Pepe, arregla la lámpara.

- ¿Tú que te crees, que soy electricista?

- Pepe, arregla el fregadero.

- ¿Tú que te crees, que soy fontanero?

- Pepe, arregla el armario.

- ¿Tú qué te crees, que soy carpintero?
Días después...
- Pepe, ha venido el vecino del cuarto. ¡Qué hombre más apañado! Ha arreglado la lámpara, el fregadero, el armario...

- Jejeje, qué bien.

- Pero... me ha dicho... "yo te hago un favor, tú me haces otro; o me haces una tarta, o te acuestas conmigo".

- Ahhhh... ¡y tú le has hecho la tarta, por supuesto!

- ¿Tú que te crees, que soy pastelera?


