Amor entre Hermanas (Lesbico)

heranlu

Veterano
Registrado
Ago 31, 2007
Mensajes
7,815
Likes Recibidos
3,418
Puntos
113
 
 
 
Siempre fui una chica "tranquila", por decir que aunque tuviera 18 no había tenido un novio o siquiera me había tocado antes, aunque quizás eso se deba a que hasta el día de hoy sigo compartiendo habitación con mi hermana mayor.

Mi hermana se llama María y yo me llamo Rosa, ella es mayor que yo por 2 años y siempre nos habíamos llevado de maravilla, no había secretos entre nosotras y al ser ambas mujeres tampoco había vergüenza de estar desnuda la una frente a la otra así que nos acostumbramos a la desnudes cuándo estabamos a solas.

Nunca habíamos tenido problemas con la cercanía a la habitación de nuetros padres hasta que hará cuatro meses atrás, la habitación de mis padres se inundó por una tubería rota y se tuvieron que mover al la que está al lado de nuestra habitación( Si, había una habitación extra pero la prefirieron usar como almacén antes que darnos una habitación para cada una).

Los problemas llegaron esa misma noche, cuándo nos despedimos luego de la cena y los 4 nos fuimos a "dormir" mi hermana y yo ya estabamos en pijama arriba, ropa interior debajo y sobre nuestras camas al momento en que empezaron los ruidos, primero eran ligeros ruidos de la cama moviéndose un poco y leves quejidos de mi madre que cada vez se hacían más fuertes, ambos nos tuvieron jovenes así que no es raro que tengan tanta energía ahora pero llego a un punto de que eran muy exagerados y ambas no podíamos ignorarlo.

Nos reímos al principio pero el ambiente se ponía tenso y escuchar música no ayudaba para nada así que nos pusimos a hablar, creo que ambas nos sentíamos un poco extrañas por esos ruidos porque nos pusimos a hablar de temas sexuales. Ninguna de las dos es lesbiana o eso creiamos y ella se sorprendió de que yo dijera que no lo era, pensó que era raro que nunca hubiera tenido novio y yo le dije que no lo necesitaba, a lo que ella se rio y solo dijo "pues un novio te pondría así de feliz como mamá...". Yo me sentí avergonzada porque no solía pensar en esas cosas ni en chicos y no dije nada, a lo que ella siguió hablando diciendo: Bueno, eso es mentira... siempre puedes hacerte feliz a ti misma...

Yo obviamente sabía a lo que se refería y no se porqué tuve que admitir que no lo había hecho antes en mis 18 años. María me miró con cara de que hubeira confesado un asesinato y yo le dije que no era tan extraño, "¿ni si quiera en el baño o la ducha? " Ella no podía creerme y me dijo que me perdía de mucho, que se siente super bien y que era saludable.

Algo dentro de mí me hizo querer saber más y le pregunté si ella lo hacía porque parecía saber mucho y me dijo que se tocaba en la ducha, cuándo yo no estaba e incluso cuándo yo ya estaba dormida, ahí en su cama al lado mio, no podía creerlo, me sentí muy extraña pero no estaba molesta. Respetame un poco más le dije, y ella solo se acostó en su cama y abierta de piernas se empezó a tocar mientras hablaba "ya es momento de que madures hermanita... el placer es parte de crecer, si no preguntale a nuestros padres".

Eso si me enojó pero no podía dejar de mirarla, los gemidos de mi madre me estaban aturdiendo y la situación me estaba gustando más de lo que debía y le dije: ¿puedo intentarlo?, ella se río y me dijo que no mecesitaba su aprobación y si estaba de acuerdo, ahora amabas podiamos hacerlo cada vez que quisiéramos. No sabía bien que hacer y la miraba para imitarla, ella veía algo en su teléfono y yo la veía a ella, cuándo se dio cuenta me preguntó si estaba segura que no era lesbiana y yo solo le dije que no sabia que hacer, al escucharme creo que algo se iluminó dentro de ella y se desnudo al completo, no era raro para mi verla así pero en ese contexto me sentí avergonzada y ella se acercó hasta mi cama a decirme que me desnundara yo también, no quería pero ella fue muy insistente y terminé haciendolo.

Desnuda sobre mi cama ella acarició mis muslos y queria llegar hasta mi vagina, le dije que solo me dijera mientras trataba de alejar sus manos pero ella me decía que guarde silencio y sin ningún pudor me empezó a acariciar la vagina. No tengo idea de en que momento pasó o quién lo empezó pero de un momento a otro estabanos amabas desnudas, besándonos bien abrazadas sobre mi cama, ella me tocaba las tetas y me decía como tocar las de ella, como meter mis dedos y como debia besar. Fue maravilloso, se sentía tan bien tener su lengua dentro mio, primero mi boca y luego en mi vagina mientras no pensaba en nada más que la sensación de sus manos y lengua sobre y dentro de mi piel.

El ruido que hacían nuetros padres teniendo sexo nos habia orillado a eso, en algun punto ambas tuvieron sexo también, frotamos nuestras vaginas, tuve mis primeros orgasmos gracias a la boca y manos de mi hermana y ella se corrio en mi boca tambien. Al acabar nos quedamos dormidas juntas, creo que acabamos después de nuestros padres y a la mañana siguiente ya con la cabeza fría no podía creer lo que había hecho pero ella me besó y me dijo era algo normal entre hermanas compartir secretos y enseñarse cosas. Ahora nos masturbamos juntas y tenemos sexo lesbico sin verguenza alguna cuando estamos solas y en nuestra habitacion ahora que mis padres ya no estan cerca, no se si somos una pareja pero se que nos la pasamos muy bien con lo que hacemos y que sentimos un amor sincero la una por la otra ya que somos hermanas después de todo.

A pesar de haber empezado esta extraña relación con mi hermana, ambas seguimos con nuestras vidas como si nada hubiera pasado ya que dejamos muy en claro que no había nada diferente y solamente éramos, por así decirlo, compañeras de juegos... unos juegos muy sucios y morbosos que dos hermanas jamás deberían probar, pero no nos importó esa noche que nos dejamos llevar. Quizás el hecho de que sea algo prohibido y "malo" lo hace tan irresistible o quizás es que ambas estábamos solteras y necesitadas, solo sé que no podemos parar de juntarnos en las noches a disfrutar de nuestros cuerpos, a veces es ella quién lo pide y a veces soy yo, pero ahora no hay semana en que no lo hagamos al menos dos veces. Ambas seguimos manteniendo que no somos lesbianas, aunque tengamos relaciones lésbicas entre nosotras no hay atracción física por otras mujeres al menos por mi parte.

Debo admitir que los primeros días fueron extraños, no lo hicimos nada hasta cuatro días después por temor a ser descubiertas, a pesar de que nos dijimos que todo estaba bien entre nosotras había cierto sentimiento de culpabilidad mezclado con vergüenza y también miedo, incluso empecé a dormir con mi pijama completo porque me daba un poco de miedo volver a descontrolarme con ella y ser atrapadas por mamá y papá ya que sin duda no era algo que queríamos que se supiera.

Ahora cuando nuestros padres no están nos dejamos llevar desde el primer segundo que se van, aunque a veces me hago la difícil porque me gusta que ella me tiente ya que me trae buenos recuerdos de hace meses... "Tenemos mucho tiempo..." o "podemos hacer mucho ruido... quiero oírte gritar", siempre termino cayendo ante sus delicadas caricias y sus suaves besos en mi cuello o su desesperados azotes y esos manoseos que me enloquecen, ya no podemos comportarnos como dos hermanas normales cuando nos dejan a solas.

Retomando lo antes dicho, las interacciones entre ambas fueron raras hasta que ese cuarto día que mis papás se fueron a visitar a uno de sus amigos al hospital, antes de irse nos dijeron que iban a estar por allí un par de horas y después se irían a cenar, tuvimos que pedir comida ni bien se fueron porque eran las dos de la tarde. Me fui a bañar sin pensar en que era la primera vez que estábamos a solas después de "eso" de "esa" noche.

Ya dentro de la ducha sentí que María tocó la puerta y me preguntó si podía usar el baño que tenía ganas, no había razón para negarme y acepté ya que tampoco era para tanto. Hice una broma de si en realidad de lo que tenía ganas era de mí, pero María se quedó en silencio y pensé que la había incomodado, fueron unos largos segundos, pero cuándo finalmente habló me preguntó si podía entrar conmigo, me quedé en silencio porque no sabía que hacer ya que las cosas entre nosotras habían estado raras después del beso que me dio ese día, pero había sido yo la que hizo esa broma.

Pasa, igual ya casi acabo... Le dije y ella como ya estaba con el pantalón abajo no tardó ni dos segundos en meterse, me recordó a cuándo éramos más pequeñas y nos metíamos juntas a escondidas porque a nuestros padres no les gustaba ya que dejábamos todo el baño mojado, ella lo mencionó también y me dijo que la diferencia era que nos habían crecido pechos, sentí ganas de reír abrazarla, se sentía nostálgico y lo hice, hasta incluso la besé yo como si me hubiera estado resistiendo las ganas de hacerlo por mucho tiempo.

¿Podemos? Fue lo que dije aferrada a su cuello y aunque no recibí respuesta verbal, ella empezó a besarme y a acariciar mis nalgas con algo de jabón en sus manos, la sensación era muy fuerte para mi y ella lo notó enseguida. Le rogaba que no siguiera tocándome allí, gracias a ella descubrí que mi ano es extremadamente sensible y me estaba haciendo gemir mucho solo rozándolo, ella me decía que el sonido del agua era suficiente para cubrir mis ruidos y que estábamos solas, podía ser cuando ruidosa quisiera. No debí decirle que esa zona era sensible porque se dedicó a darme nalgadas y a estimular mi ano para hacerme gritar más, mi hermana es muy dominante conmigo cuando se trata de esas cosas.

Mi cuerpo le pertenecía y hasta se atrevió a darme la vuelta para lamerme ahí diciendo que era todo lo que necesitaba, sentir mis nalgas en su cara. Su lengua era tan cálida y el agua cayendo por mi cuerpo me hacía sentir débil, tuve que apoyarme en la pared porque mis piernas se sentían débiles y aunque una parte de mi creía que era mejor parar, no podía alejarme por lo mucho que me estaba gustando lo que hacía ahí atrás.

"Me alegra que seas tan limpia..." solo eso escuché cuando se cansó, ella me dijo que le gustó tanto hacerlo y ahora estaba muy caliente. Me sentí muy avergonzada pero ya no para detener aquellas "travesuras" entre hermanas, me sentía muy bien por saber que ella disfrutaba tocándome y haciéndome gemir. Nos las arreglamos para poder sentarnos en la ducha y juntar por fin nuestras intimidades como aquella noche, aunque fue más breve porque oímos el timbre de la puerta sonar, la pizza había llegado.

Frenamos y ella salió a recibirla apurada en toalla mientras yo me quedé secándome, algo de mi me decía que no me cambiara todavía porque ambas teníamos hambre, pero no de la pizza.

Ella llegó diciendo que el repartidor se le quedó mirando como si se le fuera a cumplir la fantasía de "cobrar" una pisa, nos reímos un rato y sin decirnos una sola palabra nos empezamos a besar en medio de la sala. Las toallas se cayeron y ahí estábamos nosotras, besándonos desnudas en el mismo lugar donde veíamos televisión con papá y mamá como si probar la saliva de la otra fuera lo único que les daba sentido a nuestras vidas.

La pizza se quedó allí en la sala, pero nosotras nos fuimos a continuar en nuestra habitación para no mojar nada con nuestro cabello o cualquier otra cosa. Seguimos lo que dejamos inconcluso en el baño, nos frotamos la una con la otra abrazadas de nuestras piernas, estaba tan ida en ello que recuerdo haber lamido sus pies porque sentía que quería hacerlo mientras me aferraba a su pierna y meneaba furiosamente mi cintura para adelante y para atrás. "relájate estrella porno, pareces una desesperada" oí y solo atiné a responder que si lo estaba. Amo sentir como nuestras zonas intimas comparten calor y fluidos, me desespero y quiero frotarme con ella como un animal en celo o eso es lo que me dice ella.
 
Arriba Pie