Buenas a todos:
Abro este tema que ciertamente dará poco morbo, pero que a buen seguro afectará a más de uno, entre los que me incluyo. La libido de vuestra mujer/pareja, ¿ha desaparecido? ¿ha disminuido? ¿se ha escondido? ¿cuál creéis que es el motivo de que haya sucedido así? O motivos, porque pueden ser más de uno…
En mi caso, parece que la menopausia ha sido determinante (reconocido por ella). Qué le vamos a hacer, la biología lo ha establecido así… Pero también estableció que el hombre tenga una sexualidad, por así decir, “expansiva”, con un deseo que, si bien va disminuyendo generalmente con la edad, sin embargo se mantiene vivo (a unos más que a otros). A la menopausia se suman otros factores: el trabajo, la rutina, las preocupaciones que dan los hijos a cierta edad (ya con más de 20 años los nuestros)... Y al final sucede que los encuentros se van espaciando cada vez más. ¿Sigue habiendo amor en nuestro caso? Sí, mucho. ¿Hay pasión y deseo por parte de ella? Poco, poco. Llega un momento en que cuesta tomar la iniciativa: “¿querrá?” “¿no querrá?” Y ante la disyuntiva, la mayor parte de las veces es mejor quedarse quieto para no correr el riesgo de recibir una negativa (“no me apetece”, “me duele la cabeza”, “mejor otro día”...). Lo que no es riesgo, sino certeza, es la frustración de uno, incluso a veces el enfado. Pasan los días, a veces estamos solos, sin los hijos porque están por ahí, y… ná de ná. Ha llegado un momento en el que uno se ha cansado de mendigar un polvo, porque termina siendo humillante. De manera que nos queda el autoerotismo y el tratar de gustarse uno a sí mismo, para tratar de mantener la llama del sexo encendida, por si algún día…
Y por supuesto, nos queda el foro, una gran válvula de escape en casos así. ¿Cómo lo pasarían algunos de nuestros padres, que tal vez ni siquiera tenían una mala revista porno de aquella época?
En fin, gracias por llegar hasta aquí y por permitirme este desahogo, y no dudéis en comentar situaciones similares si os parece bien. Quién sabe: quizá alguien pueda aportar una experiencia positiva que haya hecho renacer la libido de su mujer.
Un cordial saludo.
Abro este tema que ciertamente dará poco morbo, pero que a buen seguro afectará a más de uno, entre los que me incluyo. La libido de vuestra mujer/pareja, ¿ha desaparecido? ¿ha disminuido? ¿se ha escondido? ¿cuál creéis que es el motivo de que haya sucedido así? O motivos, porque pueden ser más de uno…
En mi caso, parece que la menopausia ha sido determinante (reconocido por ella). Qué le vamos a hacer, la biología lo ha establecido así… Pero también estableció que el hombre tenga una sexualidad, por así decir, “expansiva”, con un deseo que, si bien va disminuyendo generalmente con la edad, sin embargo se mantiene vivo (a unos más que a otros). A la menopausia se suman otros factores: el trabajo, la rutina, las preocupaciones que dan los hijos a cierta edad (ya con más de 20 años los nuestros)... Y al final sucede que los encuentros se van espaciando cada vez más. ¿Sigue habiendo amor en nuestro caso? Sí, mucho. ¿Hay pasión y deseo por parte de ella? Poco, poco. Llega un momento en que cuesta tomar la iniciativa: “¿querrá?” “¿no querrá?” Y ante la disyuntiva, la mayor parte de las veces es mejor quedarse quieto para no correr el riesgo de recibir una negativa (“no me apetece”, “me duele la cabeza”, “mejor otro día”...). Lo que no es riesgo, sino certeza, es la frustración de uno, incluso a veces el enfado. Pasan los días, a veces estamos solos, sin los hijos porque están por ahí, y… ná de ná. Ha llegado un momento en el que uno se ha cansado de mendigar un polvo, porque termina siendo humillante. De manera que nos queda el autoerotismo y el tratar de gustarse uno a sí mismo, para tratar de mantener la llama del sexo encendida, por si algún día…
Y por supuesto, nos queda el foro, una gran válvula de escape en casos así. ¿Cómo lo pasarían algunos de nuestros padres, que tal vez ni siquiera tenían una mala revista porno de aquella época?
En fin, gracias por llegar hasta aquí y por permitirme este desahogo, y no dudéis en comentar situaciones similares si os parece bien. Quién sabe: quizá alguien pueda aportar una experiencia positiva que haya hecho renacer la libido de su mujer.
Un cordial saludo.