¡Que maravilla!, yo me pasaba todo el día,
en una sombra frente a esa piscina viendo a tu mujer ponerse tostada, "que no morada" cada cambio de posición, ¡ahora de lado, después de espalda! Que buen día de piscina, sin salir de casa, sin chicas jóvenes bien formadas, tan solo una mujer madura, mi imaginación y nuestras travesuras.