Las Perversiones Camparan en una Familia - Capítulos 001 al 003

heranlu

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Las Perversiones Camparan en una Familia - Capítulo 001


Juan era consciente desde hacia mucho tiempo de su poder, su poder de atracción era atribuido a su físico agraciado y a su carácter extrovertido, y quizás fuera así para los que le conocían, pero para el era otra cosa, que desde hacia mucho le había hecho la vida mas fácil.

Por eso quizás, aquella noche de discoteca se fijo en aquella chica que lo miraba devorándolo y, pese que ella pensaba que era un imposible, el se acerco y le hablo casi dejándola helada.

- hola preciosa, ¿como te llamas? – le pregunto al oído, para eludir el tremendo ruido de la música

- María – dijo sin creer demasiado que aquel cuerpazo se fijara en ella

María con 18 años casi estrenados no era una una mujer con un cuerpo espectacular, y ella era consciente de ello, ser “ancha de huesos” como decía su madre le había dado un cuerpo grande y todo iba en consonancia, exuberantes pechos, culo a consonancia, y aunque se esforzaba en el gimnasio, siempre andaba con un quilito de mas, como decía ella.

Y con los chicos, lo normal es que ella los buscara, porque los que se acercaban no eran precisamente deseables, claro que aquello le llevaba a exponerse a mas disgustos que placer, ya que normalmente era plato de un día.

- encantado María, yo juan – y mientras oía aquello, su entrepierna se rebelaba sin mas, y es que si tenia un tipo de hombre, era aquel, aparte de guapo, mayor, ya que rondaría la treintena.

- sola

- no, he venido con unas amigas

- ¿y te han dejado aquí tirada?

María pensó que aquello era lo normal, mirando aquellos penetrantes ojos verdes. sus dos amigas solían ligar con facilidad y no dudaban en desaparecer con sus conquistas mientras que ella solía volver sola a casa.

- no, estarán por ahí con algún amigo – mintió sin saber porque

- y tu, ¿no tienes amigos? –dijo posando una mano en la pierna

- no – dijo nerviosa pero sin mover un musculo

- pues es raro – dijo mientras la mano iniciaba un viaje lento y pausado a su entrepierna – porque estas para comerte, seguro que esa entrepierna no deja indiferente a nadie, tienes pinta de necesitar un buen repaso – y su mano se abrió paso sin ejercer casi fuerza, ya que ella entreabrió sus muslos haciendo que su mano ya enterrada bajo su falda se apretara firmemente sobre su sexo, con la única barrera de la tela de su fino tanga. Claro que no paro ahí, sus dedos apartaron el obstáculo llegado a su húmeda raja y comenzando a martirizar su receptivo clítoris.

María respiraba sin decir nada, mantenía los ojos cerrados mientras notaba como aquellos dedos hurgaban en su intimidad dándole un placer extremo, y no tardo en sentir como una ola incontenible pugnaba por salir dentro de ella, y lo hizo de forma explosiva, claro que externamente solo mostró una especie de temblor que paso inadvertido a todos excepto para quien lo había provocado.

- pero que zorra eres, te corres como una cerda en mis manos sin casi tocarte, me gustas

- no, yo – balbuceaba María que aun no salía de su nube, ¿Cómo había dejado que aquel desconocido la llevase a aquel estado?

- ven – le dijo de forma imperativa, sacándola de su sueño

Juan se dirigió hacia la zona mas apartada, una especie de reservados, donde las parejas se daban el lote en casi la oscuridad. María vio como el se sentaba en un sillón donde la otra parte era ocupada por otra pareja que se daba el lote de forma evidente, aunque no les mostró la mínima atención, mas pendiente de ver como acompañaba a su ligue, y acabo a horcadas sobre el con su sexo sobre la dureza que se notaba dentro del pantalón.

Juan vio como ella gemía mientras su sexo rozaba de forma descarada sobre su pene, y el lo acompañaba con sus manos en las nalgas, bajo su falda.

- te gusta restregarte ¿eh? – mientras una de sus manos se aventuro sin dudas a su sexo atrapando de nuevo su clítoris y arrancándole gemidos que ella ahogaba sobre el pecho de juan. Pero mientras el seguía martirizando su botón del placer, la agarro del pelo obligándola a mirar a la otra pareja.

- ¿has visto como chupa esa mamona?

María observaba en la oscuridad los movimientos de la chica, mientras juan le recitaba al oído – mira como traga, y tiene una buena tranca, se la esta metiendo hasta la garganta y la muy zorra ni protesta, y tu vas a acabar igual.

María miraba hipnotizada como el hombre apoyaba la mano sobre la cabeza acompasando el movimiento y haciendo cada vez mas rápido y profundo el movimiento. Y también veía como la otra mano de aquel hombre hurgaba dentro de la braga hundiéndose en las intimidades de la entregada mujer.

- venga deja de correrte como una cerda y chúpamela a mi – dijo imperativamente juan

María en cualquier otra ocasión lo habría mandado a tomar viento, pero se sentó a su lado y tumbando su cabeza sobre su vientre comenzó a desabrocharle el pantalón, pronto el pene se encontró en sus manos y sin esperar lo introdujo en su boca. No había mamado muchas pollas pero aquella era con diferencia la mas grande que había tenido en sus manos, bueno en su boca, y para si pensaba que si se creía que iba a tragar lo que de allí saliera, era un iluso.

Mientras se afanaba en su tarea noto como la mano discurría por sus nalgas y sin ningún tipo de duda de adentro en su húmedo sexo, dos dedos pugnaban por entrar en su cueva y pronto los tuvo jugueteando en tu interior.

Su cuerpo tembló de nuevo estallando en un prolongado orgasmo que ella se afano en cubrir redoblando su trabajo bucal, y este cada vez era mas trabajoso ya que juan la obligaba a profundizar mas en la felación.

- así zorra así, uf, que corrida te voy a meter en la garganta

María pensaba en retirarse pero el placer era tan intenso que no cedía en sus movimientos hasta que noto como el pene se hinchaba y comenzaba a descargar en su garganta.

- así traga, que bueno, sigue,sigue, que buena mamona eres, joder

María trago sin saber porque, pensaba que si no se ahogaba, pero además su cuerpo de rompía de placer que aquella situación.

No paro hasta que el pene perdió algo de su dureza pero ella no dejo de chuparlo hasta que oyó la voz de juan.

- venga puta, déjalo ya que ya has tomado tu biberón – y cuando se aparto el hombre se recompuso rápidamente

María se incorporo sentándose mientras aun le daba vueltas a su perdida de control, ella no hacia eso, y sin embargo había llegado a donde nunca se imaginaba.

- te gusta tragar, ¿eh?

- no, yo no hago esto – dijo María convencida

Juan hizo una seña y el tío que seguía con la mujer al otro lado del sillón, la aparto, acercándose a ellos. A María le dio un vuelco el corazón al creer reconocer a su hermana en aquella mujer que en la oscuridad se alejaba sin darle mayor importancia, pero tampoco quedo tranquila al tener pegado a ella a aquel armario negro con la polla fuera.

- venga, chúpasela, estará apunto

María no podía creer lo que oía, veía aquel palo masajeado por su dueño, y le pedían que lo introdujera en la boca, así, sin mas. Pero lentamente se balanceo hacia el y comenzó a chuparlo, y enseguida noto la mano en la cabeza marcado el ritmo

- joder, juan, que boca tiene esta

- ya te dije que era una calentorra y una mamona – respondió Javier sintiendo su polla tragada sin ningún tipo de vergüenza por María

Y María sin saber porque mientras realizaba aquel desatino, comenzó a masturbarse ella sola, delante de los comentarios humillantes de los que suponía dos amigos.

- mírala, que perra, le gusta tanto que tiene que tocarse – comento juan

- esta dará gusto follársela – sentencio Javier

- si, pero antes tiene que ganárselo, que coños hay muchos – dijo riéndose y contagiando la risa a su amigo

- así perra, así, mas rápido, venga que estoy a punto

María no creía lo que oía, y mas aun no creía que ella siguiera deseando que aquella polla escupiera su leche en su interior, pero lo hizo, gruesos chorros de semen bañaron de nuevo su garganta mientas sus dedos atenazaban su clítoris y la hacían explotar en un nuevo orgasmo.

- joder, me ha dejado seco – comento Javier, claro que la otra me la había trabajado bien

- si, a esa perrita, le tengo que dar también lo suyo

María entendía que se referían a quien le había parecido su hermana, pero no podía ser, había sido solo un error.

- venga zorra, te llevamos a casa, que tienes que digerir el alimento

Y María en 15 minutos era dejada en la puerta de su casa.

- venga zorra, ya nos veremos

Y María se dirigió a la puerta de entrada, una bonita casa de dos plantas en una urbanización, en la que entro sigilosamente, para no despertar a sus padres, ya no les gustaba que saliera entre semana, para que encima tuviera jaleo por hacer ruido.

Ya en su cuarto, se enfundo el pijama pero no pudo impedir que su mano se instalara en su entrepierna para darse el placer que necesitaba, la situación la había superado y su cuerpo le pedía mas, solo al segundo orgasmo logro calmar sus deseos y se quedo dormida.

- menudas golfas las hermanitas – dijo Javier

- si, lo vamos a pasar bien – sentencio juan, mientras se dirigía a casa, sabia que iba a disfrutar de sus nuevos trofeos.

Al dia siguiente María se despertó con la alarma del móvil, eran las siete, pero le dijo a su madre que no se encontraba bien, y después de escuchar el sermón matutino de su madre echándole en cara la salida del dia anterior se encamino de nuevo a su cuarto.

Escucho el jaleo de sus hermanos, Carmen y Marcos, los gemelos, que tenían casi 17, mientras se preparaban para irse al instituto, que ella ese dia iba a evitar, pero ensimismada aun por lo ocurrido el dia anterior, como podía haber hecho aquello, y lo peor como podía aun estar excitada, su mano se introdujo tímidamente en su sexo para descubrir que aun estaba mojado y sensible.

Poco a poco la tranquilidad llego a la casa, y mas cuando fue Ramiro, su padrastro, quien salio para ir a trabajar, ahora solo escuchaba el sonido de su madre trasteando, y volvió a quedarse dormida entre extraños sueños.

Consuelo andaba enfadada por culpa de su hija, y cuando se despertara tendría una charla con ella, se había acabado lo de salir entre semana Eran casi las nueve y media cuando sonó el timbre de la casa.

- si – dijo por el telefonillo

- hola, soy juan, amigo de su hija María, es que ayer se dejo la chaqueta en el coche, vengo a devolvérsela

- espera

Consuelo salio con el cabreo aumentado pero intentando calmarse, esta niña iba a tener un castigo de los buenos. Al llegar a la puerta de la verja saludo al extraño.

- hola - dijo viendo la chaqueta en las manos de aquel hombre y abriendo la puerta

- hola – dijo juan tendiéndole la mano y endureciendole la polla la presencia de aquella mujer con un cuerpo muy deseable bajo un vestido la mar de decente y discreto.

- esta niña un dia perderá la cabeza – dijo recogiendo la chaqueta que le tendía

- la verdad es que el culpable fui yo, tenia prisa y tampoco me di cuenta de su olvido – los ojos se clavaban en los de aquella mujer – no me había dicho que tenia una madre tan guapa

Consuelo se aturdió ante el piropo pero aun así no disipo el cabreo que llevaba en el interior

- no la disculpes, hay que tener un poco de cabeza, además hoy no se encontraba bien y no ha ido a clase

- vaya, ¿puedo verla?

- pero ¿de que la conoces?, eres un poco mayor para ser del instituto

- somos amigos – dijo fijando sus ojos en los de la desprevenida mujer

Consuelo miraba a juan, era un hombre guapo, y aun no entendiendo mucho como podía conocer a su hija le dejo pasar.

- si ven, aunque aun esta durmiendo, pero ya es hora de que se levante

Juan siguió a consuelo, observando con deseo aquel culo que se insinuaba levemente bajo su falda, y no olvidando aquellos hermosos pechos que se adivinaban bajo el correcto vestuario.

Subieron las escaleras y pronto llegaron a la puerta de la habitación.

- ya entro yo y la despierto – dijo juan

- pero eso no esta bien, juan – dijo con voz débil consuelo

- bueno, quédate en la puerta – dijo en tono de orden – y así veras como no pasa nada.

Juan traspaso la puerta, y la cerro tras de si encendiendo la luz del cuarto mientras consuelo quedo confundida pero sumisa ante la orden que le había dado aquel desconocido.

- hola perra -dijo juan, despertando a María

- pero que haces aquí – contesto María sorprendida, mientras veía como con lentitud y sin poder decir nada mas juan se desprendía de la ropa con total naturalidad, y cuando acabo se metió en la cama junto a ella

- venga, estoy deseando que me la chupes como ayer, hoy me la tienes que poner dura, pero quítate el pijama.

María no sabia que pensar, su madre había dejado pasar a juan y ahora este se había metido en su cama, y metida en aquellos pensamientos se quito la sudadera, dejando su sujetador a la vista, y no tardo en despojarse de la parte de abajo.

- venga – dijo juan agitando su miembro – ponte a cuatro patas encima de mi y empieza

María se dispuso como le había pedido y tragando su pene, comenzó a chuparlo con frenesí, y enseguida noto como las manos de juan rompían los laterales de sus bragas dejando su sexo totalmente expuesto

- joder como chupas mamona, menudo culo tienes – dijo dándole una palmada en la nalga que hizo gemir ahogadamente a María – anda quítate el sujetador que quiero ver como se mueven esas tetas

Ella lo hizo sin sacar la polla de su boca que ya andaba muy cerca de su máximo esplendor, obligándola a esforzarse para engullir solo una parte de ella.

Pero juan no estaba allí para eso, así que no tardo en salir bajo ella y poniéndose detrás se dispuso a follársela, restregando su pene por la entrada

- joder que mojada estas, se voy a empalar viva – y con un golpe de cadera le enterró la mitad dentro del coño

María gimió sonoramente y mas aun cuando termino de sentir que tenia en su interior aquel mástil, las embestidas eran brutales, y juan tampoco escondía su placer.

Consuelo escucho el primer gemido de su hija, y pronto se hizo evidente que dentro de la habitación estaban teniendo sexo, y la mano de ella se perdió bajo su falda sin poder evitarlo, y su cuerpo se rompió en un desconocido orgasmo que continuo mientras oía el coro de sonidos que salían ahogados a través de la puerta.

- ¿te gusta que te folle, perra?

- si, me gusta, si, fóllame – grito María siendo embestida, claro que sus gritos fueron a mas cuando un dedo se introdujo en su culo, y comenzó a hurgar en el

- te voy a destrozar

María gemía descontrolada, su cuerpo ya había sido devastado por dos orgasmos, y la incursión en su ano, solo hacia que perdiera mas el control.

Juan ya tenia tres dedos dentro del culo, y pensó que aquel trasero seria una delicia y no tardo en sacar su pringosa poya para taladrar aquel agujero.

María sintió la presión y respiro jadeante mientras sentía como centímetro a centímetro su trasero era invadido por primera vez, y cuando empezó a sentir las embestidas sus brazos flaquearon y quedo tendida boca abajo, cosa que no impidió el martilleo constante.

- que culo, perra, que culo mas estrechito - berreaba juan mientras machacaba a su victima, y viendo como esta había pasado del shock inicial a gemir de forma desgarradora. Ciertamente María ahora sentía un nuevo tipo de orgasmo mas terrible, que la recorría totalmente, y que no le dejaba mas salida que sus constantes gritos de placer, y cuando sintió como entre los gritos de placer de juan su interior se calentaba con el liquido que este vertía , se desmayo quedando totalmente desecha en la cama.

Juan mantuvo un rato la polla en el interior de María, dejando que su cuerpo recuperara el resuello, y poco a poco descabalgo aquel apetecible culo, limpiándose con las destrozadas bragas de María

Juan se enfundo los bóxer y abrió la puerta encontrando a consuelo apoyada en la pared al lado de la puerta, con la falda levantada y con su mano metida dentro de las las bragas

- menuda zorra, yo follándome a tu hija y tu aquí como una perra en celo, dándote placer

- no, lo siento esto no esta bien, dios – dijo sin parar de tocarse

Juan comenzó a sobarle un pecho con fuerza, arrancándole un gemido de placer, mientras la miraba con cara de deseo.

Consuelo sintió como un tercer orgasmo la invadía mientras sus pechos eran amasados sin pausa por aquel desconocido.

- venga, quítate las bragas y vamos a tu dormitorio

Consuelo se bajo la prenda como un autómata y se dirijio a su alcoba, al entrar juan se le adelanto, echándose en la cama todavía desecha

- me encanta follarme a la dueña de la casa en la cama todavía caliente, ven, ensartate en mi polla – dijo, desprendiéndose del bóxer dejando a la vista su prominente erección

Consuelo se subio a la cama poniéndose a horcadas sobre juan, y guiando a aquella polla con su mano bajo su falda a su húmeda entrada. No tardo en enterrarse aquella herramienta en su interior con un gemido profundo, y tampoco en empezar a moverse con ella dentro

- menuda putita estas hecha, joder como te mueves – sigue así

Consuelo se sentía llena y canda movimiento de su pelvis hacia que aquel invasor se moviera tocando todos los puntos sensibles que poseía, dándole un placer inmenso. Pronto los gemidos llenaron la habitación mientras juan se deleitaba con el placer que le proporcionaba aquella madura sometida.

María despertó de su desmayo, y pronto volvió a saber donde estaba, era su casa, su habitación, pero la humedad de su culo le recordó el episodio que la había llevado a ese estado. Su sexo, además seguía palpitando de deseo, y entonces cayo en la cuenta de los gemidos que llegaban apagados a su cuarto. Se levanto lentamente y desnuda busco el origen, y no tardo en ver como su madre estaba follándose a juan en su cama, aquello lejos de escandalizarla la hizo excitase mas y se puso a tocarse en la puerta dela habitación.

- ven María, desnuda a tu madre

Consuelo miro hacia atrás y vio como su hija se acercaba desnuda, pero no paro su movimiento, era, lo que deseaba, ni si quiera cuando noto que uno a uno, los botones de su espalda eran soltados uno a uno, ni cuando tiro del vestido hacia arriba y solo el sujetador cubría su cuerpo, pero no tardo en desaparecer. Ahora juan disfrutaba de los pechos sin tela alguna, accediendo a los pezones con saña, mientras cada presión hacia que consuelo elevara sus muestras de placer.

Las caderas de consuelo, se movían secamente, buscando embestidas mas fuertes, pero aquel hombre sonreía casi impasible frente a su dedicación. Acostumbrada a cortos actos de sexo, no mas de diez minutos, la casi media hora que llevaba sin parar, la tenia destrozada, y no solo por el esfuerzo si no por los constantes orgasmos que la invadían.

Y si eso no fuera poco, tu hija estaba tumbada junto a juan, besándolo y acariciándole, mientras ella misma no dejaba de tocarse.

- has visto que madre mas puta tienes, follando en la cama de tu padre sin ninguna vergüenza

- Ramiro no es mi padre, se casaron hace dos años

- pues seguro que le pones burro con estas tetas que tienes

- uf, me voy a correr otra vez – dijo al borde del orgasmo María

- ves ponte de pie frente a esa puta y que te coma el coño hasta que te corras

María no tardo en estar frente a su madre y ahogó sus gemidos , haciendo que su boca se refregara contra su húmedo sexo.

- así mami así, lámelo, joder, que gusto

Consuelo no dejaba de moverse, pero ahora poniendo las manos en la nalgas de su hija probaba por primera vez un coño, lamiendo y sorbiendo de forma inexperta, pero aun así, no tardo en sentir en su boca la humedad del orgasmo de su hija, acompañando a tremendos gritos de placer.

Aquel numerito había puesto burro a juan que estaba a punto de explotar, cuando María cayo a su lado.

- ve túmbate aquí, que te voy a llenar de leche

- ¿llenar?

- si perra, te voy a llenar el coño de leche

- si, claro, llénamelo

Juan se encajo entre sus piernas y se la clavo de un golpe de cadera, martilleando aquel coño sin descanso hasta que berreando descargo su leche en lo mas profundo de consuelo, que aun sabiéndose desprotegida, se corrió con terribles espasmos.

- joder que coño mas bueno, zorra – dijo mientras se apartaba –venga tu – dirijiéndose a María, cómele el coño a la puta de tu madre, devuelvele el favor

- dios, que gusto – grito consuelo cuando comenzó a notar los trabajos de su hija en su entrepierna, que se afanaba en lamer y sorber sin ningún tipo de repulsión, y sin dejar de tocarse.

Juan observaba feliz mientras aquellas dos hembras se perdían en gemidos cada vez mas salvajes, podría disfrutar de ellas sin problemas, pero hoy ya había tenido bastante. Cuando vio que ambas estallaban en sendos orgasmos y se estaban tranquilizando le hablo.

- ahora os duchareis y seguiréis con vuestra vida normal, por cierto esta sábado me habéis invitado a comer

- si claro – respondió aturdida consuelo

-si, quiero conocer a toda la familia

Y sin mas se levanto, y fue a vestirse viendo como las dos se dirigían a la ducha sin prestarle atención, tenia ganas de conocer a Ramiro, y a marcos, a Carmen ya la conocía, pero aun no había saboreado sus intimidades, que mejor que hacerlo en la intimidad de la familia.
 

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Las Perversiones Camparan en una Familia - Capítulo 002


Ramiro no había entendido muy bien la invitación de aquel chico, pero ahora andaba hablando de forma natural con el, y pasándolo muy bien. Cuando le estrecho la mano y vio sus ojos, entendió que era una buena persona, el nunca se equivocaba al calar a las personas en eso que llaman primera impresión.

Y ahora discutían con enorme familiaridad de fútbol , aunque podría haber sido de cualquier otra cosa, se sentía muy cómodo y bien con aquel chico. Claro que mientras hablaba con el, el resto del panorama, permanecía como fuera de su alcance, si no hubiera mientras esto sucedía, María, sentada al lado de Juan, andaba con los ojos cerrados, intentando concentrarse en la mano que le manoseaba el coño de forma continua.

María vestía una camisa que apenas contenía sus pechos convenientemente retenidos con un sujetador de encaje muy escueto. Por debajo una falda algo corta, según le había dicho Ramiro poco antes estaba remangada y el tanga a juego invadido por la mano de Juan que jugaba sin ningún tipo de vergüenza en el interior de una húmeda raja.

Marcos estaba sentado al lado de Ramiro, pero su atención estaba en otro sitio. Si bien cuando llego Juan estuvieron hablando animadamente de juegos de consola, ahora su polla era el centro de su atención, ya que su hermana Carmen la sobaba delicadamente por encima de su pantalón, mientras el se concentraba en el culo de su madre que ahora andaba de espaldas en el fregadero.

Carmen vestía una falda de cuadros, evidentemente corta y un top que no dejaba nada a la imaginación, ya que sus pechos se marcaban de forma evidente, y ahora, con la polla de su hermano entre sus manos, los pezones eran dos piedras claramente identificables pese al estampado, y su coño comenzaba a hervir con el deseo de sentir dentro de si una buena polla que la calmara.

Consuelo vestía una falda negra muy liviana por encima de las rodillas, y un suéter amplio que no podía ocultar el movimiento libre de sus pechos. Tampoco la falda ayudaba a ocultar su falta de ropa interior y cualquier movimiento hacia que sus nalgas reflejaran su evidente libertad. Ademas su sexo ardía recordando la mirada de su hijo, embobado con su vestuario y que no había de mirarla con una cara de deseo que la turbaba.

- tomamos el café en los sofás, ¿no? – dijo Ramiro

- si, sentaros ya ahora lo llevo

Conversando se fueron para allá, sentándose Ramiro en uno de los sofás en L, a su lado Marcos y pegado a el Carmen, en el otro Juan y María, esperaron que llegara Consuelo con una bandeja con los cafés, que después de servirlos se sentó junto a Juan, y separada solo por los brazos del sofá por su marido.

Juan no había tardado en pasar la mano por la espalda de María y su mano se había vuelto a perder dentro su tanga, pero esta vez sus dedos invadieron su intimidad haciendo que ella abriera las piernas de forma evidente para permitirlo. Y ahora ella no podía evitar emitir gemidos de placer con cada movimiento de aquellos dedos dentro suyo.

- Juan, no deberías hacer eso – dijo Consuelo viendo como su hija iba elevando el tono de sus gemidos – eso no esta bien

- si Consuelo, cierto, pero tu tampoco deberías tener el coño chorreando y lo tienes – le replico Juan

- yo no

- si, Consuelo, levántate la falda y abre las piernas

Consuelo como resistiéndose, se fue arremangando la falda dejando su coño a la vista de todos y la mano de Juan se restregó por su húmeda raja.

- ven Marcos, prueba su coño y dinos como lo tiene

- no, Marcos por favor, no lo hagas – dijo lastimeramente Consuelo mientras observaba con estupor como su hijo se levantaba, con evidentes signos de tener una erección, y se arrodillaba entre sus piernas, y no tardo en notar la caliente lengua de su vástago perdiéndose en su intimidad.

- por favor, no Marcos, no – dijo mezclando sus suplicas con los gemidos ya escandalosos de María que se corría en manos de Juan.

- dime Ramiro, ¿te gustaría hacer algo? – dijo Juan - ¿no estarías mejor desnudo?

Ramiro se despojo de su ropa, dejando a la vista una potente erección.

- joder como tienes la polla, ¿te gusta lo que ves?

- y yo conteniéndome – exclamo Ramiro

- dime, que es lo que hacías para contenerte

- matarme a pajas, pensando en las tetas de María o en el culo de Carmen

- ves María, creo que tu padrastro quiere mirarte algo

María se levanto dirigiéndose a Ramiro que la esperaba sentado con su polla tiesa, y poniéndose delante de el se despojo de la ropa mostrando su escueta ropa interior.

- ¿tanto te gustaba Ramiro? Y porque no me lo pedías

- María, no se, no estaba bien – dijo Ramiro, y vio como se desprendía del sujetador dejando sus pechos desafiando la gravedad. Y sin mas se arrodillo entre las piernas y con sus pechos atrapo el palpitante pene.

- ¿así te gusta? – dijo María

- dios que gusto – dijo echando la cabeza para atrás notando como su pene se endurecía mas si cabe. María comenzó a masajearlo con sus pechos y termino con un suave movimiento arriba y abajo mientras no dejaba de mirarle.

- ¿te gusta Ramiro? dijo Juan

- si Juan, joder, que bueno

- ¿y te imaginas a Carmen comiendote el capullo?

Ramiro miro a Carmen que al recibir su mirada se despojo de su ropa y tumbándose en el sillón se recostó sobre el vientre mirando a su hermana realizar una cubana espectacular, y su boca atrapo la punta cuando bajaban sus pechos, y mientras subía la lengua acariciaba solo el glande.

Aquello volvía loco a Ramiro que ahora estaba como fuera de si mismo, al igual que Consuelo que ya no odia reprimir su placer y sin ningún tipo de reparo, cogía del pelo a Marcos obligándole a profundizar mas en su sexo, mientras cuerpo se perdía en interminables orgasmos.

Y Ramiro tampoco pudo mas, su primera descarga salio disparada cayendo sobre la cara de Carmen y la segunda cerca de la boca de María, después, el resto menos potentes, acabaron por embadurnar los pechos de María que mantuvo la presión hasta que los gemidos de Ramiro se calmaron.

- creo que deberías devolverle el favor – le dijo Juan a Consuelo – venga Marcos que tu madre quiere decirte algo

Marcos se levanto, quedándose Consuelo con las piernas abiertas, con la respiración agitada. Y mas aun cuando vio como su hijo de desprendía de toda la ropa quedándose desnudo con la polla enhiesta

- pero eso es – farfullo mientras se incorporaba

- ¿que no quieres? – le pregunto Juan

- es mi hijo, no esta bien

- pero bien que te corrías cuando te comía el coño

- si me corría

- pues desnúdate, arrodíllate y cómele la polla

Consuelo se desprendió del jersey aun sentada y cuando se levanto dejo caer la falda a sus pies quedándose completamente desnuda, y se hinco a los pies de Marcos Y este no espero mas, agarro su pene y lo llevo a la boca de su madre que al notar la presión en sus labios abrió la boca, y por primera vez tuvo la polla de su hijo dentro suya.

- uf, que gusto – exclamo Marcos

. ¿te gusta? – dijo Juan

- uf, me encanta

- pues a partir de ahora tu madre te despertara todos los días con una buena mamada

- ¿de verdad?

- si Marcos, y si quieres mas a lo largo del dia solo tienes que pedírselo

- joder, joder, me corro – Marcos no aguanto mucho, la excitación le pudo y gruesos chorros de leche invadieron la boca de su madre que trago con sumisión, excitándose tanto por la excitación que se corrió sin remedio notando como su estomago recibía el semen de su hijo.

- y se correrá de gusto cada vez que lo haga, ¿verdad Consuelo? – dijo mirando a Consuelo que se giro asintiendo con la cabeza cuando sus ojos se cruzaron – ven Ramiro, siéntate aquí, que tu mujer te va a poner la polla a tono.

Ramiro se sentó al lado de Juan, y Consuelo no tardo en arrodillarse entre sus piernas, comiéndole la polla con un deseo que nunca había mostrado.

- ¿alguna vez te la ha comido así? – le pregunto Juan

- nunca, es fantástico

- te la esta poniendo dura para que te folles a Carmen, y después te la volverá aponer dura para que le llenes el coño a María, verdad Consuelo

- si – respondió Consuelo dejando un instante la mamada profunda que le hacia a su marido

Juan se desabrocho los pantalones dejando salir su polla

- Carmen, ven aquí y empálate, y tu María, dedícale tus atenciones a tu hermanito

Carmen no tardo en sentarse a horcadas sobre Juan y se sentó lentamente sobre la polla de Juan, comenzando a moverse con evidente signos de placer.

- ¿te gusta la polla de Ramiro?

- si, es un pedazo de polla – dijo Carmen

- ¿mas que la mía?

- no, la tuya me gusta mas

- jajaja, que puta eres, pero a partir de hoy todas las mañanas te meterás en la cama de Ramiro para que te folle

- si, como digas – dijo jadeando descontroladamente

- y todos los días te iras con el coño lleno de leche a clase

- si, lleno

Carmen se corrió entre tremendos gritos de placer mientras quedaba medio desfallecida sobre el cuerpo de Juan, pero este no tardo en indicarle que Ramiro ya estaba a punto así que Consuelo se retiro de y Carmen cambio de estaca hundiéndose la hasta el fondo de un movimiento.

- ven aquí Consuelo, que te voy a dar lo tuyo – susurro Juan

Y Consuelo se empalo sin ningún tipo de reparo en la polla de Juan, saltando de forma descontrolada.

- ¿has visto como tu hija se folla a tu marido? –le dijo, y ella, sin dejar de martillear su coño, miro como al lado suyo Carmen se follada calmadamente a Ramiro, que disfrutaba de forma inequívoca de aquel tratamiento tan sensual – la polla de Ramiro esta enfundada en el coño de tu hija y se lo va a enfundar todas las mañanas y por las noches va a ser María la que folle con el cuando se acueste

Consuelo oía las palabras de Juan, y su cuerpo se deshacía, llevando entre oleadas de placer a un punto que nunca había conocido.

- uf María, no puedo mas, me voy a correr – exclamo Marcos, mientras María el comía la polla como una posesa

- no Marcos, córrete en su coño – le dijo Juan

Y Marcos cogió a María y la tumbo en el sofá, no tardando en ponerse entre sus piernas y clavársela de un seco movimiento de cadera.

- toma puta, toma – dijo Marcos comenzando un mete saca infernal

- si Marcos, si, así, dame fuerte, dijo María con evidentes signos de placer.

El salón era un coro de gemidos claramente audible, y mas cuando Marcos, entre berridos se apretó contra María, descargando en su interior espesos chorros de leche caliente que ella recibió con claros espasmos de placer que evidenciaban su orgasmo.

- dios, me corro – grito Ramiro, haciendo que Carmen acelerara su ritmo, provocando sin remedio que la polla que albergaba en su interior se vaciase, provocando en ella un tremendo placer.

- ¿has visto que familia mas pervertida tienes? – le dijo Juan a Consuelo, mientras esta aceleraba las embestidas, sabiendo que no tardaría mucho en ser regada en su interior, cosa que sucedió mientras Juan berreaba de placer descargando en lo mas profundo de su coño.

- uf, que corrida – exclamo Juan con Consuelo desmadejada encima suya – ves, tus niñas tienes mas vitalidad, siguen follando

Carmen seguía moviéndose sobre Ramiro que gracias al sensual movimiento y a la excitación de tenerla, no había bajado su erección y pedía un segundo asalto, al igual que Marcos que después de explotar, volvía a embestir a María, esta vez con mas parsimonia.

Consuelo miraba la escena del salón, sabiendo que a partir de ese momento nada seria igual.

- mañana, volveré – dio Juan

- tenemos comida familiar, viene mi hermana, no puedes

- tu hermana, ¿esta casada?

- no es viuda

- Y ¿vendrá sola?

- no, viene con sus hijos

- a ver, descríbelos con detalle

Consuelo lo miro con asustados ojos, pero no tardo en describir a su hermana Susana, viuda, dos años mayor que ella, y con un cierto parecido a María, por sus pechos sobre todo, vendría con sus hijos, Luis de 22 y Lidia de 20. Los dos universitarios y buenos estudiantes, además de ser unos encantos. Aquello intereso a Juan y mas aun cuando le explico que Luis llevaba saliendo unos años con una novia, Lia, que aunque española era de origen asiático.

- bueno, pues mañana, prepara dos platos mas

- ¿dos?

- si, vendrá mi amigo Javier, necesitaremos una polla mas, para llenaros todos los agujeros

- como digas – respondió Consuelo sin ruborizarse por tan obsceno comentario

- bien, ahora ven conmigo, y vosotros - dijo dirijiéndose al coro de gemidos que había en la habitación – seguid follando hasta que no podáis mas.

Juan se encamino a la habitación de matrimonio llevando a Consuelo de la mano, allí la tendió en la cama y situándose entre sus piernas la follo salvajemente, arrancándole terribles gemidos de placer. Consuelo sentía chapotear su sexo con cada embestida, y en cada una de ellas se elevaba cada vez mas alto, y mas aun cuando al ido le relataba las guarradas que les iba a hacer a toda su familia, y exploto mientras Juan volvía a llenar su sexo de cálido semen.

Juan salió de la habitación dejándola desmayada, y al entrar en el salón para coger su ropa vio como ahora Ramiro sodomizaba a María al borde del sofá mientras Marcos hacia lo propio con Carmen.

- bueno chicos, seguid disfrutando, mañana nos vemos. Y recordad, esto es para vosotros, con gente extraña, todo normal.

Y sin mas salio de la casa, sabiendo que al dia siguiente, volvería a satisfacer sus mas oscuros deseos.

-
 

heranlu

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Las Perversiones Camparan en una Familia - Capítulo 003


- Hola – dijo consuelo abriendo la puerta

No eran ni las nueve y ya estaba juan en la puerta, le había abierto con un batín que acababa de ponerse

- que tal la mañana zorrita – le dijo traspasando el umbral

- bien

- solo ¿bien? Dime que tal andan las cosas por aquí, cuéntame

- Ayer por la noche María se acostó con Ramiro, y follaron mientras yo dormía a su lado, y esta mañana ha venido Carmen a la cama y se ha puesto a follar con Ramiro, y aun siguen, pero antes Ramiro me ha hecho chuparle la polla y después comerle el coño a mi hija, y después he ido al dormitorio de mi hijo y le he hecho una mamada, pero cuando la tenia dura me ha follado el culo, y cuando iba a correrse me ha hecho comérsela otra vez.

- muy bien, así esta mejor, te he traído un regalo

- ¿un regalo?

- si quítate eso que llevas

Consuelo se quito la bata dejando su cuerpo desnudo a la vista, y juan le tendió una liviana prenda, un picardías negro totalmente trasparente que dejaba a la vista todos sus encantos, después le dio una especie de bata corta, negra también de raso que le tapaba escasamente hasta las nalgas.

- preciosa

- y ¿cuando me lo tengo que poner?

- hoy va a ser tu vestido

- ¿y mi hermana?

- no te preocupes

- bien, voy a saludar a todos, tienes cosas que hacer, ¿no?

- si, claro – dijo consuelo desapareciendo en la cocina

Consuelo anduvo una hora en la cocina, preparando la comida, y ya estaba fregando los últimos platos cuando noto un cuerpo pegándose a ella.

- hola zorrita, mira como me pones

El culo de consuelo era presionado por el pene de juan, que, pese a estar dentro de los pantalones, se notaba con extrema dureza.

- dios, juan, que me haces – susurro suspirando

- aun nada, pero espera

Consuelo de espaldas oyó como se bajaba una cremallera y al poco noto como un trozo de carne caliente y palpitante se adentraba por debajo de su escueta vestimenta, ella no tardo en inclinarse para facilitar la invasión que no tardo en producirse. La polla de juan la traspaso sin ningún tipo de delicadeza mientras unas manos vigorosas la asían por sus pechos firmemente.

- así es como me voy a follar a tu hermana, ¿te gusta?

- dios, si me gusta – dijo gimiendo consuelo

Los embates secos y cadenciosos no tardaron en producir un tremendo orgasmo en ella, lo cual embadurno la polla que la penetraba de jugos que facilitaron el cambio, el pene salio de su sexo para buscar su ano, que no tardo en verse traspasado.

Los embates volvieron, y los gemidos de placer después de la sorpresa, se intensificaron, llevándola sin control a un segundo orgasmo que la dejo a merced de su implacable invasor, pero juan tenia otro destino para su semen, así que poco a poco bajo la intensidad, y lentamente saco su herramienta de su presa.

- venga límpiamela, no querrás que tu hermana se la coma con sabor a tu culo y tu coño

Consuelo se agacho, y con cara de asco pero con determinación, comenzó a tragarse aquella polla que poco antes la había sodomizado, aseándola con sus labios, hasta dejarla limpia.

- perfecto, gracias, ven siéntate conmigo – dijo dirigiéndose a la mesa de la cocina, y sentándose junto a ella

- te preguntaras porque hago esto

- no lo se, pero siento que debo hacerlo, disfruto con ello

Juan la miro, y algo cambio en ella, recordaba todo lo que había hecho, pero ahora se sentía mal, angustiada

- que nos has hecho – dijo sollozando

- nada

- mi hijo me ha sodomizado esta mañana y mis hijas, mi marido, es una locura, esto no puede seguir

- seguirá, mastúrbate mientras hablas

- dios, no puede ser – la mano de consuelo bajo a su entrepierna y comenzó a acariciarla con fuerza

- estáis en mis manos, y sois míos, disfrutare de vosotros y os sacare rendimiento hasta que me canse, pero no te preocupes, tu marido seguirá trabajando, tus hijos seguirán estudiando, mas que antes si cabe, pero vuestras nuevas ocupaciones privadas, serán una obligación mas que atenderéis, y los fines de semana seréis visitados por personas que disfrutaran de y con vosotros, son gente que paga mucho dinero por estas diversiones.

- uf, eres un cerdo, dios me corro, esto es, ah – consuelo se corrió mirando a juan sin comprender lo que estaba pasando

- lo se, y disfruto mucho siéndolo

Sonó el timbre de la puerta, y consuelo miro fijamente a juan

- ve y abre la puerta

- como digas – dijo consuelo sintiendo de nuevo el deseo de satisfacer a aquel hombre, de vuelta a su estado anterior

Consuelo se dirigió a la puerta y la voz del telefonillo no la conocía

- ¿quien es?

- soy Javier, el amigo de juan

Consuelo recordó la invitación propuesta por juan, y no tardo en abrir y recibirlo en la puerta

- hola Javier, soy consuelo – dijo al joven negro que traspasaba la puerta – juan esta en la cocina

Javier entro, y al cerrar la puerta, estudio a consuelo, con esa bata que dejaba poco a la imaginación.

- vaya, me gustaría ver lo que juan te ha dejado debajo de la bata

Consuelo no se paro a pensar, con facilidad desato el nudo, y abrió la prenda dejando a la vista la prenda transparente que hacia poco le habían regalado.

. joder que buena estas, ya se me esa poniendo dura

- ven - dijo consuelo mientras volvía a atarse la bata y se encaminaba a la cocina con el invitado detrás devorándola con la mirada.

- que pasa Javier – dijo juan

- juan, menuda esta la cabrona – dijo sentándose en una silla

- jajaja, tu siempre tan dispuesto, venga consuelo, prueba una polla negra

Consuelo se arrodillo delante de Javier y desabrocho en pantalón sacando la dormida, pero aun así enorme polla de Javier, y sin dilación la engullo, comenzando a chuparla con pasión

- joder, que mamona

Javier era amigo de juan desde la infancia, y era el único de su circulo que no había sugestionado ni controlado nunca, además del único que sabia de su don.

La polla de Javier no tardo en comenzar a endurecerse y consuelo tenia mas dificultad en su encargo, pero aun así se afanaba, aunque cuando alcanzo su máxima dureza no conseguía meter mas de la mitad en la boca.

- venga zorra, la boca no es lugar para mi polla, súbete sobre ella y enfúndatela en el coño

Consuelo se levanto y poniéndose sobre Javier, encajo el mástil en su entrada y presiono lentamente, y entre gemidos fue encajándosela hasta el fondo.

- dios, me partes, uf – gemía mientras comenzaba a moverse sobre ella

- menuda zorra –dijo Javier, que agarrándole las nalgas hacia que cada movimiento terminara con su pene en lo mas profundo de ella.

- dime consuelo – dijo juan fijando sus ojos con lo de ella - ¿disfrutas?

Consuelo volvió a ver la realidad, sintió como su interior ardía como nunca lo había sentido, notando como cada centímetro era barrenado de forma inmisericorde por ella misma

- dios, por favor, acaba con esto, no puede ser

- ¿tu primera polla negra?

- si, es, inmensa, por favor, déjanos ya, no sigas – dijo mientras seguía montando de forma descontrolada – dios me corro, por que me hace esto – dijo mientras su sexo se deshacía en jugos sobre aquel mástil.

- joder, como se contrae su coño, se lo esta pasando bien – dijo Javier

- y ¿crees que a tu hermanita le gustara tener esa polla o la mía, o las dos en su interior?

- no, por favor – suplico

- ¿no? Bueno, se lo preguntaremos – dijo riendo juan – pero antes Javier te va a llenar de leche

- no, dentro no, por favor – dijo consuelo con los ojos clavados en juan, pero sus movimientos aceleraron y corriéndose de nuevo fijo sus ojos en Javier – si, córrete, lléname de leche, venga, uf, si – y no tardo en ver como Javier gritaba de placer.

Javier sintió que explotaba cuando el primer chorro mancillo lo mas profundo de aquella hembra y hasta cuatro latigazos mas sembró en su interior.

- joder, juan, ¿son todas así?

- jajaja, esta es la mas modosita, es la única que se rebela cuando la libero, ya lo has visto, pero, no veas como folla

- ya lo veo ya, como la hermana sea igual nos van a dejar secos

- como si eso no te gustara – y rieron, mientras sonaba el timbre de la puerta

- ya abro yo – dijo juan – y tu consuelo, límpiate la polla a tu invitado – y mientras consuelo se levantaba a cumplir lo que le pedían, juan se dirigió a la entrada. Abrió y vio como dos personas entraban, una era Alfredo, el ex marido de consuelo, con el que había tomado un café la noche anterior, la otra persona era Susana, la hermana que con una blusa holgada, que no ocultaba sus tremendos pechos, complementaba su vestimenta con una falda larga.

- y tu quien eres? – pregunto Susana con evidente cabreo por tener al lado a su ex-cuñado

- es el novio de María – dijo Alfredo rápidamente

- hola, encantado - dijo juan sin apartar los ojos de ella

- y este que hace aquí? – pregunto, sin poder apartar los suyos

- que no te gusta que este?

- es un cerdo, tu no lo conoces, pero con sus aventuras hizo de la vida de mi hermana un infierno

- vaya, pues igual deberías averiguar que tenia entre las piernas para ser tan aventurero

-`pero que dices – mientras se arrodillaba frente a Alfredo - estas loco – el pantalón cayo al suelo junto con los slips - ni muerta le … - y la polla de su ex-cuñado de perdió en su boca

- joder, que ganas tenis de ver esta zorra así

- te daba mucha caña?

- ya lo creo, siempre con sus insultos y cabreos, joder como la chupa

- si, se la ve desesperada

- joder, joder – dijo Alfredo que debido a la situación y a la pasión que Susana le ponía, no tardo mucho en explotar en la boca sin ningún tipo de decoro . así, traga, ah, que bueno.

- jaja, si que le tenias ganas

- ven levántate Susana

- dios que asco – exclamo Susana con la boca impregnada del sabor del semen de su odiado Alfredo que se vestía después de su trabajito

- no te ha gustado la polla de Alfredo? – dijo juan

- no, no se que paso, que asco

- dime Alfredo, que te gusta de ella?

- uf, esas tetas me volvían loco, y el culo ni te cuento

- desnúdala Alfredo venga, a ver si tienes razón

- no, Alfredo quieto – pero Susana no se movía mientras Alfredo desabotonaba la blusa, dejando a la vista un sujetador negro que apenas contenía unos exuberantes pechos, y cuando bajo la cremallera trasera de su falda solo un escueto tanga cubría el resto de su cuerpo

- joder que tetas - dijo juan agarrándole un pechos con total descaro

- déjame cabrón – dijo Susana

- y has visto el culo? – dijo Alfredo sobándole una nalga al que se unió juan dándole un sonoro cachete en la otra

- dejadme por favor, no comprendo nada

- jaja. Ven conmigo

Juan se encamino a la cocina seguido de los dos recién llegados, al entrar consuelo seguía mamando a Javier que había recuperado su dureza.

- por cierto Susana, tus hijos tardaran en llegar? – pregunto juan

- han ido a recoger a Lía, en una media hora estarán aquí

- bien, consuelo, ven

Consuelo dejo a Javier y se dirigió a donde estaba juan

- consuelo, que pasa aquí –dijo Susana horrorizada por su desnudez y por la evidente de su hermana

- no lo se Susana, no lo se

- no saludas a Alfredo? –dijo juan

Consuelo se despojo de la bata, y sin mediar palabra se hinco entre las piernas de Alfredo, no tardando en tener su polla en su boca

- dios, consuelo, que haces – exclamo Susana que veía como su hermana comenzaba a trabajarle la polla a su ex-cuñado con la misma pasión que ella misma le había dedicado hacia poco.

- joder Susanita, no veas que gusto tener la polla en la boca de esta mojigata, quítate el sujetador y ven aquí que te voy a sobar esas tetas – le dijo Alfredo y ella sin saber porque atendió sus demandas no tardando en sentir aquellas manazas sobando sus pechos - uf, que tetorras, la de veces que me la he cascando pensando en tocarte esas peras, venga, amórrate con tu hermanita y ayúdale

Ambas hermanas devoraron a Alfredo sin ningún tipo de inhibición, se arrebataban la polla de su boca a la menos ocasión, siendo el blanco de sus insultos, que , en vez de cohibirlas, las enardecían todavía mas.

Alfredo estaba en la gloria, y sin dudarlo saco a susana de su tarea y la puso boca abajo sobre la mesa, y de un golpe de cadera le inserto su polla hasta el fondo.

- tanto tiempo jodiéndome y ahora te voy a joder con ganas, y tu consuelo, mientras lámeme las pelotas.

- vaya susana, veo que te encanta que tu ex-cuñado te folle, creo que os compenetráis muy bien

- no, dios, esto es de locos, que gusto, no – balbuceaba la aturdida susana, que se corría de gusto sin poder remediarlo.

Alfredo acompañaba sus embestidas con duros azotes en las nalgas de su ex-cuñada, mientras su mujer, lamiéndole, observaba en directo como el coño de su hermana era taladrado sin piedad.

- Joder zorra, que coño mas bueno tienes, te lo voy a llenar de leche – grito Alfredo

- No, no te corras dentro, no por favor

Pero Alfredo no le hizo caso y acelero sus envites hasta que su polla empezó a escupir su caliente semilla en el interior de susana, la cual acompaño e momento con un sonoro orgasmo. La pringosa polla no tardo en alojarse en la boca de consuelo, que sin resistencia la limpio con dedicación.

- ¿que tal Alfredo? - pregunto Juan con sorna

- una pasada, no sabes las ganas que tenia de follarme a esta zorra, y cobrarme los años en los que me hizo la vida imposible

- ¿Tan mala eres susana?

- No – dijo susana postrada sobre la mesa – pero Alfredo es un mujeriego y le hacia daño a mi hermana

- Bueno, tu te has abierto de piernas a la primeras de cambio – dijo juan entre risas

- No, yo no soy así, esto es una locura, yo no hago esto

Javier se levanto con su tremenda tranca preparada y sin mas comenzó a metérsela a susana, que gemía descontroladamente sintiendo como cada centímetro de su interior era invadido sin remisión

- pues yo creo que te encantan las pollas, y es ilógico que censures a Alfredo cuando tu eres peor. ¿a que te gusta la de mi amigo? ¿O mejor te la saca?

- no, dios, si me gusta, fóllame – dijo fuera de si

Javier se recreo en su pringoso coño, y con varios envites, su coño empezó a chorrear evidenciando el terrible orgasmo que invadió a susana y que la dejo desmadejada sobre la mesa. Después de aquello la polla salio de su cuerpo y fue de nuevo consuelo la que se dedico a limpiarla.

- Bien susana, te encantan las buenas pollas, no puedes negarlo, así que Alfredodispondrá de ti cuando lo desee, y como desee, pero siempre a solas.

- pues tengo ganas de darle por el culo a esta zorra – dijo Alfredo agarrándose su revitalizada polla – hacia tiempo que no la tenia tan dura.

- creo que en la habitación de María no hay nadie, así que susana, acompáñale y que disfrute.

Susana se incorporo y lentamente se dirigió hacia la cama que vería sus sumisión total a su odiado ex-cuñado, mientras notaban como su semen ya manada desde el interior de coño.
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