Es un previlegio el tener una boca dispuesta a engullir una polla en la primera propuesta que se le pida y se pueda, nunca podremos agradecer lo suficiente, a esas personas, que nos dan tanto placer a pesar de sentir que medio se ahogan en el cometido, porque no vamos a mentir, a todos nos ha sucedido, al quinto intento de tocar con el capullo en la curva de la garganta, todos empujamos, desde su nuca, para ver si consigue llegar hasta la campanilla y corrernos de gusto, salir hasta su lengua, dejando nuestro semen en el recorrido,

no hay placer más grande que el del vaciado, con el capullo comprimido, más aún si en la salida te lamen el glande, hasta sacarle las cuatro gotas que guardé.

Que Dios se lo pague, a esas lindas mujeres y a los hombres que se lo merezcan. 🥹
