Por mi parte puedo decir que tiene sus puntos buenos y puntos malos; lo bueno: en su mayoría no se espantan en lo que corresponde al sexo, son abiertos al tema, a las posiciones, al vocabulario al momento de hacerlo, se toman su tiempo, es muchas ocasiones se esmeran en darte placer, les emociona practicar cosas nuevas aunque no lo demuestran abiertamente, en suma no se espantan y se esmeran en la cama; lo malo: no duran lo mismo que cuando eran jóvenes, de ahí en fuera creo que son amantes ideales para algo ocasional pero no a largo plazo, a menos que estes enamorada.
He tenido oportunidad de probar ciertas ocasiones el sexo con hombres de entre 50 y 55 y no me puedo quejar.