La Vecina Evangelica

heranlu

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Camila, Débora, la vecina evangelica y Matías Entraron al departamento.

Rebeca, la santurrona que compartía departamento con Camila estaba en su pieza, hablaba por teléfono con su mamá. Le decía que estuviese tranquila, que aún era virgen. Camila entró a saludar. La polera mojada y la falda corta mostraban todo.

—Hola Rebeca, hola tía... llegué bien... invité a mi pololo y a la vecina, vamos a leer la biblia y se van...

—Camilita, saliste vestida así... —dijo Susana, la mamá de Rebeca—. ¿Te portaste bien?

—Como la niña obediente que soy, hice caso en todo tía... —Camila se relamió— Ahora Débora, la vecina, nos va a leer unos pasajes de la biblia y vamos a rezar... —tras Camila, se veía, difuminada y de forma intermitente, a Débora arrodillada, succinando una enorme verga—. ¿Rebeca puede rezar con nosotros? ¿Tía?

—Acercarse a Dios nunca es malo, pero Rebeca debe dormir temprano.

—Está bien, buenas noches tía, estaremos calladitos —al dar media vuelta el vestido de Camila se levantó, Susana le vió el ano reventado y chorreante, al abrir la puerta para salir, vio con claridad a una joven tetona, pechos al aire, arrodillada mamando una tremenda verga—. Buenas noches Rebeca.

—¿Viste eso hija? —dijo susana.

—No mamá, yo veo tu cara... estás roja y te muerdes los labios... ¿Estás bien?

—Camila es una cualquiera, supiera su mamá que hasta el conserje... pendeja viciosa...

—¿Don Patricio, el conserje del condominio? ¿El que mi tía le decía "el burro"? ¿Qué tiene que ver con Camila?

—¿Escuchas? Abre un poco la puerta para ver...

—Llename, llename del espiritu santó... —gemía Débora, mientras Matías la tenía en cuatro patas y le metía la verga de froma burtal—. Sí, papito santo, jeshua yamashia, hrian, lamatia, masansia. Siento el fuego del espíritu santo, lamacanta, jamashía. Dame más fuerte, más fuerte, oh, oh, jeshua yamashia, ishirua camalia, ishtaria... ha ha ha, uh uh, lo siento, lo siento, el espiritu santo me quema... ni el pastor, ni los ancianos me habían hecho recibir el espíritu santo como fuego... me estás haciendo hablar en lenguas... Inri, sanshua yamashia yama rama abra, lama rama... —la tetona movía la raja como poseída, Matías la agarraba de la trensa y la disfrutaba.

Camila salió de la ducha, desnuda, se abró de piernas frente a la religiosa y la hizo lamer zorra y culo con semen. Los estertores de Débora comenzaron a menguar. Matías la metía lento.

—Te dejó caliente el Pastor... No te culiaron bien los ancianos... —preguntó Matías.

—Todos estaban calientes con la nueva dorka del Pastor... me tuvieron para chuparles los picos y ponerselos duros, yo se las paraba para que ella las disfrutara... pero ella lloraba, la rubiecita... fue su primera vez recibiendo la bendición de los ancianos... era mucha bendición para su conchita rosadita... Me dejaron caliente...

—¿Te han bendecido por el culo? —preguntó Camila—. Si te hizo hablar en lenguas por la zorra, imaginate lo que vas a sentir por el culo, vas a entrar al lugar santísimo...

—Quiero probar, quiero probar... Ah, despacio, me duele, me duele, me abre, oh, oh, me raja, me raja... despacio, porfavor, no, no, para, para, no, dije que parara, no, me duele, pare, Camila, dile que pare, nooo, ah ah ah ah, mmmmm oh oh oh, sí, sí, aaa, sí, sí, sí, aaa aaajeshua yamashia rama kundra hidra ganarriva, alamandra yova energola mei... energola mei, yova yova... —Debora ensartaba su ano en la verga de Matías, se movía como poseída, no dejaba de hablar en lenguas... —Te veo, dios mío, te veo Jeová de los ejercitos, veo tu rostro y es resplandeciente... me llenas, mi dios, soy tuya, soy toda tuya —comenzó a llorar y a moverse para darle placer al pene que la estaba llevando al éxtasis...

Cuando terminó. Sudando. Agotada. Camila la hincó y ambas mamaron verga. Matías tenía la verga hinchada. No había eyaculado. Su glande estaba morado y el tronco venoso y grueso.

Detras de la puerta, Rebeca se masturbaba, no solo con lo que veía y escuchaba cerca de ella, sino con los gemidos de su mamá.

Mandó a las mujeres a darse una ducha.

Matías caminó hacia Rebeca. En cuyo celular se veía el torso desnudo de su madre.

—Tremendo pene, Rebeca, el de tu papá no es tan grande... viene hacia aca... me muero por chuparlo, quiero chupar ese pene, Matías, quiero chuparte el pene... Rebeca, esa pichula se hacerca, es grande... como la de don Patricio —escuchaba por los audífonos la pendeja de 18 años—. don Patricio me tenía de puta, hijita, hasta que se agarró a la Camila... Cuando viene a Serena también la culea... Y se culea a ti tía, yo y tu tía se la hemos chupado juntas en la caseta... doy gracias a dios que seas una santurrona... Hija, hija, qué haces, te estás pasando la pichula por los labios, hija, rebeca, como chupas pene, mi amor... Este fin de semana voy a Valparaíso...

—Anda a la caseta, muestrale a Patricio como me la chupa tu hija... Chupale el pico mientras tu hija me la chupa...

—Susanita, venga, entre nomás... la polola de tu sobrino se aca de ir y medjó el pico lleno de mieda... Qué es eso... Rebequita... Le agarró el gusto por fin... tan puta la mami y tan mojigata la hija...

Rebeca cortó la llamada. Matías la desnudó.

—Soy virgen —dijo la chiquilla...

Matías La besa en la boca al tiempo que le corre mano y la desviste. Explora sus pechos, sus pezones, sus glúteos, su vagina. Va recopilando información respecto a las zonas erógenas de la chiquilla. Analiza sus gemidos y respuestas a los diferentes estímulos. Luego la levanta y la acuesta abierta de piernas. Lame esa vagina virgen hasta hacerla acabar tres veces.

Los múslos de Rebeca aprientan la cabeza de Matías, tiritando estremeciendose de placer.

En ese momento, con las piernas abiertas, la monta y la penetra. Lento, con calma. Cuando encuentra la sutil resitencia del himen. Embiste. La tela se raja. La pendeja chilla. Sangra. Matías la bombea rápido y hasta el primer tercio del pene, convierte el dolor en placer, buscando las zonas erógenas de Rebeca, que suspira en un gemido ahogado al sentor como esa verga la estira y estimula toda su vagina.

Se desata el primer orgasmo vaginal de la mojigata de 18 años provocado por un pene maduro. el hombre de 50 años lo mete profundo, lo deja a fondo un par de segundos y hace palpitar la verga, estimulando el cuello del útero. Estimulándola por completo. Siente que aquella verga toca todos sus puntos sensibles, Puntos sensibles que no sabía que tenía. Entra en un éxtasis, ojos en blanco, boca entreabierta. Matías alarga este estado todo lo que puede...

Cuando rebeca comienza a chillar más fuerte. Lo saca rápido y lo mete con fuerza, repite unas cuantas veces variando los tiempos, para que no ella no sepa cuando viene el empeñón. Espera que el rostro de la pequeña se deforme de calentura y expectación antes de comenzar con un ritmo que va en aumento de apoco. La chiquilla se estremece por completo. Quinto orgasmo. La besa y la penetra lento y profundo, estirando las oleadas de placer. La chiquilla termina exangue.

El la toma y la acomoda en cuatro patas sobre la cama, le mete el pico entero, la pendeja gime.

—Me parte Cami, me parte —grita—. Sí, sí, sí, así, me gusta, más, más, más...

Sexto orgasmo, Rebeca agarra las sabanas con fuerza, las muerde, chillando. Se estremece entera. Matías baja la velocidad.

—Este video es para tu mami... —dice Camila, Debora mira con admiración...

—No Sabía que el pico era así de rico —dice—. Hagame lo que quiera, hagamelo todo...

Matías comienza a darle con fuerza. Rebeca llega a su séptimo orgasmo.

Le pongo el culo parado de Débora, quien se abre las nalgas, en la cara a mi prima. Sin chista, Rebeca lo lame como una perra, mete la lengua entera en el recto abierto, dado vuelta de la evangelica. A quien beso y masturbo.El culo de Rebeca se mueve solo.

—Soy tu puta, soy tu puta —repite la mojigata con los ojos en blanco.

Camila hace una video llamada a Susana. La Mamá de Rebeca, para que vea que su hija es una puta también. Ve a Susana con el rostro deformado, tras ella Patricio la disfruta.

—Parteme el culo indecente de mierda... parteme, parteme parteme —Grita Susana.

Matías lubrica el ano virgen de Rebecas. Débora y Camila la agarran firme, para que no se escape.

Le acomoda el pico en el ano, ella llora. El pene va entrando.

—Me raja, me raja. No. Porfavor. Me está violando, me está violando, —chilla. Mientras Matías le abre el orto. Cuando llega al fondo se detiene. Ella respira rápido y corto. Duele, lloriquea, besando a Débora, suda frío, siente terror—, No quiero, no quiero. Ayudame Camila, mamá...

—Aguanta, puta —gruñe Matías la garra del pelo y la cintura. Y comienza a bombear ese recto virgen como un salvaje. Su pichula se ve enorme en ese pequeño culo, que se traga toda la carne turgente de mi hombre.

—Aguanta, hija... que Pato te quiere probar también... Rajala, rajala... abrela como este viejo hediondo me abrió a mi...

Rebeca llora de dolor, ya no puede articular palabra, tampoco le sale la voz, el hombre es fuerte, y ella pequeña y fragil, se siente sometida, entregada, ese hombre puede hacer lo que quieracon ella y no ella puede hacer nada, la están violando y su mamá lo está avalando, su mejor amiga la tiene inmobilizada... la están llenando de carne, la están usando como a una puta, se siente ahogada, que la verga le llega hasta el pecho, siente que se va a cagar, siente que va a morir antes de estremecerse de placer.

—Sí, sí, sí, comienza a gritar. No pares, no pares. —Sus caderas se menean de pura calentura. Solita, Rebeca, se entierra una enorme verga de 50 años en el recto.

Octavo orgasmo. Anal.

Matías espera que las ondas de placer se difundan por el cuerpo de la pendeja, saca la verga y se la pone en la boca, eyacula solo un poco, Rebeca traga semen como una puta. Como su mamá traga el semen del conserje al otro lado del teléfono.

Matías vuelve a encular a Rebeca y retoma el rítmo brutal. La nalguea. La hece gritar que es una puta. La pendeja llega a un noveno orgasmo, cuyo placer es multiplicado al sentir la verga palpitar dentro de ella y llenarle el recto de semen, mi hombre cambia a su vagina antes de descargarse por complato y eyacula también ahí. La gira, la besa en la boca luego y le mete el pico en la boca, ella chupa la pichula con su propia mierda y semen.

Susana chupa la verga de Patricio. Rebeca, Débora y Camila chupan la verga de Matías. Ambos muestran a sus perras. Patricio eyacula en la cara de Susana. La llamada se corta.

Las chiquillas y el hombre se cuestan y acarician.

—El ano es de Satanas, decía el pastor... sabia que era mentira, porque vi Jehova por el culo...

—Es rico, es verdad... aún siento el placer... —dice Rebeca.

—Matías, puedes mostrarle a Dios a mi mamá...

—Eso tiene un precio... —dijo Matías.

—Lo que sea...

Matías fue al departamento vecino y Debbi, la mamá de Débora, habló también en lenguas. Dos fin de semanas despues, mientras Camila, su mamá y Rebeca estaban supuestamente en el mall. Débora tocaba la puerta del departamento vecino. Le preguntaba a Mauricio por su hija Camila. Le decía un par de cosas sin sentido antes de arrodillarse a mamar verga con la puerta entreabierta. Debbi, la mamá de Débora filmaba. Luego entró y sorprendió al hombre que dió un salto asustado al escuchar a la mujer decir. "Hija" Ambas lo tranquilizaron y se lo chuparon juntas. Mauricio comenzó a viajar más seguido a ver su hija. Mientras su esposa, en el norte recibía lo suyo... Pero aún no llegamos a eso...

La vecina evangelica se salió de la iglesia, poco a poco comenzó a predicar el evangelio de Matías.
Entre cinco mecánicos se culiaban a la Camilita... Susana se había montado en el auto de Matías, luego de bajarse del bus... salita en el salón cama había visto los vieos de Camila enculada por cinco mecánicos asquerosos, chupándosela a varios viejos en una fiesta, donde ella estaba amarrada y el que quería la culiaba...

—Mira como la hacen chillar a la maraca... es una puta la Camila... No como mi Rebeca...

—¿Tanto te molesta que Patricio te haya dejado sin pico por culiarsela?

—Cada vez que la maraca va a ver sus papás, me deja sin pico... Lo deja seco tu Camilita... Pendeja maraca insaciable...

—Ven a aquí, vieja caliente... —Susana mamó pichula mientras Matías manejaba. La llevó a una zona despoblada. Otro automovil se estacionó cerca. Cristian y Matías se la culiaron entre los autos. Luego fueron en la misma dirección.

—Hijita linda —saludó con la boca hedionda a pico, abrazando y besando a su hija.

—Mamá, dijo Rebeca llorando, Patricio no ha dejado de acosarme... dice que si no voy y lo dejo culiarme, va a mostrarle todo lo que tiene a mi papá y a mi abuelo... y nos van a dejar en la calle... Mira el video que me acaba de mandar... —Camila le chupaba el pico a Patricio y lo miraba hacia arriba...

—Rebequita, así como te comiste la de mi pololo Matías... Esta también te la quiero compartir... La vas a chupar igual que tu mamita...

—Vas a tener que dejar que te culee, o lo perdemos todo... Si tu papá se entera que soy la puta del conserje, me deja sin ni un peso... Y tu abuelo es capaz de reculiarnos a las dos y tenerte como puta si le pedimos plata...

—Mi abuelo...

Cuando conocí a Juan Andrés, tu papá... en el museo de bellas artes, durante una visita en que ambos colegios coincidieron, lo vi guapo y de plata, me miró con interés y me lo llevé a una sala que estaban remodelando, lo dejé hacerme de todo.

Después me buscaba en el auto de la familia, con chofer, porque él no tenía licencia. Atrás, en el camino, me reculiaba. O se la chupaba todo el camino. El chofer me miraba con cara de que yo era puta.

Hasta que lo mandaron solo a dejarme, don genaro me sentó en asiento del copiloto. Solo me la mostró. Era tan gorda y grande que no pude evitar chuparla. Cada vez que viajabamos solos me hacía chuparle el pico. Me abrió el culo.

Mi papá lo vio estacionado frente a mi casa, con la ventana abuerta, fumandose un cigarro mientras yo se la chupaba, un dedo metido en mi ano.

Mi viejo lo encaró. Pero Genaro le dijo que tenía que cuidar mi reputación si quería vivir en el barrio alto. Que no le convenía hacer escándalo, que se sumaba o se callaba.

Me reculiaban los dos. Nunca por la vagina para dejarla apretada para tu papá. El pene chico no me gozaría si me la abrían.

Comencé a ir a los asados familiares y fiestas. Tu abuelo me miraba con cara de caliente. Me corría mano. Pronto pasaba fines de semanas y vacaiones con ellos. Tu abuelo me culiaba todas las noches y eyaculaba adentro. Hasta que quedé embarazada.

Un día, notó que llevaba tres meses sin culiarme con la regla. Con su hijo, me llevaron a una farmacia y me hicieron el test. La embarazaste. Le dijo. Te casas.

Ese día me fue a dejar él. Le chupé el pico mientras manejaba. Frente a mi casa me culió rico. Me abrió el culo y luego la zorra. Me tiró la leche en la cara. Luego nos bajamos y me fue a dejar a la puerta. Pápá y mamá esperaban tras la reja, escuchandome gemir. Con la mano hedionda a mi concha saludó a mi papá y le agarró la mejilla a mi mamá para saludarla.

Les contó que yo estaba preñada. Que me quería como esposa de tu papá.

Esa noche le pagó a mi papá y se culió a mi mamá frente a nosotros. Ahora que somos familia, Marlyncita, cualquier cosa que necesite va a mi oficina y me la pide. Entendió.

Sí don Ernesto. decía mi mamá y se la chupaba como perra en celo, mirando a papá con desprecio. Este es un hombre de verdad, mira hija, mira como hay que chuparles el pico a los hombres de verdad... Mamá y yo le chupamos el pico frente a papá, que se estaba corriendo la paja... Me hizo culiar con papá... El viejo degenerado pesaba que nos estaba obligando a hacer algo que no queríamos, por fin pudimos culiar bien con mi papá.

Le moví la raja y me ensarté en esa verga hasta hacerlo eyacular, lo hice gemir de placer mirando a mi mamá.

Mostrandole de lo que era capaz.

Luego hice gozar al viejo millonario. Mi hermana llegó cuando mi suegro pasaba de un culo a otro. Se quedó paralizada...

Son diez millones, Nicol, no te pongas weona... con esto pagamos tu universidad... No grites...

Veinte millones extra para ti, Nicole, si te portas bien...

Tus dos abuelos se reculiaron a tu tía... LLoraba y apretaba los dientes murmurando... Veinte millones, veinte millones... La culiaron en el patio, idea de mi papá, para que la viera el vecino, pendejo que era su enamorado desde chica... Por la ventana la vio gemir de placer, hasta gritar... veinte millones, vente millones... Así le dijeron en la población, hasta que se agarró a tu tío gordo...

Para casarme por la iglesia con su hijo, mi suegro me obligó, junto a mi hermana, a hacer la primera comunión y la confirmación.

Tenía un fetiche con esos trajecitos. Me culiaba a mi, a mi hermana y a su sobrina en la iglesia, mientras el cura y nosotras orababamos con el rosario entre los dedos, las manos juntitas... Ellos nos metían el pico... Cuando gemíamos el cura nos tiraba agua bendita. Tus dos abuelos y tu tío abuelo nos metían el pico. El cura eyaculaba en nuestras caras al final del ave maría. Sin falta, los tres que nos habían culiado, acababan en nuestras bocas, teníamos que escupirle el semen mezclado a mi mamá. Que vigilaba que nadie viniera.

Para mi matrimonio, delante de mi papá, Antes caminar hasta el altar, con el vestido de novia, me hixo chuparle el pico y despúes me rompió el culo, me lo metió en seco. Mientras mi hermana tu abuela entretenían a tu papá con una chupada de pico. Mi papá fue el siguiente. Y tu tío abuelo y después el cura.

El viejo me miraba cagado de la risa cuando, con la marcha nupcial de fondo, de blanco agarrada del brazo de mi papá, yo cojeaba, cuatro cargas de semen corriendo por mis muslos, avanzaba a penas, apoyada en mi papá, que se cagaba de la risa y me decía: Preñada y con el orto reventado te entrego. Me arrodillé en el altar. El cura me pasó el pico por la cara varias veces mientras daba el sermón. Decía como la mujer debía someterse al hombre. felicitaba a tu papá porque a nuestros bebes por venir no les faltaría leche. Me hizo decir en voz alta que estaba preñada. Me hizo ponerme de pié y dar una vuelta. Ninguno en tu lugar se hubiera aguantado. Miren lo afortunado que es el novio. Juan, te envidiamos. El vestido era espumoso, corto, escotado. Al darme otra vuelta se levantó y los presentes me vieron las Nalgas, que chorreaban abundante semen.

Un aplauso para Juan.

¿Susana, JUras someterte y satisfacer a Juan en todo lo que te pida, como una esposa sumisa y complaciente? Lo que me pide Juan yo lo hago, padre, juro que lo voy a complacer... El cura se agarraba la verga bajo la sotana. Me calentó. Y cundo dijo. El marido Puede besar a la novia. Con la boca hedionda a pichula le di el beso nupcial a tu papá. Rebeca. Le dí el beso que sellaba nuestra unión sagrada, mi boca, mis labios y mi cara estaban cubiertas de los penes de mi padre y mi suegro, el cura y su tío. Se lo di toda caliente, con lengua, apegando mis tetas en su pechho. Y paré el culo para que los invitados me vieran las nalgas.

Los hombres le pedían bailar conmigo y me corrían mano. Mientras mi hermana y su prima se llevaron a Juan al baño. Mi suegro me metió a la guardería, y con la chica que la atendía vigilando, me llenó la zorra.

Cuando Juan andrés sacó la liga, estaba empapada de semen. Cuando tu papá me penetró esa noche. Me sintió mojada y pensó que él me había calentado.

Luego nos fuimos a vivir al condominio. Con la barriga visible, tu papá no me tocaba. Mi mamá y mi hermana, con la excusa de cuidarme, se vinieron a vivir a la casa, pero se culiaban a tu papá delante mío. Para que quedara en familia, ya que yo no podía por la niña. Imagina la niña, e la barriga sintiendo el pene de su papá.

Yo estaba toda caliente. Salí a caminar y me encontré con El conserje nuevo del turno de noche, don Patricio. Resultó ser nada menos que el antiguo chofer de tu papá. Me vió entre unos árboles tocandome las tetas, mientras en un balcón se culiaban a una tipa que qritaba que la partieran. El tipo gritaba también, mira San Toro, mira como tengo a tu mujer, mira como le parto el oyo... como la tengo de puta... Soy tu puta, Eduardo, soy tu puta... parteme el culo... Sentí un pene enorme entre las nalgas, y una voz familiar que me decía. Susanita la chupapico de pobla... Tu hermana y tu mamá le están chupando el pico a tu mardio en pleno balcón, mientras él escucha a la señora Carolina... Que quiere que todos sepan que por fin se la están culiando rico, no como el penca de su marido... Estoy acabando por el culo mi amor, ah, ah, sí no pares... mi primer orgasmo anal, mi amor, eres tan rico... Tu pico es tan grande... Más grande que el mi marido mi amor... Más gordo y caliente y me trago todo tu semen...

Se cree puta la vieja cuica. Pero tu, pendeja tetona, eres una maraca.

Pato me corría mano, mis tetas estaban hinchadas y calientes. Me las dejó al aire.Me puso a la vista de Eduardo, que me vio las tetas mientas Carolina le chupaba el pico. Mira San Toro, como lo chupa tu mijer. Qué ricas tetas. Su carita de puta. Lo decía mirandome. Viendo como el viejo me corría mano. Como yo me arrodillaba a chupar la verga del conserje. Como me culiaba. Le echó leche en la boca y bajó. Carolina vió como me culió. Como ambos me culiaron.

Mira como te pongo el gorro, Perra. Y me lo aguantas, Por que soy un hombre de verdad. No como a tu marido. Que no le toleras otras mujeres. Te das cuenta que eres mi perra.

Soy tu perra mi amor. Soy la perra de un hombre de verdad.

Eduardo y Patricio eran amigos. Pendejas y maduras lo veían culiarse Carolina en todos lados. Y la escuchaban gemir.

Los hombres le miraban la media raja y ella la movía. Le decían que se la querían culiar y ella sonreía. Bajaba al gimnasio del comdominio con ropa que lo mostraba todo. Los tipos se masturbaban mirándola. Algunos le corrían mano. Uno llegó a pasarle el pico por la cara. Quieres que eduardo te culee a tu hija y a tu mujer? Lo dejo culiarlas enfrente mío si me la chupas. Carolina chupó, el semen le salpicó la cara. Yo la vi, estaba en el gimnasio. Me toco grabar como entre Pato y Eduardo se las culiaron por separado. Y luego frente al tipo, que se fue del condominio.

La veían feliz, las mujeres la escuchaban relatar y comentar que nadie le había dado placer como él. Las pendejas calientes tenían fantasías. Querían tríos. Y Eduardo las culiaba con Patricio. Una de las pololas de su hijo mayor, una chiquitita culona, que andaba ahora con otra pendeja, en el gimnasio, saltaba en el pico de Eduardo. Ahora entiendo a la Tía, decía, enterrándose despacio el pene en el culo, salpicaba mierda mientras Eduardo le gritaba que era una perra, que le mostrara al penca de Mariano, el hijo mayor de Carolina, como su polola se ensartaba en el mismo pico que su mamá. Me culeo a tu mamá y a tu hembra, hijo de tu papito eres... Carolina abrió la puerta del gimnasio y vio a su nuera, la pendeja movía la raja mejor que ella, Eduardo gozaba y se lo decía... Soy una asquerosa tía, perdone, el pico que se la culea a usted me está desvirgando el culo... como se lo desvirgó a la lesbiana de mi mamá... su hijo mayor es penca, tía, lo tiene chico... Carlos su hijo menor la tiene más grande...

Carolina se mojó al ver la escena. Se puso celosa.

—Qué dices, Belén... También a Carlos... Tu cuñado, Belén...

—Callate puta. Tus tres hijos se están culiando a la tetona nueva —dijo Eduardo—. Ven... Susana los culea mientras te hago gemir —mientras la pendeja se movía, Eduardo masturbaba y besaba a Carolina, sacandole la poca ropa deportiva—. Los tres se han ido cortados mientras tu gritas que te reviente el orto... Tu hijo menor se culea a la Belencita en el departamento escuchandote... Te ha visto chuparme el pico y se le para... Belen, Tu suegra también se calienta penando en chuparle el pico a su cuñado...

—Me mostraba el pico y me hacía sentir puta... se me mojaba la zorra cuendo me hablaba, me trataba de puta delante de mi marido, y él no hacía nada... me calentaba escucharlos hablar con su papá y contarles como culiaban, y a San Diego decirle a mi marido que se le paraba el pico de puro verme... Su papá le decía que yo era una puta, que hasta él me culiaría... ¿Por qué crees que tu bisabuelo le dejó toda esa plata y le pagó la carrera? ¿Por qué la defendía tanto? ¿Con esa media raja se ganó a tu abuelo, el viejo era super caliente? Te paso a mi venezolana de 23. Me dejas solo con esa puta y le reviento el orto como se lo merece esa puta de mujer que tienes... mi marido no le decía nada... Después me culiaba, pero no me dejaba gritar, acababa rápido... me dejaba caliente...

La llevaron a los camarines... Yo estaba con su cuñado y su hijo de en medio, el más caliente... Le chupaba el pico la viejo mientras el pendejo me enculaba...

El mayor de los santoro miró a su cuñada con calentura probervial... La vio arrodillarse y mamar el pene de Eduardo. Ella miraba los rostros de su hijo y su cuñado. Con más calentura lo chupaba. Eduardo la enculó delente de ellos. Le agarró el pelo y la hizo mirar a su cuñado. Que sacó el pico de la boca de belen. Y se lo acercó a su cuñada. Mira sobrino. La cara de puta que pone tu mamá. Carolina abrió la boca y sacó la lengua. Mira como pide pichula. Su hijo le acercó la verga y se la pasó por los labios. No aguantó y se la metió en la boca.

Chupalo perra, dijo el chiquillo y el morbo lo hizo acabar.

Fue el turno de su cuñado, que le culió el hocico... y luego la dejó chupar... Carolina chupo como una perra en celo... Miraba a su hijo con desprecio... Y con ese desprecio le mostraba como le chupaba el pico a otro hombre que no era su papá... Mi telefono sonó, era el hijo mayor que estaba en el estacionamiento y me venía a culiar... le dije que estaba en el camarín, que si se atrevía a compartirme, que viniera... El hijo mayor de Carolina la vio con el pene de su hermano en el culo la verga de su tío en la boca... a su Belen chupandole la verga a Eduardo... Me culió con rabia... su tio le acerdó la cara de su mamá, ella le chupó la verga... Su hermano se sumó, Carolina se metía las vergas de sus dos hijos a la boca... abriendose las nalgas para su cuñado, cuya pichula enorme estaba hinchadísima...

Eduardo enculaba a Belén y la hacía gritar... el tío les culiaba a la mamá y ellos veían su cara de caliente... ambos eyacularon en la cara de su mamá, que los miraba con calentura y desprecio...

—Culeame, San Diego, parteme, parteme, muetrales a los hijos del poco hombre pico chico de tu hermano, como hay que reventar un culo como el mío... dame duro, dame duro... entierramelo, entierramelo, más fuerte, no pares... como a una puta... como a una puta... partele el oyo a la mujer de tu hermano...

San diego acabó y Eduardo sigió, cuando edirdo acabó, de la nada apareció don Genaro y la terminó de partir... Sus dos hijos la probaron también... Carolina y eduardo se cambiaron de condominio.

Yo fui la puta del conserje. Hasta que naciste tú y la calentura se me pasó por un tiempo. Mi hermana parió a tu prima meses después. Ya a los 5 años. La dejaba cuidandote y me juntaba con don Genaro. Hasta que tu tía me vio. Bajó con ustedes de la mano y me vio en la caseta chupando pico como una puta. Con ustedes mirando se arrodilló a chupar. Tu prima y tu nos quisieron imitar. Pero no las dejamos.

Tu prima menor. Es hija de Genaro. Pero se la metimos a tu abuelo. Te crié santa, para que te desvirgara un macho de verdad. Pero ahora el viejo nos tiene de las tetas.

Matías vendó los ojos de la chiquilla. La arrodilló. Ella chupó la verga de Cristian. Luego la del pastor. Que a cambio le pasó a Matías su nueva Dorka. El Pastor, Cristian y Matías tomaron turnos para culiarla. Su mamá chupaba pico para calentarlos.

Luego le mostraron los videos. Como lo terminaba disfrutando. Matías la masturbaba y la hacía acabar mirandose, diciendo que era una puta,,, que no lo podía negar... Susana y Debora la lamían.

—Soy una puta asquerosa, Matías, mira como les chupo las pichulas a esos viejos asquerosos... les trago toda la leche, les muevo el culo... —Los cinco ancianos se la habían reculiado... Rebeca descubrió que los golpes la calentaban... necsitaba que la trataran de forma brutal...

Rebeca estaba lista para Patricio... Matías, Cristian, Rebeca, Susana y Debora viajaron al norte... llegaron de noche... a dos balcones de su casa, un vecino se culiaba a Camila... Rebeca llegó precisa, para sacarle la calentura a Patricio... Cristian y Matías se culairon a Camila... Bien culiada, entraron a la casa de la chica... La mamá de Camila los recibió en camisón...

—Te presento a mi pololo, mamá... —dijo camila con la falda arrugada, semen corriendo por sus piernas y manchando su cara y pelo, le dio un beso y un anrazo a su madre, manchandole la mejilla con semen...

—Hola, Suegra, está despampanante, mejores tetas que Camila —dijo Matías y la abrazó, poniendole la verga, agarrandole el culo, besandola cerca de los labios...

—Le presento a Cristian, él le pagó la universidad a su hija... —Cristian la punteó y la besó en el cuello.

—Gacias por ayudarla —don Cristian— Dos millones es harta plata...

—Es lo que se gasta papá en culiar putitas... mamí...

—Camilita se ganó cada peso, doña Rosa... mire usted misma... —dijo Matías—. Sería una pena llevarla a la faena de don Mauricio y que sus viejos le difutaran la hija al Jefe...

—Me harían cagar... peor que los mecánicos... mami,,,

—Camila, como chupas... gemía Rosa, con los dedos de matías en su vagina... Mirando la verga de Cristian... Luego a su hija...

—Arrodillate. Rosa. —dice Matías con autoridad. El pene de Cristian queda en su cara. Ella se lo mete a la boca. Matías la penetra vaginalmente. Camila la documenta.

—Eres una puta igual que yo, vieja arribista de mierda... Mira como te mueves... —le dice Camila a su mamá, antes de ir a buscar a Patricio y ver como tres hombres se reculean a su mamá...

A la tarde siguiente, el tío de Claudia, Rodrigo, estaciona el auto, viene de haverse culiado a una de 23, relajado. Mira hacia al costado y ve un tipo que fuma por la ventana del copiloto, una chiquilla le chupa la verga, él solo ve el pelo y escucha sus gemidos...

—Hola Rodrigo, dice el hombre, no hay nada como la mamada de una de veinte, o no... Esta es evangélica, cobra 50 y se deja hacer de todo sin condón... Matías le muestra el culo de la pendeja... súbete atrás, te doy una muestra gratis...

—Mauricio, tengo unas fresquitas... llama rodrigo a si hermano, mira... bonita...

—Hoy en la noche, digamos que tenemos pichanga y tercer tiempo...

Camila y Rosa escuchan desde la piexa de servicio como su papá y su tío se culean a Debora y Rebeca. Matías tiene a Rebeca y su madre a culo parado. Los viejos las disfrutan. Débora besa a Mauricio para que no vea el rostro de Rebeca o Susana, hasta que ambas lo están haciendo gemir, mientras su hermano les abre el orto. Escuchan gemidos desde otra habitación. Cristian y Patricio se culean a Camila y Rosa.

—Rebequita, conchatumadre, Susana, las dos juntas, que rico la chupan... mierda... no pueden contar nada...

—Necesitamos la plata, Mauri, dale nomás, que son nuestros primeros clientes...

Matías encula a Debora frente a ellos... La disfuta... Los hombres piden el culo de rebeca y su mamá... ellas se niegan...

—En la pieza tengo dos fanaticas del analm apretadas, pero no muestran la cara porque son cuicas..., Mira se acaban de desocupar, ven los dos pichulones salir de la pieza... Están de primera, somos sus primeros clientes... Lo aguantan todo... Son hermanas parece... dos picos en la boca a cada una... son viciosas...

—Vamos, vamos... reventemos culo mierda... —Entran, escuchan los gemidos de Rebeca y susana en el ******.

—Estos sí son picos, estos me llenan...

Rodrigo encula a su cuñada, Mauricio a su hija... Las revientan hasta acabar... Cuando ellas se dan vuelta para chuparles el pico y limpiarlo... ellos miran felices el techo, gimen felcitando a las putas por además chuparlo... cuando bajan la mirada... se hace un silencio, pero los picos se ponen duros, y vuelven a acabar... las mujeres e tragan toda la leche y siguen chupando... Camila cambia, comparte pico con su mamá y le pone el culo a su papá... Camila chupa el pico de su tío con su mamá...

—Hace rato quería probartelo, tío... Tengo rica la zorra papito... Castigame por puta, mira como le chupo el pico a tu hermano —dice la pendeja.

—Tienes fama de maraca en toda la Serena, pendeja caliente —dice su papá culiandola duro, pero notando lo abierta que está, la encula...

—Cuñada y sobrina, que rico hermano, me vas a perdonar... Tu hija lo chupa más rica que su prima...

—Todo el condominio sabe que eras la puta del nochero... Que era invitarte y culiarte... puta de mierda... Ya a los doce tenías cara de puta y me moría por culiarte conchatumadre... Le chupabas el pico al viejo Pato en la Caseta, debajo del mesón, mientras el culiao hablaba conmigo, escuchaba clarito tus gemidos... llamaba a la Susana y le corría mano delante mío... Me cobraba 50 lucas, y la susana me paraba la raja en el lado oscuro de la caseta... La tenía toda abierta pero sabe mover el culo la susanita...

—Dele duro a la Susana, don Mauricio, que ahora voy a reventar a la pendeja que tengo de puta...

—Eyaculaba escuchandote... Mierda... Aylincita, te decía, muestrale a tu papito como te tengo de puta...

—Rebeca llegaba buscándote. Está tomando once, Le están dando leche. Decía tu mamá. Vamos, Mauricio. Que Aylin no queire que la vean. Subiamos y nos encontrabamos con Aylin que bajaba a correr.

—Entrabamos a casa y luego llegabas tu. Me saludbas pasada a pico. Y a tu mamá la manchabas con semen.

—Susi, te busca el nochero, dice que algo le pediste que te llenara, que tu hermana ya llegó... tu sobrina tenía la boca bien abierta, pero no puede comerse una manzana de un mordisco... te van a dejar las sobras... Le decías... Puta de mierda...

Castigame, papito, soy una puta, soy una puta...
 
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