿qué haces en casa tan temprano? - le expliqué lo del agua caliente en el gimnasio y que ahora iba a tomarme una ducha - Vete pensando que quieres para comer y te lo preparo después de la ducha cariño - le dije, - gracias mami pero no tengo hambre, comeré algo después- - vale cariño mio, me voy a la ducha que estoy toda sudada - note que puso una cara rara como de impresión y la vez alegría, pero sin más me fui a ducharme, pasé por mi habitación para coger algo para ponerme para estar por casa, cogí mi bata de seda de estar por casa y me dirigí al cajón de mi ropa interior a coger solo un tanga limpio, ya que no suelo usar sujetador salvo que sea para salir de casa a hacer recados o cenas con amigas en sitios distinguidos, del resto para estar por casa o salir por ahí no suelo usarlo y he de decir que gracias a ello las tengo en mi sitio, siguen firmes y turgentes jeje. Cuando llegué al cajón me encontré un tanga sobresaliendo pillado con el cajón, lo abrí y vi que mis tangas estaban medio descolocados, me extraño porque anoche había organizado mi ropa interior pero no le di mucha importancia, lo había descolocado yo esta mañana buscando algo para ir al gimnasio pensé, cogí el tanga de hilo blanco que sobresalía y me fui al baño.

Entré, me quité el top deportivo, me quite las mallas y por último que quite el tanga verde liso a juego que llevaba, lo metí todo en el cesto de la ropa sucia, me recogí el cabello y me dispuse a darme una placentera ducha. Abrí el grifo, deje correr el agua y entre, la sensación era relajante, cogí el bote de jabón y me empecé a echar, primero en el pecho, luego fui bajando por el abdomen hasta llegar a mi vagina, al acariciarla sentí una sensación placentera, entre que llevaba varios dias sin sexo y los musculosos del gimnasio me empecé a tocar sin remedio. Estaba en pleno tocamiento cuando escucho un ruido en el pasillo, voltee a ver y me di cuenta que no había cerrado la puerta del todo, a su vez vi una sombra desaparecer, me quedé estupefacta, ¿sería Rubén?, entre la mampara transparente y la puerta abierta, cualquiera que pasara podría verme perfectamente, me pregunté si simplemente el chico pasaba por ahí o había algo más… No quería ni pensarlo pero y si… ¿Mi hijo me espiaba?, me quite esa idea rápido de la cabeza, entre el susto y esas ideas, se me fue el calentón, en otra ocasión será. Salí de la ducha, me sequé, y me puse el tanga blanco y encima la bata, pasé por el cuarto de Rubén a ver que estaba haciendo, y vi que estaba con sus videojuegos, baje a la cocina y me puse a hacer los oficios de la casa.

Ya era tarde estaba terminando la cena y llamé a mi hijo para comer, enseguida bajó sin decir nada y se puso a comer, durante la cena estuvimos hablando de nuestras cosas y todo fue muy ameno como siempre, lo único que me llamó la atención fue que durante la cena a mi hijo se le escapaba la mirada, intentaba disimularlo pero era evidente, entre la bata que la tenía medio abierta y mi pecho voluminoso la verdad es que había donde mirar jaja, pille a Rubén mirando mi escote de manera descarada un par de veces, al principio me indigné, como podía hacer eso con su madre, luego a media que pasó la cena, le fui quitando importancia, y hasta llegué a sentirme alagada, pese a mi edad todavía me miraban los jovencitos, aunque ese jovencito fuera mi hijo, luego de cenar llego su padre y nos fuimos a la cama todos.

Al día siguiente me levanté temprano, mi marido y mi hijo seguían durmiendo y me dispuse a hacer la colada, me dirigí al baño a recoger el cesto de la ropa sucia y me dispuse a elegir las prendas que iba a echar a lavar, estaba en ello cuando de repente me llevé una sorpresa, el tanga verde que me había quitado ayer no estaba, yo juraría que lo deje ayer ahí, ¿me preguntaba si la había cogido mi marido? Yo sabía que tenía un fetiche con mis tangas al principio de la relación, nunca tuve un problema con ello, pero me parecía raro que después de tanto tiempo volviera con ello, supongo que sería por la falta de sexo que había entre los dos últimamente. Como tenía prisa no le di más vueltas al asunto y continúe con la colada. Antes de irme al gimnasio prepare la ropa, top y mallas deportivas, y un tanga rosa a juego, se que muchas se quejan de este tipo de prenda para ir al gimnasio pero a mi en particular me resulta muy comida. Me fui al cómo cada día, hice mis ejercicios, hoy tocaba glúteo, estuve 2 horas como siempre y al finalizar cuando me fui a las duchas, recordé que seguía estropeada el agua caliente así que me fui directo a casa.

Al llegar a casa me metí directo a la ducha debido al calor que hacía, esta vez me percate de que había cerrado la puerta del baño, como de costumbre me quite la ropa la deje en el cesto de la ropa sucia y me metí a la ducha, esta vez iba a aprovechar la ocasión y tocarme hasta correrme, estuve un buen rato primero empecé tocándome los pechos, luego baje a mi vagina, toque los labios exteriores y luego pasé al clítoris, lo acariciaba al principio con delicadeza pero al final lo hice lo más rápido que pude hasta correrme, explote como nunca se me escapó un gemido ruidoso - Ahhh- y me corrí, luego me duche, y cuando termine me di cuenta que había entrado al baño sin ropa para cambiarme ni toalla con la que cubrirme, pensé en salir desnuda hacia mi habitación, pero recorte que podría estar mi hijo, lo llamé - Rubén - y al instante contestó - ¿Que quieres mamá? - no vi otra solución y le dije - ¿Puedes traerme mi ropa de cambio y una toalla? - - Voy - dijo, se acercó a la puerta del baño y me preguntó - ¿qué ropa te traigo? - pues tráeme mi bata de estar por casa porfa y una toalla para el pelo - - ¿No necesitas nada más? - me quedé pensando por un segundo, me daba pena decirle que me trajera mi ropa interior, pero así me ahorraba el viaje luego. - Ah sí, tráeme también un tanga? Cuando se lo dije la voz se le cortó, pero a la vez me respondió con entusiasmo detrás de la puerta que nos separaba, ¿Alguno en particular? - no sabía que responderle, solo se me ocurrió decirle - El que tu elijas - - De acuerdo ya vengo - y se marcho de inmediato, mientras se alejaba le dije - están en el cajón del… - - Si ya sé donde están, no te preocupes - me interrumpió, me quede sorprendida ya que no sabía que mi hijo tenía esa clase de información jaja, había entrado alguna vez a buscar algo a mi habitación y habría encontrado ese cajón por casualidad… me quedé en blanco durante un rato pensando en ello cuando tocaron la puerta del baño - toc toc- como no tenía con que taparme me puse detrás de las puerta, la abrí lo suficiente para estirar mi mano, - Aquí tienes mami - y me paso las prendas una por una, primero la toalla, luego la bata y por último cuando me pasó el tanga, me quedé un poco descolocada, me pasó un tanga de hijo negro con encajes, uno de los más bonitos que tenía, que reservaba para ocasiones especiales jaja, apenas me terminó de pasar la ropa, cerré la puerta y me vestí, me sequé el pelo, me puse mi crema hidratante por todo el cuerpo y salí. Cuando salí ahí estaba mi hijo todavía, parado en frente de la puerta, no me lo esperaba la verdad, estaba como nervioso, no me miraba a la cara - ¿Querías algo cariño? - le dije,- Bueno me preguntaba si… - se le veía inquieto - ¿Que quieres saber corazón? - Bueno solo quería saber si… elegí bien - me pilló por sorpresa esa respuesta - Si cariño jeje, tienes buen gusto, lo único que para estar por casa no suelo usar ese tipo de prendas, suelo usar algo más casual - - A okey, perdona ya se para la próxima - - No te preocupes cariño, me quedan genial igual jaja - Seguro que si mami - nunca tuve esa confianza con mi hijo pero me encanto hablar así tan distendido, no era el mejor tema para hablar madre e hijo, pero me gustó tener esa confianza. Cada uno se fue por su lado, yo bajé a la cocina a preparar la cena y él a su habitación.

Estaba preparando la cena cuando bajó mi hijo, se sentó en el sofá y se puso con el móvil, se puso justo en el sofá que daba vista a la cocina así que ahí estaba sentado mirando en dirección a donde yo estaba, no le di importancia y seguí con los mio, hasta que me doy cuenta que no estaba tan pendiente del móvil, lo pille un par de veces mirándome descaradamente, yo como siempre iba con la batita medio suelta pero no se veía nada más allá de mi generoso escote, en esa estábamos cuando se me pasó por la cabeza la idea de jugar un poco con él jaja, me aburría hace tiempo y pensé en que si tanto quería ver… Bueno algo le dejaría, tenía claro que no le dejaría ver mis pechos así que me até bien el cinturón a la altura de los pechos, pero claro eso dejaría la parte inferior medio abierta, eso sí se lo permitiría, que viera como me quedaba el tanga que él eligió. Andaba por la cocina de un lado para el otro para preparar la cena y también para exhibirme un poco no os voy a mentir jaja, quería saber que estaba haciendo mi hijo así que con disimulo mire hacia donde estaba él, y lo pillé con los ojos como platos, no quitaba la mirada, me causó gracia la verdad, luego me fije que tenía un cojín entre las piernas, ¿porque se tapaba justo esa parte? Acaso… No quería ni pensarlo, pero en mi cabeza surgió una idea, ¿había tenido una erección? ¿Con su propia madre?, ahí me alarme un poco y pare con el juego, se me estaba yendo de las manos, me acomodé la bata la cerré del todo y terminé de hacer la cena, creo que se dio cuenta de mi cambio de actitud y se fue para su cuarto. Una cosa era divertirme viendo como me miraba y me prestaba toda la atención y otra era ponerlo cachondo, eso sí que no, soy su madre por dios.

Llegó la hora de la cena, llegó mi marido y cenamos los tres en el comedor, luego nos fuimos a dormir, ya en la cama intenté tener relaciones con mi marido, pero estaba muy cansado, así que me quedé con el calentón, no podía dormir así,
Así que me empecé a tocar, deslice mi mano dentro del tanga y me empecé a masturbar, empecé acariciando mis labios, y luego continúe acariciando el clítoris, varias ideas me estaban pasando por la cabeza, pero una en particular se quedó grabada, la erección que le provoque a mi hijo.

Pensaba en ello y más me mojaba, sentía un calor especial que pocas veces antes había sentido, estaba mojando todo el tanga, el tanga que él había elegido para mi, eso último me puso a cien, inicie una frenética masturbacion hasta correrme sonoramente - Ahh Ahh Aaahhh - me corrí salvajemente y sin tenerlo en cuenta, creo que se escuchó por toda la casa, ¿Y si mi hijo me había escuchado?, de repente de entró una vergüenza terrible, rezaba para que estuviera dormido ya hace rato, y mientras mi marido sin inmutarse dormía a pierna suelta.

Decidi ir al baño a refrescarme un poco, me desprendi de mi bata, y me quité el tanga, estaba empapado, cuando lo fui a dejar en el cesto de la ropa sucia me percaté de que estaba ahí el tanga que no encontraba el otro día, ¿no lo abría visto la vez anterior? ¿O alguien lo devolvió? Me quedé con esa duda, pero el sueño me vencía, así que me metí en la ducha me refresque, y me devolví a la cama envuelta solo en una toalla.

Al día siguiente me desperté tarde, mi marido no estaba y como había dormido desnuda después de masturbarme me desperté muy relajada, lo que no contaba es que durante la noche me destapé no se como, y había despertado completamente desnuda con todo al aire jaja, eso me daba igual la verdad, pero me percaté de un detalle, la puerta del dormitorio estaba entreabierta, apenas miré en esa dirección escuché un ruido en el pasillo.

¿Sería mi hijo? ¿Me había visto desnuda? No supe que hacer, me quedé en blanco, de repente entró un rayo de luz por la ventana y me sacó del trance. Me puse mi bata de seda y me dirigí al baño. Iba a hacer la colada, cuando abrí el cesto de la ropa sucia, me quedé en shock.

El tanga que había dejado ayer está ahí lleno de un líquido blanco, no sabía que era eso, lo había dejado mojado pero no hasta ese punto, cogí el tanga con dos dedos y toque ese líquido blanco era viscoso, me estaba haciendo una idea de lo que era pero quería confirmarlo recogí un poco del líquido blanco con los dedos y lo llevé a la naris, sin duda ese olor es inconfundible, era semen, ¿pero de quien? En la casa solo había dos hombres, mi marido y mi… hijo, no creo que el fuera capaz de hacer una cosa así, debería de haber sido mi marido, se abría desfogado el pobre, llevábamos días sin tener relaciones, decidí que esa noche me pondría algo mono y lo desahogaria hasta que se quedara a gusto jaja, me dio morbo la situación el olor me sedujo, quería probar ese manjar, me llevé los dedos tímidamente a la boca y saboree ese espeso líquido, me encantó, no recordaba que el semen de mi marido supiera así, pero me encantó, recolecté cuanto pude con mis dedos y me lo llevé a la boca, estaba extasiada y decidida esa noche conseguiría más.

Preparé el resto de la colada, bajé al cuarto de la ropa y me dispuse a poner la lavadora, me agaché y puse a separar la ropa de color de la blanca en esas estaba cuando note que alguien me observaba, giré la cabeza y ahí estaba mi hijo en la puerta, estaba como en trance, lo miré a los ojos y el me miró fijamente, me percaté de una cosa y bajé la mirada, y ne encontré con algo que me dejó en shock a mi, tenía una erección de caballo, era algo enorme, abultaba bastante, se me hizo la boca agua, y también la vagina jaja, empecé a lubricar bastante, me empezó a escurrir por la pierna, en ese momento me di cuenta que que no llevaba bragas y posiblemente se me había subido la bata, hice todo lo posible por disimular, desde ese ángulo podría verme todo, así que junte las piernas para no enseñar más de lo debido, en ese momento dude en bajarme la bata y hacer notar que me estaba viendo o disimular como si nada pasase, opte por lo segundo, yo seguía a lo mio mientras mi hijo seguía viendome en culo embobado, me hacía gracia la situación la verdad, decidí sacarlo del trance.

-¿Se te ofrece algo?-

Lo saque del trance, estaba nervioso.

-No no, solo estaba… -

Mirando mi culo, pensé para mi.

-Pasaba por aquí solo-

-¿Y te piensas quedar ahí todo el día observandome?- Lo había pillado en sus intenciones

-No no, solo pasaba por aquí y te vi así… -

-¿Así como?

- De esta manera y simplemente me quede en blanco.

- ¿Vamos que me viste el culo al aire y aprovechaste la situación?

- No no, solo es que…

- Tranquilo hombre te entiendo, estas en la edad. Y dime, te gusta lo que vez?

- Mmm bueno no se…

- Jaja tu amiguito, bueno más bien, tu amigote dice lo contrario jaja y lo miré directamente al paquete.

El se quedó rojo y se tapó su zona inmediatamente - perdón - dijo con cara de angustia

-No hay nada que perdonar, es normal a tu edad que pasen estas cosas, simplemente disimula mejor jaja

-Gracias mami-

-De nada cielo, ahora vete y déjame terminar mis tareas, o ¿piensas quedarte todo el día ahí viendome el culo? Jaja

-Si puedo elegir… Pues me gustaría quedarme la verdad jeje

- Ja Ja Ja era un pregunta retórica señorito, no seas descarado, vete a tu habitación-

Vi su cara de desilusión y ahí me di cuenta que me había pasado

-Espera un momento, a ver soy tu madre y no debería de hacer esto pero mira si quieres, vete ahora a tu cuarto y te ocupas de eso… Y

así me dejas tranquila jaja y si te portas bien en estos días cuando tu padre no esté en casa, te dejo que me veas un ratito más, te parece? Solo si te portas bien y no le dices a nadie.

Se le iluminaron los ojos de inmediato.

-Si tranquila ya me voy y no le digo a nadie.

Cuando salió me sentí aliviada y a la vez cachonda, dejé lo que estaba haciendo y me fui corriendo a mi habitación, necesitaba masturbarme con urgencia, iba camino a mi habitación cuando pasé delante de la puerta de hijo, estaba entreabierta, mi curiosidad me puse y me asomé, y lo que vi me dejó de piedra.
 

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Una Madre Quiere lo Mejor para su Hijo – Capítulos 002


No podía ver con claridad por la oscuridad, pero aún así la sombra que vi era impactante, estaba mi hijo masturbandose, tenía la polla al aire, una polla descomunal para su edad, se veía gruesa e imponente, me mojé toda de nuevo, era hipnótico ver como se masturbaba, su mano bajando y subiendo por su enorme polla, en esa estaba cuando de repente veo que saca una especie de trapo fino del bolsillo, y lo huele, ¿qué sería eso?, posteriormente lo enrolla sobre su pene y continua masturbandose, sigue a buen ritmo hasta que se corre abundantemente, coge el trapo y se limpia con él, yo estaba muy caliente pero me controlé y me fui a mi habitación a masturbarme, llegué a mi cuarto me tumbé en la cama y me masturbe ferozmente, introducia y sacaba los dedos de mi vagina velozmente chapoteaban en abundancia hasta que llegó el órgasmo que me hizo gemir fuertemente. Me quede dormida después de todo eso.

Me levante por la tarde, preparé la cena, llegó mi marido, comimos y nos fuimos todos a la cama, no me había olvidado lo que pasó por la mañana, así que me fui al baño y me preparé, me peine, me eche crema por todo el cuerpo, pasando las manos por mis pechos y mi culo, luego me puse un tangüita de hilo negro que tenía y un camisón transparente, esa noche iba a ordeñar a mi marido pero bien. Estaba saliendo el baño hacia el cuarto cuando me doy cuenta de que está mi hijo al fondo del pasillo, apenas lo vi me cubrí los pechos con la mano ya que la bata transparentaba todo, cuando lo vi estaba con los ojos abiertos,

-¿Cómo estás cariño? Le dije ¿todo bien?.

- Si ma, solo iba a mi cuarto.

- A bueno, que pena contigo, siempre me pillas con poca ropa jaja.

- No te preocupes, a mi no me importa.

Me estaba mirando como el que mira un helado, cuando me fijo y veo que tiene una erección de campeonato. - Ya veo ya, más bien al contrario jeje - El pobre se quedó con una cara de no sabía donde meterse a la vez que se tapó rápidamente con las manos.

- No te preocupes cariño jeje, es algo normal que le pasen estas cosas a los chicos de tu edad.

Se quedó más tranquilo.

- Bueno cariño me tengo que ir, espero que a tu padre le guste tanto este atuendo como a ti jeje. Le mire directamente al paquete. - Ahora ve y encárgate de eso - Le guiñe un ojo - buenas noches -

Y me fui como estaba cubriéndome los pechos y dirigiéndome a mi habitación,

Una vez dentro de la habitación cerré la puerta bien para asegurarme que nadie nos molestara, quería probar esa leche que tanto deseaba. Mi marido estaba acostado leyendo un libro, no prestó atención hasta que me miró y se quedó con la boca abierta - ¿ y ese atuendo? - me preguntó, - Nada que hace calor hoy y quiero dormir cómoda - - Estamos en invierno - - Jaja me has pillado, nada que hace tiempo que no lo hacemos y bueno…-vamos qué quieres que te ponga a cuatro - - Si pero primero quiero chupartela hasta que me canse - - Jaja toda tuya mi amor, aquí tienes - se quitó los pantalones y ante mi apareció su polla a la que ya está acostumbrada, normalita de tamaño pero bueno era lo que había. Me quité el camisón

Y me lance a por esa polla, quería volver a probar ese delicioso sabor a lechita que había probado antes. Empecé dándole besitos, luego baje a los huevos y empecé a chuparlos, despacito pero con energía, luego subí hasta el tronco y empecé a lamerlo como un helado, mi marido empezó a gemir del gusto, seguí un rato más hasta que me lo metí por completo a la boca, me la metí por completo sin problema y empecé a chuparla con ganas - uff, si cariño sigue, ahh que bien la chupas - incremente la velocidad al ver que le estaba gustando - vaya putita que tengo, ahh la que mejor la chupa -

-sii soy tu puta- e incremente la velocidad, puse todo mi empeño en ello - Dios que puta tengo, como la chupa, me voy a correr - - Hazlo en mi boquita, quiero tu leche - estaba ansiosa por volver a probar ese manjar.

Chupe con ansia y apreté mis labios con fuerza, no pensaba dejar que se escapara ni una gota, y de repente mi marido explotó, estaba ansiosa, pero desde ei primer disparo que calló en mi paladar supe que algo no iba bien, ese sabor no era el mismo, se corrió por completo en mi boca y yo me lo trague como buena puta que era, no deje ni una gota, pero su sabor no era el esperado, no sabía mal pero no era el manjar que esperaba, le limpie la polla con mi boca como solía hacer hasta dejarlo reluciente y después de eso se durmió y yo me quedé con el calentón y la decepción.

Me costó dormirme pero después de un rato lo conseguí.

A la mañana siguiente me despierto cachonda perdida, empiezo a tocarme un poco anhelando el sabor del semen que encontré ese día en mi tanga, ya me estaba metiendo los dedos y a punto de correr cuando tocan la puerta, y entra mi hijo de repente, por suerte estaba cubierta con la sábana, me quedé quieta, agitada y con los dedos dentro.

-Buenos días, mami-

-Cari.. ño- Dije agitada.

-¿te molesto? -

-Tu nunca.. Aag.. Molestas - dije mientras seguía insertada por mis dedos y el efecto que eso causaba

- quería hablar contigo si se puede -

- Claro cariño, lo único agg..(Saque los dedos como pude disimular) AAGG roce mi clítoris sin querer y me dio un fuerte espasmo -

- estas bien mama? -

-Si cariño es solo que… (me di cuenta que no podía darle explicaciones) nada, después hablamos si?

- Vale mamá -

Cerró la puerta y se marchó

Y ahí me quedé yo, abierta de piernas y cachonda, pensé en masturbarme pero no quería que mi hijo me escuchara así que me propuse darme una ducha, me puse mi bata y me dirigí al baño, ya en el baño me quité la bata y me dispuse a ponerla en el cajón de la ropa sucia, cuando abrí el cesto me quedé intrigada.

Encontré otro tanga mio lleno de semen, era inconfundible, ¿otra vez mi marido se habría masturbado con él? Si lo exprimí ayer. Me dio curiosidad y lo cogí, se veía “fresco” toque el líquido viscoso y aun estaba caliente, acerqué el tanga a mi nariz, ese olor era inconfundible, me hipnotizó, cogí un poco con mis dedos y lo probé, era ese sabor…, estaba delicioso, cogí todo lo que pude con el dedo y me lo llevé a la boca, lo degusté tranquilamente, cuando terminé fue que me vinieron las preguntas a la mente, porque sabía diferente al semen que probé anoche directamente de la polla de mi marido, y porque estaba aún caliente si mi marido suele madrugar…, no le encontraba lógica, lo tendría que aclarar con él a la noche, mientras como estaba caliente, me metí a la ducha y me masturbe con la alcachofa de la ducha, esos corros hacen milagros jeje, quedé más que satisfecha. Continúe con mi día normal.

A la noche después de cenar mi marido y yo nos fuimos a la cama, recordé el tema de mis tangas llenos de semen y me dispuse a hablar con él.

-¿Mi amor está todo bien?- Le pregunté

- Si todo está bien ¿por? -

- ¿Estás satisfecho a nivel sexual?¿ Hay algo que te falte? -

- Bueno ya sabes para un hombre nunca es suficiente jaja, pero no en general todo bien ¿Por? -

- Porque he notado últimamente que te masturbas bastante con mis tangas, a mi no me importa, pero no se, a lo mejor es que te falta sexo -

- ¿Por qué dices que me masturbe con tus tangas? -

- No te hagas el bobo, no me tienes que ocultar cosas, y menos si las dejas a la vista -

- No entiendo -

- Ya te dije no seas bobo, han aparecido varios tangas con semen en el cajón de la ropa sucia -

Mi marido se empieza a reír y yo a enfadar

- ¿De que te ríes? -

- Cariño no cojo un tanga tuyo desde hace mucho tiempo, ¿para que cogerlo si te puedo coger a ti? Jaja -

- No me mientas -

- Cariño te juro que yo no fui -

- Entonces, si tu no fuiste, ¿quién fue? ¿Alguien habrá entrado a casa? -

- jajaja es por eso por lo que me reí -

- No tiene nada de gracioso que entre un extraño a casa a robarse mis bragas -

- Cariño eres muy ingenua jaja -

- ¿De que hablas? -

- Pues que en esta casa vivimos tres personas, hay otro hombre en casa.. -

- ¿Pero qué dices? Si Rubén es un niño todavía -

- Pues se ve que ya no, ya es un adolescente cariño, es normal que a estas edades anden con las hormonas revoluciónadas y tengan curiosidad por el sexo y las mujeres -

- Sí pero ¿con su madre?-

- Con la que sea jaja, eres la mujer más cercana a él, ¿no has notado nada raro últimamente?-

- Bueno ahora que lo dices… Me mira mucho últimamente, se fija mucho en mí, sobre todo cuando voy con ropa ligera -

- Jaja lo ves, ahí tienes a tú ladrón misterioso -

- ¿Y por qué usa mis bragas para correrse? -

- Son las hormonas, a los hombres nos gusta el olor íntimo femenino -

- ¿Ya pero, por qué el mío?-

- Cariño es un adolescente, no tendrá contacto con una mujer hasta dentro de un par de años, tu coño es el que tiene más a mano, y como evidentemente no tiene acceso a él, tus tangas es lo único que puede tocar y oler -

- Buff pues no se que pensar ahora, ¿y que hago ahora? -

- ¿Te molesta que lo haga? -

- Lo que me molesta es que las coja sin permiso -

- ¿Pero y que las use para masturbarse? -

- En si eso me da igual, son solo unos tangas, se lavan y listo -

- ¿En serio? -

- Sii, a ver es solo semen, se lava y ya está, además tienes razón, está en la edad, tiene curiosidad, y prefiero que la satisfaga conmigo a que se meta en problemas con cualquier mujer -

- En eso tienes razón, pues no se, puedes hablar con él, dejarle las cosas claras y ver que dice -

- Buff me da vergüenza, pero lo haré, ¿y a ti no te importa que tu hijo use los tangas de tu mujer para correrse? -

- Si a ti no te importa, que también es tu hijo, a mi menos jaja - Se me acercó y comenzó a sobarme el culo - ¿Te has puesto cachondo? -

- Un poquito, con ese culazo ¿quién no? -

Y me lo sigue sobando, empezó a subirme la falda del vestido corto que llevaba, me lo deja por la cintura y me empieza a amasar las nalgas,

- Vaya culazo que tienes - Y me suelta una nalgada fuerte

- aggg- gimo

- ¿Te gusta que te azoten?

- Sabes muy bien que me pone muy perra eso - Plas, Plas, me suelta dos azotes más - Me besa y me da la vuelta

- Vaya tanguita de hilo que llevas, seguro que a tu hijo le gustará - Dijo eso y me mojé al instante, él lo notó

- Vaya putita, como te mojas cuando hablo de tu hijo - Acto seguido me soltó otra nalgada y yo me mojé más -

- ¿Te apetece hacer una travesura? - Me dijo al oído -

¿Cuál? - - Quítate el tanga mojado y déjalo en un lugar accesible a ver que pasa - al decirme eso me mojé más

- ¿Cómo se te ocurre? -

- Si solo fue mencionarlo y te mojaste toda zorita - Me había pillado Jaja -

- Venga quítatelo y ponlo en el baño - Me levanté y me dispuse a acomodarme el vestido

- No, no, Quítatelo y vete sin él -

- ¿Y si me ve? - Mejor jaja

- ¿Y para volver como hago? -

- Desnuda jaja -

- ¿Y si me ve? -

- Eso que se lleva el niño - Me lo pensé un segundo, pero mi marido cogió y me dio una nalgada y me dijo firme

- Quítate el vestido y ve - Y yo obedientemente lo hice, mi marido me bajó la cremallera del vestido y me lo bajo todo, una vez que cayó al suelo me dispuse a salir de la habitación, en tanga y sujetador, nerviosa pero a la vez cachonda.
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