Salir demasiado relajada de los baños no tiene nada de malo, al contrario, tienes el cuerpo en un estado idóneo para entregarlo a un buen manejador de besos y tocamientos, para que lo prepare hasta el punto de la ebullición para la inmediata penetracion, lo que te hace falta después de eso es un buen rabo de al menos dieciocho centímetros, bien duro y resistente que te haga subir a la gloria con tres orgasmos consecutivos sin sacarla de tu zona caliente, yo no sé si te serviría, la mía tal solo mide dieciséis centímetros, pero iba a poner todo mi empeño en ello, esto dalo por seguro, con lo buena que estás, te besaría hasta en el cielo de la boca, lo peor es tener que irte a trabajar, esto sí que te mata.
