Intercambio Familiar

heranlu

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Esta es una historia muy particular y lo digo porque mis padres se casaron jóvenes gracias a mí, ellos apenas tenían 19 mi padre y 16 mi madre cuando quedó embarazada, por eso la diferencia tan corta de edad conmigo. Y yo al igual que ellos también me case a escondidas a los 18 años, y afortunadamente mis padres me ayudaron a salir adelante, ahora mi esposa y yo ya tenemos 23 años.

Recién nos casamos follabamos a diario y con el tiempo la dosis fue bajando y últimamente después de cinco años lo hacíamos una vez a la semana. Por eso yo vivía a la expectativa de encontrar motivos para reavivar nuestra intimidad y le compraba juguetes eróticos a mi esposa y fantaseábamos a que con nosotros estaba otro hombre que se la follaba y así lográbamos sexo vaginal y anal al tiempo.

Mi esposa en temas sexuales es abierta, usa faldas muy cortas y la verdad es algo descuidada cuando se sienta, por eso he visto a muchos hombres desearla pero parece que ella no se da cuenta, yo no le recrimino nada porque me gusta ver sufrir a los hombres que la desean y no se atreven a proponerle nada, o al menos eso creo yo.

En el último año mis padres nos habían estado invitando con frecuencia a su casa de campo, allí hay una piscina y como el clima es cálido todos vivíamos livianos de ropa. Durante estos últimos tiempos, debo reconocer que mi lívido se ha activado más de lo normal y los deseos y fantasías se han incrementado y cosas que pienso son muy naturales, las he comenzado a ver de forma erótica. Casos como el sucedió en un fin de semana en que estando en la casa de campo fuimos muy temprano un sábado al pueblo con mi madre a comprar algunas cosas para hacer una barbacoa y al regresar encontrar que mi esposa se había pasado a la habitación de mis padres y como mi padre estaba viendo una película ella no tuvo ningún inconveniente en acomodarse a su lado en la cama a ver también la película.

Quizás era algo normal pero en mi mente calenturienta imaginaba que algo más pudiera pasar entre ellos y lo digo porque varias veces vi a mi padre observando la entrepierna de mi esposa, gracias a su descuido con las faldas, por demás muy cortas, exhibiendo todo, pero adicionalmente notaba el abultamiento bajo el pantalón de mi padre.

Por otra parte, al convivir con mis padres en esos fines de semana, no falto un encuentro con mi madre desnuda cuando fui al baño y ella había olvidado poner el seguro. No pude evitar verla en almendra y hasta atrevidamente decirle… hummm que cuerpo más espectacular tienes, desde luego su cuerpo está más desarrollado gracias a mi embarazo y a su persistencia en el ejercicio. Desde ese día comencé a soñar con ella y se me volvió una obsesión, tanto que cuando follaba con mi esposa imaginaba que estaba con ella.

De allí en adelante busque la forma de ser descuidado tratando que mi madre me viera desnudo y al lograr su atención, la primera vez que me encontró desnudo lo tomo con mucha naturalidad y me dijo… Huyyyyyy niño que buena dotación te dimos, mas grande que la de tu padre, tu esposa debe disfrutarla bastante y se retiro riendo picaramente.

Como esto era lo que yo buscaba, romper el hielo, después vinieron los roces y chistes picantes que se hicieron más frecuentes, incluso en ocasiones me pasaba de la raya y ella me recordaba que era mi madre, pero yo le decía… pero es que tu eres una mujer tan sensual y tan hermosa, que a veces lo olvido, ja, ja, ja, ja. Y los dos reímos a carcajadas.

Hasta aquí las cosas iban subidas de tono pero nada más.

Pero en las últimas fiestas que hubo en el pueblo, los cuatro bebimos mas de cuenta, al regresar a pie por una carretera bastante solicitaría, me fui caminando abrazado con mi madre y mi esposa con mi padre. Ellos caminaban más aprisa en cambio nosotros íbamos bromeando y nos fuimos rezagando al punto que en medio de la noche se nos perdieron de vista y fue a partir de ese momento que yo comencé con caricias algo atrevidas con mi madre, le acariciaba las nalgas y le decía, que suerte tiene mi padre de poder disfrutar de este cuerpecito cuando lo desea, y ella posiblemente a causa del licor, nada decía. No sé si le agradaba o no, pero me fue dejando tomar ventaja y por momentos escuche su respiración agitada fruto de su excitación.

Y cuando sentí el arrebato, nos detuvimos, la abrace y la bese en la boca y ella sorpresivamente me correspondió, lo cual despertó en mi unos deseos locos de follarla allí mismo. Mientras nos besábamos acariciaba su cuerpo y como su ropa era muy liviana sentía como si la acariciara desnuda. En medio de la excitación nos salimos del camino y la recosté contra un árbol y seguimos besándonos, acariciándonos y rozando nuestras pelvis la excitación fue creciendo.

De repente ella me dijo, hijo para, para, por favor, hace tiempo que no estoy con tu padre y no tengo la fuerza de voluntad para detener esto, hazlo tu. No le conteste nada pero pensé… si no es ahora quien sabe cuando se vuelva a presentar la oportunidad y seguí acariciándola, le solté el sujetador y al acariciarle directamente los senos creo que toque el botón mágico, su excitación se desbordó y quitándose el panty me dijo… no puedo más, deseo que me folles, fòllame ya. Y de inmediato obedecí, solté el cierre de mi pantalón, mi verga salto como un resorte y ella la tomó con su mano la dirigió a su concha, primero la lubrico con la humedad de sus flujos y luego la puso a la entrada y estaba tan mojada que resultó muy fácil penetrarla, ella separó las piernas y adelantó su pelvis para facilitar mi penetración, y comencé un mete y saca que la llevó pronto a disfrutar de un delicioso orgasmo, después de esperar a que eso sucediera me concentré y me corrí dentro de ella. Todo transcurrió muy rápido pero la experiencia fue inolvidable.

Al recuperarnos ella se puso su panty, me dio un beso, me dijo fue maravilloso y reanudamos nuestra caminata, por el camino le confesé que desde el día que la había visto desnuda, no podía olvidar ese momento y constante deseaba que sucediera lo que acababa de pasar. Ella no decía nada, pero me daba besos en la mejilla en señal de agradecimiento y ya llegando a la casa me hizo una confesión y era la fantasía que tenia de probar otra verga distinta a la de mi padre ya que era la única que había conocido. Le dije que desde ese día yo sería su cómplice para lo que fuera, y ella me respondió que contara siempre con ella como mi mejor confidente.

Desde esa fiestas se volvió una costumbre cuando íbamos a la casa de campo compartir unas buenas copas y en este tiempo la cercanía entre mi esposa y mi padre se fue haciendo evidente, al punto que decidí comentárselo a mi madre y ella me confirmo que también lo había notado y me pregunto… y qué pasa si llegara acontecer lo mismo que sucedió con nosotros días atrás? Le respondí… creo que es solo atracción física, por que en lo sentimental nada ha cambiado entre nosotros.

Y agregue… no tenemos autoridad para evitar que algo así pueda pasar. Y le comente que ya había notado la atracción física que se dejaba notar entre ellos y le propuse para salir de dudas dejarlos una noche solos, después de haber compartido unas buenas copas, con el pretexto de ir nosotros dos a conseguir algo en el pueblo. A ella le pareció emocionante descubrir la experiencia de ver follar a su esposo con otra mujer. Y preparamos todo para que todo pareciera muy casual y a eso de las 8 de la noche salimos con mi madre camino al pueblo, pero en realidad dimos un rodeo y regresamos a vigilar que sucedía entre mi esposa y mi padre y después de algunos minutos el se fue a la cocina servir algo y mi esposa llegó por la espalda y lo abrazo, el se volteo y empezaron a besarse. Nosotros no parpadeábamos para no perder detalle y en la medida que las cosas fueron avanzando percibí que la respiración de mi madre se iba acelerando, lo que me llevó a pensar que esto la estaba provocando y no niego que a mí también.

Las caricias se hicieron más íntimas, al punto que la excitación los llevo a que mi padre sacara a la vista los senos de mi esposa para besarlos y chuparlos y luego de retirarle el panty, la sentó sobre la mesa de la cocina y se acomodo en medio de las piernas de ella, saco su miembro y comenzó a moverlo a todo lo largo del coño de mi esposa. Al observar este espectáculo, la excitación de mi madre y la mía se elevo y al pegarme a su espalda ella comenzó a mover sus nalgas haciendo que mi verga se endureciera y deseara follarla allí mismo y ella con su mano buscó mi verga y la sacó del pantalón y empezó a masajearla y yo por mi parte lleve mis manos a sus senos, los saque y también le prodigue las caricias que sabía la excitarían en exceso.

No dejábamos de mirar hacia la casa y tampoco de masajear los sitios claves de nuestros cuerpos. Cuando deslice mi mano por debajo de su falda y llegue a su concha la encontré empapada y gracias a su lubricación pude fácilmente meter dos dedos dentro de su vagina, y a continuación me concentré en frotar su clítoris y esto aumentó la velocidad de su respiración al punto que me dijo… No puedo más, quiero sentir tu verga dentro de mí y levantándole la falda le quite el panty y comencé a lubricar mi miembro en sus flujos moviéndolo a todo lo largo de su concha y de su culo y finalmente lo deje a la entrada de su huequito posterior, pero sin dejar de frotar su clítoris motivando que ella tomara mi verga y la mantuviera apuntando a su culo hasta que la cabeza de mi miembro la penetro y luego lo demás se fue perdiendo dentro de ella y la excitación que alcanzo fue mayúscula, escuchándose después los gemidos de su orgasmo.

En estas condiciones empecé un mete y saca suave que me fue llevando al nivel de alcanzar una corrida fenomenal dentro de ella, al terminar nos quedamos pegados y satisfechos hasta que mi verga se retrajo, entretanto dentro de la casa continuaba el espectáculo, sexo en todas las formas y posiciones, ellos sabían lo que duraba nuestro viaje de ida y regreso a pie hasta el pueblo.

Le pregunte entonces a mi madre, quieres que entremos ahora y hacemos de conocimiento de todos el intercambio de parejas o guardamos silencio y ella me dijo… siempre he tenido la fantasía de ser penetrada por dos hombres a la vez y esta podría ser la oportunidad para que tú y tu padre me follen hasta hacerme alcanzar la cima del placer.

Y decididos caminamos hacia la casa viendo como mi padre y mi esposa follaban a rabiar, pero nos detuvimos para no interrumpirlos en su orgasmo y su corrida, pero una vez que terminaron entramos a la casa y ellos en principio se sorprendieron un poco, pero rápidamente les dije, no hay de qué preocuparse, esto se venía venir desde hace tiempo, así es que si mi padre se folla a mi esposa yo me podría follar a la de él y todos tranquilos.

Fui al bar y traje cuatro copas y una botella de tequila y después de varias rondas, todos tranquilos, pero muy motivados a continuar la fiesta y a la madrugada comencé a acariciar a mi madre, al comienzo mi padre se sorprendió, pero tenía que aceptarlo e hizo lo propio con mi esposa de manera que minutos más tarde las caricias y los besos estaban a la orden del día y fue inevitable bajar la intensidad de las luces para crear un ambiente más intimo y seguir con el proceso de irnos desnudando hasta quedar todos en almendra.

Unas buenas mamadas a cargo de las mujeres y la reciprocidad de los hombres para luego continuar con penetraciones que llenaron el ambiente de gemidos y respiraciones apresuradas. El ambiente estaba tan candente que no fue difícil lograr que antes de diez minutos los cuatro hubiéramos disfrutado de las mieles de un buen orgasmo o una buena corrida. A esa hora de la madrugada y con un día ajetreado decidimos que era hora de irnos a dormir, pero ahora cada uno se fue con su respectiva esposa.

Desde ese día hemos disfrutado en la casa de campo de momentos inolvidables por que ha existido mucha creatividad de parte de todos.
Pues bien, creo que les puede interesar lo sucedido recientemente cuando fue preciso ir a la casa de campo a que efectuaran unos reparaciones urgentes en la piscina y como mi padre no pudo ir por razones de trabajo, mi madre me pidió el favor que la acompañara. En principio iríamos a revisar la obra y regresaríamos a la capital en la noche.

El día comenzó normal fuimos a la casa de campo se hicieron los acuerdos con la persona que adelantaría la obra y en la tarde regresaríamos. Al llegar el medio día fuimos al pueblo a almorzar y estando allí sentados esperando que nos atendieran llego una pareja de amigos de mi mis padres, Simón y Camila, que venían de un paseo y se detuvieron también a almorzar. Al vernos se acercaron a saludar y mi madre los invito a sentarse con nosotros. Ellos mostraron mucho agrado por el encuentro en especial Simón que no paraba de adular a mi madre y en medio de la conversación inicial el pregunto si ya habíamos hecho el pedido, les contamos que apenas habíamos llegado y estábamos esperando al joven que nos atendiera. Simón dijo… Si me permiten esta ocasión es muy especial y llamando al mesero le pidió traer cuatro copas y una botella de vino.

Apenas llego el pedido comenzamos a beber y a conversar cosas triviales pero siempre con muy buen humor riendo todo el tiempo. Bebimos toda la botella, apenas fueron dos copas para cada uno, pero lo necesario para animar la reunión. Después vino el pedido de la comida y Simón solicito otra botella de vino para acompañar el almuerzo.

Todo era normal hasta que por un descuido se me cayó al piso el tenedor y al agacharme a recogerlo me impacto ver como Simón tenía su mano en la pierna de mi madre y aprovechando que ella tenía falda su mano ya estaba bastante más arriba de la rodilla de ella. Mi movimiento fue tan sorpresivo que ninguno de los dos hizo nada por separarse. En ese momento comprendí porque tanta adulación de Simón hacia mi madre, pero al mismo tiempo no vi ningún disgusto de parte de Camila así que mientras mi madre y Simón estaban en lo suyo yo me dedique a prestar toda mi atención a la esposa de Simón.

Una copa trajo otra y así se fue la tarde y llego la noche y el ambiente del lugar se fue animando con personas que llegaban a divertirse, había música y en una improvisada pista y la gente salía a bailar y dada la oportunidad Simón invito a mi madre a bailar y yo me quede con Camila.

Al llegar la noche mi madre le dijo a Simón que no era prudente después de beber tanto licor que tomaran carretera hasta la capital, mejor se quedaban en la casa de campo y viajaban al otro día y la aceptación no se hizo esperar.

Pero la fiesta no terminaría tan pronto, al llegar a la casa mi madre estaba tan alegre que saco una botella de vino y se la entrego a Simón para que la destapara y ella se fue a la cocina a traer las copas. Yo me quede sentado con Camila conversando y vi que Simón se fue también a la cocina y creí que iba por algo para cumplir su misión de destapar la botella, pero pasaron los minutos y ninguno de los dos regresaba e ingenuamente le propuse a Camila enseñarle la casa de campo y cuando íbamos por el pasillo escuche unos leves gemidos y al acercarnos a la habitación de huéspedes, que estaba entreabierta, vi que mi madre estaba acostada en la cama con las piernas separadas y sobre ella se encontraba Simón besando a mi madre apasionadamente. No supe que hacer por lo cual Camila también vio la escena y llevándose la mano a los labios, esgrimió una pequeña sonrisa y elevo los hombros como diciendo… Uphh que sorpresa, pero comprendí enseguida con ese gesto, que esto no era nada nuevo para ella y lo aceptaba.

Al verlos como ellos se iban excitando mutuamente, Camila y yo que no somos de piedra comenzamos a experimentar una sensación que sin decirnos ni una palabra empezamos con caricias terminando en un beso apasionado. Mientras esto sucedía entre nosotros al interior de la habitación Simón y mi madre se fueron desnudando y pronto empezaron a disfrutar del sexo oral y en este punto mi excitación era tanta que invite a Camila al altillo y allí nos fuimos denudando poco a poco hasta llegar a disfrutar del sexo oral tal como sucedía en el primer piso y luego vino la penetración de su concha rosada y los besos en los senos que la fueron excitando tanto a ella como a mí. Pero lo que más me motivo fueron los gemidos de mi madre que venían del primer piso y que fueron subiendo de tono al igual que algunas palabras sueltas como Vamos Simón dame, dame, mas fuerte, eso, eso, así, uhmmm que rico… y así sucesivamente. Por momentos ella bajaba el tono, pero luego regresaba con más energía. Esto hizo que sintiera una excitación enorme y deseos de explotar dentro de Camila pero tuve que aguantar hasta que percibí que ella había alcanzado su orgasmo y en ese momento deje toda mi carga dentro de ella quedándonos pegados por varios minutos hasta que mi verga flácida salió de su vagina.

Para ese momento en el primer piso todo estaba en calma, no supe cuando terminaron, el punto es que cuando baje con Camila ellos estaban en la cocina sirviendo el vino y cada uno tomo dos copas entregándonos a Camila y a mí una de ellas.

Comprendí en ese momento cuanta excitación me producía ver a mi madre follando con otro hombre y me propuse a que esa noche ella se acostara con Simón y yo con Camila y no fue difícil lograrlo, a la media noche ya habíamos consumido tanto licor que Simón tomando de la mano a mi madre nos dijo… nos vemos en la mañana y se fueron a la habitación. Esta vez los gemidos no se hicieron esperar motivando a Camila y a mí a disfrutar del sexo, comenzando allí mismo en la sala una vez baje la intensidad de la iluminación.

Camila como una diosa me dio una felación que falto poco para que explotara dentro de su boca, teniendo que detenerla y cambiar de posición para yo hacerle lo mismo a ella y empezar a escuchar sus gemidos que delataban su excitación.

Esta vez, no sé si mi madre y Simón por las copas que se habían tomado o porque tomaron confianza con nosotros sabiendo que estaríamos en lo mismo, los gemidos de mi madre y la expresiones de Simón no tenían control. Ella en medio de sus gemidos le decía… Que verga más grande tienes, pero me gusta y tú que concha mas deliciosa, me fascina y a continuación mas gemidos y exhalaciones. Cuando escuche a Simón decirle a mi madre… Date vuelta entendí que le follarìa el culo y el sonido de la cama algo llegaba hasta nosotros, y creo que Camila disfrutaba escuchar a su esposo follar con otra porque su excitación creció por momentos hasta que me dijo… vámonos a la habitación porque después que alcance el orgasmo voy a quedar fundida. Subimos a la habitación, ya desnudos, y ella se acostó, separo las piernas y me dijo… Soy tuya, hazme lo que quieras y de inmediato me subí sobre ella y con mucha facilidad la penetre gracias a su lubricada vagina y empezamos un mete y saca fabuloso que con las contracciones que ella hacía con los músculos de su sexo pronto alcanzamos un orgasmo y una corrida fenomenal.

Después de esto, tal y como dijo Camila quedamos fundidos desnudos hasta la mañana siguiente. Cuando desperté Camila no estaba y al bajar a la cocina y encontrarme con mi madre no vi a nadie más que ella y le pregunte… Y los invitados? Se fueron muy temprano tenían algo importante que hacer en la capital.

Me pegue a la espalda de mi madre y desnudo como estaba le puse mi verga en medio de sus nalgas y le pregunte… Y como te fue con Simón? Ella me dijo muy bien. Y agregue, te escuche decir en medio de tu excitación que Simón tiene una verga muy grande es cierto? Si es enorme jamás vi antes otra igual, me hizo disfrutar al límite. Qué bien, eso a mí me excito mucho, escucharte gemir y disfrutar del sexo con otro hombre fue lo máximo. Lo volverías a hacer? No sé, quien sabe si a tu padre le guste abrir el círculo de amigos que visitan mi vagina… y soltó una sentida carcajada. Le dije… él no se tiene que enterar, recuerda que yo soy tu cómplice para lo que quieras, si lo deseas dímelo y yo te ayudo a lograrlo. Ya veremos. Después de esto desayunamos y más tarde nos bañamos juntos disfrutando de besos y caricias que terminaron en su orgasmo y mi corrida en su culo.
 
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