SEXO FAMILIAR:
Antes que nada debería decir que…este no es un titulo muy original, pero…en mi defensa también puedo argumentar que no hay otra forma de poder explicar todo esto…sin algo que describa el contexto de manera inequívoca.
Hoy ya estoy bastante crecidita pero…tengo recuerdos de varios años atrás, cuando todo comenzó…y en aquellos momentos como era de suponerse, no interpretaba los hechos como ahora, solo pasaban las cosas, algunas me sorprendían mas que otras, y siempre, generalmente…buscaba una explicación acorde a mi edad, y como en la mayoría de las veces no la hallaba…solo me callaba…
Cuando ya había pasado la preadolescencia, y ya tenia mis buenos 18 o 19 años…mi eterna curiosidad me llevo a inquietarme por lo que solían hacer algunas de mis compañeras de estudio, también algunas amigas, y entre ellas, mi mejor amiga…pero era una inquietud como: “wow…todas parecen divertirse y disfrutar mucho y yo me lo estoy perdiendo”, porque ya estábamos en épocas en que no se reprimían determinadas cosas y yo fui educada en una familia…en la que todo podía hacerse, o probarse, siempre y cuando una aceptara las consecuencias. La cuestión era que cada vez que había una “fiesta de pijamas” todas sabiamos lo que sucedía…de pronto, alguna de las chicas ya había perdido la mitad inferior del pijama, si lo usaba, o ya tenia el camisoncito arremangado hasta el cuello, y era arrastrada hasta un rincón, y desde allí, yo podía verla bien “abierta de patitas”, y también oírla gemir durante casi toda la noche, mientras la lamian hasta dejarle la entrepierna brillante. Que las chicas se comieran entre ellas y gozaran con eso, no me molestaba, cada quien podía hacer lo que quisiera, pero algo me estaba perdiendo…o todo…y para colmo, como yo no exteriorizaba nada, ninguna me proponía nada, pero tampoco era cuestión de arrojarme a las fieras solo por sentirme excluida…mi mejor amiga era muy activa en esas cuestiones, y gozaba como una cerda…y en poco tiempo se había fagocitado a todas las chicas…menos a mi, pero yo no me animaba a preguntarle nada al respecto, y ni siquiera sacaba a relucir el tema… a veces solo nos mirábamos y cada una entendía lo que pensaba la otra: ella “solo me faltas vos” y yo “cuando quiera llevarme al rincón…que le digo?...si o no?”
No me llevo al rincón…me ataco en mi propia casa, y literalmente me llevo por delante…decidida a satisfacer su deseo, y yo, no me negué a nada…deje que me desnudara y me arrojara sobre mi cama, y luego de abrirme las piernas, se dedico a almorzarme como si yo fuera un pastelito de crema, y estoy completamente segura de que lo hizo así, porque no deseaba compartirme con nadie, porque en una fiesta de pijamas, en el momento que una de las chicas desnudaba a otra, habilitaba a todas las demás para darle una probadita. Me solto luego de algunas horas, dejándome exhausta, al haberme hecho acabar seis veces, con mis pobres pechitos llenos de marcas de pellizcones y mordisquitos y la conchita amoratada por haber sido intensamente frotada contra la suya, y además, sonriente y feliz como una gatita satisfecha al haber comprobado que yo resulte ser la única virgencita del grupo, con mi taponcito intacto, como cuando había nacido. El sexo “entre nenas” me gusto…muchísimo…y deje que se repitiera, cada vez que ella me lo propuso, y lo hicimos en otros lugares, además de mi casa, algunos algo insolitos, y siempre con la misma secuencia…primero me hacia comerle las tetas, luego me obligaba a arrodillarme para lamerle la ranurita cerradita y prolija de su concha de princesa, y finalmente me cogía como una salvaje, y como era adicta a hacerlo con los dedos, debía contener sus acometidas muy entusiastas para evitar que me desvirgara, y no era por que no lo deseara, sino porque…aun no estaba completamente segura de quien podría ser el que gozara especialmente con ello. Pero…ella no se detenia ante nada…su modo era el de someterme, en todo sentido…como no permiti que entrara a fondo en mi concha, comenzó a hacerlo por mi culo…y ni siquiera me pregunto…solo se lubrico los dedos, y me lo desfloro de un solo golpe…y a partir de ese momento, el orificio se convirtió en el exclusivo lugar para su propio disfrute, y según puedo recordar solo una vez me anime a tomar la iniciativa y meterle un par de dedos hasta alcanzar la entrada del útero…ella gimio…entre excitada y sorprendida, pero rápidamente retomo el control, y en represalia, castigo mi ano como nunca antes…y me obligo a estar sentada sobre un almohadón durante tres días. En mi casa comenzaron a notar que mi estado general se iba deteriorando…a las sesiones de sexo se sumaron las terribles pajas que me hacia, recordando esas mismas sesiones, pero yo deseaba continuar…a veces, con toda intención le decía: “Maria…no sabes la paja que me hice anoche” y el resultado era que a los pocos minutos, yo ya estaba sobre mi cama y toda mi concha estaba dentro de su boca…esas cosas se repetian, porque estábamos tan encendidas y calientes que cualquier cosa era una buena excusa, pero nada pudo compararse con la única vez que incursionamos en el dormitorio de sus padres, y mientras estábamos cogiendo de manera muy promiscua sobre un enorme toallon para no dejar huellas sobre un precioso cubrecamas con diseños chinos…ella me confeso: “descubri el lugar en donde mama guarda todos sus juguetes…queres verlos?”
“Maria…” respondi…”vos no queres mostarmelos…vos queres usarlos…y no podemos hacer eso, y no quiero estar acá cuando tu mami lo sepa”
Mis quejas fueron inútiles, y sobre todo por mi culpa…no pude resistirme a la curiosidad, y en definitiva, tener un enorme vibrador con piedritas brillantes incrustadas que me hicieron doler bastante, metido en el culo y con la potencia al máximo, mientras mi amiga me lamia la concha y todos sus aledaños, resulto una experiencia maravilosa, aunque…los arañazos en el ano por la famosas piedritas y las entrañas todas revolucionadas, me hicieron repensar un poco sobre la intensidad descontrolada de nuestros encuentros.
Cuando la calentura fue cediendo y nuestras emociones se estabilizaron, el sexo con Maria se espacio…aunque no dejábamos de quedar satisfechas cuando nos encontrábamos, y en ese entonces me asaltaron las dudas…”será que…definitivamente soy una lesbiana?...no siento ningún rechazo al besarme con ella…ni de usar la lengua para meterla en cualquier parte”, pero para ser absolutamente sincera conmigo misma, cada tanto sentía unos deseos locos de tragarme una buena verga…y me hacia unas pajas ilustrísimas imaginando como un fulano me hacia saltar el corchito como si fuera el de un vino espumante…
Queria preguntarle a alguien…pero a quien?...a mi amiga la lesbiana?...no…decidí preguntarle a mi mama…quien para mi, era una de las mujeres mas normales del mundo, además de tener la cabeza bien abierta y no escandalizarse por nada, entonces me dirigi a ella…mi familia era un pequeño grupo básico, mi papa, mi mama y yo…ella andaba por los cuarenta, y era una mujer, digamos…exhuberante, y sin hacerme cargo del gusto de mi papa para elegirla, lo cierto es que tenia un poquito de mas en todas partes aunque igual…resultaba armonioso, porque era alta y tenia piernas de muslos gruesos pero al mismo tiempo largas, aunque lo mejor de todo era su cinturita, tan estrecha que hacia resaltar su generoso trasero, y que ella contribuia a hacerlo aun mas llamativo con sus pantalones y pantaloncitos tan ajustados, que a veces me parecía que se valía de un calzador para meterse dentro de ellos por las mañanas. La encontré en la cocina, y le di muchas vueltas a la cuestión antes de animarme a preguntar, y ella espero pacientemente hasta que le solté: “mama…que pasa si te digo que me gustan las chicas?”…se sonrio, y sin demorar mas que un segundo, dijo: “no pasa nada Moni (por Monica…esa soy yo)…nada…salvo que…vamos a denunciarte a la Inquisicion…pero nada mas”…volvió a reírse divertida, pero me aclaro que se trataba de algo que debía decidir yo, pero con absoluta libertad, y ella y mi papa, que eran quienes realmente importaban debian aceptarlo…punto…fin de la cuestión.
Y le dije: “ok mama…pero…la verdad…realmente no estoy muy segura, es que…uff, no lo se”
“Moni…respondió…”no tenes que cumplir con ningún mandato…nadie te apura ni te obliga a nada, y si te viene en gana podes y experimentar todo lo que quieras, y cuando estes segura lo vas a saber”
Hubo un silencio…no incomodo, pero…demasiado solemne, ella esperaba que yo dijera algo…”ok…mama…es que hubo algo con Maria…”
“No era necesario que me dijeras quien…pero no me extraña que fuera ella…ok…tuviste una experiencia?”
“si mama…algunas”
“Moni…y resultaron buenas?”
“si mama…buenísimas”
“Entonces hasta ahora esta todo bien…olvídate de las dudas, dedícate a disfrutar esos momentos si son buenos…ok?”
Me dedique a disfrutar…los encuentros que fueron cada vez mas aislados, y eso debido a que Maria había conocido a una nueva amiguita, pero a mi no me importaba, ya que ella, no tenia ninguna exclusividad sobre mi, y ni yo sobre ella, y durante esos días que pase de estar sexualmente muy ocupada a ser casi desocupada, me hice mil pajas imaginándome una tremenda vergota que me tomaba por asalto y que me dejaba toda rota, pero en lugar de eso se me cruzo otra cosa, y desde una dirección inesperada.
Estaba a punto de salir para ir a una cita con una chica, lo que hacia por primera vez, porque me había dejado seducir por una muñequita rubia, que al parecer tenia toda la intención de meterse conmigo en una cama, y yo estaba decidida a aceptarlo, pero…también, lo estaba de ser yo quien la dominara a ella.
Entre a la cocina con mi blusita transparente bajo la que se adivinaba un corpiñito minusculo de color negro, y una faldita del mismo tono excesivamente corta y con un vuelo tan descontrolado que no había manera de evitar moverme sin dejar de mostrar todo el culo, y por allí, incrustada hasta hacerla irreconocible, había una tanguita de hilitos también negra, pero por ese mismo motivo, ese detalle ya no le importaba a nadie. En la cocina estaba mi mama…me sente junto a la mesa a sus espaldas y ni siquiera le hable, porque estaba ensimismada pensando en la rubia, y si había o no malinterpretado las señales de ella, para terminar descubriendo que en lugar de querer encamarse conmigo solo deseaba contarme sobre algún novio que la había engañado, mientras que buscaba hacer tiempo hasta que llegara el momento de salir. Mama se dio vuelta y se puso delante mio, y como yo estaba sentada su figura me pareció enorme, o sea mas grande de lo que realmente era…y a la altura de mis ojos no pude evitar mirar el tirón de la tela de sus pantaloncitos porque la costura le estaba apretando la entrepierna…y entonces dije alguna tonteria como:
“mama…que lindos te quedan esos pantaloncitos”, y ella respondió:
“si?...que lastima…porque voy a quitármelos”
No pude reaccionar ni decir nada, solo abri la boca como una idiota , y me quede mirándola mientras con toda naturalidad y mucha tranquilidad, se quito la remerita, y luego, con un gesto muy reconocido y universalmente femenino, se desabrocho el corpiño, y lo deslizo por sus brazos, arrojándolo hacia el mismo rincón lejano donde había caido la primera prenda. Dejo a la vista sus grandiosas tetas que cayeron pesadamente, y eso me recordó una escena de una película de lesbianas que había visto con Maria…dos mamas se habían propuesto intercambiarse a las hijas y una de ellas eligió desnudarse por completo para seducir a su victima, pero la mia, desabrocho el botón de sus pantaloncitos, y bajo la cremallera minúscula dejando a la vista unos centímetros de una bombachita celeste, que yo había visto muchísimas veces secándose al sol, y estaba mirando eso cuando oi su voz: “queres hacerlo vos…Moni?”
“que cosa mama?”
“no seas tonta Moni…queres que yo misma me quite los pantalones o queres hacerlo vos?”
No respondi, solo alargue las manos y se los baje, y cuando llegaron a sus tobillos ella los descarto con un movimiento de su pie, y sin que ella me lo pidiera, hice lo mismo con la bombachita, porque de pronto, súbitamente, senti un deseo irrefrenable de poder verla…desnuda…completamente desnuda, ese deseo y la emoción casi me dejaba sin poder respirar. Ella la descarto rápido, de la misma manera y se quedo delante mio con sus dos manos en las caderas, exhibiéndose, tranquila y divertida, mientras que yo estaba bastante confundida, y con la mirada fija en la concha de mami, una ranura oscura y profunda flanqueada por dos labios grandes y carnosos, exactamente en el vertice del triangulo invertido de su pubis, liso y sedoso y de un blanco lechoso que contrastaba dramáticamente con la negritud de la ranura…y del mechoncito escueto que estaba sobre la misma. No lo dije, pero todo eso me estaba resultando terriblemente excitante, yo nunca había mirado a Maria así, ni ella se había exhibido de la misma forma…nosotras dábamos por sentada la desnudez para tener sexo, pero la de mama me estaba poniendo mas caliente que una fogata y ella lo noto, rápidamente advirtió que lo que había querido mostrarme no solamente no me molestaba sino que también me gustaba…solo emiti un tímido: “mami…yo…”
“mami…nada” respondió…y luego alargo las manos, tomo las mias y me levanto de la silla, y cuando estuve de pie me atrajo hacia ella, y mi cara quedo entre sus enormes tetas mientras me aferraba por la cintura, y yo recordé esa sensación…me tenia dominada, e hiciera lo que yo hiciera…no me dejaría escapar.
Me arrastro a su habitación, alcance a oír que decía que la ropita que llevaba puesta la había enloquecido, pero…tardo solo dos segundos en quitármela, luego se dedico a mi por completo, y todo fue una vorágine…vertiginosa…mientras me trataba como si fuera su muñequita, yo rebotaba contra sus tetas, pero como mami era una mujer voluptuosa, tenia adonde aferrarme, su cinturita era una delicia para recorrer, sus muslos pesados me resultaron muy ricos cuando los besaba, y ella no intento como mi amiga Maria, hacer acrobacias para entrelazarme con sus piernas, pero…el pubis acolchado, y su concha humeda y ardiente me recorrieron todo el cuerpo, y la senti de frente y de espaldas, desde la cara hasta la punta de mis pies, mientras que no dejaba de comerme, y de maltratar mis pechitos una y otra vez. Fue una buena primera vez, con ella, algo que no me esperaba…que mama hiciera eso, pero…debi reconocer que fue maravilloso, porque con Maria, única medida de comparación, el sexo era algo salvaje, y como me encantaba que me dominaran, me resultaba placentero, pero con mama, fui escalando los niveles de extasis hasta llegar a la cúspide del placer, porque con Maria era todo instinto, pero mama tenia mucha experiencia y sabiduría. Por supuesto lo repetimos, y mucho…me converti en la amante de mi mama y viceversa, y mientras disfrutaba de lo que estaba sucediendo no pregunte nada, ni siquiera porque ella actuaba como si estuviéramos haciéndolo a escondidas de mi papa, pero a veces yo le oia comentarios en su presencia, que me hacían dudar de que fuera así, pero como papi al parecer no se daba por aludido…yo dejaba que mama continuara transformándome en una especie de muñeca de trapo, humeda y sin reacción, cada vez que me hacia encadenar una serie de orgasmos monumentales.
Durante una tarde excesivamente erótica entre ambas que termino en una encamada feroz, yo estaba aferrada a las sabanas con las piernas tan abiertas que ya sentía dolor en las ingles, mientras que mama intentaba alcanzar las profundidades de mi concha con su lenguota, como si fuera un buzo buscando el galeon del tesoro, y en cuanto comencé a ver estrellitas delante de mis ojos, síntoma previo al desfallecimiento orgásmico, mi subconsciente me traiciono y pregunte: “porque mama?...porque?”
Luego de ambas nos recuperamos convenientemente, con una ducha incluida, donde continuamos besándonos y acariciándonos, simplemente dijo: “queres saber el porque?...es muy sencillo…porque quería hacerlo, lo deseaba desde hacia tiempo, y me di cuenta de que había llegado el momento, porque esperaba que crecieras para saber si realmente te gustaba o no…hacerlo con mama”
Me quede mirándola porque intuí que había alguna cosa mas que ella no me estaba diciendo…entonces ella soltó la bomba: “Moni…hay algo que quiero que sepas…mi familia…la de tus abuelitos…también hacia esto”
“esto?...que cosa mama?”
“Moni…que te parece?...lo mismo que estamos haciendo nosotras…tus dos abuelitos y yo…practicábamos el sexo familiar…en realidad ellos comenzaron cuando me incluyeron, primero con mi mama, luego con papa, y finalmente todos juntos”
Creo que abri la boca como una idiota intentando decir algo…pero solamente logre articular un estúpido como inútil “wow”, pero reaccione a tiempo para preguntar: “ quiere decir que la abuelita y vos…y el abuelito y vos?”
“Moni…es lo que acabo de decirte”
“mama…y eso hasta cuando duro?”
“hasta que ellos dos…se fueron”
“ok mama, pero el abuelito murió hace unos pocos años…aun lo hacían?...y lo mas importante…papa lo sabia?
“Moni…claro que tu papa lo sabe…lo sabe todo desde el inicio, fue lo primero que le hice saber cuando nos conocimos, porque si me quería con el debía aceptarlo…era la única manera…y el lo acepto, y sobre lo demás…mi papa me cogio hasta que ya estaba muy…grande, y ya no pudo hacerlo, sobre todo cuando se quedo solo…y por eso lo visitaba tanto…para cumplir con mi papel de esposa en reemplazo de la abuela”
“bueno mama…pero yo también lo visitaba…vos me llevabas a su casa”
“si…para que el te viera…le encantaba tu culito…a veces el tenia ganas pero no podíamos…aunque…otras veces aprovechábamos que estabas mirando televisión…y le hacia una buena paja”
“mama!!!, no es necesario que seas tan explicita…mmm…una paja completa mami?”
“completa Moni…yo me arrodillaba en la cocina detrás de la heladera, para no dejarme ver si se te ocurría entrar en la cocina…una sola vez lo hiciste, le hablaste al abuelo y el te respondió…pero yo no deje de comérsela toda…hasta el final”
“mama…no desaba saber tanto”
Mama se acerco…yo estaba sentada junto a la mesa de nuestra cocina, puso su cara frente a la mia, y me susurro: “Moni…si, queres saberlo…queres saberlo todo porque te da mucho morbo…verdad?...tu abuelo comenzó conmigo…muy pronto…
solo yo se cuando…tu papa también lo sabe pero no voy a decírtelo, tu abuelito te tenia muchas ganas, me hubiera gustado entregarte, pero, con tu papi decidimos esperar a que crecieras y supieras decidir por vos misma…tu abuelito tenia con que, sabes?...la tenia como cualquiera, pero…extremadamente ancha…gorda, me costaba tragarla, y cuando la metía, te partia…era difícil soportarlo, pero, si eras una hembra para el, tenias que ser capaz de aguantarlo…ambas, la abuelita y yo chillábamos como marranas, pero te hacia acabar en cinco minutos”
“por dios mama…no puedo creer todo lo que me estas contando…pero es verdad, es todo muy…morboso…y a pesar de lo que me decis, me da un poco de pena lo que me perdi”
“Moni…voy a confesarte algo…algo mas de lo que ya te confese…muy pronto vas ponerte al día…llego el momento de que tu papi haga lo mismo que yo, y te meta en su cama…o que se meta dentro de la tuya…y cuando el ya haya pasado, y ya estes completamente lista…vamos a poder encamarnos los tres…que te parece?”
Me pareció bien…casi me senti ahogada por la emoción…y no pude sacarle a mi mama algún dato sobre…cuando?...me respondió que ella le había dado su aprobación para que lo intentara, y podía ser en cualquier momento, por ultimo me aconsejo que no me sobresaltara si de pronto, el dejaba de comportarse como mi adorado papito. Me hice una paja detrás de la otra imaginando como mi “adorado papito” se tranformaba en el macho de la manada…una manada bastante escueta, pero…en ella yo era la única hembrita que aun quedaba sin desmochar, y realmente me costo estar en casa junto al el, sabiendo que el sabia lo que yo sabia…nuestras miradas se cruzaban pero yo no descubria nada raro en la de el…hasta que comenzó a besarme y hacerme caricias, sin preocuparse si mama estaba presente o no, lo que me excitaba aun mas…se puso cada vez mas intenso, hasta que me dijo al oído: “Moni…tengo muchas ganas”
“de que?...papito”
“de cogerte Moni…voy a cogerte hasta que me canse”
Debo reconocer que no fue muy romántico, pero su plan no era el romanticismo, y a mi no me importaba, porque por fin había aparecido el macho, y supe que vendría por mi, entonces deje de comportarme como una “hija adorada” aguardando que sucediera, y disfrute mucho mi papel de chica fatal mostrándome con ropita sexy o casi sin ella solo para ver su carita de deseo…aunque una sola cosa me hacia dudar: “que es lo que esta esperando?”
Un día cerca del fin de semana, fui en el auto de papa a un lugar…de regreso, el me acaricio un muslo, y de pronto su mano subió y subió levantando mi faldita, casi se babeaba mientras miraba mi bombachita, y como si se tratara de una reliquia la acaricio, mientras yo me mordía el labio deseando que detuviera el auto y me cogiera allí mismo a pesar de no ser un lugar muy cómodo…luego de unos segundos de éxtasis mudo…me dijo: “Moni…tu mama va a estar fuera de casa todo el fin de semana”
Fue cuando supe que sucedería, y solo me restaba esperar…a los cinco minutos que mi mama se había ido…yo ya estaba sentada en el borde de mi cama, completamente desnuda, mientras oia a mi papa que me llamaba buscándome…
Y me encontró…entro en mi habitación, también desnudo…mostrando la ereccion prodigiosa de una verga gruesa, larga y dura como un poste, e inmediatamente pensé: “vaya…mama se quejaba del abuelito…podría haberme dicho que también tiene que lidiar con esto…cualquier virgencita necesita saber todo lo posible antes de verse con…algo así”
Papito se llevo todo por delante y deje de ser una virgochita en un suspiro, y senti un poquito de orgullo al descubrir que era capaz de dejarme meter toda la verga de mi papa sin que dejara nada afuera…fue muy cuidadoso y cariñoso mientras me trataba como una hija…hasta que le di a entender que si estaba tan excitado por tener sexo con su propia hija, que aprovechara eso para darme una buena cogida como si yo fuera una cualquiera. Aquel fin de semana fue nuestra luna de miel…cuando finalizo y regreso mama, yo ya era oficialmente la segunda mujer del matrimonio, y resto solamente algún detalle técnico, como dejar que papi me la metiera por el culo, como a cualquier otra esposa que se precie, y luego…meterme en la cama de ellos dos…una practica que solíamos ensayar los domingos por la mañana.
Con el tiempo, cuando yo ya tenia unos 22 años…aparecieron algunos chicos con los que pase el rato, alguno me dio unas buenas cogidas, incluso mejores que las de mi papito…pero para mi, el era especial, igual que mi mama…y solo por ella no volví a encamarme con otra chica, por lo menos en ese entonces…pero ninguno tuvo pretensiones de noviazgo…y cuando descubria que alguno de esos chiquitos eran muy morbosos, y muy calentones, se los entregaba a mama o a mi papa…ella los metía en su habitación, y papi los llevaba a pasear en su auto, y luego de eso, como se sentían tan culpables…desaparecían…lo que convenia a todos…porque esos no eran los candidatos ideales.
Finalmente apareció Ricki (por Ricardo) quien resulto ser muy especial para mi, y para el resto de mi familia…cuando decidí que el era mi elegido, también decidí contarle todo, para que pudiera desaparecer como los demás, pero no lo hizo…se intereso por toda la historia…y me confeso ser tan abierto para el sexo como lo era toda mi familia, sin haber encontrado nunca a nadie en su corta vida con sus mismas inclinaciones…Eso fue todo…ampliar la cama del domingo, fue solo un tramite…y ya en el primer encuentro fue iniciado, luego de cogerse a mama mientras mi papi y yo los mirábamos, lo hizo conmigo, y en su entusiasmo no noto que mi mama lo estaba lubricando…fue una delicia observar su carita, con la boca y los ojos bien abiertos, mientras mi papa comenzaba a abrir su culito, un hilito de baba cayo de la comisura de sus labios y se le oyo un quejido ronco cuando la verga endurecida de papi se metió por completo…y mientras me cogía, dejo que le hicieran lo mismo, y gozo como si fuera una princesita, y fue papito el que lo hizo acabar, y toda su descarga fue adentro mio, pero…desde hacia tiempo, por consejo de mama yo tomaba la píldora.
Esa fue la confirmación…fue aceptado como mi novio, y al año siguiente nos casamos, comenzando una instancia muy divertida, porque a veces cuando yo visitaba a mi papito…mi mama visitaba mi casa para que mi esposo, no se sintiera tan solito. Hubo otras praticas, y experiencias, y todo ello bajo la premisa del sexo familiar…entre los integrantes de una familia de solo cuatro…aunque mas pronto de lo que habíamos imaginado, la familia comenzó a expandirse…pero eso es parte de otra historia.
Antes que nada debería decir que…este no es un titulo muy original, pero…en mi defensa también puedo argumentar que no hay otra forma de poder explicar todo esto…sin algo que describa el contexto de manera inequívoca.
Hoy ya estoy bastante crecidita pero…tengo recuerdos de varios años atrás, cuando todo comenzó…y en aquellos momentos como era de suponerse, no interpretaba los hechos como ahora, solo pasaban las cosas, algunas me sorprendían mas que otras, y siempre, generalmente…buscaba una explicación acorde a mi edad, y como en la mayoría de las veces no la hallaba…solo me callaba…
Cuando ya había pasado la preadolescencia, y ya tenia mis buenos 18 o 19 años…mi eterna curiosidad me llevo a inquietarme por lo que solían hacer algunas de mis compañeras de estudio, también algunas amigas, y entre ellas, mi mejor amiga…pero era una inquietud como: “wow…todas parecen divertirse y disfrutar mucho y yo me lo estoy perdiendo”, porque ya estábamos en épocas en que no se reprimían determinadas cosas y yo fui educada en una familia…en la que todo podía hacerse, o probarse, siempre y cuando una aceptara las consecuencias. La cuestión era que cada vez que había una “fiesta de pijamas” todas sabiamos lo que sucedía…de pronto, alguna de las chicas ya había perdido la mitad inferior del pijama, si lo usaba, o ya tenia el camisoncito arremangado hasta el cuello, y era arrastrada hasta un rincón, y desde allí, yo podía verla bien “abierta de patitas”, y también oírla gemir durante casi toda la noche, mientras la lamian hasta dejarle la entrepierna brillante. Que las chicas se comieran entre ellas y gozaran con eso, no me molestaba, cada quien podía hacer lo que quisiera, pero algo me estaba perdiendo…o todo…y para colmo, como yo no exteriorizaba nada, ninguna me proponía nada, pero tampoco era cuestión de arrojarme a las fieras solo por sentirme excluida…mi mejor amiga era muy activa en esas cuestiones, y gozaba como una cerda…y en poco tiempo se había fagocitado a todas las chicas…menos a mi, pero yo no me animaba a preguntarle nada al respecto, y ni siquiera sacaba a relucir el tema… a veces solo nos mirábamos y cada una entendía lo que pensaba la otra: ella “solo me faltas vos” y yo “cuando quiera llevarme al rincón…que le digo?...si o no?”
No me llevo al rincón…me ataco en mi propia casa, y literalmente me llevo por delante…decidida a satisfacer su deseo, y yo, no me negué a nada…deje que me desnudara y me arrojara sobre mi cama, y luego de abrirme las piernas, se dedico a almorzarme como si yo fuera un pastelito de crema, y estoy completamente segura de que lo hizo así, porque no deseaba compartirme con nadie, porque en una fiesta de pijamas, en el momento que una de las chicas desnudaba a otra, habilitaba a todas las demás para darle una probadita. Me solto luego de algunas horas, dejándome exhausta, al haberme hecho acabar seis veces, con mis pobres pechitos llenos de marcas de pellizcones y mordisquitos y la conchita amoratada por haber sido intensamente frotada contra la suya, y además, sonriente y feliz como una gatita satisfecha al haber comprobado que yo resulte ser la única virgencita del grupo, con mi taponcito intacto, como cuando había nacido. El sexo “entre nenas” me gusto…muchísimo…y deje que se repitiera, cada vez que ella me lo propuso, y lo hicimos en otros lugares, además de mi casa, algunos algo insolitos, y siempre con la misma secuencia…primero me hacia comerle las tetas, luego me obligaba a arrodillarme para lamerle la ranurita cerradita y prolija de su concha de princesa, y finalmente me cogía como una salvaje, y como era adicta a hacerlo con los dedos, debía contener sus acometidas muy entusiastas para evitar que me desvirgara, y no era por que no lo deseara, sino porque…aun no estaba completamente segura de quien podría ser el que gozara especialmente con ello. Pero…ella no se detenia ante nada…su modo era el de someterme, en todo sentido…como no permiti que entrara a fondo en mi concha, comenzó a hacerlo por mi culo…y ni siquiera me pregunto…solo se lubrico los dedos, y me lo desfloro de un solo golpe…y a partir de ese momento, el orificio se convirtió en el exclusivo lugar para su propio disfrute, y según puedo recordar solo una vez me anime a tomar la iniciativa y meterle un par de dedos hasta alcanzar la entrada del útero…ella gimio…entre excitada y sorprendida, pero rápidamente retomo el control, y en represalia, castigo mi ano como nunca antes…y me obligo a estar sentada sobre un almohadón durante tres días. En mi casa comenzaron a notar que mi estado general se iba deteriorando…a las sesiones de sexo se sumaron las terribles pajas que me hacia, recordando esas mismas sesiones, pero yo deseaba continuar…a veces, con toda intención le decía: “Maria…no sabes la paja que me hice anoche” y el resultado era que a los pocos minutos, yo ya estaba sobre mi cama y toda mi concha estaba dentro de su boca…esas cosas se repetian, porque estábamos tan encendidas y calientes que cualquier cosa era una buena excusa, pero nada pudo compararse con la única vez que incursionamos en el dormitorio de sus padres, y mientras estábamos cogiendo de manera muy promiscua sobre un enorme toallon para no dejar huellas sobre un precioso cubrecamas con diseños chinos…ella me confeso: “descubri el lugar en donde mama guarda todos sus juguetes…queres verlos?”
“Maria…” respondi…”vos no queres mostarmelos…vos queres usarlos…y no podemos hacer eso, y no quiero estar acá cuando tu mami lo sepa”
Mis quejas fueron inútiles, y sobre todo por mi culpa…no pude resistirme a la curiosidad, y en definitiva, tener un enorme vibrador con piedritas brillantes incrustadas que me hicieron doler bastante, metido en el culo y con la potencia al máximo, mientras mi amiga me lamia la concha y todos sus aledaños, resulto una experiencia maravilosa, aunque…los arañazos en el ano por la famosas piedritas y las entrañas todas revolucionadas, me hicieron repensar un poco sobre la intensidad descontrolada de nuestros encuentros.
Cuando la calentura fue cediendo y nuestras emociones se estabilizaron, el sexo con Maria se espacio…aunque no dejábamos de quedar satisfechas cuando nos encontrábamos, y en ese entonces me asaltaron las dudas…”será que…definitivamente soy una lesbiana?...no siento ningún rechazo al besarme con ella…ni de usar la lengua para meterla en cualquier parte”, pero para ser absolutamente sincera conmigo misma, cada tanto sentía unos deseos locos de tragarme una buena verga…y me hacia unas pajas ilustrísimas imaginando como un fulano me hacia saltar el corchito como si fuera el de un vino espumante…
Queria preguntarle a alguien…pero a quien?...a mi amiga la lesbiana?...no…decidí preguntarle a mi mama…quien para mi, era una de las mujeres mas normales del mundo, además de tener la cabeza bien abierta y no escandalizarse por nada, entonces me dirigi a ella…mi familia era un pequeño grupo básico, mi papa, mi mama y yo…ella andaba por los cuarenta, y era una mujer, digamos…exhuberante, y sin hacerme cargo del gusto de mi papa para elegirla, lo cierto es que tenia un poquito de mas en todas partes aunque igual…resultaba armonioso, porque era alta y tenia piernas de muslos gruesos pero al mismo tiempo largas, aunque lo mejor de todo era su cinturita, tan estrecha que hacia resaltar su generoso trasero, y que ella contribuia a hacerlo aun mas llamativo con sus pantalones y pantaloncitos tan ajustados, que a veces me parecía que se valía de un calzador para meterse dentro de ellos por las mañanas. La encontré en la cocina, y le di muchas vueltas a la cuestión antes de animarme a preguntar, y ella espero pacientemente hasta que le solté: “mama…que pasa si te digo que me gustan las chicas?”…se sonrio, y sin demorar mas que un segundo, dijo: “no pasa nada Moni (por Monica…esa soy yo)…nada…salvo que…vamos a denunciarte a la Inquisicion…pero nada mas”…volvió a reírse divertida, pero me aclaro que se trataba de algo que debía decidir yo, pero con absoluta libertad, y ella y mi papa, que eran quienes realmente importaban debian aceptarlo…punto…fin de la cuestión.
Y le dije: “ok mama…pero…la verdad…realmente no estoy muy segura, es que…uff, no lo se”
“Moni…respondió…”no tenes que cumplir con ningún mandato…nadie te apura ni te obliga a nada, y si te viene en gana podes y experimentar todo lo que quieras, y cuando estes segura lo vas a saber”
Hubo un silencio…no incomodo, pero…demasiado solemne, ella esperaba que yo dijera algo…”ok…mama…es que hubo algo con Maria…”
“No era necesario que me dijeras quien…pero no me extraña que fuera ella…ok…tuviste una experiencia?”
“si mama…algunas”
“Moni…y resultaron buenas?”
“si mama…buenísimas”
“Entonces hasta ahora esta todo bien…olvídate de las dudas, dedícate a disfrutar esos momentos si son buenos…ok?”
Me dedique a disfrutar…los encuentros que fueron cada vez mas aislados, y eso debido a que Maria había conocido a una nueva amiguita, pero a mi no me importaba, ya que ella, no tenia ninguna exclusividad sobre mi, y ni yo sobre ella, y durante esos días que pase de estar sexualmente muy ocupada a ser casi desocupada, me hice mil pajas imaginándome una tremenda vergota que me tomaba por asalto y que me dejaba toda rota, pero en lugar de eso se me cruzo otra cosa, y desde una dirección inesperada.
Estaba a punto de salir para ir a una cita con una chica, lo que hacia por primera vez, porque me había dejado seducir por una muñequita rubia, que al parecer tenia toda la intención de meterse conmigo en una cama, y yo estaba decidida a aceptarlo, pero…también, lo estaba de ser yo quien la dominara a ella.
Entre a la cocina con mi blusita transparente bajo la que se adivinaba un corpiñito minusculo de color negro, y una faldita del mismo tono excesivamente corta y con un vuelo tan descontrolado que no había manera de evitar moverme sin dejar de mostrar todo el culo, y por allí, incrustada hasta hacerla irreconocible, había una tanguita de hilitos también negra, pero por ese mismo motivo, ese detalle ya no le importaba a nadie. En la cocina estaba mi mama…me sente junto a la mesa a sus espaldas y ni siquiera le hable, porque estaba ensimismada pensando en la rubia, y si había o no malinterpretado las señales de ella, para terminar descubriendo que en lugar de querer encamarse conmigo solo deseaba contarme sobre algún novio que la había engañado, mientras que buscaba hacer tiempo hasta que llegara el momento de salir. Mama se dio vuelta y se puso delante mio, y como yo estaba sentada su figura me pareció enorme, o sea mas grande de lo que realmente era…y a la altura de mis ojos no pude evitar mirar el tirón de la tela de sus pantaloncitos porque la costura le estaba apretando la entrepierna…y entonces dije alguna tonteria como:
“mama…que lindos te quedan esos pantaloncitos”, y ella respondió:
“si?...que lastima…porque voy a quitármelos”
No pude reaccionar ni decir nada, solo abri la boca como una idiota , y me quede mirándola mientras con toda naturalidad y mucha tranquilidad, se quito la remerita, y luego, con un gesto muy reconocido y universalmente femenino, se desabrocho el corpiño, y lo deslizo por sus brazos, arrojándolo hacia el mismo rincón lejano donde había caido la primera prenda. Dejo a la vista sus grandiosas tetas que cayeron pesadamente, y eso me recordó una escena de una película de lesbianas que había visto con Maria…dos mamas se habían propuesto intercambiarse a las hijas y una de ellas eligió desnudarse por completo para seducir a su victima, pero la mia, desabrocho el botón de sus pantaloncitos, y bajo la cremallera minúscula dejando a la vista unos centímetros de una bombachita celeste, que yo había visto muchísimas veces secándose al sol, y estaba mirando eso cuando oi su voz: “queres hacerlo vos…Moni?”
“que cosa mama?”
“no seas tonta Moni…queres que yo misma me quite los pantalones o queres hacerlo vos?”
No respondi, solo alargue las manos y se los baje, y cuando llegaron a sus tobillos ella los descarto con un movimiento de su pie, y sin que ella me lo pidiera, hice lo mismo con la bombachita, porque de pronto, súbitamente, senti un deseo irrefrenable de poder verla…desnuda…completamente desnuda, ese deseo y la emoción casi me dejaba sin poder respirar. Ella la descarto rápido, de la misma manera y se quedo delante mio con sus dos manos en las caderas, exhibiéndose, tranquila y divertida, mientras que yo estaba bastante confundida, y con la mirada fija en la concha de mami, una ranura oscura y profunda flanqueada por dos labios grandes y carnosos, exactamente en el vertice del triangulo invertido de su pubis, liso y sedoso y de un blanco lechoso que contrastaba dramáticamente con la negritud de la ranura…y del mechoncito escueto que estaba sobre la misma. No lo dije, pero todo eso me estaba resultando terriblemente excitante, yo nunca había mirado a Maria así, ni ella se había exhibido de la misma forma…nosotras dábamos por sentada la desnudez para tener sexo, pero la de mama me estaba poniendo mas caliente que una fogata y ella lo noto, rápidamente advirtió que lo que había querido mostrarme no solamente no me molestaba sino que también me gustaba…solo emiti un tímido: “mami…yo…”
“mami…nada” respondió…y luego alargo las manos, tomo las mias y me levanto de la silla, y cuando estuve de pie me atrajo hacia ella, y mi cara quedo entre sus enormes tetas mientras me aferraba por la cintura, y yo recordé esa sensación…me tenia dominada, e hiciera lo que yo hiciera…no me dejaría escapar.
Me arrastro a su habitación, alcance a oír que decía que la ropita que llevaba puesta la había enloquecido, pero…tardo solo dos segundos en quitármela, luego se dedico a mi por completo, y todo fue una vorágine…vertiginosa…mientras me trataba como si fuera su muñequita, yo rebotaba contra sus tetas, pero como mami era una mujer voluptuosa, tenia adonde aferrarme, su cinturita era una delicia para recorrer, sus muslos pesados me resultaron muy ricos cuando los besaba, y ella no intento como mi amiga Maria, hacer acrobacias para entrelazarme con sus piernas, pero…el pubis acolchado, y su concha humeda y ardiente me recorrieron todo el cuerpo, y la senti de frente y de espaldas, desde la cara hasta la punta de mis pies, mientras que no dejaba de comerme, y de maltratar mis pechitos una y otra vez. Fue una buena primera vez, con ella, algo que no me esperaba…que mama hiciera eso, pero…debi reconocer que fue maravilloso, porque con Maria, única medida de comparación, el sexo era algo salvaje, y como me encantaba que me dominaran, me resultaba placentero, pero con mama, fui escalando los niveles de extasis hasta llegar a la cúspide del placer, porque con Maria era todo instinto, pero mama tenia mucha experiencia y sabiduría. Por supuesto lo repetimos, y mucho…me converti en la amante de mi mama y viceversa, y mientras disfrutaba de lo que estaba sucediendo no pregunte nada, ni siquiera porque ella actuaba como si estuviéramos haciéndolo a escondidas de mi papa, pero a veces yo le oia comentarios en su presencia, que me hacían dudar de que fuera así, pero como papi al parecer no se daba por aludido…yo dejaba que mama continuara transformándome en una especie de muñeca de trapo, humeda y sin reacción, cada vez que me hacia encadenar una serie de orgasmos monumentales.
Durante una tarde excesivamente erótica entre ambas que termino en una encamada feroz, yo estaba aferrada a las sabanas con las piernas tan abiertas que ya sentía dolor en las ingles, mientras que mama intentaba alcanzar las profundidades de mi concha con su lenguota, como si fuera un buzo buscando el galeon del tesoro, y en cuanto comencé a ver estrellitas delante de mis ojos, síntoma previo al desfallecimiento orgásmico, mi subconsciente me traiciono y pregunte: “porque mama?...porque?”
Luego de ambas nos recuperamos convenientemente, con una ducha incluida, donde continuamos besándonos y acariciándonos, simplemente dijo: “queres saber el porque?...es muy sencillo…porque quería hacerlo, lo deseaba desde hacia tiempo, y me di cuenta de que había llegado el momento, porque esperaba que crecieras para saber si realmente te gustaba o no…hacerlo con mama”
Me quede mirándola porque intuí que había alguna cosa mas que ella no me estaba diciendo…entonces ella soltó la bomba: “Moni…hay algo que quiero que sepas…mi familia…la de tus abuelitos…también hacia esto”
“esto?...que cosa mama?”
“Moni…que te parece?...lo mismo que estamos haciendo nosotras…tus dos abuelitos y yo…practicábamos el sexo familiar…en realidad ellos comenzaron cuando me incluyeron, primero con mi mama, luego con papa, y finalmente todos juntos”
Creo que abri la boca como una idiota intentando decir algo…pero solamente logre articular un estúpido como inútil “wow”, pero reaccione a tiempo para preguntar: “ quiere decir que la abuelita y vos…y el abuelito y vos?”
“Moni…es lo que acabo de decirte”
“mama…y eso hasta cuando duro?”
“hasta que ellos dos…se fueron”
“ok mama, pero el abuelito murió hace unos pocos años…aun lo hacían?...y lo mas importante…papa lo sabia?
“Moni…claro que tu papa lo sabe…lo sabe todo desde el inicio, fue lo primero que le hice saber cuando nos conocimos, porque si me quería con el debía aceptarlo…era la única manera…y el lo acepto, y sobre lo demás…mi papa me cogio hasta que ya estaba muy…grande, y ya no pudo hacerlo, sobre todo cuando se quedo solo…y por eso lo visitaba tanto…para cumplir con mi papel de esposa en reemplazo de la abuela”
“bueno mama…pero yo también lo visitaba…vos me llevabas a su casa”
“si…para que el te viera…le encantaba tu culito…a veces el tenia ganas pero no podíamos…aunque…otras veces aprovechábamos que estabas mirando televisión…y le hacia una buena paja”
“mama!!!, no es necesario que seas tan explicita…mmm…una paja completa mami?”
“completa Moni…yo me arrodillaba en la cocina detrás de la heladera, para no dejarme ver si se te ocurría entrar en la cocina…una sola vez lo hiciste, le hablaste al abuelo y el te respondió…pero yo no deje de comérsela toda…hasta el final”
“mama…no desaba saber tanto”
Mama se acerco…yo estaba sentada junto a la mesa de nuestra cocina, puso su cara frente a la mia, y me susurro: “Moni…si, queres saberlo…queres saberlo todo porque te da mucho morbo…verdad?...tu abuelo comenzó conmigo…muy pronto…
solo yo se cuando…tu papa también lo sabe pero no voy a decírtelo, tu abuelito te tenia muchas ganas, me hubiera gustado entregarte, pero, con tu papi decidimos esperar a que crecieras y supieras decidir por vos misma…tu abuelito tenia con que, sabes?...la tenia como cualquiera, pero…extremadamente ancha…gorda, me costaba tragarla, y cuando la metía, te partia…era difícil soportarlo, pero, si eras una hembra para el, tenias que ser capaz de aguantarlo…ambas, la abuelita y yo chillábamos como marranas, pero te hacia acabar en cinco minutos”
“por dios mama…no puedo creer todo lo que me estas contando…pero es verdad, es todo muy…morboso…y a pesar de lo que me decis, me da un poco de pena lo que me perdi”
“Moni…voy a confesarte algo…algo mas de lo que ya te confese…muy pronto vas ponerte al día…llego el momento de que tu papi haga lo mismo que yo, y te meta en su cama…o que se meta dentro de la tuya…y cuando el ya haya pasado, y ya estes completamente lista…vamos a poder encamarnos los tres…que te parece?”
Me pareció bien…casi me senti ahogada por la emoción…y no pude sacarle a mi mama algún dato sobre…cuando?...me respondió que ella le había dado su aprobación para que lo intentara, y podía ser en cualquier momento, por ultimo me aconsejo que no me sobresaltara si de pronto, el dejaba de comportarse como mi adorado papito. Me hice una paja detrás de la otra imaginando como mi “adorado papito” se tranformaba en el macho de la manada…una manada bastante escueta, pero…en ella yo era la única hembrita que aun quedaba sin desmochar, y realmente me costo estar en casa junto al el, sabiendo que el sabia lo que yo sabia…nuestras miradas se cruzaban pero yo no descubria nada raro en la de el…hasta que comenzó a besarme y hacerme caricias, sin preocuparse si mama estaba presente o no, lo que me excitaba aun mas…se puso cada vez mas intenso, hasta que me dijo al oído: “Moni…tengo muchas ganas”
“de que?...papito”
“de cogerte Moni…voy a cogerte hasta que me canse”
Debo reconocer que no fue muy romántico, pero su plan no era el romanticismo, y a mi no me importaba, porque por fin había aparecido el macho, y supe que vendría por mi, entonces deje de comportarme como una “hija adorada” aguardando que sucediera, y disfrute mucho mi papel de chica fatal mostrándome con ropita sexy o casi sin ella solo para ver su carita de deseo…aunque una sola cosa me hacia dudar: “que es lo que esta esperando?”
Un día cerca del fin de semana, fui en el auto de papa a un lugar…de regreso, el me acaricio un muslo, y de pronto su mano subió y subió levantando mi faldita, casi se babeaba mientras miraba mi bombachita, y como si se tratara de una reliquia la acaricio, mientras yo me mordía el labio deseando que detuviera el auto y me cogiera allí mismo a pesar de no ser un lugar muy cómodo…luego de unos segundos de éxtasis mudo…me dijo: “Moni…tu mama va a estar fuera de casa todo el fin de semana”
Fue cuando supe que sucedería, y solo me restaba esperar…a los cinco minutos que mi mama se había ido…yo ya estaba sentada en el borde de mi cama, completamente desnuda, mientras oia a mi papa que me llamaba buscándome…
Y me encontró…entro en mi habitación, también desnudo…mostrando la ereccion prodigiosa de una verga gruesa, larga y dura como un poste, e inmediatamente pensé: “vaya…mama se quejaba del abuelito…podría haberme dicho que también tiene que lidiar con esto…cualquier virgencita necesita saber todo lo posible antes de verse con…algo así”
Papito se llevo todo por delante y deje de ser una virgochita en un suspiro, y senti un poquito de orgullo al descubrir que era capaz de dejarme meter toda la verga de mi papa sin que dejara nada afuera…fue muy cuidadoso y cariñoso mientras me trataba como una hija…hasta que le di a entender que si estaba tan excitado por tener sexo con su propia hija, que aprovechara eso para darme una buena cogida como si yo fuera una cualquiera. Aquel fin de semana fue nuestra luna de miel…cuando finalizo y regreso mama, yo ya era oficialmente la segunda mujer del matrimonio, y resto solamente algún detalle técnico, como dejar que papi me la metiera por el culo, como a cualquier otra esposa que se precie, y luego…meterme en la cama de ellos dos…una practica que solíamos ensayar los domingos por la mañana.
Con el tiempo, cuando yo ya tenia unos 22 años…aparecieron algunos chicos con los que pase el rato, alguno me dio unas buenas cogidas, incluso mejores que las de mi papito…pero para mi, el era especial, igual que mi mama…y solo por ella no volví a encamarme con otra chica, por lo menos en ese entonces…pero ninguno tuvo pretensiones de noviazgo…y cuando descubria que alguno de esos chiquitos eran muy morbosos, y muy calentones, se los entregaba a mama o a mi papa…ella los metía en su habitación, y papi los llevaba a pasear en su auto, y luego de eso, como se sentían tan culpables…desaparecían…lo que convenia a todos…porque esos no eran los candidatos ideales.
Finalmente apareció Ricki (por Ricardo) quien resulto ser muy especial para mi, y para el resto de mi familia…cuando decidí que el era mi elegido, también decidí contarle todo, para que pudiera desaparecer como los demás, pero no lo hizo…se intereso por toda la historia…y me confeso ser tan abierto para el sexo como lo era toda mi familia, sin haber encontrado nunca a nadie en su corta vida con sus mismas inclinaciones…Eso fue todo…ampliar la cama del domingo, fue solo un tramite…y ya en el primer encuentro fue iniciado, luego de cogerse a mama mientras mi papi y yo los mirábamos, lo hizo conmigo, y en su entusiasmo no noto que mi mama lo estaba lubricando…fue una delicia observar su carita, con la boca y los ojos bien abiertos, mientras mi papa comenzaba a abrir su culito, un hilito de baba cayo de la comisura de sus labios y se le oyo un quejido ronco cuando la verga endurecida de papi se metió por completo…y mientras me cogía, dejo que le hicieran lo mismo, y gozo como si fuera una princesita, y fue papito el que lo hizo acabar, y toda su descarga fue adentro mio, pero…desde hacia tiempo, por consejo de mama yo tomaba la píldora.
Esa fue la confirmación…fue aceptado como mi novio, y al año siguiente nos casamos, comenzando una instancia muy divertida, porque a veces cuando yo visitaba a mi papito…mi mama visitaba mi casa para que mi esposo, no se sintiera tan solito. Hubo otras praticas, y experiencias, y todo ello bajo la premisa del sexo familiar…entre los integrantes de una familia de solo cuatro…aunque mas pronto de lo que habíamos imaginado, la familia comenzó a expandirse…pero eso es parte de otra historia.