Otoño, para mi persona la estación más bella y de mayores registros para el espíritu.
Pleno se evocaciones, paisajes sencillos, no muy lejanos ni cercanos pero que puede no volveré a pisar
Al escuchar esta maravillosa composición, me lleva a ellos y, maravilla, siento las hojas bajo mis pisadas, la tímida luz entre las ramas., el txiribiri suavemente acariciándome el rostro.
Me embargo de felicidad los trescientos ochenta y dos segundos que dura la melodía...
En los colores de otoño
Benito Lertxundi
En los colores de otoño,
atravesando los perfumes de los campos,
evocándote, estoy en ti.
A la sombra del árbol desnudo,
amarillenta y rojiza
yace la hojarasca; todo duerme.
Recojo una hoja, es tan simple como bella,
tan sencilla al morir,
parece aún poseer toda la vitalidad del árbol.
Tanta dignidad al caer
me impulsa a cantarte.
De nuevo contemplo el árbol;
¿estará preocupado...?,
se diría que dibuja la sonrisa de la eternidad,
en la bondad de su libre transcurrir;
Y parece burlarse
de los sueños cultivados
en las entrañas del tiempo que me esclaviza.
En los colores de otoño,
atravesando los perfumes de los campos,
evocándote, estoy en ti,
tan sencillo al morir,
tan simple al irte sin un adiós.