Mi Madre Pide Concejo al Padre en la Iglesia

heranlu

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Martha era una madura de mediana edad, bastante bien conservada, hermosa por todas partes, tetas exuberantes, cinturita marcada, un culazo envidiable por cualquier jovencita, piernas toscas y grandes, toda una MILF. Sin embargo, no dejaba de ser humana, sentía deseos carnales, y decidió confesarlos en una iglesia con el cura del pueblo.

  • -Buenas Tardes hija, perdón por la demora, estaba dando instrucciones a los monaguillos. - Decía el Padre mientras ingresaba a la cabina del confesionario.
  • -No se preocupe padre. - Respondía Martha quien ya se encontraba en el interior desde hace unos minutos.
  • -Dime hija, ¿En que te puedo ayudar? -
  • -Necesito platicar esto con alguna autoridad moral superior, es muy grave y quisiera discreción padre. -Comentaba Martha desde su lado del confesionario.
  • -No te preocupes hija, yo no puedo ver tu rostro, solo escucharte, dime que te atormenta de esa manera. -
  • -Es una aberración, tuve un desafortunado pleito con mi hijo - Platicaba Martha con timidez.
  • -Bueno hija, pelearse con los hijos es bastante común. -
  • - No fue una pelea normal. -
  • -Explicame hija, ¿Cúal fue el desencuentro con tu hijo? -
  • -Pues verá padre, me cuesta mucho trabajo platicarlo, pero haré un esfuerzo por soltarlo sin tanto rollo.
  • -¡Ay hija!, ¿Pues que tan grave fue?, A ver dime. -
  • -Lo que sucede es que sorprendí a mi hijo masturbandose con mis bragas. -
Hubo un silencio absoluto dentro de la cabina del confesionario.

  • -No debería pedirte esto hija, pero es un tema delicado, me gustaría tratarte con más cercanía, ¿Puedo saber tú nombre? -
  • -Me llamo Martha. -
  • -De acuerdo Martha, antes que nada, me gustaría saber, ¿Por que pensaste que este era el lugar correcto para pedir ayuda? -
  • -Por qué usted es hombre, yo crié a mi hijo sin padre, quizás la falta de autoridad masculina lo llevó a cometer ese acto tan aberrante. -
  • -Podría darte dos opiniones, una como profesional y otra como hombre, ¿Cuál deseas? -
  • -La Profesional. - Dijo Martha Tajante.
  • -Tú hijo necesita acudir a un psicólogo, un psiquiatra, que pueda ayudarlo a canalizar su ímpetu sexual hacía otros rubros donde no estés tú. -
  • -¿Usted cree? -

  • -Si, tú eres la mujer más cercana que tiene, necesita un profesional que lo ayude a canalizar esa manía de tomar tus bragas hacía otra persona. -
  • -¿Y si le pidiera su opinión de hombre?- Preguntó Martha.
  • -¿De verdad quieres saber? - Dijo el Padre dentro del confesionario.
  • -Por supuesto, estoy desesperada, no es fácil para una madre descubrir estas cosas sola. -
  • -La verdad yo no lo considero tan malo. - Exclamó el Padre.
  • -¿No?, Bueno, ¿Por qué lo dice? - Cuestionaba Martha. -
  • -Tu hijo es hombre, y al cumplir cierta edad, nuestro cuerpo nos exige liberar la necesidad, tomar tus bragas solo fue un impulso de esa necesidad. -
  • -¿Pero por que con las mías?, es decir, pudo utilizar a cualquier otra compañera de la escuela, o vecina, ¿No?-
  • -Es fácil de responder eso Martha, ¿De donde querías que tú hijo sacara unas bragas de sus compañeras o vecinas? -
Volvió el silencio incómodo dentro del confesionario.

  • -No lo había pensado así padre. - Dijo Martha.
  • -Tú no puedes asegurar si tu hijo no utilizó esas bragas para pensar en alguna compañera suya, o en alguna vecina o maestra, ¿Verdad? -
  • -¡Uff Padre!, ahora que lo menciona así, ya no suena tan grave, ¿Verdad? -
  • -No seas tan duro con él, solo ya está en edad de merecer. - Dijo el Padre.
  • -¿Se refiere a que ya está en edad de tener una buena mujer? -
  • -Así es, además deberías sentirte halagada que tú hijo utilizó tus bragas. -
  • -¿Halagada? -
  • -Así es Martha, quiere decir que tu hijo te ve guapa, te ve hermosa, y te usa como su prototipo de mujer ideal. -
  • -Bueno, supongo que ya no suena tan mal. -
  • -No lo es, todos los hombres queremos a una mujer que se parezca al único verdadero amor que tenemos en la vida, nuestra madre. -
  • -Ósea, ¿Usted también? - Preguntaba Martha.
  • -Mi madre era muy guapa, tenía un cuerpo espectacular, senos prominentes y caderas amplias, no es malo que a un hijo le gusten cuerpos así, es natural. -
  • -Pero usted, ¿Cómo sobrellevo ese sentimiento natural del que habla? -
  • -Como lo hace todo el mundo, masturbandome. -
  • -Pensaba que ustedes no podían. - Decía Martha.
  • -Te diré algo Martha, fuiste sincera conmigo, yo seré sincero contigo, la verdad es muy difícil soportar la necesidad, por que no es una elección, es naturaleza. -
  • -Bueno, tiene sentido, ¿Usted le tomó las bragas a su madre también? -
  • -En algunas ocasiones sí, también a mis tías y primas, sin embargo, mírame, soy una persona de bien, sentir deseo no te define como persona.
  • -Ahora me siento menos culpable, ¿alguna vez lo descubrieron? -
  • -Si, mi madre me vio en alguna ocasión utilizando sus bragas. -
  • -¡Uff!, ¿Y que le dijo? -
  • -Bueno, fue bastante comprensiva la verdad, aunque había un detalle, cuando me descubrió yo acababa de……ya sabe……-
  • -¿De que padre? -
  • -Pues, no se si pueda usar este lenguaje con usted. -
  • -Digalo, se supone nadie nos escucha, ¿o si?, además tampoco me espanto. -
  • -Bueno, pues cuando mi madre me descubrió, su ropa ya estaba manchada de mi………-
  • -¿Leche? - Completo Martha.
  • -Así es hija, yo acababa de ………..-
  • -¿Correrse? - Completo Martha.
  • -Si, yo acababa de correrme en sus bragas y las manche de leche, lejos de regañarme y ofenderme, mi madre se sentó a un lado mio y platicamos. -
  • -¿Qué le dijo su madre? - Preguntaba intrigada Martha.
  • -Pues que era normal, ya me había convertido en un hombre y tenía necesidades de adulto, me dijo que la próxima vez no las robara, que se las pidiera directamente.
  • -¿Y hubo próxima vez? -
  • -Si, en otra ocasión mis……testiculos estaban a reventar, repletos, y le pedí ayuda a mamá-
  • -Me imagino que le ayudó, ¿Cierto? - Cuestionaba Martha.
  • -Así es, ella cocinaba y yo le pedí sus bragas, mi madre sonrió y se sacó su ropa interior ahí mismo, me las dio. -
  • -Las mancho de su semen, me imagino, ¿No es así? -
  • -Si, lo hice, sin embargo, cuando intenté lavarlas, mi madre me las quitó y se dispuso a lavarlas ella misma. -
  • -¿Así?, ¿LLenas de semen? - Preguntaba sorprendida Martha.
  • -Sí, me dijo que yo era su hijo, que mi semen no le daba ningún asco, comenzó a lavar su prenda llenándose las manos de mi lefa. -
  • -Vaya qué naturalidad, comprensión, y apertura de su madre, ¿Considera que yo debería de ser así con mi hijo? -
  • -Pienso que le harías mucho bien, a veces la interacción no tiene que ser directa, con que lo dejes fantasear será más que suficiente. -
  • -¿Usted nunca quiso tocar el cuerpo de su madre? - Preguntaba Martha.
  • -Por supuesto que sí, mi madre tenia un cuerpo delicioso, perdón, creo que no debería expresarme así, se me salio. - Se disculpaba el Padre.
  • -No se preocupe, estamos en confianza, nadie nos escucha, no me ofende, todo lo contrario, me parece más autentico si me habla con naturalidad. -
  • -Martha, dejame saber algo, si tú hijo utilizo tus bragas para masturbarse, quiero pensar que gozas de un muy buen atractivo visual para el. -
  • -Este……bueno….no lo se padre. -
  • -¿Crees que me dejarías juzgar? -

  • -¿Pero Como?, ¿quiere que salgamos del confesionario para que me vea?. - Preguntaba Martha.
  • -No hija, en ningún momento debes de salir de aquí si no se rompe el secreto bajo confesión, pero me podrías pasar unas imágenes para conocerte. -
Acto seguido tanto Martha como el Padre intercambiaron números de teléfono y posteriormente le mando algunas fotos de su galería.

  • -¡Hija!, ¿Esta eres tú? - Preguntaba sorprendido el Padre.
  • -Si, ¿qué opina? -
  • -¡Estas espectacular!, Con razón tu hijo te ocupa de inspiración. -
  • -¿Usted cree? - Preguntaba dudosa Martha.
  • -¡Por supuesto que si! , ve nada más que…………… lo siento Martha, se me olvida que estoy trabajando y no con una amiga. -
  • -¡Digalo!, en este momento soy su amiga, no me ofendo. -
  • -¡Dios Martha!, que buenos senos tienes, y qué tamaño de culo. -
  • -¿Le gusta?- Preguntaba Martha.
  • -Hija, estas super bien, tu hijo solo esta sacando sus necesidades visualmente, no deberías sentirte mal, al contrario, deberías ayudarlo. -
  • -¿Y cómo considera usted que deba ayudarlo?, ¿Dándole mis bragas? -
  • -Podría ser un buen comienzo, pero yo me inclinaría por dejarlo fantasear con tu cuerpo. - Contestaba el padre.
  • -A ver, me gustaría un ejemplo de eso- Decía Martha.
  • -Hija, aquí estás en un confesionario, eso quiere decir que lo que escuches aquí, no debe salir de aquí, bajo ninguna circunstancia, ¿Estas de acuerdo? -
  • -Si padre. -
  • -Bueno, dame un segundo, déjame mandar un mensaje. -
Acto seguido el Padre sacó su teléfono y mandó un mensaje, esperaron en silencio unos minutos, hasta que alguien entró en el confesionario del lado del Padre.

  • -Dígame Padre, ¿Qué necesita? - Se escuchaba la voz de una mujer.
  • -Madre, necesito su ayuda para atender una curiosidad con una persona que se encuentra del otro lado del confesionario. - Decía el Padre.
  • -¿Qué dudas tiene? - Preguntaba la Madre.
  • -Lo que sucede es que quiero demostrarle que no tiene nada de malo satisfacer necesidades humanas, inclusive es benéfico para limpiar la mente.-
  • -¿Se refiere a…….? - Cuestionaba la Madre.
  • -Si, ¿Recuerda cómo jugamos a veces usted y yo? -
  • -¡Pero Aquí!, ¿De verdad?, ¿Con una persona del otro lado? , ¿No le parece algo excesivo? - Cuestionaba la Madre.
  • -Para nada, esta persona esta confundida por que su hijo siente atracción física por ella, quiero demostrarle a como descargar esa tensión sexual en el.-
  • -Y me imagino que como siempre, ¿Quiere que me convierta en su mamá?, ¿Verdad? - Preguntaba la Madre.
  • -¿Podría hacerme ese favor? - Decía el Padre.
  • -Disculpe mi atrevimiento madre, pero me serviría mucho para entender cómo poder ayudar a mi hijo a canalizar sus necesidades sin que salga tan afectado mentalmente. - Interrumpió Martha.
  • -¡Ay!, Señora, es que……me da pena, se supone este es un lugar sagrado. - Respondía la Madre.
  • -Y por eso mismo nada saldrá de aquí, yo no los conozco, ni ustedes a mi, esto jamás sucedió. - Decía Martha convencida.
  • -Bueno, creo que puedo ayudarla si tanto lo necesita. - Decía la Madre.
  • -Súbase encima de mi Madre, viéndome de frente. - Ordenaba el Padre.
Acto seguido la Madre levantaba sus hábitos para facilitar la montura que estaba apunto de realizar.

  • -¡Mhmmmmmm! - Gimio el Padre cuando sintio el cuerpo de la Madre encima de el.
  • -¿Le sucede algo Padre? - Preguntaba Martha al estar escuchando los ruidos.
  • -No, es solo que la madre tiene un cuerpazo también, tiene demasiada nalga y al sentirla encima de mi, es natural que uno sienta placer. -
  • -Entiendo, ¿Y qué es exactamente lo que debo aprender?- Decía Martha.
  • -Lo primero es dejar que la imaginación de tú hijo vuele, Madre, ¿Puede sacarse las tetas del sujetador? - Ordenaba el Padre. -
Acto seguido la madre se sacaba ambos senos del sujetador para dejarlos expuestos frente a la cara del Padre.

  • -¡Uff!, ¡Vaya par de tetas tiene usted!, ¡Cada día las veo más grandes! -
  • -No exagere, han estado igual desde hace años. - Contestaba la Madre.
  • -Ahora Martha, voy a proceder a chuparle los senos a la Madre, sin embargo, voy a estar pensando en las tetas de usted. -
  • -¡Qué!, ¿Como que en las mías? - Cuestionaba alterada Martha.
  • -De eso trata, que dejes que tu hijo ocupe tu cuerpo pensando en alguien más, de esa manera no estarías cometiendo adulterio, como yo con la madre.-
  • -Si hija, si el Padre fantasea con tus senos y no con los míos, en realidad no estamos haciendo nada malo, porque su mente está contigo y no con una consagrada a la Iglesia.- Decía la Madre.
  • -Entiendo, si dejo que mi hijo ocupe mi cuerpo, pero sin pensar en mí, es como si no lo estuviéramos haciendo, y al mismo tiempo sus necesidades se desahogan.- Decía Martha.
  • -Exactamente hija- Decía el Padre.
GLUP! GLUP! GLUP! - El padre se metía los tremendos pezones de la madre a la boca.

  • -¡mhmhmhmhmhm! - Gemía la madre quien montaba encima del padre.
  • -¿le esta chupando las tetas, verdad? - Preguntaba Martha quien solo podía escuchar.
  • -¡Si hija!, y no sabes lo rico que se siente. -
  • -¡Mmhmhmhmhmh! - Volvía a gemir la Madre.
GLUP! GLUP! GLUP! GLUP! - El padre pasaba su lengua por todas las tremendas tetas que se cargaba la Madre.

  • -Se nota que lo está disfrutando mucho Madre. -
  • -Mmhmhmhmhmhmhm- Los gemidos de la Madre eran más evidentes.
  • -Si hija, se siente delicioso cuando un hombre te come las tetas, nosotras también tenemos derecho a sentir.
BRRRR! BRRRRRRRRR! - El padre sumerguia su cara entre las dos tremendas gomotas que tenía la madre.

  • -¿Y usted no se siente mal de estar permitiendo que la usen así? - Preguntaba Martha a la Madre.
  • -¡mmhmhmhmh! -
  • -Para nada hija, en esta profesión hay que hacer muchos sacrificios, incluso de soledad, pero nadie merece estar solo, y mucho menos perderse de algo que ayuda tanto a desahogar tensiones. -
  • -¡Qué tetotas te cargas Martha! - Decía el Padre.
  • -Lo ves, si él fantasea con otra mujer mientras usa mi cuerpo, ni él, ni yo estaríamos cometiendo ningún adulterio mayor. -
  • -¡Las rusotas que has de hacer con tus chichotas Martha! - Decía el Padre excitado.
  • -¡Ay!, ¿Y que es eso? - Preguntaba Martha extrañada.
  • -Es cuando masturbas al hombre con tus senos, te ponen su verga en medio de tus tetas. - Decía la Madre entre jadeos.
  • -¿creen que a mi hijo le guste eso? - Preguntaba Martha.
  • -Por supuesto que sí, les encanta, lo vas a volver loquito. - Decía la Madre.
  • -Ahora Madre, hágase a un lado su panty entierrese en mi verga. - Ordenó el Padre.
  • -¿De verdad la van a penetrar madre? - Preguntaba Martha.
  • -Si hija, mi mamá siempre nos educó para ser unas mujercitas en toda la extensión de la palabra, y darles placer a los hombres estaba incluido. - Decía Martha manipulando su braga.
Acto seguido la madre fue bajando poco a poco hasta incrustarse en la verga del Padre.

  • -¡Ay Dios! - Exclamó la Madre.
  • -¿Qué sucede? - Preguntaba intrigada Martha.
  • -Es enorme, siento que me abre toda. - Contestaba la Madre.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Comenzaron a sonar el choque de cuerpos de los sentones que daba la Madre.

  • -¡Así Marthita!, muévete como toda una perra - Decía el Padre.
  • -¡Vaya que le gusto mi cuerpo!, ¿Verdad? - Cuestionaba Martha desde el otro lado.
  • -¡Mucho hija!, estas super culona, tu hijo te va a disfrutar mucho. - Decía el Padre
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - El padre tomaba por las caderas a la Madre y la azotaba con fuerza contra su verga.

  • -¡Qué rica vergaaaaaaaa! - Decía la Madre quien subía y bajaba constantemente.
  • -Debería meterle los pezones en la boca al padre. - propuso Martha .
  • -Gran observación hija. - Dijo la Madre.
Acto seguido la madre metía sus enormes tetas en la boca del padre quien se aferraba a sus caderas en cada sentón que ella le daba.

PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Rebotaba el culazo de la Madre.

  • -¡Dios Martha!, como aprietas hija de puta. -
  • -¿Te gusta cómo aprieta tu perra? - Decía la Madre.
  • -Pareces una señorita, que culazo te cargas. - Contestaba el Padre dándole continuidad a la fantasía.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Los aplausos del culazo de la Madre aumentaban de velocidad e intensidad.

  • -¿Le gusta que le traten como puta? - Cuestionaba Martha a la Madre.
  • -¡Me encanta hija!, es parte de la experiencia, Yo no soy Puta, pero me gusta fantasear que lo soy y que soy usada por muchos hombres, eso me libera sexualmente. - Contestaba La Madre.
  • -Pues las putas dejan que les eyaculen dentro. - Agregó Martha.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - las nalgotas de la Madre se agitaban como gelatinas en cada sentón.

  • -¡Ay hija!, ¿Quieres que salga panzona de un Padre o que? -
  • -¿Está ovulando? - Preguntaba Martha.
  • -¡Si! -
  • -¡Más rico!- Respondía Martha.
  • -¡No!, eso ya no sería fantasía, sería realidad y sería un atropello enorme a nuestra convicción y dedicación. - Decía la Madre.
PLAFF! PLAFF! PLFF! PLAFF! PLAFF! - Esas tremendas nalgas de la Madre se ensanchaban cada que bajaban en cada sentón.

  • -El padre está fantaseando conmigo, yo quiero que me preñe, ¡Córrase dentro de mi Padre! - Decía Martha.
  • -¿Si hija?, ¿quieres que te llene de mis moquitos? - Decía el Padre.
  • -¡mhmhmhmhhmhm! pero que rica vergota se carga usted, lleneme de su esperma. - Gemía Martha desde su lado del confesionario.
PLAFF! PLAFF! PLAFF !PLAFF! - El padre azotaba más fuerte a la Madre contra él con aquellas palabras.

  • -¿No quieres que sea tu ni-ña?- Decía Martha.
  • -¡Si! mi ni-ña hermosa, deja que papito se descargue en tí. - Decía el Padre.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Los sentones eran cada vez más ricos.

  • -Correte dentro de tu princesa.- Decía Martha.
  • -¡Si mi vida!, se la puta de papá. - Contestaba el Padre aferrado a las caderas de la Madre.
  • -¿Usted qué opina madre? - Preguntaba Martha.
  • -¡Llenale el útero de esperma a tú princesa! - Exclamaba la Madre.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF ! PLAFF! - La madre aceleraba por ella misma los sentones.

  • -¡Me corro mi amor!, ¡Se me sale mi leche! - Exclamaba el Padre.
  • -¡Sí!, preña a tu hija con tu leche. - Decía la Madre.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAF! PLAFF! - Las tremendas nalgas de la madre se estrellaban con mucha fuerza contra aquella buena tranca.

  • -¡Yaaaaaaaa! - gemía el Padre
  • -¡Ayyyyyy! ¡Ayyyyy! - gemía la Madre.
  • -¿Qué sucede Madre?- Preguntaba Martha desde el otro lado del confesionario.
  • -La temperatura hija, siento todo su esperma entrando en mi interior, siento su leche caliente llenando mis entrañas.- Respondía la Madre.
  • -Bueno Madre, será mejor que vaya a guardar las apariencias. - Ordenaba el Padre.
Acto seguido la Madre se colocó de nuevo su hábito, para posteriormente salir del confesionario y hacer de cuenta que no llevaba litros de semen caliente dentro de su vagia.

  • -¿Y bien hija?, ¿Qué opinas de lo que acaba de suceder? -
  • -Pues me pareció bastante interesante padre, nunca imaginé que los palos entre ustedes serían así de pervertidos. -
  • -Somos seres humanos Martha, también tenemos necesidades, y a veces la auto justicia no ayuda mucho, yo no lo veo mal, y mucho menos si es para satisfacer deseos carnales. -
  • -¿Entonces lo hace muy seguido? - Preguntaba Martha.
  • -Pues cada que se puede, pero dime, ¿Estarás dispuesta a replicarlo con tu hijo? -
  • -Pues la verdad es que escuchándolos a ustedes, me dieron ganas. -

  • -No debe darte vergüenza hija, es natural, tu hijo necesita evacuar su semen, y es tu obligación como su madre ayudarlo en lo que necesite. -
  • -¿Sabe que me dio más morbo? - Decía Martha.
  • -Dime hija, con confianza. -
  • -Cuando metí a la hija, está claro que le encantó, ¿Por qué?, ¿No se supone deberíamos pensar en otras cosas?.
  • -Si hija, tienes toda la razón, sin embargo, cuando te hiciste pasar por mi hija, me dio mucho más morbo, porque era algo mucho más prohibido. -
  • -¿Tiene hijas? -
  • -Tengo dos, y ya están bastante mayorcitas, por eso me dio mucho más morbo. -
  • -¿Le gusta el cuerpo de sus nenas? -
  • -¡Mucho!, una está muy tetona y la otra tiene un culo, delicioso. -
  • -Le hubiera encantado que fueran ellas las que estaban encima de usted, y no la madre, ¿Verdad? - Cuestionaba Martha.
  • -La verdad es que sí, por un momento imagine las tetotas de mi hija brincando sin parar en cada sentón, no pude evitar contenerme. -
  • -¿que le impide penetrarlas? - Preguntaba Martha.
  • -Su consentimiento hija, yo jamás les haría algo sin su permiso. -
  • -¿Y si lo tuviera? -
  • -Evidentemente les destrozaria la matriz a pollazos. -
  • -Creo que el deseo carnal supera cualquier tipo de resistencia mental, espiritual, física, ¿No cree? - Decía Martha.
  • -En efecto hija, Por lo tanto si tu hijo estuviera de acuerdo y tú también, quizás no sea tan malo mantener relaciones entre ustedes. -
  • -¿Hay alguna forma de evangelizarlos para reducir la condena espiritual por lo que vamos a hacer? -
  • -Dentro de la confesión hay distintas penitencias, una de ellas es “reparar el daño causado”, si no hay daño que reparar, entonces no hay penitencia, si cumples con las otras 4 penitencias, lo que hagas con tu hijo, no debería considerarse adulterio. -
  • -Deme un segundo- Decía Martha.
Después de unos instantes en completo silencio, se escuchó una voz dentro del cubículo de Martha.

  • -¿Qué pasa mamá? -
  • -¿Es tu hijo? - Preguntaba el Padre.
  • -Así es padre, estaba esperándome afuera.-
  • -¿Cómo te llamas hijo?- Preguntaba el Padre.
  • -Soy Dany Padre. -
  • -Bueno Dany, dime una cosa, ¿Viste salir a la Madre superiora de aquí? -
  • -Si, la ví padre. -
  • -¿Te imaginas lo que sucedió? - Preguntaba El Padre.
  • -Creo entender lo que sucedió, usted mantuvo intimidad con ella, ¿No?-


  • -Así es hijo, le mostraba a tu madre el ejemplo de que lo que ustedes dos sienten como madre e hijo, no es tan grave, siempre y cuando sea con su consentimiento. -
  • -Entiendo, así como la madre superiora consintió hacer cosas con usted. -Respondía Dany.
  • -En efecto hijo, entendiste bien, Así que si estas deseando entrar por el lugar por donde naciste, puedes hacerlo, de aquí no saldrá nada. - Decía el Padre.
  • -¿Aquí?, ¿Con usted? - Cuestionaba Dany.

  • -Tengo que estar presente hijo, hay 5 penitencias que debes cumplir ante cualquier atropello de las garantías de la iglesia, si yo puedo corroborar la más importante que es el consentimiento, no habrá nada que reparar, ¿me explico?-
  • -Entiendo, bueno, la verdad es que ya quiero entrar en mi mamá-
  • -¡Ay hijo!, ¿Tantas ganas le tienes a tu mami? -
  • -No sabes cuantas mamá, quiero sentir tus nalgas rebotando sobre mi, lo siento padre.-


  • -No te preocupes hijo, puedes usar el lenguaje que gustes, solo una cosa, si en realidad les importa no romper códigos internos de nuestra religión, solo pueden usar una posición. -
  • -¿Cual? - Preguntaba Martha.
  • -Dale la espalda a tu hijo, párate, dale el asiento a el, y tú siéntate sobre el, pero de espaldas. -
  • -Pero usted si tuvo de frente a la madre superiora. - se quejaba Martha.
  • -La madre y yo no somos familia, ustedes sí. -
Acto seguido Martha se ponía de pie, dejaba sentar a su hijo, para posteriormente ella darle la espalda y comenzar a desvestirse. -

  • -¡Santo Dios Mamá!, que culazo tienes. - Decía dany quien presenciaba por primera vez el culo de su madre tan de cerca.
  • -¿Esta rico? - Preguntaba el Padre.
  • -¡Muy rico!, es enorme. -
  • -Debes entender que vas a disfrutar de tu madre, hazlo, sin embargo, también debes considerar buscar otras parejas sexuales. - Decia el Padre.
  • -Si mi ni-ño, el padre tiene razón, disfruta de las nalgas de tu madre que para eso las tengo, para ayudar a mi bebe, pero es importante que no pienses hacerlo conmigo todo el tiempo. -
  • -Ahora Martha, ya baja y siéntate sobre tu ni-ño- Ordenó el Padre.
Acto seguido Martha bajaba poco a poco y se incrustaba la riata de su propio hijo.

  • -¡Ay Ay Ay! - se quejaba Martha. -
  • -¡Uff mamita!, que cerrada tienes la Vagina-
  • -Disfruta de tu hijo tu tambien Martha, tienes derecho. -
  • -¡Uff padre!, es que hace tanto tiempo no me entraba nada por aqui. -
  • -Es normal, te tienes que acostumbrar a la tranca de tu hijo. -
PLAF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Martha comenzaba a darse de sentones verticalmente sobre la verga de su hijo.

  • -¡Mamita!, que mojado tienes el chocho!-
  • -¡Usa de tu mami!, desahógate con ella, todos tus demonios deben irse en esa eyaculada que estás preparando. - Decía el Padre.
  • - ¡sI Papito chulo!, descarga todos tus problemas en mamá, soy tu depósito de semen. - Decía Martha brincando sobre su hijo.
PLAFF! PLAFF! PLAFF !PLAFF! - Rebotaban las nalgotas de Martha sobre la tranca de su hijo.

  • -Llena de esperma a tu mami- Decía el padre.
  • -¡Para eso tienes a tu madre!, descargate en mi, deja que mami te cure tu estrés. -
PLAFF! PLAFF! PLAF! PLAFF! PLAF! - Sonaban los aplausos del culazo de Martha.

  • -¡que ricas nalgotas tienes mamita! -
  • -Son todas tuyas mi rey, mientras tu madre tenga nalgas, a ti no te va a faltar donde echar tu semen.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Dany se aferraba a las caderas de su madre.

  • -¿Te gusta la verga de tu hijo?- Preguntaba el Padre.
  • -¡si!, me encanta la vergota de mi ni-ño, está gordísima, como me gustan. -
  • -¡Dios mamá! eres una maldita puta!, te mueves delicioso. -
  • -¡Soy tu puta mi amor!. Disfruta de mi culo. -
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Rebotaban y rebotaban las nalgas de Martha.

  • -¡Descargate en tu madre!, ella esta para cubrir tus necesidades, nadie te atendera en la cama como tu propia madre- Decía el padre.
  • -¡Si mi ni-ño!, si alguien tiene derecho sobre mi vagina ese eres tú, descargate por el mismo lugar por el que naciste! - Decía Martha.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAF! PLAFF! - Sonaban los aplausos del culazo de Martha.

  • -¡Siento que me corro mamita! -
  • -¡llename mi amor!, ¡descarga tus angustias en mamá!, soy tuya mi amor, mi culo es tuyo. -
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - El pene de Dany entraba y salia una y otra vez de la vagnia de su propia madre.

  • -¡Echale tu leche a tu madre!, ella sentira muy rico de sentir lo caliente de tu esperma en su interior. - Decía el padre.
  • -¡Si hijo!, además, estoy ovulando-
  • -¡Mamá!, ¿Quieres que te embarace? -
  • -¡Si mi ni-ño!, preña a la puta de tu madre! -
PLAFF! PLAFF !PLAFF! PLAFF! PLAFF !- Los sentones de Martha eran cada vez más intensos.

  • -¡Me corro mamita! -
  • -¡Embaraza a la perra de tu madre! - gritaba el Padre.
  • -¡Si mi amor!, deja panzona a la putona de tu mamá, disfruta de estas nalgas que te pertenecen.
PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Los aplausos del culo de Martha se volvían más fuertes.

  • -¡Yaaaaaaaaaaaaaaa! - gritaba Dany.
  • -¡Si mi vida!, siento como entra todo tu esperma hasta lo más profundo de mi útero.
  • -Echale hasta la última gota a tu madre, dejala bien panzona. - Decía el Padre.
  • -¡Mamita!, me estoy corriendo dentro de ti. -
  • -¡Damelo todo mi rey!, soy tu saco de semen, para eso tienes a tu madre, mientras yo viva, puedes venir a descargarte conmigo siempre. -
 
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