Soy un "Monstruo" - Capítulos 001 al 004

heranlu

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Soy un "Monstruo" - Capítulo 001

Si en algo me gusta recrearme es en los vínculos familiares. Quizás porque los míos no existen. Y no crean, tengo familia como casi todo el mundo, pero los lazos se rompieron hace mucho y en la práctica es como si no existiera. Por eso aquella mañana sentado en aquella terraza no dejaba de atender a la mesa de al lado.

Cuatro personas que pasarían desapercibidas entre la multitud de turistas, compradores y viandantes que transitaban por una céntrica avenida de mi ciudad. Una pareja joven y otra de mediana edad.

Ajenos a mi presencia y mi control, conversaban de forma distendida

  • Mama, deberías comprarte el vestido rosa
  • Por favor claudia, que ya tengo mis años y ese vestido es muy atrevido
  • Que sosa eres
  • Eso para las jóvenes como tú, pero yo
A la expectativa de la conversación entre madre e hija, Juan, el marido de Elena, se distraía con la vista de dos jovencitas dos mesas más lejos.

  • Joder con las guarras, me están poniendo berraco - pensaba mientras trataba de atisbar algo por debajo de sus escuetas minifaldas
Luis, sin embargo, al lado de su novia, no perdía detalle de la camisa de la que pronto se convertiría en su suegra. Notaba cada movimiento de sus pechos debajo de aquella fina tela. Y eso que Claudia, su novia, no andaba nada mal de talla, pero el morbo de imaginar su polla metida entre sus tetas le ponía mucho.

Angela mientras charlaba con su hija, comenzó a pensar si saber porque en cómo follaría su hija con luis, seguro que aquel chico la ponía mirando a cuenca más a menudo de lo que podría imaginar.

  • Con ese paquete que se gasta, seguro que tiene una buena herramienta, pero, estoy loca, que hago mirandole el bulto, joder.
Notaba como un pliegue de su ropa interior rozaba con su intimidad y sin duda se había mojado con esos pensamientos tan sucios. Y más imágenes que le venían a la mente, siendo poseída desde atrás como una sucia perra, notando como su coño era llenado salvajemente.

  • Joder, joder penso mientras apretaba de forma discreta sus piernas sintiendo el calor que la quemaba, aquello le resultaba extraño y a la vez sentia como se derretia por dentro.
  • Voy un momento al servicio - dijo aparentando serenidad y se dirigió al fondo del bar donde casi terminó lanzándose al interior del estrecho pero bastante limpio cuarto de baño.
Su mano busco con desesperacion encontrar el elastico de sus bragas levantando apresuradamente su falda y tuvo que taparse la boca para ahogar como pudo el gemido que le produjo el contacto de sus dedos con su sexo. Salvaje, desesperado, desenfrenado, cualquier adjetivo de esos podía acercarse a su imagen, retorciendose de placer mientras sus dedos se movian sobre sus sexo, ya sea frotando con fuerza su cliroris o introduciendose en su interior, hasta el tercer orgasmo no paro, y aun asi sus dedos no dejaban de soltarse de su acalorado y pringoso sexo.

  • Estoy loca, que desastre, esto no me había pasado nunca, pero que gusto, mierda. Esto tengo que quitarmelo de la cabeza, no puede ser que piense en el novio de mi hija ni en su paquete, joder que paquete.
Se lavó la cara con agua fría a modo de calmante, y al mirarse al espejo vio el color ¡sonrosado en su cara, efecto de los orgasmos tan crudos que había tenido y vio con horror cómo sus pezones, duros como piedras dentro de sus sostén se marcaban en su camisa, así que se la saco un poco de la cintura haciendo que estos no se pegaran de forma firme contra la tela.

Salir de aquel cuchitril le hizo sentir algo de frescor, que agradeció, y más cuando el aire de la calle le acaricio su rostro aun congestionado por aquel episodio tan extraño.

  • ¿estás bien mamá? - le preguntó su hija claudia viéndola algo alterada
  • Si hija, es que era muy pequeño el baño y me ha agobiado un poco
  • Si no fueras tan guarra y no pensaras en la polla de mi novio no te pasaría eso
Elena se quedó de piedra mirando a su hija

  • ¿Qué has dicho?
  • Mama, estas muy rara, que si quieres vamos al hotel y descansas
  • Creo que si hija, me vendría bien
  • Podrías ir con tu padre a lo de su traje, y yo acompaño a tu madre al hotel - dijo luis a su novia
  • Vale, así no nos dejamos nada pendiente, ¿te parece bien mama?
  • Si claro - dijo Elena algo turbada aún
Si algo me gusta es sentir ese desconcierto, ver como Elena miraba turbada como su hija y su marido se iban de compras mientras ella tomaba el camino contrario al hotel junto con Luis. En principio no era nada malo, el momento de locura ya había pasado, pero su sexo palpitaba aun. Menos mal que el trayecto duró poco ya que el hotel estaba bastante cerca.

  • Estas cansada - dijo luis cuando llegaron a la puerta de la habitación de sus futuros suegros
  • Si, parece que me he agobiado un poco - dijo abriendo la puerta con la tarjeta
  • No me extraña, después del dedo que te has hecho pensando en mi polla, es normal zorra
  • No luis, yo no, no puede ser, yo - dijo turbada, sin entender como se había dado cuenta de aquel íntimo episodio en el baño del bar
  • Entra puta que voy a terminar el trabajo
Elena entró en la habitación seguida por Luis, y claro, por mi. Yo era invisible para ellos, así que me senté en uno de los sillones mientras seguía y guiaba de forma sutil aquella situación. Poco tenía que empujar a luis, el cabrón se había hecho tantas pajas y soñado tantas veces en tirarse a su suegra, que eliminando la moral y el miedo, estaba listo.

  • Venga guarra, de rodillas que me vas a comer la polla bien comida
  • No luis, de verdad, esto no está bien - dijo mientras se arrodillaba, desabrochaba el pantalón de luis y sin más se tragaba su morcillona tranca
  • Joder que bueno, perra, asi, trágatela toda, que ganas tenia de tenerte asi suegrita.
Elena escuchaba a Luis, humillarla y degradarla como jamás hubiera imaginado. Y pese a estar totalmente en contra de aquella situación su boca no dejaba de dar placer mientras su mano metida en sus bragas le provocaba un terrible placer.

  • Menuda cerda eres, la madre ejemplar, portándose como una furcia barata y viciosa. Que bien me lo voy a pasar, madre e hija a mano para que mi polla esté atendida en todo momento. Venga, ponte como una vulgar perra a cuatro patas sobre la cama que voy a probar ese sucio coño.
  • No por favor Luis, esto ya ha ido demasiado lejos - dijo Elena colocándose en la espaciosa cama como le había pedido.
Luis se desnudo lentamente mientras Elena no dejaba de intentar convencerle

  • Por favor luis, no lo hagas, te vas a casar con mi hija, no puede ser, y yo soy una mujer felizmente casada
  • Y por eso estas a cuatro patas encima de tu cama
Luis se subió a la cama y poco a poco fue levantado la falda dejando a la vista unas bragas mojadas y metidas de forma bastante forzada entre las nalgas y el sexo de su suegra.

  • Menuda guarra está hecha, cerdita, con tus bragas húmedas y metidas en tu sucia raja de puta barata
  • No me hables asi, voy a ser tu suegra
  • No zorrita vas a ser mi puta, y te voy a llenar de leche sin parar
  • No por favor
  • Si putita - dijo bajando lentamente su ropa interior
  • No, dios
No tardo en apuntar su polla a aquella cueva chorreante que era el sexo de la madre de su novia y de un empujón salvaje que arranco un escandaloso grito a Elena.

  • Joder que ganas tenia de usar ese coño - dijo envistiéndola sin ningún tipo de delicadeza
  • No, joder, luis para
  • Si te gusta perra, estás gimiendo, te gusta que te parta a pollazos
  • No, no
Pero Elena se corría de gusto con aquel tratamiento, y no entendía porque, sentía que era asqueroso que el pene del novio de su hija la estuviera mancillando a ella, que nunca había sido infiel a su marido, y sin embargo cada embestida la embargaba de placer. Se oyó pedir más mientras Luis la degradaba, la usaba como una vulgar puta, y ella se comportaba como tal.

  • Y ahora vas a ver lo puta que eres - dijo luis sacándole la polla de sus entrañas y tumbarse boca arriba
  • Ahora te vas a empalar tu solita
  • No puede ser joder - dijo mientras se acomodaba de rodillas y con su mano guiaba aquella herramienta hacia el interior de su sexo
  • Lo ves, eres una puerca, y ahora vas a mover esas caderas hasta que me exprimas los huevos
  • Joder - exclamo mientras notaba como aquel trozo de carne en su interior la destrozaba sin remedio.
Luis rompió su blusa dejando sus pechos a la vista encorsetados en un escueto sujetador blanco, cosa que no impidió que al poco quedarán expuestos a sus ávidas manos.

  • Joder, menuda jaca estas hecha, que ganas tienes de que te rellene como un pavo
  • No, eso no
  • Más rápido - dijo soltándose una bofetada
  • Dios no - dijo con sus caderas moviéndose a todo trapo sobre aquel mástil
  • Más rápido zorra de mierda - gritó mientras soltaba la mano sobre el rostro de su suegra
Elena sintió como se rompía, como su cuerpo se retorcía de placer mientras no dejaba de moverse como una posesa, y ni siquiera el grito de luis que anunciaba lo evidente, hizo que dejara de moverse.

El salvaje movimiento de Elena hizo que luis no pudiera contenerse, sintió como su polla llegó a ese límite en el que el placer nubla, y como la leche subía por el tronco y era disparada sin freno, y el saber que iba a llenar el útero de su futura suegra sin ningún tipo de traba término de llevarle al límite, gritó de forma desaforada con cada andanada de caliente lefa y solo después de dejar una generosa ración de semen en su interior, cayo exhausto junto a su inesperada amante.

  • Ves zorrita, has berreado como una buena cerdita - le dijo al oído a Elena, que había quedado de lado en la cama
  • Dios, que has hecho, te has corrido dentro, no tomo nada - dijo apurada y jadeante
  • Vaya, a ver si voy a preñar a la puerca de mi suegra, es lo que te mereces por ser tan guarra
  • No, yo no
  • Si, perra. Y no creas que voy a dejar de follar ese coñito, que me tienes a tope.
Luis desde atrás pasó una mano por debajo de la cabeza de Elena y comenzó a sobar sus tetas mientras su polla, todavía dura, busco la entrada cálida y pringosa que tanto deseaba, y no tardó en encajar de nuevo en su interior.

  • Otra vez no, por favor - gimió Elena
  • Te voy a joder hasta que me canse puta - dijo comenzando a envestirla
  • No puede ser, si acabas de correrte
  • Acostúmbrate a un macho de verdad, zorra, que no soy el cornudo de tu marido. Yo te voy a dar sin parar.
Los gemidos llenaron de nuevo la habitación. Elena estaba fuera de si, era como si Luis supiera todas sus debilidades. Le besaba el cuello, él apretaba los pezones y el clítoris con fuerza. Y además azotaba su nalga sin ninguna delicadeza, cosa que la hacía excitarse más aún, pese a no haberlo probado nunca.

  • Vas a ser mi puta
  • No
  • Dilo puta
  • Seré tu puta dios - dijo corriendose, temblando y gimiendo sin control
  • Eres mi puta
  • Lo soy, soy tu puta - dijo gritando
Si algo me gusta es sentir como se rompen las mentes, como se doblegan con más o menos fuerza por mi parte, y sentir la angustia y el placer de Elena, o la incredulidad y el disfrute de luis era algo muy placentero. Quizás penséis que soy tonto, que podía follarmela yo, y tenéis razón, pero olvidáis que puedo tenerlo todo, cuando y como quiera.

Y además, solo había creado la mitad de mi obra.

La puerta que separaba las dos habitaciones se abrió, y Claudia y su padre, Juan, se quedaron parados al ver la escena. Luis y Elena siguen follando como monos, ajenos a todo.

  • Mama - exclamo claudia
  • Elena - dijo pasmado Juan
  • Juan, desnúdate, y meneatela, y tu claudia arrodíllate y chupamela
  • ¿Tú quién eres? Ni en tus sueños, y . . . ¿Papá, qué haces?
Claudia quedó pasmada viendo como su padre se deshacía de toda la ropa, se sentaba en una silla, y mirando hacia la cama, ajeno a todo, empezaba a hacerse una paja con total naturalidad.

  • Ves claudia, tu padre me hace caso, y tu tes vas a arrodillar ante mi para mamarmela, ya se que no te gusta, que te da asco solo de pensarlo, pero vas a ser una experta mamadora.
  • Estas loco
  • Un poco sí, y voy a disfrutar mucho contigo, igual que lo he hecho con la puta de tu madre, y si no mírala como gime la muy guarra, y tu novio empalándola con todas las ganas. El cabrón se ha hecho muchas pajas pensando en ella. Normal sabiendo lo mojigata que eres, ni mamadas, ni anal, ni nada raro.
  • ¿Y tu como sabes?
  • Pero cuando te pones caliente no eres tan remilgada, y si no que se lo digan a aquel portero de discoteca el día de tu despedida, bien que te follo el culo y se corrió en tu boca
  • Eso no, quien eres
  • Soy quien te va a educar, perra viciosa, arrodíllate
Claudia, dobló las rodillas y se dejó caer al suelo. Oía los gemidos de la conocida pareja que follaba en la cama, oía el sonido de la pala de su padre y sus jadeos, y seguía en shock por saberse desvalida ante mi.

  • Ven Juan, que necesitas descargar
Y la pesadilla comenzó para Claudia cuando su padre le puso su polla en los labios, y ella sin saber muy bien porque la trago siendo acompañada con la mano de él en la nuca.

  • joder, asi, traga putilla, que gusto, ya sabia yo que seria una buena mamona
Y empezó a empujar sin más, y casi al momento desgarro en la boca de su querida hija gritando de placer.

  • traga joder, que gusto - berreo mientras uno tras otro los chorros de leche salían sin control de su estimulado pene.
Claudia no podía creer que estuviera con el pene de su padre corriendose en su boca, y menos oírle decir aquellas cosas. Y lo peor no era eso, sino que estaba excitada y notaba una humedad evidente en sus bragas.

  • ves claudia, eres tan zorra como tu madre, pero al menos ella, es noble, ni en sus mejores sueños hubiera pensado estar en esa situación. Pero tu eres capaz de más, haciéndote la modosita y pulcra con tu novio, y cuando no te ve te follas al que se ponga por delante. Claro que a él no vas a dejarlo escapar, buena familia, dinero, vida solucionada. Para una niñata como tu es todo un planazo. Y encima te ibas a quedar preñada enseguida para que el pobre luis ya no tuviera escapatoria. Desnúdate.
  • No, por favor - iba diciendo mientras se despoja de toda su ropa
  • Menudas peras tienes tu también, y el coñito depilado, seguro que voy a dejarte bien entrenada, ahora ven aquí y chupamela zorra - le dije mientras me quitaba también la ropa y me sentaba esperando sus atenciones.
No tardé en ver cómo se ponía entre mis piernas y se tragaba mi polla, y pese a no entender nada comenzaba una frenética mamada

  • ves putita, en realidad sirves para esto, esa boquita va a convertirse en el sumidero de leche de muchas pollas.
La tuve un buen rato dándome placer oral, pero no tenía muy a mano su joven cuerpo así que no tardé en cambiarla de posición.

  • venga, a ver como te comportas con un polla en tu coño de zorra, siéntate sobre la mía
  • No, dios, no . Dijo mientras se abría de piernas sobre mi y encajaba mi grande a la entrada de su sexo
  • Clávatela de golpe
Pese a sus negativas evidentemente se dejó caer sobre ella, gimiendo de forma escandalosa al hacerlo, y disfrutó viendo su cara desencajada al sentirse ultrajada de aquella manera tan salvaje.

  • ahora muévete,quiero que te folles tu solita
  • No, dios , no - dijo moviendo sensualmente las caderas
  • Ya se que solo piensas en que te puedo preñar y es lo que voy a hacer, te voy a llenar ese coño de mi leche
  • No lo hagas, haré lo que quieras, pero no te corras dentro
  • No puedes elegir perra, además hasta el día de tu boda vas a follar con tantos que no sabrás quién te ha preñado.
Ni que decir tiene que claudia no paraba de moverse y eso le llevó a correrse la muerte de vergüenza ante mi, un fuerte gemido precedió a un temblor que la recorrió sin dejar de dar tratamiento a mi polla.

  • ves zorra, hasta te corres como una guarra, tienes un cuerpo de vicio, con esas jóvenes tetas y ese coñito estrecho, ese culazo que te gastas y esa boca chupona.
  • No puede ser y no puedo parar
  • Claro que no imbécil, pararas cuando yo te diga - dije riéndome
  • Te lo suplico
  • No quieres que te preñe
  • No - dijo casi sollozando
  • Bien, ves a donde está tu padre y ensartarte en su polla
La cara de Claudia estaba desencajada, pero se levantó y sin tardanza estaba botando sobre la polla de su padre.

  • joder no, papa por favor
  • Dios hija, no sigas moviéndote
  • No puedo parar
  • Me voy a correr princesa
  • No por favor
Juan estaba al límite y las caderas de su hija no pararon de moverse, así que no pudo contenerse y varios chorros de leche emergieron hacia las entrañas de su hija que sollozaba y gemía, mortificada por el placer y la vergüenza.

  • ves zorrita, al final será tu padre quien te preñe
La polla de Juan no perdió dureza, y con sus manos en sus nalgas comenzó a mover de forma mecánica las caderas de la vencida claudia, mientras su boca se apoderaba de sus pezones martiriza ándolos con chupetones y mordiscos

  • no, papá por favor, no sigas, dios
  • joder, la polla me hierve, necesito mas, joder
Juan no hizo caso y mientras seguía taladrando aquel coño con deseo, no dejaba de martirizar las zonas erógenas más sensibles de su hija, que no tardó en correrse entre gritos, y apresar con fiereza el pene de su padre con sus contracciones, lo cual hizo que este se corriera convulsivamente y bramando de placer.

Coincidiendo con esto Luis se derramaba por cuarta vez en el ya rebosante coño de elena que casi ya no podía moverse por el cansancio.

¿Pensáis que me quede a dos velas? ni de coña, deje a los dos hombres en la habitación con un deseo loco de comerse las pollas, y me lleve a las dos féminas a la otra habitación, se dieron una exhaustiva ducha y me las estuve follando y humillando durante toda la noche.

Al día siguiente cada cual amaneció con su pareja, recordando una noche movida, pero poco más. Claro que no eran iguales, pero no lo sabían, eran míos.


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heranlu

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Soy un "Monstruo" - Capítulo 002

María era una mujer decente. Así se veía ella dada su educación tradicional, sus padres siempre la llevaron bastante controlada y si bien eso puede parecer que fuera malo, su carácter y su forma de ser, encajaron bien con ello.

Se casó a los 25 con Juan, su novio de toda la vida, y su único amor, con el que tuvo dos hijas, a las que, de la misma forma que sus padres, las educaban en un ambiente tradicional y sin muchos lujos ni concesiones.

Ella no hablaría de su cuerpo, era algo que reservaba para su marido, y aunque a los 44 años, estaba orgullosa de su cuerpo, cambiado por sus maternidades, pero bastante bien conservando. Le gustaba el deseo con el que su marido seguía haciéndole el amor, no tan a menudo como al principio, claro, pero con los nacimientos, el tiempo y la oportunidad se habían reducido, aun así no se quejaba, sus relaciones eran muy satisfactorias.

María era una mujer pequeña, y eso hacía que en su 1,57, destaca sobre manera, un generoso pecho talla 110, forjado sobre todo después de tener a las niñas, algo caído pero firme. Las caderas pronunciadas, le habían creado un trasero generoso que combinaba bien con unas piernas bien torneadas. Siempre estuvo a gusto con su cuerpo, y aquellos cambios inevitables, no le provocaron ningún tipo de problema.

  • la verdad es que te sienta muy bien ese picardías negro
  • No debería estar así en medio del comedor
  • Puede ser, pero es un gusto ver esas tetazas rebosando las copas, y ese coñito peludo a través de la tela transparente
  • Es vergonzoso
  • Para una puta como tu es muy adecuado
  • No soy una puta
  • Lo eres, una puta mamona
  • No
  • Si, zorra, si no no estarías tocándote el coño como lo haces
  • No se porque lo hago, es indecente
  • Pero te chorrea mientras lo haces guarra
Quizás penséis que esta conversación es normal, pero María esta con la boca muy llena para poder emitir cualquier palabra, de hecho, su boca solo emite sonidos guturales mientras se afana en mamarme la polla de una forma algo torpe pero efectiva. Nuestra conversación es mental, y aunque para cualquier mortal será imposible, para mi es algo habitual.

  • ¿te gusta comer polla?
  • No me gusta, es una guarrada
  • Bien cerdita, pues parece que vas a tener una clase maestra, ya veo que no tienes experiencia pero tranquila, que vas a aprender a comer.
Después de unos consejos hábilmente implantados, María me estaba haciendo una mamada espectacular. Estar sentado en su salón mientras esa mujer en picardías se afanaba en que mi pene disfrutara era algo muy placentero.

  • ¿follas mucho?
  • Los fines de semana cuando se puede
  • Que poco, tu marido no te da lo que necesitas
  • Es suficiente y lo paso bien
  • Mira puta, una mujer como tú tendría que tener polla todos los días, yo no te dejaría sin catar ni un solo día, además dudo que sepas lo que es de verdad el placer, cuando solo has conocido una sola polla
  • No necesito más
  • Si lo necesitas, y de momento hoy ya estás probando otra
  • No se que me has hecho, pero esto no es normal
Notaba sus arcadas al tragar completamente mi polla, y además el asco que él producía en tener aquella tranca desconocida en su boca. Pero aun asi se corrió de gusto gracias al continuo frotamiento de su clítoris. Los gemidos ahogados mientras temblaba era una imagen muy agradable a mi vista.

  • ves zorra, te corres como una buena cerda, y aun no he empezado contigo
  • Por favor no sigas, déjame
  • Tu crees que voy a dejar a una mujer como tu, no digas gilipolleces, voy a darte hasta que me canse. Además necesitas recuperar el tiempo perdido.
  • No me merezco esto
La verdad es que no se lo merecía. Su vida tal como la conocía iba a terminar, y eso era una certeza. Pero aun no sabia cuanto. ¿Por qué? Porque puedo y me gusta.

  • Juan, ¿ya crees que se merece ser una puta?
Porque si, Juan, con su recientemente estrenada cornamenta estaba en el mismo sillón. Desnudo y con su polla dura en la mano.

  • no, es una mujer maravillosa
  • Y dime, a esta mujer maravillosa, ¿cuántos cuernos le has puesto?
  • Tres
  • Vaya tres, ves zorra, tu de mujer modelo y el cabrón metiendo su polla en todos los agujeros que se le han puesto delante
  • eres un cabron hijo de puta - pensó llena de rabia pero sin dejar su jugosa tarea
  • Y dime, ¿las conoce tu mujer?
  • Si
  • ¿Cual fue la primera?
  • Su hermana, Lucía
  • Vaya, ten hermanas para esto, y cuantas veces te has tirado a la hermanita
  • Muchas
  • Joder, Juan, estas hecho un machote, ¿cuando empezaste?
  • Cuando éramos novios aun
  • Y si tenias una preciosidad como esta mamona que me esta comiendo la polla, porque te buscaste otro coño
  • Lucía es muy viciosa, le gusta mamar y que le den por culo, además de que folla muy bien
  • Ver María , eres una mierda en el sexo, y tu marido buscándose otras formas de ponerse a tono, y ¿como empezó?
  • Un día que María trabajaba, Lucía empezó a tontear, y me la tire en el sofá de mi casa, ese mismo día me la chupo, me la folle y le di por culo.
  • Y sigues haciéndolo
  • Si, casi todos los meses follamos
  • Que cabron
María se retorcía del placer y del dolor que sentía a yendo a su marido confesar de una forma tan natural como forzada por mi. Si alguien tenía que ser la puta era ésa miserable. Y el cerdo de su marido se la había follado siendo menor de edad, porque se llevaban 6 años.

  • venga, llama a Lucía y que venga, quiero conocer a esa loba
Por supuesto Juan no tardó en llamar, sin más excusa que tenía que hablar con ella y con mi ayuda, le pidió que vinieran todos, porque era un tema familiar.

  • has visto María , tienes que ser una buena puta, ahora vas a cambiar de polla y se la vas a comer a tu marido, que ya tiene ganas de correrse en esa boquita de guarra que vas a empezar a usar
María no tardó en amorrarse a su marido, y al poco de estar dándole tratamiento Juan empezó a bramar como un toro.

  • me corro - gritó varias veces mientras chorros de lefa iban a parar a la garganta de la asqueada pero entregada mujer.
  • Joder que ganas tenias, pero no te preocupes que tu mujer va a seguir mamandotela, va a ser una buena esposa.
María se sentía sucia, el sabor del semen en su boca, la mano de su marido en su cabeza marcando el ritmo, y ella vestía como una furcia arrodillada entre sus piernas era algo fuera de todos sus límites, y aun así no dejaba de masturbarse. Notaba su coño pringoso, algo normal después de los dos devastadores orgasmos que de momento había tenido, y a ese ritmo no tardaría de tener un tercero, esta vez con la polla de su marido en la boca.

  • y dime Juan, mientras estás entretenido dime, ¿la metes en tu cama a follar?
  • si, muchas veces lo hemos hecho aquí
  • Di que si, te follas a las dos hermanitas en el mismo catre, y dime, ¿quien es la segunda que te cepillaste?
  • Eva, una amiga
  • ¿Conocida de tu mujer?
  • Si, es amiga suya
  • Esto mejora por momentos, y ¿desde cuando te la tiras?
  • También desde novios, salíamos juntos y muchas veces la llevaba a su casa, y un día que estaba borracha la subí a casa, y acabamos follando, y aun de vez en cuando pegamos un polvo.
  • ¿Y la tercera?
  • Claudia, la vecina de al lado
  • Guau, una vecinita cachonda
  • Si, es mayor, tiene casi los sesenta, pero siempre que lo hacemos es como si me violara, esta muy necesitada
  • Y tu te dejas claro
  • Ya lo creo, le gusta que le haga de todo
  • No como la monja de tu mujer
  • Si, le gusta que le azote el culo, le muerda esas tetorras que tiene y que la pringue bien de leche.
  • Esas son las mejores
  • Si joder - dijo tremendamente excitado, tanto que no pudo evitar volver a correrse en la boca de su indignada mujer
  • Bien María , ya sabes que tu marido es un cerdo, y como tu eres una puta, ahora te vas a abrir de piernas y tu marido va a comerte el coño hasta hacerte perder el sentido.
No había llegado a la puerta y ya oía a María gemir desesperada recibiendo las atenciones de su adúltero marido. Yo tenia faena, asi que me vestí y como primera tarea fui a ver a esa vecina tan entregada.

  • hola, que desea - dijo nada mas abrir la puerta
Ante mí tenía a una mujer que rondaba los 60, bajita, con unas tetas y un culo enorme, que se acentuaban más debido a una cintura exageradamente pequeña. Vestía con una camiseta y unos leggins.

  • no me conoce, soy amigo de Juan, su vecino, ya me ha contado que eres una guarra viciosa, y me gustaría que vinieras a casa de el.
  • No eso, perdón, creo que se equivoca
  • Mira cerda, quítate esos leggins y ve yendo para allá, se que estas sola, asi que rapidito
No tuve que empujarla mucho para que me siguiera tal como le había pedido. Claro que cuando entró al comedor y vio a sus vecinos en plena faena oral, se quedo bastante descolocada. Pero le invité a sentarse junto a ellos.

  • dime Claudia, que asi te gusta que te llamen, ¿no?, ¿porque te follas al marido de María ?
  • Mi marido hace años que no me toca, ando muy salida, y un día que vine a devolverle una olla que me había dejado María , lo encontré en pantalón corto, se le marcaba el paquete, y no pude evitarlo
  • Evitar que, mira a los ojos de tu vecina
  • Arrodillarme y chupársela con ganas, tenia ganas de polla
María estaba entre gestos de rabia y de estreno placer, gemía sintiendo como se rompía por dentro, conociendo de primera mano cómo había sido una tonta cornuda.

  • oír como me insultaba, como me llamaba puta gorda, cerda salida, mamona, y demás cosas me volví loca. Y cuando me la clavó sobre su cama, simplemente con esa embestida me corrí como una cerda. Y ese solo fue el primero de muchos esa mañana. Hasta me rompió el culo y eso que nunca lo había hecho, pero necesitaba que me destrozara, y lo hizo de forma muy bestia. Lo sé María , soy una furcia, una guarra, pero tu marido sabe como tratarme.
  • Eres una cerda - dijo Juan - ahora le vas a comer el coño a mi mujer mientras te follo
Y dicho y hecho, Claudia se dedicó con dedicación al primer coño que se comía en su vida mientras sentía como Juan la empalaba desde atrás sin delicadeza y comenzaba a embestirla sin compasión.

  • así puta, haz que mi mujer se corra en un boca mientras te la meto hasta los huevos.
María con los ojos abiertos se estaba corriendo en un orgasmo terrible y que no decaía mientras veía como su marido se follaba a la vecina mientras esta gemía ahogadamente mientras la destrozaba comiendole su sexo con pasión.

Por eso cuando Lucía y su marido entraron por la puerta ninguno de los tres fogosos amantes decayó en su empeño.

  • qué es esto - dijo Lucía pasmada
  • Me imagino que te choca ver a tu hermana de esa guisa, porque a Juan ya lo habías visto en acción, ¿verdad?
  • No yo
  • ¿Cómo que en acción? - dijo Antonio, mirando a Lucía con cara desencajada
  • La puta de tu mujer se deja follar por Juan desde hace años, pero es algo que ya sabias Antonio, no te hagas el tonto, y no es el único, esta perra es una buena zorra que no deja pasar una oportunidad para que se la pasen por la piedra. Y además tú tampoco eres un santo.
Los dos quedaron algo descolocados y callados sabiendo que todo lo que había dicho era cierto.

  • así que ahora Lucía va a sustituir a tu hermana en ese trío mientras que ella, para devolverte el favor, va a ser la putilla entregada de tu marido. Seguro que le gustan los vicios ocultos que tiene este cabron.
Lucía no tardó en comenzar a gritar al sentir la desesperada boca de Claudia en su depilado coño, mientras que lo primero que hizo Antonio al meter en una habitación a su cuñada fue ponerla a cuatro patas y romperle el culo con ningún tipo de compasión.

  • no Antonio sácala, por favor
  • Te voy a reventar puta - le dijo mientras la envestía con fuerza tirando con saña de sus pezones
Si, Antonio era un sádico reprimido, que solo sacaba su oculta vena pagando y de forma muy controlada, pero es fácil desatar los nudos de la represión y dejarlos libres para que sean disfrutados al máximo.

Aquel día María tuvo que ser el conejillo de Indias de Antonio, pero a partir de ese día Lucía y Claudia también probaron de forma habitual aquellos tratamientos tan extremos.

Y de mi que decir, pensareis que como siempre a dos velas, y si dos, las dos hijas de María fueron mi recompensa, cuando llegaron con sus uniformes de colegio, quedaron algo sorprendidas con la bacanal que había en su hasta ahora tranquilo y sosegado hogar. Pero no tardé en darles unas clases particulares en la cama de matrimonio de sus padres, y ninguna de las dos volvió a ser lo que era.

Dos bachilleres de 18 y 17, con falda y camisa, vírgenes y recatadas acabaron gritando y gimiendo con mi polla como único pensamiento.

Descargue en sus inmaculados coños con gusto el contenido de mis huevos, y las deje con la inestimable tarea de atender a sus padres con dedicación y presteza. La educación es importante. Ya no tendrías dudas que lo importante es hacer felices a sus mayores y ellas lo harían, quizás no de una forma ortodoxa y socialmente aceptada, pero si, la que más me complacía a mi.

Cuando salí de allí, recordaba como María me había recogido unas hojas que se me habían caído en la calle con toda la amabilidad. Que casualidad, que su acción hubiera cambiado para siempre su vida, pero, la vida es así de cabrona, y yo lo soy más.


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heranlu

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Soy un "Monstruo" - Capítulo 003

Mi nombre no es relevante, a mis 45 años tengo claro que la vida está para apurarla al máximo y más ahora, que debido a mis finanzas más que saneadas no tengo ningún tipo de problema que me distraiga de mi verdadera devoción. El placer.

Quizás por ser algo raro e introvertido, mi familia no fue nada cariñosa conmigo. El trato de mis hermanas fue distante y conforme fuimos haciéndonos mayores se distanciaron mucho de mi. Tampoco es que me importara mucho, pero no hay nada como una cena en Navidad para estrechar de nuevo los lazos.

Desde que tenía uso de razón, la cena de Nochebuena siempre reunía a toda la familia, mis padres y los tres hermanos, con la hermana de mi madre y su hija. Después del fallecimiento de mis padres la tradición se perpetuó y pese a no ser invitado sabía que ellas y mi prima seguían con la costumbre de reunirse en la antigua casa de mis padres, un antiguo caserón familiar en el pueblo.

Yo, el raro, el monstruo, era el mayor, María era un año menor, regordeta pero con curvas y unos generosos pechos era lo más destacable además de su exuberante pelo rizado. Estaba casada con Manu, un anodino funcionario 10 años mayor que ella, con el que había tenido una hija, Marta, que por aquel entonces tenía 19, y era una copia joven de su madre.

Elena, tres años menor que yo, en cambio, era delgada, aunque también disponía de una buena delantera que evidentemente, se apreciaba al instante. El pelo rubio no muy largo y su cara de niña conjuntan muy bien con su poco carácter. siempre estuvo a la sombra de su hermana mayor y el estar casada con el hermano de Manu, Esteban, daban fe de ello. Dos gemelos de 18 años, Eva y Enrique, eran su descendencia. la chica es mucho más espectacular que su madre en forma y actitud, al igual que el chico.

Y luego estaba Lidia, mi prima, hija única de la hermana de mi madre, que vivía en el pueblo y que era una arpía de cuidado en ese microbioma en el que se convierten los pueblos pequeños. Cotilla, metomentodo, y sibilina, conjugaba con unos atributos muy parecidos a los de mi hermana mayor. Tenía 2 años más que yo y estaba casada con Luis, un jornalero venido a alcalde por obra y gracia de los aires de grandes de mi prima. Tenían dos hijos, el mayor, Lorenzo, de 22,era un tiarrón que a su edad llevaba las granjas de su padre, pocas luces y sin la maldad de su madre. Y luego , su hermana pequeña, una chica muy normal de 20 años y a primera vista apocada y sin chispa, aunque había heredado la delantera de su madre.

Así que aquel año preparé mi aparición con tiempo. No hablé con ellos pero no necesito ese tipo de contacto. y recibí una llamada de mi hermana María en la que me invitaba con dulces palabras y cariño, ya que la obligaba que fuera de la forma más agradable, sabiendo además que, en el fondo era un trago para ella tener que hacerlo.

  • de verdad, gracias - conteste
  • además lo he hablado con todos y están deseando verte que hace muchos años que no te vemos
  • y dime la verdad, ¿por qué no nos vemos?
  • porque no te tragamos, nos das asco, eres rarito, y cuanto más lejos mejor - dijo sin pestañear
  • lo se, pero aun asi me invitais
  • si, no se porque, pero es navidad
Me rei para mis adentros, y finalizo la llamada como si dos hermanos del alma se despidieran, besos, abrazos y deseos de que llegara el día de vernos.

Aquel año Nochebuena era sábado, así que organizaron el fin de semana completo, para llegar el viernes, y disponer el sábado con tranquilidad. Además, gracias a mi sutil indicación, tendríamos catering y no habría que cocinar ni el sábado ni el domingo.

Yo llegué el viernes a mediodía, mi trabajo me lo permitía, y cuando llegué solo había un coche aparcado, un todo terreno espectacular que no podía pertenecer más que a la prepotente de mi prima, tenía que destacar fuese como fuese.

al llamar a la puerta, al cabo de un rato me abrió ella. Lidia vestía un vaquero bien apretado que le marcaba sus prominentes caderas y una camisa pulcramente cerrada que no evitaba traslucir su generoso pecho. Lo que la diferenciaba de mi hermana era su estatura y un pelo liso largo que contenía en una pendulante coleta.La cara de asco que me dedico contrastó con el cariñoso beso y saludo.

  • hola primo, cuánto tiempo
  • y ninguna ganas de verme ¿verdad?
esa coletilla, decir verdad, les programaba para decirme lo que pensaban sin que su necesidad de tratarme bien se viera afectada.

  • eres un cerdo, no tenía ningunas ganas de verte, siempre mirando tetas y culos, que se lo que eres, un pervertido.
mientras decía eso apareció Lorena y se acercó a nosotros, también con vaqueros y camisa y con una coleta parecida a su madre.

  • lo se, pero es que tienes una tetas que es difícil no mirarlas - dije mientras acercaba mi mano a su camisa y comenzaba a desabotonar su camisa
mientras Lorena, después de darme un par de besos se arrodillo ante mi y sin ningun tipo de espera bajo mi pantalón del chándal y liberando mi miembro del slip se lo metió en la boca

  • pero Lorena, ¿qué haces? - dijo Lidia desencajada
  • lo que mejor sabe hacer, es una chupapollas de primera como su madre - dije mientras le sobaba una teta con descaro
  • esto no puede ser, déjanos
  • os voy a dejar, pero el lunes, antes voy a disfrutar mucho, venga Lorena deja eso y vamos a una habitación
Lorena se levantó y se dirigio a un cuarto cercano y yo cogi de la cintura a Lidia para que me acompañara detrás de ella

  • por favor, no puedes hacer esto
  • veras como si, a ver Lorena desnudate y masturbate para nosotros
Lorena no tardó en empezar a gemir con su cuerpo desnudo y deseable ante nosotros con total naturalidad.

  • ¿has visto la putilla de tu hija como disfruta?
  • no es una puta
  • Lorena, a cuántos tíos te has follado
  • a muchos - dijo entre jadeos mientras sus dedos maltrataban su clítoris
  • ves Lidia, una puta, así que ahora te vas a desnudar tu y vas a comerle el coño a tu hija para que se corra en tu boca de cerda.
  • no se porque nos haces esto - dijo mientras se desprendía de su ropa y se amorraba al coño de su hija
  • ¿Que tal te come el coño tu madre?
  • no muy bien
  • pues guiala
Lorena la cogió de la coleta y la guió con ahi, o si, o no, aumentando cada vez más su placer, y yo, que veía el culo en pompa de Lidia y los labios gruesos de su coño mostrarse apetecibles y expuestos puse mi polla sobre ellos y empecé a jugar con ellos. Note cómo movía el culo para evitar el contacto, así que de un golpe de cadera la empalé sin compasión.

El grito de Lidia al sentirse profanada fue extremo, pero aquello no me detuvo, y empecé a saborear su coño lentamente y sin prisas.

  • Lidia separa un poco las piernas para que tu hija se meta debajo tuyo y te coma el clitoris y mis huevos mientras te follo
  • dios, esto no puede estar pasando - dijo entre sollozos y jadeos, los cuales aumentaron cuando su hija invadió con su lengua su sexo.
Yo mientras, después de soltar unas cuantas nalgadas sin compasión con las que aulló de dolor, agarre su coleta y estire tu pelo mientras mi follada pasó a ser mas ruda

  • te voy a reventar estirada de mierda y lo hare mientras tu hija me lame los huevos
sentía la lengua de Lorena lamer con deseo mis huevos, y cuando se dedicaba al coño de su madre esta gemía de forma descontrolada.

  • bien putillas fuera de la cama, -dije parando y maquinando mas cosas. Cuando lo hicieron fui yo el que me tumbé en la cama con mi herramienta brillante de los jugos de Lidia y apuntando al techo.
  • venga Lorena, empálate con la polla que acaba de follarse a tu madre
Lorena se subio a horcadas sobre mi y agarrandola con su mano la puso en la entrada de su humedo sexo y se dejo caer clavandose entera y gimiendo de forma escandalosa, comenzando despues un vaiven cadencioso y muy sensual

  • lo ves Lidia, has parido a una gran puta, mira como se mueve esta cerda, ponte a su lado y azota sus nalgas con fuerza diciendo lo puta que es
Zas

  • puta - grito mientras caia el azote salvaje sobre su nalga
Lorena gritó mientras no dejaba de moverse sobre mi tranca, y yo mientras disfrutaba amasando aquellos melones que se disponían ante mi con total facilidad. más de 20 cayeron sobre las candidas nalgas de Lorena antes de que mi polla estallara en un torrente de leche que lleno el utero que estaba follando.

  • toma leche zorra, bien calentita
  • dios, te esta corriendo dentro dijo su madre
  • una puta esta para preñarla
la corrida hizo que Lorena se desmadejara en un terrible orgasmo y cayó sobre mí respirando agitadamente. yo como pude me la quite de encima.

  • y ahora tu zorra -dirigiéndome a Lidia - me vas a limpiar bien la polla
Lidia no tardo en tragar mi pringosa polla y mamarla con devoción sin hacerle ascos, y con ese delicado tratamiento y la viagra que me daba un extra pronto se me puso como una piedra

  • ahora te vas a empalar tu, que tambien necesitas una buena ración de leche
Lidia se montó como su hija lo había hecho antes, y comenzó a moverse de forma mecánica y ruda mientras gemía y jadeaba

  • te voy a preñar zorra
  • no por favor, no lo hagas
  • y porque te mueves sobre mi polla como una guarra
  • no lo se, no se que me has hecho
  • eres una puta
  • no
  • dilo
  • soy una puta
  • y te voy a preñar
  • me vas a preñar
  • pidelo
  • preñame cabron
los movimientos de Lidia eran desenfrenados, sentía como se corría de gusto y como su coño presionaba mi miembro con espasmos continuos. No tardé en sentir como me llegaba el orgasmo y agarrando sus pezones con saña comencé a experimentar un inmenso placer que hizo que escupiera mi semen sin remedio en el interior de mi prima

  • toma puta tu leche - grite mientras lo hacía
cuando supo que la había regado comenzó a convulsionar y temblar siendo invadida por un desconocido orgasmo que terminó de romperla mientras maldecía y se tapaba la cara.

  • bien zorritas, ducharos y seguid con lo vuestro
vi como aquellos culos desaparecían en el baño mientras yo me quedaba relajado disfrutando del recuerdo y sabiendo que aquello no había hecho más que empezar.

cuando dejó de oírse el agua entre el el baño, Lorena se secaba con una toalla mientras su madre aun mojada salía de la ducha.

  • cuando acabéis de ducharos os tumbais en la cama y masturbaros pero sin correros
Entré tranquilamente en la ducha, disfrutando de la calidez del agua durante largo rato, y cuando corte el chorro me llegaron los gemidos de madre e hija que competían en nivel de excitación.

Cuando me sequé y salí las vi una junto a la otra en un desenfreno de desesperación frotando sus coños con tremendo interés, ni que decir tiene que ambas lo tenían perfectamente depilado, ya que les había inducido a ello hacía un tiempo.

Tambien tendria que contar que Lorena era una monja, virgen y muy retraida no hacia mas que unos meses, pero decidi que era mejor que ese precioso coño fuera usado con asiduidad y sin restricciones, por lo que la empuje a una espiral de encuentros con el unico fin de contarmelos por whatsapp con todo lujo de detalles, y hasta ese dia llevaba mas de 40 hombres y varios cientos de polvos en su sabroso sexo.

  • bien putillas, dejar de tocaros
  • tu Lorena, amorrate a mi polla y ponmela dura
Lorena se volvió a dedicar a mi pene con esmero

  • dile a tu hija a cuantos tios te follas a parte de su padre
  • tres
  • quienes son
  • eustaquio el cabreo, fermín el médico y carlitos el hijo del mesero
  • y tú llamando puta a tu hija
  • y cuantos años tiene el hijo del mesero
  • 18
  • puta y asaltacunas
  • no, yo
  • porque te lo follas
  • me follo el a mi, casi me violo, pero tiene un pollón
  • que zorra eres
  • no
  • dilo
  • soy una zorra
  • como tu hija
  • soy una zorra como mi hija
  • ya sabes Lorena, si un dia necesitas ayuda puedes llamar a la puta de tu madre, seguro que no desentona a tu lado
  • porque nos haces esto
  • porque puedo hacerlo, y os voy a hacer más, como he sido siempre el rarito, os voy a dar motivos para que lo certifiquen, a ver Lorena, deja mi polla y cómele el coño a la puta de tu madre
Lidia comenzó a gemir como una loca cuando su hija se aplicó con diligencia a cumplir mi deseo.

  • ¿te lo come bien?
  • joder si, pero es mi hija
  • ya lo sé zorra, pero siendo tan puta como tu es lo normal, de hecho a partir de hoy cuando os encontréis solas os vais a comer los coños como zorras viciosas hasta caer extenuadas.
  • dios - dijo Lidia - ya deseo comerme el coño de mi hija
  • y a que esperas
Y Lidia incorporándose y sentando su coño sobre la cara de su hija, se afanó en buscar aquel manjar que chorreaba profusamente. Ahora eran las dos las que emitían gemidos ahogados y restregaban sin ningún pudor su coño sobre la cara de la otra.

Entraron en un éxtasis de orgasmos continuados que mojaba sus caras e inundaban sus bocas y aun así no paraban de darse placer mutuo.

Yo sonreia viendo aquel espectaculo incestuoso y degradante, que no deje de plasmar en un video con mi movil. madre e hija, dos tetonas y desnudas, el paraíso de la mayoría de los hombres.

Las deje alli con su desenfreno y me di una vuelta por la casa, hacia mas de veinte años que no aparecia por alli y estaba bastante cambiada. Lidia vivía en la parte de arriba, pero la de abajo con 4 habitaciones dobles estaba perfectamente adecuada. Calefacción y aire acondicionado, un bonito salón, cocina y baño en cada habitación. Se notaba que se politico le había dado a Luis mucho dinero extra. Claro que para mantener a la zorra de mi prima lo necesitaba. ella y sus aires de grandeza, el querer ser mas que nadie era una obsesión que ahora se diluía entre los fluidos de su fogosa hija.

Si la parte de abajo era funcional y bien cuidada el piso de arriba era un derroche de ostentación, una habitacion de matrimonio descomunal y rococo, la habitacion de Lorena no le iba a la zaga, cocina a la última un salon de exposicion, no le faltaba detalle.

A la muerte de mis padres, mi tia compró la casa como una ganga y la reformó, pasando luego a mi prima. Ninguna de mis hermanas tenia interés en ella, y yo había renunciado a la herencia, asi que la finca paso a manos de ella y la había reformado a su gusto.

Si en algo he forjado mi carácter, es en ser metódico y muy detallista. Me gusta planificar todo con antelación, sobre todo cuando quiero que todo salga como deseo. Cierto es que muchas de mis incondicionales y desinteresadas víctimas, son elegidas al azar y sin planificación, pero en el caso de mi amada familia, había motivos para dejarlo todo bien atado. Por eso cuando sonó el timbre de una forma muy característica sabia quien era y a que venía.

  • Hola, lo traéis todo - dije al abrir la puerta
En frente mia estaban tres hombres, Leo, Tom y Kurt. Los podría llamar compinches, pero realmente son meros esclavos a mi servicio. No os equivoquéis, soy hetero, pero en ciertas ocasiones mis retorcidas pensamientos se desarrollan mejor si se cuenta con fieles y desinteresados lacayos.

¿Cómo los elegí? No os voy a engañar, necesitaba sementales y que mejor reclamo que el porno, un anuncio de casting fue suficiente para que media centena de hombres se dieran cita y me mostraran sus credenciales sin muchos rodeos.

Leo, era dominicano, vibrado y de piel morena, algo dado a la drogas y pequeño delincuente habitual. Tom era un subsahariano sin papeles, negro como el tizón y kurt un fornido hombre húngaro, que se ganaba la vida trapicheando.

Ninguno tenía un gran cerebro y hacerlos míos fue más que sencillo, seguían con su vida y a una llamada mía eran mis perros más obedientes.

  • montadlo todo en la habitación de matrimonio de arriba, al fondo, hay sitio de sobra
  • Si amo, respondieron
  • Cuando acabéis de subir las cosas, tu Tom baja, que tienes trabajo
No tardaron en vaciar la furgoneta y subir el contenido al piso de arriba, y en nada tenía a Tom a mi servicio. Lo lleve a la habitación donde madre e hija yacían jadeantes y húmedas.

  • venga Tom, follate a la zorra joven que a la vieja la voy a entretener yo.
Tom no se hizo de rogar y separando las piernas de Lorena se encajó entre ellas y le clavo su enorme herramienta de una estocada. El quejido de la joven empalada no le importo lo más mínimo y comenzó a martillear con fuerza.

Yo puse a Lidia a cuatro patas y sin ninguna delicadeza la encule con fuerza.

  • Dios que culo tienes zorra, te gusta que te den por detrás ¿verdad?
  • Si, me gusta mucho, dios
  • Sois una zorras,, mira la puta de tu hija como se corre de gusto con una polla de negro entre las piernas
Si algo tenia Tom era un aguante fuera de lo normal, aun llevando un ritmo frenético como el que le estaba poniendo a la follada, sus gruñidos eran solo un termómetro de lo que le gustaba taladrar un buen coño, y ver como se aferraba a Lorena, manteniéndola totalmente agarrada mientras su cadera percutía con infernal ritmo era una delicia.

Claro que aquel tratamiento estaba llevando a Lorena a un salvaje y continuado orgasmo del que no podía escapar.

Cuando Tom llegó al límite, encajó su miembro en lo mas profundo del coño de Lorena y la inundó con densos chorretones de leche que descargo con evidente placer.

  • muy bien Tom, es una buena yegua para cubrir
  • Por dios, no - dijo Lidia
  • Cállate puta, que en cuanto le pongas a tono la polla tu misma te vas a servir una buena ración de leche de negro
  • por favor, no nos merecemos esto
  • Quizás cerdita, pero no voy a parar hasta que paguéis tantos años de despareció.
Tom dejó a Lorena totalmente desfallecida, y se tumbó boca arriba con las piernas abiertas, y liberando a Lidia de mi polla, esta gateo hasta que engullíos la pringosa herramienta de Tom.

No tardó mucho en tener su polla en condiciones, y fue mi prima la que se ensarto sin contemplaciones, si su hija había gritado ella se desgañitaba con salvajes gritos, no solo por el terrible cipote que la barrenaba sin compasión, sino porque además, Tom se dedico a comerle los pezones con fuerza y dedicación lo que le provocó dolor y placer a partes iguales. Después de un rato ella quedo casi inerte sobre el pero no dejo de follarsela clavandole con fuerza su miembro.

  • no por dios - pudo decir mientras oía como gruñía Tom y su interior se llenada sin remedio, invadido por una caliente lechada que no podía evitar
  • Y tranquila, que no será la ultima - dije riéndome y dirigiéndome al piso superior a ver como iba todo
Quizás penséis que es demasiado, que esas zorras no merecen semejante castigo. Puede ser, pero, fue mi familia quien forjó mi alma oscura, y que mejor que ellos para saciar el hambre que tengo.


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heranlu

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Soy un "Monstruo" - Capítulo 004

No tengo un tipo femenino que me atraiga de forma específica, aunque si tengo que elegir me quedo siempre con una mujer ya hecha. Cierto es que parece que la juventud tiene mucho atractivo, pero no es mi caso. Como me he follado tantos coños, he llegado a la conclusión que lo importante no es como son, si no lo que haces con ellos y el porqué.

Al sonar el timbre me quedé algo extrañado, mi hermana menor llegaría sobre las 5 y la mayor para la cena, igual que el marido de lidia, así que al abrir la puerta me sorprendí de la figura que encontré, aunque no por mucho tiempo.

  • hola, ¿esta Lorena?
Era Laura, una de las amigas de Lorena y la que le servía de coartada cuando se pasaba la noche entera con polla entre las piernas. Era una chica muy cabal y buena amiga, por eso no dudaba en ser la que le cubriera las espaldas, además de una buena confidente que escuchaba con atención las historias que Lorena le contaba después.

Lo que no sabía Lorena es que su abnegada y virginal amiga, se mataba a tocarse después de cada relato, llegando casi a la obsesión.

  • tú serás Laura, ¿no?
  • Si, pero como . . .
  • Encantado, soy primo de su madre, que ha invitado a la familia a la cena de Nochebuena
  • ¿Quieres pasar Laura?
Se me quedo mirando a los ojos, sin saber ni entender que mi oscuridad ya la había atrapado.

  • si claro - dijo pasando a mi lado
Me acompañó al salón sentándose en el sofá y yo me senté a su lado. Sabía que no entendía bien la situación, había venido a ver a su amiga y a ir al bar a tomar algo como solían hacer para contarse sus cosas, y ahora estaba al lado de un desconocido.

  • ¿y no va a avisarla?
  • No creo que vaya a salir hoy, está muy cansada
  • ¿Y eso por qué?
  • ¿Quieres que te cuente la historia? Por lo que se de ti, te encanta recrearte en sus historias
  • Eso no, a ver, yo no
  • En tu cama, con tu mano metida en tus bragas, recordando cada palabra que tu amiga te cuenta, e imaginando los detalles, noches sin dormir jadeando en silencio sin poder parar de tocarte.
  • Pero como - dijo mirándome con cara de no entender nada
  • Y todo empezó aquella noche que oísteis los gemidos de la perra de tu madre, no pudisteis evitar poner la oreja en la habitación de tus padres, y oísteis los susurros de tus padres follando como conejos, tu padre llamando puta zorra a tu madre y ella pidiendo mas polla. La imaginaste a cuatro patas siendo enculada mientras sus tetas se bamboleaban en cada embestida que recibía. Aquella noche no dormiste, y mojaste las bragas como la cerdita salida que eres, imaginándote la protagonista de la historia.
  • No puede ser - dijo mirándome con cara de no entender nada
  • Y hoy tienes una buena historia que oír - dije bajándome el pantalón y dejando mi polla al aire - así que empálate tu misma que te la cuento
Laura iba con una falda por las rodillas y un suéter, me miró con rubor, cuando oyó mi petición, pero se subió sobre mí y retirando sus bragas encaró la punta de mi nabo a su coño.

  • pero soy virgen - dijo con voz débil
  • Lo se, zorrita, pero eso no te va a durar mucho
  • Dios - dijo mientras mi capullo se abría paso en un coño caliente y muy mojado.
Temblaba, gemía, y sollozaba, pero no dejaba de bajar lentamente sobre mi miembro duro y palpitante, note llegar a esa barrera que forma el himen, pero no paro, solo un gemido de dolor y el camino libre y despejado hasta su inexplorado útero. Cuando por fin sus nalgas descansaron sobre mis piernas temblaba y se agitaba sin parar.

  • bien putita, ya has experimentado lo que tantas veces has imaginado cuando Laura te contaba sus historias, y ahora empieza a follarte cerdita. Sabes, esta mañana he tenido a la puta de tu amiga igual que tú, montando mi polla y corriendose como una vulgar salida.
  • Dios, pero si ella, no puede ser - dijo jadeando sin control mientras ella sola se martilleaba el coño
  • Si zorra, y no veas como gemía cuando le comía los pezones, ¿tu tienes los pezones duros?
  • No se, joder
  • A ver. Dije sacándole el suéter, y dejando a la vista un sujetador normalizo en el que se podía ver la silueta de los pezones marcados, los cuales agarre con mis manos y comencé a presionarlos por encima de la tela
  • Si, no, por favor - decía entre gemidos
  • La zorra de tu amiga tiene unas buenas peras, tu en cambio no puedes presumir de delantera, pero seguro que algo podemos hacer con tus tetas, quítate esa mierda de sujetador que para lo que tienes no te hace falta
Laura se desprendió con facilidad de la prenda quedándome disponibles aquellos pechos, nada espectaculares pero firmes y tentadores. No tarde en comermelos sin ningún miramientos mientras mis huevos recibían la descarga de una abundante corrida desde su coño

  • pero que puta eres, cuatro embestidas y ya te estas corriendo
  • No puede ser, dios
  • Pero no te preocupes, voy a hacer que tu coño de guarra se ponga al día, porque eso vas a ser, más guarra que tu amiga. Ya lo eras pensando que eras tú la que recibía los pollazos de tu padre.
  • No eso no
  • Lo se perra de mierda, no me mientas, te has corrido de gusto pensándolo, estar a cuatro patas, mientras te reventaba el coño, y como te llamaba puta guarra mientras te llenaba con su leche
Laura perdió el control, su cuerpo temblaba con un nuevo orgasmo mas devastador con el anterior y no pudo mas que abrazarse a mi con desespera Ivón sintiendo como su sexo explotaba sin control.

  • ves cerdita, es lo que necesitas, que te follen duro y guarro y que te llenen ese coño de leche como voy a hacer yo
  • No eso, no, por favor
  • No puedes evitarlo, porque eres tu misma la que me está follando
Laura botaba ahora de forma desaforada sobre mi polla, y sus gemidos eran casi gritos desaforados que aun asi, no tapaban el chapoteo de su sexo siendo llenado por mi miembro.

  • muy bien putilla, me voy a correr en tu coño, que gusto joder
  • No, no - gritó sin dejar de saltar
  • Si, toma - dije gritando mientras la cojo de la cintura manteniendo mi polla en su interior y sintiendo como mi leche recorría su último trayecto hasta salir disparada a su destino sin remedio
Aquel momento fue demasiado para Laura, que se estremecía convulsionando de placer, mientras con su movimiento terminada de ordeñar mis últimas gotas.

  • mañana después de la cena pasaros por aquí, tú y tus putos padres, que os lo pasareis bien, además ese coño tuyo necesita recuperar el tiempo perdido.
Laura se recompuso la ropa excepto el sujetador que no le deje ponérselo y se fue empapando lo que antes eran sus virginales bragas con la leche de un macho por primera vez.

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