Necesitaba una Secretaria y Mamá Tenia el Culote Perfecto

heranlu

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Eva era una madurita hermosa, bien conservada, con un tremendo par de tetas que se le antojaban a cualquier hombre, sin embargo, no era lo único que destacaba de ella, pues también se cargaba con un tremendo culazo digno de una diosa griega de la fertilidad, un cuerpo así, antoja a cualquiera, inclusive al de un hijo.

  • -¿por qué tan estresado hijo? - Preguntaba Eva.
  • -Me acaba de renunciar mi secretaria Mamá-
  • -¡Ay hijo!, ¿Y se le ocurre ahorita?-
  • -¡Si!, ya me tengo que ir a la oficina y me avisa que no asistirá nunca más. -
  • -Bueno, en la oficina habrá quien te pueda ayudar. - Decía Eva.
  • -Ojalá fuera tan simple, cada quien tiene su trabajo y ya es fin de mes, necesitamos a todos. -
  • -Tendré que agregarme más carga de trabajo. -
  • -¡Ay Adrian!, ¡No!, de por si te veo bastante mal, pídele a alguien que te ayude, ya trabajas demasiado. -
  • -Nadie me ayudara, y ni modo, de ese trabajo comemos tu y yo. -
  • -¿Como Cuánto tiempo tardarías en encontrar otra secretaría? -
  • -Pues algunos días, pero me urge en este preciso momento. -
Eva se quedaba pensando mientras su hijo Adrian se tallaba la cabeza como buscando respuestas.

  • -Hijo, ¿Y si yo soy tú secretaria? -
  • -¿Tú? -
  • -¡Si!, solo será por unos días y así puedo ayudarte a que la carga de trabajo sea menos. -
  • -No lo se mamá, al final las tareas de una secretaria son muchas, no se si pueda pedirte que cumplas con todas ellas. -
  • -Es una buena idea, en ningún lugar encontrarás a alguien que esté dispuesta a ayudarte en este preciso instante. -
  • -¿Estás segura que quieres ayudar? - Preguntaba Adrian intrigado.
  • -Por supuesto mi amor, Mira, es más, dame un segundo para cambiarme. -
Eva corría hacía la planta alta de su hogar, demoraba unos minutos y bajaba rápidamente por las escaleras, donde su hijo la esperaba con ansía en el sofá.

  • -¡Mamá! - Exclamó Adrian al ver a su madre.
  • -¿Te gusta? - Preguntaba Eva.
Eva lucía un conjunto de secretaría bastante entallado, una falda a mitad de pierna, que se le embarraba totalmente al cuerpo, dejando ver sus enormes y pronunciadas caderas.

  • -¡UFFF! ¡Mamita!, No tenía idea que te conservabas tan, bien. - Decía Adrian deleitado por lo que veían sus ojos.
  • -¡Claro!, Pues si tú madre todavía tiene con que, no soy tan vieja hija. -
Eva además de la hermosa falda entallada, también llevaba una camisa que por sus tremendas tetas apenas y le cerraban los botones.

  • -¡Te ves increíble Mamita!, ¿Te puedes dar una vuelta? - Pedía Adrian emocionado.
Acto seguido Eva se daba una vuelta completa dejando ver las espectaculares nalgas que tenía .

  • -¡Ay Dios mamita!, tienes un……….se te ve un………..-
  • -¿Un que mi amor? - Preguntaba Eva intrigada.
  • -Pues ya sabes, se te ve un tremendo……-
  • -¡Ya hijo, Dilo!, -
  • -Pues se te ve un tremendo culazo. -
  • -JAJAJA, ¡Oyeme!, grosero, no se te olvide que soy tú madre. -
  • -¿Y no se te olvida a tí, que antes que tú hijo, soy hombre? -
  • -¿Qué estás queriendo decir? , ¿Te gustó lo que viste? -
  • -Pues……Te mentiria si te digo que no. - Respondía titubeante Adrian.
  • -¡No!, ¡No!, Respondeme, ¿Te gustó como hombre lo que viste? - Cuestionaba Eva.
  • -Mamita, pues perdoname entonces, no era mi intención incomodarte, pero te ves increíble. -
  • -No, no me incomoda, es solo que, no esperaba que mi cuerpo le gustara a mi propio hijo. -
  • -Pero no tiene nada de malo mamita, es decir, es natural, ¿no?, al final tu y yo somos hombre y mujer, la reacción es natural. -
  • -¿Tú crees hijo? - Preguntaba Eva dudosa mientras se observaba el culo.
  • -¿No te gusta que te vean los hombres?, Dime la verdad. - Preguntaba Adrian.
  • -Si me gusta, me hace sentir más atractiva. -
  • -¿Qué sentiste cuando me provocaste esa reacción al ver tu………-
  • -Bueno hijo, la verdad me incomoda un poco tus palabras, pero si no me tienes confianza a mi, ¿Entonces a quien?, Ya dilo, no te cortes al hablar.
  • -Bueno, ¿qué sentiste cuando te mire el culo? -
  • -Pues primero senti emocion de que te gustara, aunque después al recordar que eres mi hijo, no lo se, me sentí raro.
  • -Y eso por decir algo, por que también te cargas unas tremendas……lo siento mamá , se me sale el vocabulario. -
  • -Si ya vi lo grosero que eres, pero ya dilo, no te cortes, que tampoco soy una mojigata. -
  • -Pues te cargas unas tetas…..que ¡UFF! -
  • -¡Adrian! -
  • -¡Lo siento mami! -
  • -Es que aparte noto mucho libido en tus palabras hijo, no se como tomarlo, me halaga lo que dices, pero creo que exageras. -
  • -No exagero, de verdad tienes unos senos hermosos, grandes, levantados, todas las hembras deberían tenerlos así. -
  • -¿Hembras? , ¡Ay hijo!, si que estas muy alborotado. -
  • -Creo que fue tu ropa mami. -
  • -Entonces me la cambio, dame un segundo. -
Eva daba media vuelta para volver a subir las escaleras y era tomada del brazo por su hijo. -

  • -¡No!, espera, te ves perfecta e increíblemente bien, solo, déjame ver un poco más. -
Eva guardaba silencio sin saber cómo responder en ese momento.

  • -¡Mamita!, que bonitos tienes los……senos. -
  • -¡Ay Adrian!, me asusta tú mirada hijo, esto no está bien. -
  • -Solo, dejame ver un poquito, se ven demasiado grandes. -
Acto seguido Adrian desabotono el primer botón de la blusa de su madre.


  • -¡No ya!, hijo, esto está muy mal, lo mejor será que no vaya. - Eva se cerraba su camisa.
  • -¡No me hagas esto mamá!, primero me ofreces tú ayuda y después me vas a dejar tirado el trabajo. -
  • -Pues ve como te pones hijo, cuánta necesidad tienes. - Decía Eva.
  • -Solo déjame ver un poquito, no te haré nada, eres mi mamá. -
Acto Seguido Adrian tomaba de la mano a su madre y le daba una vuelta completa para volver a observar el tremendo culazo que se cargaba la señora.

  • -¿Feliz? - Dijo la Señora Eva.
  • -¡Mamita!, que buenas na……….-
  • -¡Ay Adrian!, te juro que solo porque eres mi hijo te paso esas palabras. -
  • -¡Lo siento Mamá!, ¡No las puedo contener! -
  • -¡Pues ya dilo!, ¡Sacalo! - Decía Eva.
  • -Que buenas nalgas te cargas Mami. -
  • -Te morías por decirlo, ¿Verdad? - Preguntaba Eva.
  • -Gracias por alegrarme la vista mami. -
  • -¿Vamos a ir a trabajar o vas a seguir viendome las tetas y el culo? -
  • -¿Tantas ganas tienes de ser mi secretaria el día de hoy? -
  • -¿Tantas ganas tienes de verme? - Contestaba Eva.
  • -Bueno mamá, es que lo que no sabes es que dentro de las funciones de mi secretaria estaba sacarme el estrés. -
Eva veía a su hijo directamente a los ojos y los entre cerraba un poco esperando intuir lo que venía.

  • -¿A si?, ¿Y cómo te sacaba el estrés?, Ilustrame. -
  • -Pues generalmente al cierre de mes el trabajo se acumula bastante, todos nos estresamos, y ella entendía que era un hombre solo, que necesitaba de ciertas motivaciones. -
  • -Ya me imagino que motivaciones. - Decía Eva.
  • -Bueno mami, era su trabajo de secretaria. -
  • -No creo que en el trabajo de una secretaría esté acordado tocamientos y esas cosas. -
  • -Es que no la tenía que tocar, solo me dejaba ver.- Contestaba Adrian.
  • -¿Solo ver? - Preguntaba Eva curiosa.
  • -Solo ver, quizás me puedas ayudar con eso ahora que eres mi nueva secretaria. -
Eva se quedó en silencio por algunos segundos inundando la sala de un terrible eco.

  • -¡Ay hijo!, es que esto no está bien, para eso debes conseguirte a una buena muchacha, ella seguro te ayudaria con todo esto. -
  • -La única que tenía me acaba de renunciar. -
  • -No hijo, ¿No hay otra manera en la que yo te pueda ayudar con el estrés? -
  • -Mami, tú sabes cómo los hombres sacamos el estrés, ¿Verdad? -
  • -¡Pues si!, yo se que son muy sexuales, pero me pone nerviosa lo que me pides, eres mi hijo, sangre de mi sangre, yo te pari y de manera natural. -
  • -Bueno, en este momento no eres mi mamá, eres mi secretaria, técnicamente no estaríamos haciendo nada malo. -
  • -Te aprovechas de que las madres haríamos cualquier cosa por los hijos. -
  • -Solo es una ayuda mamá, ya no soporto el nivel de estrés que tengo. -
  • -¿Estás segura que esto lo hacen las secretarias hoy en dia? -
  • -Si mamita, te lo juro que si, solo es una pequeña ayuda, ¿Si? -
Eva quedaba pensativa por un instante, ya sudando levemente de la cara y del pecho por lo que estaba apunto de decir.

  • -Esta bien, ¿que quieres que haga?, pero conste que no soy tu madre en este momento, soy tu secretaria. -
  • -¡Te amo mami!, No sabes cuanto necesito de esto, mira, me voy a sentar en el sofá y tu hincate en mis pies, ¿Si? -
Acto seguido Adrian se sentaba en el sofá de su casa, abría las piernas y justo en medio se colocaba su madre hincada con uno cojines debajo de sus rodillas.

  • -¡Ay Adrian!, esto está muy mal. -
  • -Tranquila mamita, te prometo que termina pronto. -
  • -Esto no es de una secretaria, no me engañes. -
  • -Esto es lo que hacen todas las secretarías del mundo mami, ¿No quieres ayudar a tu bebe a sacar el estrés? -
  • -Es que, Esto es tan raro y aberrante para mí. -
En ese momento Adrian se sacaba del pantalón su berenjena dejándola a la vista de su progenitora que yacía frente a el.

  • -¡Madre Santisima Adrian! - Exclamaba Eva al ver el pene de su hijo.
  • -¿Qué pasa mami?, ¿No te gusto? -
  • -¡No es eso hijo!, es solo que llevaba muchos años sin ver una…..un…-
  • -¿Ahora eres tú la que no encuentra las palabras? - Decía Adrian-
  • -No es fácil para una madre hablar de esto con su hijo. -
  • -Tú lo dijiste mamá, si no nos tenemos confianza entre nosotros, ¿Entonces con quien? -
  • -Tienes razón hijo, ya eres todo un hombre y no debería espantarnos estos temas. -
  • -Entonces mami, hace muchos años que no veias…¿?-
  • -Una……….-
  • -¡Ya dilo mami! -
  • -¡Una verga hijo!, Hace muchos años que no veía una tranca y menos de este tamaño. -
En ese momento la polla de Adrian comenzó a brincar con pequeños espasmos de tan solo escuchar las palabras de su madre.

  • -¡Mira mami!, parece que le gustas. -
Eva veia directamente aquella tremenda verga erecta.

  • -¡Ay hijo!, se mueve. -
  • -¿Si te gusto? - Preguntaba Adrián a su madre.
  • -¡Ufff!, esta mal que lo diga tú……secretaria, pero la verdad es que tus venas….se marcan mucho. -
  • -¿Te gusta que se marquen las venas mamá? -
  • -La verdad es que si, además, hijo, no puedo creer el grosor, jamás en mi vida había visto una tan gorda como la tuya. -
  • -Creo está esperando a que la toques. -
  • -¡Estas loco!, dijiste que solo tenia que ver. -
  • -Si mami, pero eso era siendo mi mamá, ahora eres mi secretaria, la secretaria si puede tocar. -
  • -¡No hijo!, es que esto ya sobrepasó cualquier relación madre e hijo, lo que tú me pides ya es de una pareja. -
  • -En este momento no eres mi mamá, solo necesito un poco de ayuda, además, tu llevas mucho tiempo sin tocar una , es un ganar/ganar. -
Eva guardaba silencio tragando saliva, pues sabía perfectamente que era incorrecto y estaba mal, sin embargo, un calor intenso recorría sus entrañas ante aquella berenjena erecta.

  • -Bueno, supongo que si imaginas que soy otra persona, no será tan malo. -
Eva estiraba la mano para tocar el miembro de su hijo.

  • -¡Mhmhmhm! ¡Mamita!, que caliente tienes tu mano. -
  • -¡Ay Adrián!, ¡No lo puedo creer!, ¡No me cierra la mano! -
Eva intentaba cerrar la mano sosteniendo aquel miembro enorme, sin embargo, no podía conseguirlo debido al tremendo grosor de la misma.

  • -¡Usa las dos manos mamá! -
Eva ya envuelta en el calor que le producía estar haciendo algo tabú y prohibido, se dejaba llevar por las palabras de su hijo.

  • -¡Así mamita!, ¡Así! - Exclamó Adrián.
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - Eva comenzaba a masturbar a su hijo.

  • -¡Dios mamita! -
  • -¿Lo hago bien?, Estoy desentrenada. - Decía Eva sin dejar de mover su mano.
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - El liquido pre-seminal de Adrián comenzaba a escurrir por sus manos.

  • -¡Lo haces mejor que las putas mamita! -
  • -¡Ay hijo!, ¿De verdad? -
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - Eva se motivaba ante aquellas palabras y aceleraba el ritmo de sus dos manos.

  • -¡Dios mamita!, que buena eres para hacer pajas. -
  • -¡Ay hijo!, se hace lo que se puede, además, tus venas me motivan-
  • -¿Te gusta sentir mis venas en tus manos mami? -
  • -¡ufff! hijo, no quiero decirlo, pero me excita que tengas asi tu pene por mi culpa. -
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - Eva continuaba masturbando a su hijo mientras los fluidos empapaban sus manos.

  • -¡Claro que tú me pusiste la verga así! con esas tremendas tetotas que te cargas, que lastima haber mamado de ellas y no recordarlo. -
  • -¿Tanto te gustan mis senos hijo? -
  • -¡Me fascinan mamita! son hermosos, grandes, muero por saber cómo son tus pezones. -
  • -Pues que te parece si hacemos un trato, tú me contratas como tu secretaria particular de tiempo completo, y yo te saco el estrés cada que quieras. -
  • -¿De verdad harías eso por mi mamá? -
  • -¡Claro mi ni-ño!, al final eres mi hijo, quiero lo mejor para ti, y si mis tetas son lo mejor para ti, estoy dispuesta a dartelas. -
  • -¡Mamita!, ¡Contratada entonces! -
Acto seguido Eva se sacaba las tremendas chichotas de su camiseta, dejándolas en un lindo sujetador negro.

  • -¡Ay por Dios mamá!, que tremendas tetas tienes. -
  • -Vas a ver las estrellas con las tetas de tu madre. - Decía Eva.
Acto seguido Eva tomaba el pene de su hijo y lo deslizaba por debajo del sujetador negro que llevaba, dejandolo justo en medio de las enormes ubres para poder realizar una rusa.

FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - Eva se apretaba los pechos con las manos y los sacudía de arriba hacia abajo.

  • -¡Mamá!, que suaves se sienten tus tetas.-
  • -Disfruta de los senos de tu madre, nadie tiene más derecho sobre ellos que tú. -
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - El liquido pre-seminal comenzaba a empapar las ubres de Eva.

  • -¿Te gusta como te masturba mamá con sus pechos? - Preguntaba Eva.
  • -¡No sabia que eras tan buena haciendo rusas mamá! -
  • -¡Ay hijo!, también fui joven, ¿Tú crees que nadie me pedia mis tremendas gomas para una rusa? -
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - Eva aceleraba el ritmo de la rusa haciendo aparecer y desaparecer constantemente el pene de su hijo entre sus chichotas.

  • -¿De verdad mamá? , ¿Te gusta hacer rusas? -
  • -¡Si hijo!, la verdad es que si me gusta, verlos disfrutar de mis senos me da placer, porque tu abuela siempre me decía que a los hombres hay que hacerlos gozar. -
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! - Cada que aparecía el pene entre las tetas, Eva lo tocaba con la lengua.

  • -Mamita!, ¿me darías la prueba de amor entre una madre y un hijo? -
  • -¿Me quieres penetrar verdad? -
  • -¿Puedo? -
  • -Hace tanto tiempo que nadie lo hace, se cuidadoso. -
En ese momento Eva se puso de pie, deslizó su falda hacía abajo, quedando en una hermosa tanga blanca, que también se disponia a deslizar.

  • -¡No mami!, dejala, me excita más. - Pidio Adrián.
  • -¡Ni-ño pervertido! -
Adrián movia la tanga hacia a un lado y le decia a su mamá:

  • -Sientate mami. -
Eva fue bajando poco a poco, hasta sentir el glande de su hijo.

  • -¡Oye!, esa no es…….-
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAF! - Adrián tomaba de la cintura a su madre y la hacía sentarse bruscamente sobre él pero el orificio que ocupaba era el ano.

  • -¡NOOOOOOOO! ¡Adriaaaan!, ¡Sueltame! -
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Adrián era mucho más fuerte que su madre, asi que la levantaba y sentaba con facilidad.

  • -¡Me duele hijooooooooooooooo! -
  • -¡Dios!, ¡Qué ricas nalgas tienes mamita! -
PLAFF! PLAFF! PLAF! PLAFF! PLAFF! - Las nalgotas de Eva eran ocupadas por su hijo entrando y saliendo analmente de ella.

  • -¡No tengo lubricado el ano hijo!, ¡me ardeeeeeee! -
  • -¡Ya casi acabo mamita!-
PLAFF! PLAF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Adrián entraba y salia del ano de su madre como cuchillo en mantequilla.

  • -¡YAAAA hijoooooooo!, la tienes enorme, no aguanto tu vergaaaa-
  • -¡Como no la vas a aguantar mamá!, tremendo culazo que tienes, aguantas hasta dos vergas al mismo tiempo. -
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - El ano de Eva ya estaba completamente dilatado al tremendo tamaño de la tranca de Adrián que le entraba completa.

  • -¡La siento en el estomago hijo!, ¡ME DUELE!, -
  • -¡Dime que eres mi perra! ¡Dime que eres mi puta! -
  • -¡Si mi rey soy tu puta!,¡Soy tu maldita perra!, Pero ya termina, no aguanto. -
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Los tremendos aplausos de Eva sonaban por toda la casa.

  • -¡Si quieres ser mi secretaria particular, debes aprender que me gusta meterla por el ano! -

  • -¡Hijo!, a mi me encanta que me den por el culo, pero con lubricante hijo, ni siquiera me escupiste el ano, ni nada. -
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Los aplauso por toda la casa eran embriagantemente excitantes.

  • -¡Me corro mamita! -
  • -¡Si mi ni-ño! correte en el culo de mamá! -
  • -¡Como aprietas mamita! -
  • -¡Mis nalgas son tuyas y de nadie más!, A partir de hoy seré tu secretaria, tu madre, tu puta! -
PLAFF PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Los sentones eran cada vez más salvajes. -

  • -¡Se me saleeeee! -
  • -¡LLENALE! el culo a tu madre de tu esperma, llename de leche mis intestinos.
  • -¡No aguanto más mamita! -
  • -¡Mientras tu madre tenga estas nalgas!, a ti no te faltara donde venir a echar tu estrés mi amor, correte en el ano de tu mamita-
FAP! FAP! FAP! FAP! FAP! -

  • -¡ME CORROOOOOOOO! - Exclamó Adrián.
Acto seguido Adrián se corría dentro del ano de su madre, echando toda su lefa en el interior de su propia mamá, dejándole tanta leche que escurría entre sus piernas.
 
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