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Soy un "Monstruo" - Capítulo 001
Si en algo me gusta recrearme es en los vínculos familiares. Quizás porque los míos no existen. Y no crean, tengo familia como casi todo el mundo, pero los lazos se rompieron hace mucho y en la práctica es como si no existiera. Por eso aquella mañana sentado en aquella terraza no dejaba de atender a la mesa de al lado.
Cuatro personas que pasarían desapercibidas entre la multitud de turistas, compradores y viandantes que transitaban por una céntrica avenida de mi ciudad. Una pareja joven y otra de mediana edad.
Ajenos a mi presencia y mi control, conversaban de forma distendida
Angela mientras charlaba con su hija, comenzó a pensar si saber porque en cómo follaría su hija con luis, seguro que aquel chico la ponía mirando a cuenca más a menudo de lo que podría imaginar.
Salir de aquel cuchitril le hizo sentir algo de frescor, que agradeció, y más cuando el aire de la calle le acaricio su rostro aun congestionado por aquel episodio tan extraño.
El salvaje movimiento de Elena hizo que luis no pudiera contenerse, sintió como su polla llegó a ese límite en el que el placer nubla, y como la leche subía por el tronco y era disparada sin freno, y el saber que iba a llenar el útero de su futura suegra sin ningún tipo de traba término de llevarle al límite, gritó de forma desaforada con cada andanada de caliente lefa y solo después de dejar una generosa ración de semen en su interior, cayo exhausto junto a su inesperada amante.
Y además, solo había creado la mitad de mi obra.
La puerta que separaba las dos habitaciones se abrió, y Claudia y su padre, Juan, se quedaron parados al ver la escena. Luis y Elena siguen follando como monos, ajenos a todo.
Coincidiendo con esto Luis se derramaba por cuarta vez en el ya rebosante coño de elena que casi ya no podía moverse por el cansancio.
¿Pensáis que me quede a dos velas? ni de coña, deje a los dos hombres en la habitación con un deseo loco de comerse las pollas, y me lleve a las dos féminas a la otra habitación, se dieron una exhaustiva ducha y me las estuve follando y humillando durante toda la noche.
Al día siguiente cada cual amaneció con su pareja, recordando una noche movida, pero poco más. Claro que no eran iguales, pero no lo sabían, eran míos.
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Soy un "Monstruo" - Capítulo 001
Si en algo me gusta recrearme es en los vínculos familiares. Quizás porque los míos no existen. Y no crean, tengo familia como casi todo el mundo, pero los lazos se rompieron hace mucho y en la práctica es como si no existiera. Por eso aquella mañana sentado en aquella terraza no dejaba de atender a la mesa de al lado.
Cuatro personas que pasarían desapercibidas entre la multitud de turistas, compradores y viandantes que transitaban por una céntrica avenida de mi ciudad. Una pareja joven y otra de mediana edad.
Ajenos a mi presencia y mi control, conversaban de forma distendida
- Mama, deberías comprarte el vestido rosa
- Por favor claudia, que ya tengo mis años y ese vestido es muy atrevido
- Que sosa eres
- Eso para las jóvenes como tú, pero yo
- Joder con las guarras, me están poniendo berraco - pensaba mientras trataba de atisbar algo por debajo de sus escuetas minifaldas
Angela mientras charlaba con su hija, comenzó a pensar si saber porque en cómo follaría su hija con luis, seguro que aquel chico la ponía mirando a cuenca más a menudo de lo que podría imaginar.
- Con ese paquete que se gasta, seguro que tiene una buena herramienta, pero, estoy loca, que hago mirandole el bulto, joder.
- Joder, joder penso mientras apretaba de forma discreta sus piernas sintiendo el calor que la quemaba, aquello le resultaba extraño y a la vez sentia como se derretia por dentro.
- Voy un momento al servicio - dijo aparentando serenidad y se dirigió al fondo del bar donde casi terminó lanzándose al interior del estrecho pero bastante limpio cuarto de baño.
- Estoy loca, que desastre, esto no me había pasado nunca, pero que gusto, mierda. Esto tengo que quitarmelo de la cabeza, no puede ser que piense en el novio de mi hija ni en su paquete, joder que paquete.
Salir de aquel cuchitril le hizo sentir algo de frescor, que agradeció, y más cuando el aire de la calle le acaricio su rostro aun congestionado por aquel episodio tan extraño.
- ¿estás bien mamá? - le preguntó su hija claudia viéndola algo alterada
- Si hija, es que era muy pequeño el baño y me ha agobiado un poco
- Si no fueras tan guarra y no pensaras en la polla de mi novio no te pasaría eso
- ¿Qué has dicho?
- Mama, estas muy rara, que si quieres vamos al hotel y descansas
- Creo que si hija, me vendría bien
- Podrías ir con tu padre a lo de su traje, y yo acompaño a tu madre al hotel - dijo luis a su novia
- Vale, así no nos dejamos nada pendiente, ¿te parece bien mama?
- Si claro - dijo Elena algo turbada aún
- Estas cansada - dijo luis cuando llegaron a la puerta de la habitación de sus futuros suegros
- Si, parece que me he agobiado un poco - dijo abriendo la puerta con la tarjeta
- No me extraña, después del dedo que te has hecho pensando en mi polla, es normal zorra
- No luis, yo no, no puede ser, yo - dijo turbada, sin entender como se había dado cuenta de aquel íntimo episodio en el baño del bar
- Entra puta que voy a terminar el trabajo
- Venga guarra, de rodillas que me vas a comer la polla bien comida
- No luis, de verdad, esto no está bien - dijo mientras se arrodillaba, desabrochaba el pantalón de luis y sin más se tragaba su morcillona tranca
- Joder que bueno, perra, asi, trágatela toda, que ganas tenia de tenerte asi suegrita.
- Menuda cerda eres, la madre ejemplar, portándose como una furcia barata y viciosa. Que bien me lo voy a pasar, madre e hija a mano para que mi polla esté atendida en todo momento. Venga, ponte como una vulgar perra a cuatro patas sobre la cama que voy a probar ese sucio coño.
- No por favor Luis, esto ya ha ido demasiado lejos - dijo Elena colocándose en la espaciosa cama como le había pedido.
- Por favor luis, no lo hagas, te vas a casar con mi hija, no puede ser, y yo soy una mujer felizmente casada
- Y por eso estas a cuatro patas encima de tu cama
- Menuda guarra está hecha, cerdita, con tus bragas húmedas y metidas en tu sucia raja de puta barata
- No me hables asi, voy a ser tu suegra
- No zorrita vas a ser mi puta, y te voy a llenar de leche sin parar
- No por favor
- Si putita - dijo bajando lentamente su ropa interior
- No, dios
- Joder que ganas tenia de usar ese coño - dijo envistiéndola sin ningún tipo de delicadeza
- No, joder, luis para
- Si te gusta perra, estás gimiendo, te gusta que te parta a pollazos
- No, no
- Y ahora vas a ver lo puta que eres - dijo luis sacándole la polla de sus entrañas y tumbarse boca arriba
- Ahora te vas a empalar tu solita
- No puede ser joder - dijo mientras se acomodaba de rodillas y con su mano guiaba aquella herramienta hacia el interior de su sexo
- Lo ves, eres una puerca, y ahora vas a mover esas caderas hasta que me exprimas los huevos
- Joder - exclamo mientras notaba como aquel trozo de carne en su interior la destrozaba sin remedio.
- Joder, menuda jaca estas hecha, que ganas tienes de que te rellene como un pavo
- No, eso no
- Más rápido - dijo soltándose una bofetada
- Dios no - dijo con sus caderas moviéndose a todo trapo sobre aquel mástil
- Más rápido zorra de mierda - gritó mientras soltaba la mano sobre el rostro de su suegra
El salvaje movimiento de Elena hizo que luis no pudiera contenerse, sintió como su polla llegó a ese límite en el que el placer nubla, y como la leche subía por el tronco y era disparada sin freno, y el saber que iba a llenar el útero de su futura suegra sin ningún tipo de traba término de llevarle al límite, gritó de forma desaforada con cada andanada de caliente lefa y solo después de dejar una generosa ración de semen en su interior, cayo exhausto junto a su inesperada amante.
- Ves zorrita, has berreado como una buena cerdita - le dijo al oído a Elena, que había quedado de lado en la cama
- Dios, que has hecho, te has corrido dentro, no tomo nada - dijo apurada y jadeante
- Vaya, a ver si voy a preñar a la puerca de mi suegra, es lo que te mereces por ser tan guarra
- No, yo no
- Si, perra. Y no creas que voy a dejar de follar ese coñito, que me tienes a tope.
- Otra vez no, por favor - gimió Elena
- Te voy a joder hasta que me canse puta - dijo comenzando a envestirla
- No puede ser, si acabas de correrte
- Acostúmbrate a un macho de verdad, zorra, que no soy el cornudo de tu marido. Yo te voy a dar sin parar.
- Vas a ser mi puta
- No
- Dilo puta
- Seré tu puta dios - dijo corriendose, temblando y gimiendo sin control
- Eres mi puta
- Lo soy, soy tu puta - dijo gritando
Y además, solo había creado la mitad de mi obra.
La puerta que separaba las dos habitaciones se abrió, y Claudia y su padre, Juan, se quedaron parados al ver la escena. Luis y Elena siguen follando como monos, ajenos a todo.
- Mama - exclamo claudia
- Elena - dijo pasmado Juan
- Juan, desnúdate, y meneatela, y tu claudia arrodíllate y chupamela
- ¿Tú quién eres? Ni en tus sueños, y . . . ¿Papá, qué haces?
- Ves claudia, tu padre me hace caso, y tu tes vas a arrodillar ante mi para mamarmela, ya se que no te gusta, que te da asco solo de pensarlo, pero vas a ser una experta mamadora.
- Estas loco
- Un poco sí, y voy a disfrutar mucho contigo, igual que lo he hecho con la puta de tu madre, y si no mírala como gime la muy guarra, y tu novio empalándola con todas las ganas. El cabrón se ha hecho muchas pajas pensando en ella. Normal sabiendo lo mojigata que eres, ni mamadas, ni anal, ni nada raro.
- ¿Y tu como sabes?
- Pero cuando te pones caliente no eres tan remilgada, y si no que se lo digan a aquel portero de discoteca el día de tu despedida, bien que te follo el culo y se corrió en tu boca
- Eso no, quien eres
- Soy quien te va a educar, perra viciosa, arrodíllate
- Ven Juan, que necesitas descargar
- joder, asi, traga putilla, que gusto, ya sabia yo que seria una buena mamona
- traga joder, que gusto - berreo mientras uno tras otro los chorros de leche salían sin control de su estimulado pene.
- ves claudia, eres tan zorra como tu madre, pero al menos ella, es noble, ni en sus mejores sueños hubiera pensado estar en esa situación. Pero tu eres capaz de más, haciéndote la modosita y pulcra con tu novio, y cuando no te ve te follas al que se ponga por delante. Claro que a él no vas a dejarlo escapar, buena familia, dinero, vida solucionada. Para una niñata como tu es todo un planazo. Y encima te ibas a quedar preñada enseguida para que el pobre luis ya no tuviera escapatoria. Desnúdate.
- No, por favor - iba diciendo mientras se despoja de toda su ropa
- Menudas peras tienes tu también, y el coñito depilado, seguro que voy a dejarte bien entrenada, ahora ven aquí y chupamela zorra - le dije mientras me quitaba también la ropa y me sentaba esperando sus atenciones.
- ves putita, en realidad sirves para esto, esa boquita va a convertirse en el sumidero de leche de muchas pollas.
- venga, a ver como te comportas con un polla en tu coño de zorra, siéntate sobre la mía
- No, dios, no . Dijo mientras se abría de piernas sobre mi y encajaba mi grande a la entrada de su sexo
- Clávatela de golpe
- ahora muévete,quiero que te folles tu solita
- No, dios , no - dijo moviendo sensualmente las caderas
- Ya se que solo piensas en que te puedo preñar y es lo que voy a hacer, te voy a llenar ese coño de mi leche
- No lo hagas, haré lo que quieras, pero no te corras dentro
- No puedes elegir perra, además hasta el día de tu boda vas a follar con tantos que no sabrás quién te ha preñado.
- ves zorra, hasta te corres como una guarra, tienes un cuerpo de vicio, con esas jóvenes tetas y ese coñito estrecho, ese culazo que te gastas y esa boca chupona.
- No puede ser y no puedo parar
- Claro que no imbécil, pararas cuando yo te diga - dije riéndome
- Te lo suplico
- No quieres que te preñe
- No - dijo casi sollozando
- Bien, ves a donde está tu padre y ensartarte en su polla
- joder no, papa por favor
- Dios hija, no sigas moviéndote
- No puedo parar
- Me voy a correr princesa
- No por favor
- ves zorrita, al final será tu padre quien te preñe
- no, papá por favor, no sigas, dios
- joder, la polla me hierve, necesito mas, joder
Coincidiendo con esto Luis se derramaba por cuarta vez en el ya rebosante coño de elena que casi ya no podía moverse por el cansancio.
¿Pensáis que me quede a dos velas? ni de coña, deje a los dos hombres en la habitación con un deseo loco de comerse las pollas, y me lleve a las dos féminas a la otra habitación, se dieron una exhaustiva ducha y me las estuve follando y humillando durante toda la noche.
Al día siguiente cada cual amaneció con su pareja, recordando una noche movida, pero poco más. Claro que no eran iguales, pero no lo sabían, eran míos.
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