Jugodevida
Estrella Porno
Esto es una confesión de las nos hacemos los amigos cuando hay un nivel de confianza.
No es incesto porque no se consuma el sexo, solo la curiosidad de dos jóvenes con dudas.
Con mi prima Noa.
Verás la historia con mi prima es curiosa porque aunque somos primos hermanos, vivimos en ciudades distintas, estábamos como mínimo un año sin vernos en el mejor
de los casos, ya que nos reunimos en verano en casa de los abuelos.
Según fuimos creciendo, con 18 años no me apetecía estar desconectado de mi gente,
ten en cuenta que te hablo de mediados de los 90 nada que ver con la libertad que hay
en el mundo de hoy en día, así que ese verano no fui, era la primera vez que me quedaba solo, además tenía un trabajo para sacar algo de dinero, excusa perfecta para no tener que ir.
Al verano siguiente no tenía ninguna gana de ir, pero tampoco tenía excusa, así que no me queda otra que ir a casa de mis abuelos con toda la familia, la perspectiva era pasar un mes de mierda, así que me resigne, además
la casa de mis abuelos era pequeña y estaba masificada. Pero los únicos “niños” que estábamos allí éramos mi prima, un año menor, 18 en ese momento, y yo 19, como siempre los jovenes teníamos que dormir en
el salón en colchones en el suelo, una mierda pero es lo que tocaba.
Bueno, voy a describirte a mi prima Noa, ten en cuenta que no la veía hacía casi 2 años, morena 1,70 de altura, poca cintura marcada pero con unos tetones de señora, muy guapa de cara, de pequeños ya habíamos jugado a los médicos en alguna ocasión y mi abuela nos zurraba por guarros, así que siempre habíamos tenido esa cosita que te corroe, además cuando la veía era más una amiga que una familiar. así que hablamos de todo, incluyendo el tema de novi@s y otros rollitos, pero solía ser ella la que siempre sacaba el tema.
Un día al volver de la playa con mi tía y mi prima Noah me meto a duchar y ella se metió para hacer pipi. no se porque se me ocurrió enseñarle la polla, así sin más, abro la puerta de la ducha y le digo:
—Noa, que te parece esto? Me ha crecido desde la última vez que jugamos a los médicos…”. Ella dice
—Juan, qué haces chaval? Anda anda tápate”. Pero me lo dijo entre risas de vergüenza y sorpresa, hay quedo la cosa, cenamos y hasta que los demás no se acostaban nosotros no podíamos poner los colchones, bueno, en realidad uno dormía en un colchón, ella, el otro en un sofá, yo, además tenía que ayudarle a sacar el colchón todas las noches… pues esta noche me quede dormido yo en el sofá antes de que todos se acostaran y Noa me despierta y me dice —ayúdame para traer la cama, va.
La ayudo como todas las noches y ya con todo preparado me acuesto otra vez en el sofá, pero con el ajetreo me había espabilado así q me quedo esperando a que mi prima vuelva del baño. Ya vuelve con el pijama puesto y hay me fijo en sus tetas, se acuesta
y nos ponemos a hablar de nada en concreto, en eso que le digo:
—no me contéstate a lo que te pregunté en la ducha, has notado diferencia?
Yo pensé que no me iba seguir el rollo y tampoco yo sabía dónde me iba a llevar el asunto. me dice.
—Pues no la vi muy bien pero si me he fijado el el vello. te ha salido muy pelo.
Me empecé a reír (ten en cuenta que todo esto lo hablamos en voz baja, pero sin susurrar), me resultó gracioso que se fijara en eso.
Y ahí se la volví a tirar: —Pues si quieres mira ahora más tranquila y más cerquita, me bajé el calzoncillo y volví a enseñarle la polla, hay se fijo bien, se la enseñé durante unos 10 o 15 segundos y me la guarde como pude porque ya estaba tiesa. Y sin darle oportunidad a decir nada le pedí que me enseñara las tetas, que le habían crecido un montón.
Ella, me dice: —A ver si se va a levantar alguien y nos ve. Yo ya estaba muy caliente y le dije que si alguien se levantaba lo íbamos
a escuchar. —Venga Noa, que yo te la he enseñado, a ver las tetas. Se levantó el pijama, joder, era la primera vez que veía unos tetones así, unas areolas grandes y morenas tremendas, muy morenas. Yo creo que me gustan tanto las areolas grandes por las tetas de mi prima. Le digo —Te han chupado las tetas alguna vez?” Me dijo que no, que solo tíos le habían tocado las tetas, yo no me lo pensé, me acerqué a esos tetones y empecé a lamerlos a puros lengüetazos y a llenarlos de saliva. Se las chuparía durante un minuto. como yo dormía en el sofá estaba en una posición más alta que ella que estaba a la altura del suelo. Me dice:—Ya nene, que nos van a ver”. Puff. Yo estaba ya desatado. La polla súper dura y tiesa y le digo: —Mira como se me a puesto por tu culpa. Otra vez calzoncillo para abajo. Ahí ya los baje hasta la rodilla y le digo: —Toca, verás que dura la tengo”. Pero no se decidía y le insistí y como no se atrevía, la agarré de la muñeca e hice que me la tocara. Además que con su mano agarrándome la polla yo empiezo a moverle el brazo para que me hiciera una paja. —Juan tío, que haces?” Le digo.
—Noa así se le hace una paja a un tío, primero despacio vale? Y ella me dice: —Vente aquí y nos tapamos”. Me metí con ella en su colchón y ya le solté la mano por qué ella ya le estaba dando sola.
Le pregunté si había hecho alguna paja antes y me dijo que una vez le había tocado la pollla a un chico pero por encima del calzoncillo.
—Pues esto será como un entrenamiento para ti, te voy a decir cómo hacerlo, debes mojarte la mano con saliva o algo.
Mi intención ya era ir a por todas pero me dice que no me la va a chupar. Así que le intenté meter mano al coño pero a la segunda vez que le meto los dedos me dice que no, que le da vergüenza porque huele a pescado. Jajaja. Te lo juro que me dijo eso. Y a todo esto ella había seguido haciéndome la paja y me notaba que me iba a correr en breve.
—Noa me voy a correr, o paras o lo voy a poner todo perdido.
—Qué hacemos?” me dice ella. Así que yo me calle y me corri por su barriga y su costado. Le tuve que pedir que parara porque después de correrme había seguido dándole, incluso jugó un poco con mi capullo y el semen de su mano.
Yo siempre he sido muy de besos y le dije:
—Solo ha faltado una cosa para que sea perfecto, unos besos mientras me estabas haciendo la paja. Pero un buen morreo si me darás ahora, no? Se empieza a reír y me dice,
—Venga. Así que nos empezamos a besar y yo aproveché para sobarla las tetas otro poco.
Además que estaba pringada por mi corrida y se lo refregué por las tetas.
Ya se levantó y fue al baño para limpiarse un poco. Yo me pasé a mi colchón y me quedé dormido antes de que ella volviera.
Desde esa noche prácticamente lo intenté las demás noches, pero salvo otra noche y algunos morreos y sobadas de tetas no hubo nada más.
Créditos para Juan.
No es incesto porque no se consuma el sexo, solo la curiosidad de dos jóvenes con dudas.
Con mi prima Noa.
Verás la historia con mi prima es curiosa porque aunque somos primos hermanos, vivimos en ciudades distintas, estábamos como mínimo un año sin vernos en el mejor
de los casos, ya que nos reunimos en verano en casa de los abuelos.
Según fuimos creciendo, con 18 años no me apetecía estar desconectado de mi gente,
ten en cuenta que te hablo de mediados de los 90 nada que ver con la libertad que hay
en el mundo de hoy en día, así que ese verano no fui, era la primera vez que me quedaba solo, además tenía un trabajo para sacar algo de dinero, excusa perfecta para no tener que ir.
Al verano siguiente no tenía ninguna gana de ir, pero tampoco tenía excusa, así que no me queda otra que ir a casa de mis abuelos con toda la familia, la perspectiva era pasar un mes de mierda, así que me resigne, además
la casa de mis abuelos era pequeña y estaba masificada. Pero los únicos “niños” que estábamos allí éramos mi prima, un año menor, 18 en ese momento, y yo 19, como siempre los jovenes teníamos que dormir en
el salón en colchones en el suelo, una mierda pero es lo que tocaba.
Bueno, voy a describirte a mi prima Noa, ten en cuenta que no la veía hacía casi 2 años, morena 1,70 de altura, poca cintura marcada pero con unos tetones de señora, muy guapa de cara, de pequeños ya habíamos jugado a los médicos en alguna ocasión y mi abuela nos zurraba por guarros, así que siempre habíamos tenido esa cosita que te corroe, además cuando la veía era más una amiga que una familiar. así que hablamos de todo, incluyendo el tema de novi@s y otros rollitos, pero solía ser ella la que siempre sacaba el tema.
Un día al volver de la playa con mi tía y mi prima Noah me meto a duchar y ella se metió para hacer pipi. no se porque se me ocurrió enseñarle la polla, así sin más, abro la puerta de la ducha y le digo:
—Noa, que te parece esto? Me ha crecido desde la última vez que jugamos a los médicos…”. Ella dice
—Juan, qué haces chaval? Anda anda tápate”. Pero me lo dijo entre risas de vergüenza y sorpresa, hay quedo la cosa, cenamos y hasta que los demás no se acostaban nosotros no podíamos poner los colchones, bueno, en realidad uno dormía en un colchón, ella, el otro en un sofá, yo, además tenía que ayudarle a sacar el colchón todas las noches… pues esta noche me quede dormido yo en el sofá antes de que todos se acostaran y Noa me despierta y me dice —ayúdame para traer la cama, va.
La ayudo como todas las noches y ya con todo preparado me acuesto otra vez en el sofá, pero con el ajetreo me había espabilado así q me quedo esperando a que mi prima vuelva del baño. Ya vuelve con el pijama puesto y hay me fijo en sus tetas, se acuesta
y nos ponemos a hablar de nada en concreto, en eso que le digo:
—no me contéstate a lo que te pregunté en la ducha, has notado diferencia?
Yo pensé que no me iba seguir el rollo y tampoco yo sabía dónde me iba a llevar el asunto. me dice.
—Pues no la vi muy bien pero si me he fijado el el vello. te ha salido muy pelo.
Me empecé a reír (ten en cuenta que todo esto lo hablamos en voz baja, pero sin susurrar), me resultó gracioso que se fijara en eso.
Y ahí se la volví a tirar: —Pues si quieres mira ahora más tranquila y más cerquita, me bajé el calzoncillo y volví a enseñarle la polla, hay se fijo bien, se la enseñé durante unos 10 o 15 segundos y me la guarde como pude porque ya estaba tiesa. Y sin darle oportunidad a decir nada le pedí que me enseñara las tetas, que le habían crecido un montón.
Ella, me dice: —A ver si se va a levantar alguien y nos ve. Yo ya estaba muy caliente y le dije que si alguien se levantaba lo íbamos
a escuchar. —Venga Noa, que yo te la he enseñado, a ver las tetas. Se levantó el pijama, joder, era la primera vez que veía unos tetones así, unas areolas grandes y morenas tremendas, muy morenas. Yo creo que me gustan tanto las areolas grandes por las tetas de mi prima. Le digo —Te han chupado las tetas alguna vez?” Me dijo que no, que solo tíos le habían tocado las tetas, yo no me lo pensé, me acerqué a esos tetones y empecé a lamerlos a puros lengüetazos y a llenarlos de saliva. Se las chuparía durante un minuto. como yo dormía en el sofá estaba en una posición más alta que ella que estaba a la altura del suelo. Me dice:—Ya nene, que nos van a ver”. Puff. Yo estaba ya desatado. La polla súper dura y tiesa y le digo: —Mira como se me a puesto por tu culpa. Otra vez calzoncillo para abajo. Ahí ya los baje hasta la rodilla y le digo: —Toca, verás que dura la tengo”. Pero no se decidía y le insistí y como no se atrevía, la agarré de la muñeca e hice que me la tocara. Además que con su mano agarrándome la polla yo empiezo a moverle el brazo para que me hiciera una paja. —Juan tío, que haces?” Le digo.
—Noa así se le hace una paja a un tío, primero despacio vale? Y ella me dice: —Vente aquí y nos tapamos”. Me metí con ella en su colchón y ya le solté la mano por qué ella ya le estaba dando sola.
Le pregunté si había hecho alguna paja antes y me dijo que una vez le había tocado la pollla a un chico pero por encima del calzoncillo.
—Pues esto será como un entrenamiento para ti, te voy a decir cómo hacerlo, debes mojarte la mano con saliva o algo.
Mi intención ya era ir a por todas pero me dice que no me la va a chupar. Así que le intenté meter mano al coño pero a la segunda vez que le meto los dedos me dice que no, que le da vergüenza porque huele a pescado. Jajaja. Te lo juro que me dijo eso. Y a todo esto ella había seguido haciéndome la paja y me notaba que me iba a correr en breve.
—Noa me voy a correr, o paras o lo voy a poner todo perdido.
—Qué hacemos?” me dice ella. Así que yo me calle y me corri por su barriga y su costado. Le tuve que pedir que parara porque después de correrme había seguido dándole, incluso jugó un poco con mi capullo y el semen de su mano.
Yo siempre he sido muy de besos y le dije:
—Solo ha faltado una cosa para que sea perfecto, unos besos mientras me estabas haciendo la paja. Pero un buen morreo si me darás ahora, no? Se empieza a reír y me dice,
—Venga. Así que nos empezamos a besar y yo aproveché para sobarla las tetas otro poco.
Además que estaba pringada por mi corrida y se lo refregué por las tetas.
Ya se levantó y fue al baño para limpiarse un poco. Yo me pasé a mi colchón y me quedé dormido antes de que ella volviera.
Desde esa noche prácticamente lo intenté las demás noches, pero salvo otra noche y algunos morreos y sobadas de tetas no hubo nada más.
Créditos para Juan.
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