Las Aventuras de Sammy - Capítulos 001 al 005

heranlu

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Las Aventuras de Sammy - Capítulo 001


Hola a todos, mi nombre es Samantha o Sammy como me llaman todos, tengo 25 años y me encanta el sexo. Me encanta masturbarme y me vuelvo loca cuando veo una buena verga. También me gusta ver porno y leer relatos que me pongan cachonda para luego meterme bien los dedos, pero lo que más cachonda me pone es fantasear con papá. Solo con pensar en su verga mi coño chorrea.

Les cuento un poco como soy, mi cabello es moreno al igual que mis ojos. Soy más bien bajita y con buenas curvas y tengo dos tetas bien grandes que vuelven locos a todos. Vivo con mis padres y además tengo un hermano mayor, que ya está casado. El principal protagonista de esta historia es mi padre. Es un hombre de 52 años, de estatura media, pelo negro y un cuerpo bastante bien cuidado para su edad, lo que más me gusta de él, su pasión por el sexo, la cual yo heredé.

Desde niña había escuchado a mis padres follar, oía como mi madre gritaba de placer con la verga de papá y eso hacía que mi chochito empezara a mojarse. Cuando fui más mayor, pillé a mi padre viendo porno, en más de una ocasión y cada vez que lo veía ir al baño a masturbarse, me volvía loca, me iba a mi cuarto a meterme los dedos como una loca.

Con los años, la pasión entre mis padres se fue perdiendo, a mi madre ya no le apetecía y el cada vez que podía se iba al baño, más de una vez pensé, que pena de verga, con lo que me gustaría a mí que me follara.

Esta historia ocurrió hace 3 años, estaba cansada de masturbarme pensando en papá y se me ocurrió que podía hacer algo, pero no sabía el qué.

Una tarde, fui a preguntarle sobre un aparato que no me funcionaba, él estaba con el ordenador y no me vio llegar, estaba viendo porno, un hombre maduro se estaba follando a una chica joven. Cuando me vio se sobresaltó y me dijo:

- Puta mierda de internet que siempre están sacando estas mierdas.

- Pues el hombre tiene buena verga, no me importaría que me rompiera el coño, además papá, ¿no te gustaría follarte un coñito joven? Seguro que es delicioso.

Sin más me fui a mi habitación y a los pocos minutos lo escuché ir al baño. Me aseguré de que mamá estaba en el salón viendo la televisión y que no se estaba enterando de nada, me acerqué al baño y escuché a papá gemir mientras decía, oooh si nena ayuda a papi a sacarse la leche, eso me desconcertó, papá se masturbaba pensando en mí. No lo dudé, sin más entré, ahí estaba papá, de pie, con su verga bien dura, mirándome como si estuviera loca, me acerqué y comencé a masturbarlo, su verga era enorme, unos 22 cm y bien gorda, mi coño chorreaba, me moría de ganas de metérmela, me levanté la camiseta empecé a acariciarme mis pezones, papá alargó la mano y comenzó a tocármelos él.

- Vamos nena, ordéñame la verga, estoy a punto de correrme.

- Claro papi, vaya verga más rica tienes.

- Ohhh si, lo haces genial!

Mi mano cada vez iba más rápido, mi coño chorreaba deseoso de que lo cogieran y mis pezones estaban duros y sensibles con ganas de que los mamaran. Papá no pudo más y se corrió en mi mano, tras intentar ahogar un gemido de placer. Sin decir nada, me cogió la mano con el semen y empezó a untarlo en mis pezones, luego hizo que me comiera el resto. Continuó con masaje en los pezones, que estaban blancos del semen. Se sentó en la WC y me acercó a él, comenzó a devorármelos. Chupaba y chupaba como un niño pequeño hambriento y eso me volvía loca.

- Oooh si papi, mámame las tetas, mama tu leche.

- Joder nena, que tetas tienes.

Me metí un dedo en mi coño y comencé a frotarme el clítoris, el seguía como loco comiéndome las tetas, hasta que oímos un ruido.

- Papi sigue, me corro ya.

- No nena, está mamá.

- ¡Quiero correrme! ¡Y quiero tu verga!

- Vete a tu habitación y te haces un dedo, ya verás que rico.

Así hice, me fui a mi habitación, no sin antes papá darle una buena lamida a cada uno de mis pezones. Me masturbé toda la noche pensando en lo que había pasado.

Al día siguiente, ninguno de los dos dijo nada, al contrario, actuamos como una familia normal. Yo estaba un poco decepcionada, pensaba que lo que había pasado el día anterior, supondría algún cambio entre papá y yo.

A los dos días se volvió a repetir la misma situación, pillé a papá viendo porno, esta vez no se sorprendió, simplemente me miró y me dijo:

- Vaya follada le está metiendo el viejo a la chica, le tiene el coño inundado de leche.

- Uff sí, me gustaría que me cogieran con una verga como esa y me den una buena follada. Solo de pensarlo me chorrea el coño.

- Tu eres un poquito puta, ¿no?

- Acaso no te gusta papi. ¿quieres ver como tengo el coñito de mojado?

Para provocarlo más, me metí dos dedeos en el coño y cuando los saqué se los di a chupar, lo cual hizo con mucho gusto. Sin más metió su mano en mis pantalones y comenzó a masajearme mi chochito, que pedía a gritos que lo follaran. Empezó metiéndome un dedo en mi agujero, después dos, yo estaba muy excitada y me acariciaba mis pezones.

- Nena, sé que eres muy putita y que te gusta calentarme, pero si quieres que sigamos no puedes gritar o mamá se enterará.

- Si papi, te juro que no gritaré, pero no pares.

- No mi niña. Se buena y méteme tus preciosas tetas en la boca, quiero mamártelas. mientras te follo.

- Si cómemelas, que rico ummm.

Durante unos minutos papá me follaba con sus dedos y me iba mamando las tetas, mi orgasmo no tardó en llegar y como pude me corrí en silencio.

- Aaayyy papi que rico.

- Nena, me has dejado la mano llena de tus flujos, hazme un favor, sácame la verga, que me voy a limpiar tus flujos en ella y después te metes debajo de la mesa y te pones a mamarla.

- Si papi, me muero de ganas de comértela.

Y así hicimos, empecé a mamarle la verga llena de mis flujos a papá. Era maravillosa, casi no me entraba en la boca, pero aun así se la mamé un buen rato.

- Joder nena, que bien mamas, eres una experta. Quiero correrme en tu boca.

- Claro papi, dame tu leche.

Y tras varios minutos más mamando, se corrió en mi boca. Me comí todo su semen, volvía a estar cachonda y quería que papá me follara.

- Papi, vuelvo a tener el coño empapado. Quiero que me folles con tu verga.

- No mi amor, eso es imposible, está mamá.

- Bueno, pero podemos esperar a que se duerma o algo y me follas. Necesito tu verga ya.

Los días pasaron y yo me volvía loca, no conseguía la verga de papá, muchas tardes le sacaba la leche, para luego ponérmela en las tetas y que el me las mamara, como habíamos hecho antes, pero eso solo servía para ponerme más y más cachonda.

Pasaron los días y llegaron los días previos al periodo, normalmente cuando me venía el periodo, estaba más cachonda de lo habitual y mis pezones mucho más sensibles hasta el punto de no poder ni tocármelos. Uno de esos días papá me dijo:

- Mi amor, me sacas la leche y me dejas mamar tus tetas.

- No papá, si quieres te la saco, pero nada de mamarme las tetas, me va a venir el periodo y me duelen mucho.

- Vaya mi niña, yo tengo un remedio. Se lo hago a mamá cuando le duelen, ¿quieres que te lo haga?

- Bueno, vale. ¿Qué es?

- En 5 minutos te espero en el sofá.

Hice lo que me dijo papá, fui al salón y me senté en el sofá entre sus piernas, me dijo que apoyara la cabeza en su pecho y que estirara las piernas, después nos tapó con una manta.

- Mi niña, ¿ya estás sangrando?

- No papi, todavía no.

- Mejor. Ahora relájate y por favor no hagas ruido, mamá nos puede oír.

Metía las manos por debajo de mi camiseta y con las palmas comenzó a masajearme de una forma dulce y delicada mis pezones.

- ¡Papi me duelen!

- Tranquila, ya verás como se te pasa. Los tienes muy hinchados mi amor.

Siguió con el masaje, el dolor fue desapareciendo y dio paso al placer. Estaba muy cachonda y solo quería que me follara.

- ¿Te gusta cariño?

- Si papi, me gusta mucho. El problema es que mi chochito está muy mojado.

- Tranquila mi amor. Eso lo soluciono yo. Tu sigue disfrutando.

Noté como se movía buscando algo. Una de sus manos, dejó mi pezón para meterse en mis pantalones. Llevaba algo más, que pretendía meterme en el coño.

- ¿Papi, que tienes ahí?

- Es un consolador mi amor.

- Pero mami lo puede escuchar.

- No mi cielo, no tiene vibración ni nada, solo te lo voy a meter. Espero que tu coñito pueda con él, es muy grande.

Y así lo hizo, con una mano me acariciaba los pezones y con la otra me follaba lentamente el coño.

- Ufff papi esto es delicioso, me voy a correr.

- Sigue así mi niña, córrete.

Mientras papá seguía follandome, yo le saqué la verga. Primero se la acaricié, pero me moría de ganas de hacerle una buena mamada. Como pude bajé la cabeza y comencé a chupársela. Unos minutos después sonó el teléfono, escuchamos a mamá hablar en la otra habitación, mientras tanto, papá se guardó la verga y yo me coloqué la ropa, quedando el consolador dentro de mi coño. En ese momento llegó mamá y al vernos en el sofá tapados con la manta y viendo la tele, no sospechó nada. Nos contó que un familiar había tenido que ir al hospital y que iría a pasar la noche para cuidarle. Puse cara triste y de preocupación, pero era la excusa perfecta para follarme a papá.

En cuanto mamá se fue, papá me miró con lujuria, me hizo levantarme del sofá y comenzó a besarme.

- Estamos de suerte mi zorrita, tenemos toda la noche para follar. ¿No me decías que querías mi verga? Pues va a ser toda tuya.

- Si! Follame, necesito tener tu verga en mi chochito.

- Tranquila mi amor, te voy a reventar tu dulce chochito.

Me llevó a su habitación, ya que la cama era más grande, me tumbó y comenzó a desnudarme a medida que pasaba su lengua por todo mi cuerpo. Cuando llegó a mis pezones, que seguían muy sensibles, pero ya no me dolían, se los llevó a la boca como un loco. Empezó a chupar y a estimulármelos, era una sensación increíble, yo empecé a gemir, era la primera vez que podía gemir mientras estaba con papá.

Cuando se cansó de mis pezones continuó bajando, hasta llegar a mi coño, ahí seguía el consolador que él había utilizado antes, comenzó a mamarme mi coñito mientras seguía follandome el coño. De repente paró y me miró:

- Nena, tenemos un problema. No podemos follar, no tengo condones. Con mamá no tengo problema, me puedo correr dentro ya que se toma la píldora, por eso no uso condón.

- No te preocupes papi, yo también tomo la píldora, puedes correrte dentro de mí.

- ¿En serio? No eres un poco joven.

- Ayy papá, no eres el primer hombre con el que tengo sexo. Mantengo relaciones desde hace unos cuantos años.

- Seguro que nadie te ha follado tan bien como lo voy a hacer yo, te voy a llenar el coño de leche mi amor.

Continuó comiéndome el coño mientras me lo follaba con el consolador, yo cada vez gritaba más y más fuerte, hasta que no aguanté más y me corrí.

- Aaaah siiii papiii!!! ¡Que rico lo mamas!

- Joder nena, que manera de correrse, ¿quieres más?

- Si papi, necesito que me des tu verga.

Sin hacerme esperar, me puso a mamarle la verga. Estuve como 10 minutos mamando, hasta que me agarró por el pelo y me frenó.

- Zorrita mía, sé que te gusta mamar, pero si seguimos así me voy a correr. ¿No quieres que te rompa tu coñito?

- ¡Si! ¡Por favor follame ya!

Estaba tan cachonda que no esperé a que él me la metiera, me senté a horcajadas sobre él y comencé a pasar mi coño a lo largo de su polla. Mis flujos caían sobre su duro miembro, mojándolo por completo, ya no podía más, levanté me culo y de un golpe me la metí, quedando toda su verga enterrada en mi chorreante coño.

- ¡Joder si! ¡Que gusto! Vaya verga más grande tienes papi.

- Eres una autentica puta nena, me encanta como cabalgas sobre mi verga.

Seguí follándome a papá, el tumbado y yo encima engullendo su polla en mi coño, no quería parar nunca. Me incliné sobre él y comenzamos a besarnos, después le metí mis tetas en la boca. Era la mejor sensación del mundo, su verga rompiéndome el coño, mientras su boca me comía los pezones. Tras más de 30 minutos follando, un fuerte orgasmo se formaba en mi interior.

- ¡Papi, no aguanto más me corro!

- ¡Aguanta un momento mi niña y córrete conmigo! ¿Quieres que papi te llene el coño de leche?

- Si papi, necesito tu leche ya.

- ¡Vamos nena ahora córrete! Aaaahhh

- ¡¡Si!! ¡¡Papi me corroo!! Aaaaahhh!

- Joder nena, vaya corrida que me has dado, tienes el coño blanco de tanta leche.

- Si, estoy notando como me escurre por la pierna.

- Espera, que le voy a hacer una foto.

Tras hacerme la foto, se tumbó a mi lado, nos besamos un buen rato, mientras él con sus dedos, jugaba con la leche en mi coño.

- Papi, si sigues así, me voy a correr otra vez.

- Vamos a hacer una cosa, te voy a poner un poco de semen en tus pezones y te los voy a mamar hasta que te corras.

- Sabes, eres el primer hombre que conozco que le gusta chupar su semen.

- Eso fue cosa de tu madre. Se ponía cachonda cada vez que me veía hacerlo. La verdad es que no está mal, aunque solo he probado el mío.

Papá volvió a colocar su mano en mi coño lleno de semen y a meterme los dedos mientras me mamaba las tetas.

- Ummm que rico lo que me haces. Aaaaahh!!!!!

- Otra vez te has vuelto a correr mi niña, mira como tienes el chochito, lleno de lefa de papi y de tus flujos, estás chorreando.

- Límpiamelo.

- Encantando.

Papá volvió a meter su cara entre mis piernas, comiéndome el coño lleno de flujos, me volví a correr y el siguió chupando hasta que me dejó bien limpia.

- Nena, porque no te metes mi polla en la boca y me la pone bien dura para darte otra buena follada.

- Claro papi, lo que tú quieras.

- Esta vez voy a ser yo quien se ponga encima de ti, quiero tu coñito solo para mí.

Y metiéndome la verga en mi coño, volvimos a follar como salvajes. Esta vez se corrió en mi boca y antes de que me lo tragara, me volvió a sacar una foto. Nos pasamos toda la noche despiertos, dándonos placer, perdí la cuenta de las veces que me corrí.

- Papi, que noche más maravillosa.

- Si nena, hacía tiempo que no follaba como hoy.

- ¿Vamos a seguir follando mas veces?

- Claro cielo, pero cuando mamá no esté, mientras mamá esté en casa te podré meter los dedos y tu sacarme la leche y poco más.

- ¿Te imaginas que mami se une a nosotros? Estaría genial.

- Ojalá, pero mami últimamente no quiere sexo. No te voy a negar que veros comiendo el coño me volvería loco, pero dudo que ella quiera.

- Bueno, si ella no quiere mejor, más verga para mí.

- ¿Quieres que te la meta otra vez nena?

- Si papi, dame tu verga…


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heranlu

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Las Aventuras de Sammy - Capítulo 002


Mi relación con papá seguía siendo genial, follábamos cuando podíamos, pero no había ni un día que no me diera un orgasmo, lógicamente sin que mamá se enterase de nada.

Una tarde, estaba con mis amigas, cuando me llegó un mensaje de papá, de que mamá se había tenido que ir a hacer cosas y estaríamos solos en casa. No lo dudé y me fui enseguida para casa, había que aprovechar cualquier momento.

Cuando llegué, escuché a papá hablar con otra persona y al acercarme al salón, vi que era su hermano, mi tío. Me llevé una gran desilusión, ya no podríamos follar.

- Hola nena, que pronto has vuelto.

- Hola, sí, no me apetecía más estar con mis amigas.

- Hola sobrina, cuando tiempo sin verte, que guapa estás.

- Hola tío! Sí hacía mucho que no te veía, muchas gracias.

Me fui a la cocina a beber agua, cuando papá apareció detrás de mío. Se acercó por detrás y frotó su ya dura verga, en mi culo. Con una mirada de lujuria, me dijo que fuera al salón con él y con el tío, algo que no me apetecía nada.

Cuando llegué al salón, me hicieron sentar entre los dos. Ellos se pusieron a hablar de cosas que a mí no me interesaban y después mi tío, comenzó a preguntarme cosas sobre mi vida, nada importante. Ellos siguieron hablando, hasta que mi tío le confesó algo a mi padre.

- Joder hermano, pues yo cada vez follo menos.

- ¿Y eso?

- Mi mujer, que cada vez le gusta menos que le meta la verga. Se está volviendo una asquerosa.

- Pues ya sabes, búscate un coñito joven, que esas nunca se cansan.

- Sobrina, no sabrás de algún coñito joven, qué me quiera dar placer.

- Ni idea tío, no sé de nadie.

- ¿Y tú querida sobrina? Tienes pinta de ser una viciosa y a lo mejor me puedes ayudar con mi problema.

En ese momento, mi tío, se sacó su verga dura, me quedé mirándola fijamente mientras notaba la mano de papá, empujar mi cabeza hacia la verga, para que se la chupara. Sin pensármelo mucho, comencé a mamársela a mi tío, que no la tenía nada mal, era algo más pequeña que la de papá, pero tenía buen tamaño.

Mientras mamaba, papá comenzó a desnudarme y enseguida me metió los dedos en el chocho.

- Joder cariño, estás empapada, voy a tener que comértelo.

- Si hermano, prepárame este coñito tan rico que me lo quiero follar.

- Si papi, dame lengua en mi chochito ufff que rico.

Durante un rato estuvimos así, papá me comía el coñito, yo le comía la verga a mi tío y él me tocaba mis duros pezones. La situación era de lo más excitante.

- Joder hermano, vaya mamada que me está dando tu hija, como siga así me saca toda la leche.

- Jajajaja no se le da mal. ¿No te apetece comerle un rato el coño? Lo tiene delicioso

- Uff sí, me muero por comer un coñito joven como este.

Inmediatamente, cambiamos la postura, quedando exactamente igual que antes, lo único, que esta vez mi tío, me comía el chocho y yo le mamaba la verga a papá.

- Vamos cariño, sácale toda la leche a papá.

- Si papi, ¿quieres que haga lo de siempre?

- Si cariño, sácamela como siempre.

- Hermano ¿te vas a correr ya? ¿No quieres darle una buena follada a este coñito tan rico?

- Tu tranquilo que ya me la follaré. Métesela tu primero, mientras ella me saca la leche.

Sin pensárselo mucho, mi tío, me tumbó sobre el sofá y empezó a jugar con la punta de su verga en mi chochito, estaba tan caliente que sus juegos eran una tortura para mí, hasta que al final, me la metió entera de un solo golpe, haciéndome dar un grito de sorpresa y de placer, en ese momento, papá aprovechó para meterme su verga en la boca y que continuara con la mamada.

Los dos empezaron a follarme fuerte, uno el chocho y el otro la boca, era una sensación increíble. Notaba que papá estaba a punto de correrse y sabía que era lo que quería hacerme, asique saqué su verga de mi boca y le saqué la leche para después untármela en mis tetas, como tantas veces había hecho. Papá como un loco, se lanzó a mis tetas, le encantaba comerse su leche de mis tetas y a mí me ponía muy cachonda como me las comía.

- Joder hermano, no me acordaba que te gustaba comerte tu leche.

- Si y si es de estas tetas me gusta más. ¿No has probado tú la tuya?

- Que va. ¿Está buena?

- Córrete en el coño de la niña y pruebas.

Mi tío echó una buena cantidad de leche, se quedó mirándome, con la duda de si meter su boca en mi chocho y comerse su leche o no. Al final optó, por meterme los dedos, algo que yo agradecí, puesto que todavía no me había corrido.

Empezó a jugar con sus dedos dentro de mi chocho lleno de leche, mientras papá seguía comiéndome las tetas y yo mientras tanto, alargue la mano, para comenzar a pajear a papá, que poco a poco se iba poniendo más duro.

Era una sensación muy placentera, dos hombres para mi sola. Mi tío seguía follándome y yo ya no podía más.

- Aaaah si me corro!!

- Sí mi niña, córrete, enséñale a tu tío, como lo haces de bien.

- ¡¡Si!! ¡Tío me corroo!

- Joder niña, vaya orgasmo, que has tenido, ¿has visto todo lo que has echado?

- Ufff sí, ha sido muy rico, ha salido tu leche y mis flujos! Papi, ¿crees que estoy lo suficientemente mojadita para que me la metas?

- Jajajajajaja claro que sí, cariño, ahora mismo te follo.

Sin hacerme esperar mucho, papá me metió su verga dura, en mi chocho, como ya se había corrido antes, sabía, que estaría dándome duro más tiempo. Mientras tanto, mi tío, se tumbó a mi lado y comenzamos a besarnos, mientras él jugaba con mis pezones.

- Sabes sobrina, me encantaría volver a follarte, pero después de cómo me has dejado, no consigo ponerme duro otra vez.

- Tranquilo tío, yo te ayudo, siéntate en mi cara que te como el culo y ya verás como te pones.

- Niña, a mí nadie me ha comido nunca el culo, ¿eso no es de gays?

- No digas tonterías hermano, deja que la niña te lo coma, ya verás como te pones.

Nos cambiamos de posición, mi tío se sentó en el sofá levantando sus piernas dejando su culo expuesto, yo tumbada boca abajo, comencé a comerle el culo, mientras, levantaba el culo para que papá me pudiera follar el chocho desde atrás.

Mientras le metía, la lengua a mi tío, en el culo, le tocaba los huevos y le acariciaba la verga, poco a poco notaba como se iba poniendo duro, mientras gemía como un loco, papá que lo estaba viendo todo, me seguía dando cada vez más fuerte, mientras que con sus dedos me empezaba a dilatar el culo.

- Ufff siiii, sigue chupando niña, joder como me tienes!

- Hermano, ¿has visto cómo estás de duro?

- ¡Si!, Es genial, nunca había estado así de duro.

- ¿Me dejas tocarte, hermano?

- Si, claro, haz lo que quieras.

Papá se tumbó encima de mí, con su verga dentro, había disminuido el ritmo, pero seguía follándome. Yo mientras tanto seguía comiéndole el culo el tío, en ese momento, noté la mano de mi padre junto a la mía en la verga de mi tío, lo pajeamos juntos, mientras él no paraba de gemir.

Mi tío ya no aguantaba más, papá me soltó y me indicó que me sentara encima de mi tío dejando su verga entrara en mi culo, así lo hice.

- ¡Joder niña, que estrecha estas!

- Ufff y tú que duro, no sé si podré.

- Pues espero que, si cariño, porque papi, te la va a meter en tu chochito y te vamos a follar a la vez.

Cuando ya tuve las dos vergas dentro de mí, la de mi tío en mi culo y la de papá en el chocho, uno empezó a pellizcarme los pezones y el otro a estimularme el clítoris, mientras me giraban la cara, para besarme. En un momento de pasión, papá, mi tío y yo nos besamos los tres y pude notar como sus lenguas se rozaban y posteriormente, aumentaban el ritmo de la follada que me estaban dando.

- Ayyy me voy a correr! No aguanto más.

- Claro que, si cariño, enséñale a tu tío como te corres.

- Eso sobrina, demuéstrame como de puta eres, cuando tienes dos vergas follándote.

- Sii! ¡Me corrooo! Aaaaaaaah!

- ¡Eso es mi niña! Suéltalo todo

Continuaron follándome un rato más, los dos estaban tan duros, que consiguieron arrancarme otro orgasmo, más potente que el anterior. Papá se corrió en mi chocho, dejándomelo lleno de leche, en ese momento, mi tío me la sacó del culo, me tumbó en el sofá y me la metió en el chocho, para seguir follándome.

- Joder hermano, puedo sentir tu leche caliente, dentro del coño de tu hija.

- Uff sí, estaba cargado. Cuando te corras, dale una rica mamada a ese coñito, ya verás que delicia.

- No sé, no termina de convencerme.

- Ayy sí!! ¡Tío dale una rica mamada a mi chocho!

Mi tío no paraba de follarme bien duro, hasta que, tras soltar un potente chillido, se corrió dentro de mí.

- Hermano, vaya corrida has soltado tú también. Le has dejado el coño lleno de leche a la niña.

- Ufff si, hacía mucho que no me corría así, ha sido genial.

- Yo con tu permiso, me voy a comer este coñito tan rico.

- Sobrina, me limpias la verga, mira como la tengo de semen y de tus flujos.

- Si, métemela en boca.

Papá se lanzó como un loco a comerme el chocho lleno de leche, mientras que mi tío, me metió su verga en la boca. Pasados unos minutos, mi tío, se acercó a mi padre.

- Venga, déjame comerme ese majan.

- ¿Pero no decías que no te gustaba chupar tu propia corrida?

- Bueno, lo tendré que probar.

Cambiaron la posición, mi tío empezó a comerme el chocho, primero con asco, pero después se fue animando poco a poco. Mientras tanto, papá se tumbó a mi lado, y comenzó a mamarme las tetas, quedando su verga cerca de la cara de mi tío.

Mi tío, seguía comiéndome y yo ya estaba a punto de tener otro orgasmo. De repente paró y noté como me metía los dedos, en vez de la lengua. Sin embargo, papá, seguía mamándome las tetas, cada vez con más fuerza, mientras lo escuchaba gemir bajito.

Me incorporé como pude, para ver que me estaba haciendo mi tío, pero lo que vi, me gustó mucho más de lo que me esperaba. ¡Mientras me follaba con sus dedos, le estaba haciendo una mamada a papá! Me gustó tanto lo que vi, que tarde pocos minutos más en correrme.

- ¡Sobrina, tenía tu coñito ya limpio y te has vuelto a correr! ¡Muy mal! Ahora tu padre y yo te lo vamos a tener que limpiar.

Papá dejó mis tetas para centrarse en mi chocho lleno de flujos a la vez que mi tío seguía comiéndomelo, notaba como sus lenguas se tocaban dentro de mí y eso me ponía muy cachonda. Tras unos minutos comiéndome los dos a la vez mi tío volvía a estar duro.

- Joder me tienes duro otra vez.

- Ufff si que verga más rica tienes, fóllame otra vez tío!

Mi tío habló con papá, que seguía entre mis piernas. Me llevaron a la mesa del comedor, me sentaron abierta de piernas, papá continuó comiéndome el chocho mientras mi tío iba dispuesto a follarme.

Papá separó su boca, para que mi tío me pudiera meter la verga, me la metió de un solo golpe, desde donde estaba, podía ver, que mi padre seguía con la boca pegada a mí. De repente mi tío sacó la verga y se la metió a mi padre en la boca, tras una pequeña mamada, me la volvió a meter a mí y esta vez fuerte y rápido. Mientras tanto, papá se acercó a él y comenzó a chuparle sus pequeños pezones, mientras se tocaba la verga.

- ¡Joder hermano! No sé qué me pasa, pero te veo la verga y me entran ganas de comértela.

- Que eres un depravado como nosotros.

- Pero a mí no me gustan los hombres, a mí me gustan los coñitos como el de tu hija. Pero te veo moviéndote la verga y me muero de ganas de llevármela a la boca.

- Pues ven y hazme una mamada.

Sin decir nada, mi tío, me sacó la verga y se fue de nuevo con papá al sofá. Lo hizo tumbarse boca arriba. Se sentó entre sus piernas y comenzó a tocarle la verga a papá. Yo desde el otro lado veía la escena y notaba como mi chocho chorreaba. Me acerqué a ellos y me senté en la cara de papá, que no dudo ni un momento, en empezarme a dar lengua por todo mi chochito. Me tumbé sobre su cuerpo, llegando a tener mi cara cerca de la verga de papá.

Mi tío me miró y sin decir nada, se metió la verga de papá en la boca. A continuación, me uní a él, mientras papá, me hacía gemir devorando mi chocho. Durante unos minutos mi tío y yo estuvimos mamándole la verga a papá, juntando nuestras lenguas, sabía que papá estaba a punto de correrse, pero no sabía que haría mi tío. Tras unos minutos más, papá se corrió, emitiendo un potente gemido, en ese momento, mi tío me quitó la verga y se la metió entera en la boca, para comerse su corrida. Después me agarró y me besó para compartir la leche conmigo.

- Uff chicos! ¡Habéis estado impresionantes! ¡Hacía tiempo que no me corría así!

- Me ha encantado mamarte la verga. Pero mira como estoy.

- ¡Tío! ¡Estas muy duro!

- Túmbate hermano, que ahora me toca mí.

Esta vez fue papá quién comenzó a mamar la verga de mi tío. Al igual que la otra vez yo le ayudé, mientras mi tío, me comía el chocho. Sin embargo, cuando estaba a punto de correrse, papá me indicó que me tumbara en el otro sofá.

Al igual que papá, mi tío se corrió de una manera salvaje y mi padre, recogió en su boca toda la leche, para después esparcirla por mis tetas. Ambos, se tumbaron a mi lado, uno de cada lado, y comenzaron a mamarme las tetas mientras me metían los dedos en el chocho. Tras correrme varias veces, decidimos dar nuestra sesión de sexo por terminada.

- Me alegro de haber venido hermano. Tú y tu hija, me habéis hecho pasar un rato muy divertido. Si me llegan a decir, que con la mierda de día que he tenido, iba a terminar follándome a mi sobrina y comiéndole la polla a mi hermano, no me lo creo.

- Si quieres, para otra vez que nos quedemos solos, te llamo y vienes a jugar.

- ¡Si tío! ¡Me encantaría que me dieras verga otra vez!

- Por mi perfecto. Nos vemos otro día.

Tras marcharse mi tío, papá y yo nos dimos una ducha. Después no sentamos en el sofá a ver la tele mientras llegaba mamá.

- Sabes, cuando vi al tío, me llevé una desilusión.

- Ya lo sé hija. Sabía que tenía problemas y lo invité a venir, pensando que estaría mamá en casa. Pero cuando se fue, se me ocurrió la idea de hacerte venir, sabía que ibas a disfrutar mucho de dos pollas para ti sola.

- Uff si, ha estado genial, lo que más me ha gustado es veros comiéndoos las pollas, me puso muy cachonda. Sabes, me gusta la idea de follar con mas gente de la familia. A lo mejor algún día conseguimos que se una mamá.

- Sí, no estaría mal, follaros a las dos.

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heranlu

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Las Aventuras de Sammy - Capítulo 003


Como mis papas tenían que trabajar no podían llevarme de vacaciones, por eso mi tío, me propuso irme con él a la playa, la única condición, es que allí, no seríamos tío y sobrina, seríamos una pareja, yo en seguida acepté y mis padres no pusieron ninguna objeción.

Comenzamos el viaje, todo fue normal, íbamos hablando sobre las cosas que haríamos y los sitios que visitaríamos.

- Sammy, si te he invitado a estas vacaciones, es porque disfrutar de unos días contigo, quiero que, durante estos días, seas mi mujer y mi puta.

- Claro que si tío, sabes que te daré todo lo que me pidas.

- Me alegro cariño, porque llevo un tiempo que casi no tengo relaciones sexuales con tu tía. Desde que follé con tu papá y contigo, tu tía me aburre mucho.

- Pues anímala, a tener sexo más divertido.

- No, tu tía es muy reacia a tener ciertas relaciones, si se entera que me gusta comerme las vergas y la leche, se divorcia.

- Jajajaja, pues ella se lo pierde, más para mí.

Continuamos el viaje, era un poco largo, pero lo llevábamos bien. Fuimos hablando de todo y muy animados hasta que encontramos un atasco. Tras 40 minutos medio parados yo ya me empezaba a aburrir de estar allí.

- ¿Me aburro mucho, sabes cuando vamos a salir de este atasco?

- Que va, no sé qué pasará para que haya tanto atasco.

- Mira, el señor del coche de al lado no para de mirarme. Tiene pinta de ser un viejo baboso.

- ¿Quieres que juguemos un rato?

- ¿Que tienes en mente tío?

- Acaríciate los pezones, por encima del top.

- Ummmm quieres que se me pongan duros.

- Si, y mientras lo haces, mira al hombre de al lado.

Tal y como me pidió mi tío, comencé a pellizcarme los pezones, que no tardaron mucho en ponerse duros. El hombre de al lado, no paraba de mirar.

- Tío, ya están duros, ¿ahora que hago?

- Metete un dedo en el chocho. ¿Lo tienes mojado?

- Un poco.

- Pues date bien de dedo hasta que lo tengas más mojado. Después te subes el top y untas tus pezones con tus flujos.

Así lo hice, mientras me metía los dedos, miraba al hombre con cara de deseo, el no paraba de mirarme. Su cara fue una sorpresa, cuando saqué mis tetas y me unté mis flujos. En ese momento, mi tío, se lanzó a comerme las tetas, era genial.

- Sammy cielo, parece ser que nuestro amigo quiere ver más, quítate los pantalones y ponte a 4 patas con el culo y el chocho mirando para la ventana. Luego me sacas la verga y te la comes.

- Vale tío, lo único, que nos pueden ver otros coches.

- ¿A mí me da igual y ti?

- A mí también ya lo sabes.

Tal y como me pidió, me quité mis shorts y mi tanga y me puse con el culo y el chocho hacia la ventana, me agaché, para que se viera más y le saqué la verga a mi tío. Comencé a mamársela. En ese momento mi tío bajó el cristal de mi ventana y el hombre del otro coche hizo lo mismo.

Mientras le comía la verga a mi tío, el me metió los dedos en el chocho y comenzó a follarme. De repente lo escuché hablar con el hombre del coche.

- ¿Le gusta lo que ve?

- Sí, mucho, un chocho bien rico tiene la niña.

- Si, además mire como está de mojada. Ahora mismo, una verga le entraría sin problemas.

- Ya lo creo, ese chocho, se tiene que tragar las vergas de maravilla.

En ese momento, mi tío se corrió en mi boca, pero antes de tragármelo, me incorporé y se lo enseñé al hombre del otro coche. Me volví a vestir y seguimos esperando a que terminara ese horrible atasco.

Cuando por fin, salimos del atasco, continuamos nuestro camino. Durante el trayecto, me iba fijando que el coche del señor, seguía el mismo camino que nosotros, pero no le di mucha importancia, ya que era una ruta muy transitada en esta época del año.

Cuando llegó la hora de comer, paramos en un área de descanso, no estaba muy transitada, ya que era tarde. Cuando terminamos de comer y salimos del restaurante dirección al parking, alguien me llamó, al girarme, me di cuenta de que era el hombre del coche.

Nos acercamos a hablar con él, se llamaba Estaban y viaja a la playa, muy cerca de donde nosotros íbamos a estar. Nos contó que su mujer lo dejó, porque era un pervertido y se marchaba de vacaciones en busca de putas a las que follarse. En ese momento, le ofreció a mi tío un trato.

- Amigo, si me dejas follarme a tu mujer, te pago 100€

- 100€ me parece muy poco.

- 500€ y pago yo la habitación en un motel que hay un poco más adelante.

- ¿Qué opinas cariño? ¿Te gustaría meterte la verga de ese buen hombre?

- Umm si claro, sabes que me encantan las vergas.

Los tres nos fuimos al coche de mi tío, él conducía y Esteban y yo nos fuimos a los asientos de atrás. Comenzamos a besarnos, Esteban me devoraba la boca, mientras sus manos recorrían todo mi cuerpo, yo le tocaba la verga por encima del pantalón, se la notaba realmente dura y larga.

Cuando llegamos al motel, Estaban fue a recepción, pidió una habitación y enseguida le dieron la llave, por como lo trataban, se veía que era un cliente muy habitual. Subimos los tres a la habitación. Mi tío se sentó en un sillón, de frente a la cama y Esteban se lanzó a por mi.

Me desnudó enseguida y comenzó a comerme las tetas, mientras me metía los dedos en el chocho.

- Ummmm si, que rico, me encanta como me las comes.

- Joder, que puta eres, tienes el chocho chorreando.

- Ufff sí, estoy lista para que me metas la verga!

- Claro que si mi puta, te la voy a clavar hasta el fondo.

Cuando paró, me incorporé para quitarle la ropa, cuando le desabroché los pantalones, su verga dura como una barra de hierro, saltó de su interior. No dudé y me la metí en la boca.

- Joder zorra, me encanta como me comes la verga. Pero estoy tan cachondo, que, si no paras, me voy a correr en ti y quiere reventarte ese chocho tan rico que tienes.

Le solté la verga y me tumbé, con las piernas abiertas, Esteban no dudó y me metió toda su verga de un solo golpe, comenzó a follarme de manera salvaje.

- Aaaah si nena, que apretada estás, me encantas.

- Ummm sigue, dame más.

Tras 10 minutos follando, Esteban no aguantó más, me la sacó y me la metió en la boca, para correrse en ella.

- Aaaaaahh si! ¡Toma mi leche puta!

Tras tragarme toda su corrida, se tumbó a mi lado y comenzó a pellizcarme los pezones.

- ¿Te ha gustado nena?

- Si, no ha estado mal, lo único que no me he corrido.

- Si quieres esperamos a que se me vuelva a poner dura, pero voy a tardar, he soltado mucha leche.

- Porque no me comes el chocho un rato, seguro que así me corro.

Esteban se arrodilló entre mis piernas, comenzando a darme una buena lamida a todo mi chocho, su culo estaba levantado y se veía su verga flácida colgar. De repente vi, como mi tío se levantaba, se acercó a Esteban y comenzó a acariciarle el culo.

- ¡Amigo! ¿Qué haces?

- Tranquilo, solo voy a ayudarte, a ponerte duro otra vez, para que te folles a la chica.

- Vale, pero hace mucho que no me tocan el culo, ten cuidado.

- Tu tranquilo y déjame a mí.

Mi tío, comenzó a darle lengua y a meterle el dedo en el culo a Esteban, mientras este, me comía el chocho a mí. Entre sus chupadas, lo escuchaba gemir y veía como su verga se ponía más y más dura. Mi tío, le agarró la verga y comenzó a pajearlo lentamente, se notaba que Esteban lo estaba disfrutando, porque cada vez la tenía más dura y no paraba de gemir, mientras devoraba mi chocho.

- Joder amigo, como me has puesto, hacía años que no me comían el culo como tú.

- Ya estás listo para reventar este chochito rico.

- Si, ya lo creo.

Esteban me volvió a meter su verga, pero esta vez lo hizo más despacio, disfrutando de la follada que me estaba dando. Mi tío se acercó, se sacó la verga y me la metió en la boca. Allí estaba yo, tumbada boca arriba, con la verga de Estaban en el chocho y la de mi tío en la boca.

Mi tío se tumbó sobre mí, dejando su verga en mi boca y comenzó a masajearle a Esteban las pelotas, que chocaban contra mi culo. La verga de Esteban, se ponía, más y más dura dentro de mí.

- Ufff puto maricón, que placer me estás dando.

- ¿Te gusta verdad? Veo que tú también vas a ser algo maricón.

- Tuve una época, en la que me follé a algún hombre, incluso llegué a poner el culo, para que me lo follaran, pero hace años de eso.

- Pues es hora de recordar viejos tiempos.

Mi tío y Esteban, comenzaron a besarse, mi tío seguía masajeándole las pelotas, Esteban follándome, cada vez más duro y yo mamando la verga de mi tío. Yo ya no podía más, estaba muy excitada con lo que estaba viendo y me corrí como hacía tiempo que no lo hacía.

- Aaaaaah siiii! Ummm que rico!

- Eso es cariño, enséñale a Esteban como te corres.

- Muy bien preciosa, yo también me voy a correr en breve.

- ¡Si! ¡Córrete en mi chocho!

Y así, lo hizo, tras dar unos gemidos muy fuertes, Esteban se dejó ir, mientras mi tío, le apretaba las pelotas y le chupaba los pezones. En cuanto Esteban, se salió de mí, mi tío se lanzó a comerme el chocho y la leche de Esteban, quedando los dos en la posición del 69.

Cuando mi tío terminó de limpiarme el chocho, se levantó y con la verga muy dura, se dispuso a follarme. Me la metió de un solo golpe y empezó a darme una rica follada. Esteban se acercó empezó a comerme el chocho, su lengua, jugaba con mi chocho y la verga de mi tío, en ese memento, la vega de mi tío, salió entera de mi y Estaban, se la metió en la boca, haciéndole una mamada increíble.

- ¡Joder como la chupas! ¡Me voy a correr en tu boca!

- ¡Sí tío! ¡Córrete en su boca, que saboree tu rica verga!

Y tras dar un gran gemido, mi tío se corrió en la boca de Esteban, que, con gusto, se comió toda su leche.

- Me ha encantado mamarte la verga. Hacía años que no me comía una y la verdad es que ha sido fabuloso.

- Joder que sí, me has dejado seco. El único problema es mi sobrina, que no se ha corrido, mira como tiene el chocho de mojado.

- Creo que deberíamos comérselo.

Los dos comenzaron a comerme el chocho, dos lenguas para darme placer, notaba como entre mis pliegues sus lenguas se entrelazaban. Tras varios minutos así, me corrí de una manera salvaje.

Tras darnos una ducha y volver a vestirnos, bajamos al bar a tomar algo para refrescarnos. Le contamos a Esteban nuestros planes de vacaciones y él nos contó, que viajaba muy cerca de donde nosotros íbamos a estar. Intercambiamos nuestros teléfonos con el fin, de volver a quedar.

Nos despedimos de Esteban, primero me dio un beso a mí, mientras una de sus manos, se metió por debajo de mi camiseta y comenzó a pellizcarme un pezón. Después se despidió de mi tío, comiéndole la boca y manoseándole la verga por encima del pantalón. Nos metimos en el coche y continuamos nuestro viaje.

- Ufff tío, me lo he pasado muy bien con Esteban.

- Si cielo, es un hombre muy simpático.

- Me ha encantado la mamada que te ha hecho, casi me corro yo del placer.

- Ufff si, ha sido increíble, como mamaba el muy maricón, se nota que no era la primera vez que se comía una verga.

- El único problema, es que cuando se despidió me puso muy cachonda pellizcándome el pezón. Tío, estoy muy caliente.

- Nena, ya es tarde y tenemos que llegar al hotel, metete los dedos y cuando lleguemos, te doy una rica follada.

Y así hicimos, yo me fui metiendo los dedos, mientras mi tío conducía. Cuando por fin llegamos al hotel, era ya mas de las 11 de la noche. Nada mas entrar a nuestra habitación, comenzamos a follar y de esa forma comenzaron nuestras vacaciones.

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heranlu

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Las Aventuras de Sammy - Capítulo 004


A la mañana siguiente, bajamos al restaurante del hotel a desayunar, como una pareja normal, nadie sabía nuestro parentesco, por lo que podíamos actuar como quisiéramos.

Tras el desayuno, nos acercamos a recepción y le preguntamos cómo ir a la playa. El señor que nos atendió, era un hombre maduro que no paraba de mirarme. Nos explicó perfectamente todas las playas que había por la zona, hasta que me tío le preguntó:

- He leído que por aquí cerca hay una playa nudista.

- Efectivamente señor, la playa se encuentra en la zona sur, a unos 10 minutos en coche. Es una playa a la que no va mucha gente, además de ser nudista, muchas parejas van a mantener relaciones sexuales, sin esconderse de los demás.

- Pues creo que ya tenemos plan para hoy. Muchas gracias por todo.

- No hay de que. Es usted muy afortunado, va a pasar un bonito día de playa, si me permite una recomendación, cuando llegue a la playa, hágale una buena mamada de tetas a su acompañante, se le notan los pezones duros por debajo de su camiseta y tienen que estar deliciosos.

- No lo dude, se la haré nada más llegar. Si algún día quiere venir a nuestra habitación y probar esas tetas tan ricas, ya sabe dónde estamos.

- Será un placer. Nos vemos pronto.

- Hasta luego.

Como bien nos indicó nuestro amigo el recepcionista, llegamos enseguida a la playa. No había mucha gente, todos estaban desnudos, pero nadie estaba teniendo sexo. Colocamos nuestras toallas y nos pusimos a tomar el sol.

Le pedí a mi tío, que me diera protector solar, comenzó a dármelo, y cuando estaba terminando, con mis piernas, con mucho disimulo comenzó a meterme un dedo en el chocho. De vez en cuando se agachaba como a contarme algo y me daba una pequeña chupadita en las tetas, ummm era tan rico.

De repente un señor de unos 70 años, se paró delante de nosotros. Nos pidió permiso para ponerse a nuestro lado y nosotros le dijimos que sí. Colocó sus cosas justo al lado de las mías, se sentó y se puso a hablar con mi tío, de cosas sin importancia. Mientras tanto mi tío seguía dándome dedo en el chocho.

- Perdonar mi atrevimiento, pero estoy viendo que tiene el chocho muy mojado y tú la verga dura. Si queréis os puedo llevar a un lugar apartado para que podáis follar tranquilos.

Le dijimos que sí, sin pensarlo. Recogimos nuestras cosas y lo seguimos, hasta una zona, rodeada de piedras, donde no había absolutamente nadie.

Enseguida me arrodillé y comencé a mamarle la verga a mi tío, cuál fue mi sorpresa, que Santi, nuestro nuevo amigo, se arrodilló conmigo, para ayudarme a mamarle la verga a mi tío. Las dos lenguas hacían gemir como un loco a mi tío. Dejé que Santi se la comiera entera y yo cambié mi posición para llegar a la su verga. Mientras tanto mi tío me daba dedo en el chocho.

Santi dejó la verga de mi tío y comenzó a comerme el chocho, mi tío se puso detrás de mí y como queriéndomela meter desde atrás empezó a frotar su dura verga en mi chocho, hasta terminar en la boca de Santi. Durante unos minutos Santi, nos comió la verga y el chocho prácticamente a la vez. Mi tío y yo no parábamos de gemir mientras Santi, seguía pasando su lengua por nuestros sexos. Me encantaba ver como se tragaba toda la verga de mi tío.

- Joder Santi, nadie me ha comido la verga así, si sigues así, me corro en tu boca.

- Ummm, si dame toda la leche.

Santi seguía con la verga dura, así que no lo pensé y me senté sobre él a cabalgarle la verga, era muy rico sentir ese trozo de carne en mi interior. Mientras tanto mi tío se puso delante de él para que le mamara la verga y Santi comenzó a darle lengua en el culo, en poco tiempo, mi tío volvía a tener el rabo muy tieso.

Mi tío obligó a Santi a ponerse a cuatro patas, para empezar a comerle el culo y poco a poco ir metiéndole la verga. Santi gemía de puro placer, mientras me comía el chocho que estaba lleno de flujos. Mi tío estaba a punto de correrse y enseguida sacó la verga del culo de Santi y nos dio la leche en las bocas, después Santi y yo nos comimos las bocas con la leche de mi tío.

- Ummm que rico como me habéis sacado la leche. Ahora Santi, te la tenemos que sacar a ti. Porque no le das verga a mi sobrina, seguro que te corres enseguida.

- Yo encantado de follarme ese chochito tan rico.

Me colocó a cuatro patas igual que había estado él antes. Mi tío se puso debajo de mi, quedando su cara debajo de mi chocho y Santi empezó a follarme rico desde atrás, mientras mi tío, me lamia el chocho con la verga de Santi dentro y me pellizcaba los pezones, que estaban muy duros.

- Me voy a correr!

- Suelta toda la leche en el chocho de mi sobrina, yo me la tragaré.

- ¿Estás seguro?

- Sí claro, me muero por tomarme tu leche del chocho de mi sobrina.

- Ayy si por favor córrete y lléname de leche.

Tras un último golpe fuerte de la verga de Santi en mi chocho, él comenzó a gritar y yo notaba como llenaba de leche caliente. Enseguida, noté la lengua de mi tío, limpiar la leche que escurría. En cuanto Santi me sacó la verga, se la metió a mi tío en la boca, el cual le dio una buena mamada hasta dejársela bien limpia.

Estaba cansada y me tumbé en una toalla, mientras de mi chocho seguía saliendo leche. Mi tío y Santi, se acercaron a mí y empezaron entre los dos a limpiarme el chocho. Era una sensación increíble, los dos con sus lenguas mamándome rico, que no tardé en correrme y llenarles las bocas de flujos y leche.

Durante un rato, ellos siguieron comiéndose la boca y tocándose la verga uno al otro. Cuando por fin pararon, Santi se ofreció a ir a buscar algo para comer y nos pidió permiso para traer a una amiga suya, con la que había quedado. Nosotros por supuesto, aceptamos.

Mientras Santi estaba fuera, mi tío y yo aprovechamos para bañarnos y refrescarnos, ya que hacía mucho calor. Cuando salimos nos tumbamos en la toalla y mi tío no tardó, en ponerse a mamar mis tetas, como tanto le gusta hacer. Mientras disfrutaba de esa mamada que me hacía le acariciaba su verga que poco a poco se iba poniendo dura.

En ese momento aparecieron Santi y su amiga. No pude evitar mirarla, ya que tenía un cuerpo espectacular. Me extrañó que venía con el bikini puesto, ya que estábamos en una playa nudista, pero enseguida lo entendí, esa mujer era transexual.

Tras presentarnos nos pusimos los cuatro a comer. Silvia, que así se llamaba la mujer, era muy divertida y parecía muy caliente. Le estuvimos contando como nos conocimos y lo que habíamos estado haciendo toda la mañana. A ella le encantaba escucharnos, ya que debajo de su minúsculo bikini de color rosa, se notaba como su verga se iba poniendo dura.

No podía parar de mirarla, mi chochito, se estaba mojando y me moría de ganas de saborear esa rica verga. Además, veía como Silvia me miraba con lujuria.

- Silvia, veo que eres de piel muy blanca, si quieres te doy crema para que no te quemes.

- Muchas gracias Sammy, eres muy amable. ¿Dónde quieres que me ponga?

- Ven, túmbate aquí en mi toalla que te doy crema.

Y así hizo, se tumbó boca arriba en mi toalla, ella seguía con el bikini, pero yo seguía desnuda. Santi y mi tío, estaban hablando de sus cosas por lo que no se preocupaban de nada.

Me senté por encima de la cabeza de Silvia y empecé a darle crema por los hombros de manera muy suave. Poco a poco fui bajando, hasta que le empecé a untar las tetas tan bien puestas que tenía, por debajo del bikini. Se las masajeaba a la vez que pellizcaba sus pezones duros. Ella mientras tanto me chupaba levemente los míos, que habían quedado a la altura de su cara.

Poco a poco le fui desatando la parte de arriba del bikini de Silvia, hasta dejar sus tetas completamente libres. No aguanté más y me lancé a mamárselas, tal y como ella hizo con las mías.

Después de unos minutos mamándonos las tetas, continué con la crema, fui bajando poco a poco, hasta llegar a la altura de su verga, que sobresalía la punta por encima de la tanga del bikini. En cuando le quité la tanga, su verga salió disparada, estaba muy dura y mi chocho chorreaba. No lo dudé y comencé a comérsela.

- Ufff Sammy, como mamas verga, es muy rico lo que me haces. Por cierto, cariño, tienes el chochito empapado.

- Ummm si, mira cómo me tienes. Dame lengua en el chocho, necesito correrme.

En seguida, empecé a notar la lengua de Silvia en mi chocho, era maravilloso. Las dos estábamos en rico 69, disfrutando una de la otra, gimiendo como dos putas hambrientas.

- Mira Santi, esas dos putas se han puesto a comerse una a la otra.

- Jajajaja, como gimen las dos, lo están disfrutando.

- Que te parece si nosotros también disfrutamos como ellas. Yo la verga ya la tengo dura.

- Uffff si cabrón, me muero por disfrutar de ese trozo de carne dura que te cuelga.

Mi tío y Santi, comenzaron a devorarse la boca uno al otro, mientras se acariciaban sus vergas, para terminar, haciendo un 69 como nosotras.

- Silvia, estoy muy caliente, necesito que me la metas.

- Claro mi niña, déjame disfrutar de ese chocho rico. Siéntate en mi verga y cabalga.

- Ayyy si, que rico se siente, que buena verga tienes.

- Acércate a mi boca y méteme esas tetas tuyas en la boca, quiero devorártelas mientras, mientras te la clavo en tu rico chocho.

- Ummmm que rico, tu si que sabes darme placer.

Mientras Silvia y yo follábamos como locas, mi tío y Santi se acercaron a nosotras. Mi tío, le metió la verga a Silvia en la boca y Santi a mí. Los dos nos follaban las bocas con sus vergas duras, mientras Silvia seguía taladrándome el chocho.

Los dos se corrieron casi a la vez en nuestras bocas y nosotras nos besamos para compartir sus leches entre las dos, era tal la cantidad de leche que habían soltado, que se escurría por nuestras bocas, hasta llegar a nuestras tetas.

- Sammy cariño, voy a correrme, ¿donde quieres la leche?

- En mi chocho. Dámela toda.

- Uffff cielo, estoy muy cargada, va a salir mucha.

En ese momento, Silvia se tiró sobre mi y tras varios gemidos de las dos, nos corrimos, quedando mi chocho inundado de su leche caliente.

Antes de que pudiese salir de mí, mi tío se arrodilló ante nosotras y comenzó a chuparnos, la leche que escurría. En cuanto Silvia salió de mi chocho, Santi y mi tío, comenzaron a limpiarnos, mientras entre ellos se comían la boca llena de leche de Silvia.

El resto de la tarde, nos la pasamos riéndonos y bañándonos en el mar. Por supuestos, también seguimos follando entre los cuatro, hasta que llegó la hora de recoger nuestras cosas.

Quedamos para cenar todos en un restaurante, pero antes teníamos que ir a nuestro hotel a ducharnos y cambiarnos de ropa. Nos despedimos de Santi y Silvia y nos fuimos al hotel.

Cuando llegamos, nos fuimos directos al bar del hotel, a tomar algo, pues hacía mucho calor. Al entrar en el hotel, pasamos por la recepción, donde vimos al hombre que por la mañana nos indicó como llegar a la playa nudista. Me miró con ojos hambrientos y vi como iba detrás de nosotros.

- Buenas tardes, perdonar que os moleste, solo quería saber como lo habéis pasado en la playa.

- Muy bien, muchas gracias, tenía razón, es una playa maravillosa.

- Y usted señorita, espero que haya disfrutado mucho y se haya bronceado mucho con el sol.

- Ufff si, ya lo creo que he disfrutado. También me he puesto muy morena. Si quieres vamos al baño y te lo enseño.

Sin más, Pedro, que así se llamaba el recepcionista maduro, me cogió de la mano y me llevó a unos baños apartados, que estaban cerca de la piscina. Mi tío, no quiso ir, me dijo que subía a la habitación y que disfrutara de nuestro nuevo amigo.

En cuanto llegamos me metió en uno de los baños, me subió el top y comenzó a mamarme las tetas.

- Uffff que tetas, llevo pensando en mamarlas todo el día. Me tienes muy duro.

- Ayyy si, cómemelas.

Durante un rato, me comió muy rico las tetas, yo no paraba de gemir y quería que me diera verga enseguida.

- Ahora me han entrado ganas de darle una chupadita rica a ese chochito que tienes. ¿Me lo enseñas?

- Si claro, me muero de ganas de tener tu boca en mi chocho.

Me senté en el WC con las piernas abiertas, enseñándole mi chochito mojado, Pedro no tardó en empezar a comerme.

- Ummm siiii que rico, me encanta como me das lengua en mi chocho. Sigue asi.

- Uffff vaya chocho tienes, eres un poco puta ¿no?, te encanta que te den rico por lo que veo.

Cuando me corrí en su boca, Pedro sacó su verga, se sentó en el WC y yo sobre él y empecé a cabalgar su verga dura, mientras nos dábamos las lenguas.

Durante un rato estuvimos follando, hasta que ya no pudimos más y Pedro se corrió dentro de mi.

Nos vestimos rápidamente, quedando toda su leche en mi interior. Y antes de salir, intercambiamos los números de teléfono para volver a vernos. Le dije que la próxima vez mi tío jugaría con nosotros.

Al llegar a la habitación, mi tío se había duchado y estaba desnudo. Me acerqué a él, lo besé me tumbé en la cama desnuda y me abrí de piernas, dejando ver mi chocho lleno de la leche de Pedro.

- Tío, tengo un regalito para ti.

- Ummmm vienes bien rellena, se nota que le has sacado bien la leche. Me alegro por él.

Poco a poco se iba tumbando en la cama, hasta comenzar a comerme el chocho con la leche de Pedro. Mientras tanto yo le contaba lo que habíamos hecho. Enseguida me puse a gemir y a correrme como una loca, mientras mi tío seguía chupando y tragándose mis flujos, con la leche de Pedro.

- Ya estás limpia Sammy, ahora vete a ducharte. Te recuerdo que hemos quedado con Silvia y Santi para cenar.

- Claro tío, ahora voy.

- Por cierto, esta noche no te pongas ni tanga ni sujetador, quiere tenerte disponible siempre.

- Lo que tu me digas tío. Seguro que disfrutaremos mucho de la cena.

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Las Aventuras de Sammy - Capítulo 005


Llegamos donde habíamos quedado con Santi y Silvia, hacía mucho calor y yo me había puesto una falda corta negra y un top blanco, muy ajustado y sin nada debajo, tal y como me había dicho mi tío.

Nos fuimos a tomar algo antes de la cena, éramos dos parejas normales, hablamos de todo y nadie sospechaba nuestra afición al sexo.

El restaurante al que fuimos era muy lujoso, el camarero saludó a Santi y nos acompañó al lujoso reservado, bien apartado del resto de la gente. Nos sentamos alrededor de una mesa redonda y tras ofrecernos la carta, el camarero se retiró cerrando tras de él la puerta. A los pocos minutos volvió a tomar nota de nuestra comida y cuando sirvió las bebidas, nos indicó que la cena tardaría, ya que habíamos pedido una paella y tardaban en hacerla como media hora. Tiempo más que suficiente para disfrutar con nuestros amigos.

Estábamos hablando de mil cosas, cuando me tío, le comentó a Santi que, al llegar al hotel, me había follado a Pedro, el recepcionista del hotel.

- Sammy, no seas mala y cuéntanos como te follaste a ese buen hombre.

- Claro Santi, ya sabes que yo te cuento todo lo que quieras.

- Gracias cielo, ya sabes da detalles, de todo lo que te hizo ese hombre.

Comencé a contarles todo lo ocurrido en el hotel con Pedro, mientras veía, como los tres por encima de la ropa se tocaban sus vergas duras.

- Esto no me parece bien, a ellos se les puede poner dura y disimularlo, pero yo sí me pongo dura, se me marca a través de mi pequeño vestido.

- Sammy cielo, ya que Silvia es tu amiga, dale una buena mamada, para que suelte leche y no se le note la verga por debajo del vestido.

- Si tío, lo haré encantada.

Sin más, me agaché, le saqué la verga dura a Silvia y comencé a mamársela, mientras mi tío, me metía los dedos y en mí ya húmeda rajita.

Silvia estaba muy dura, su enorme verga, palpitaba en el interior de mi boca, mientras con su mano me sujetaba la cabeza y jadeaba cada vez más fuerte. Tras varios minutos mamándole la verga, varios chorros de leche, llenaron mi boca. Me incorporé y antes de tragarme su leche, la compartí con ella, mientras nos dábamos un cálido beso, mezclando nuestras lenguas con la leche de Silvia.

- Pero que putas sois, como os encanta follar.

- Claro que sí Santi, somos muy putas y lo mejor de todo es que entre nosotras nos apañamos muy bien y nos sabemos dar mucho placer.

- Por supuesto Sammy, pero no te olvides de tu tío y de mí, los dos nos morimos de ganas de reventaros ese culito de puta que tenéis las dos.

- Ufff vamos a cambiar de conversación, que se me vuelve a poner dura.

- No te preocupes cielo, la próxima vez, te hago una mamada yo.

- Claro que sí Santi, sácale toda la leche.

- Y luego la compartiré contigo Sammy.

- Umm yo encantada de que me des leche.

La cena continuó con toda normalidad. Hablamos de todo, nos reímos, la verdad es que fue todo muy divertido.

Cuando salimos del restaurante Santi nos propuso ir a un local para follar, no era un local convencional, de tríos, o intercambios de pareja, era un local donde poder hacer todo tipo de prácticas sexuales.

El sitio, estaba un poco apartado del centro, pero como hacía buena noche, llegamos caminando en poco más de media hora. Por el camino, los cuatro fuimos hablando de nuestras aventuras sexuales y cuando nos dimos cuenta, estábamos en la puerta del club y los cuatro calientes como nunca.

Tras saludar al portero del local, que era muy amigo de Santi, entramos en una sala enorme y oscura, alumbrada con pequeñas lámparas en tonos rojos y repleta de mesas para tomar algo tranquilamente o sofás, para empezar a disfrutar del ambiente del local.

Mientras íbamos en dirección de la barra, para pedir nuestras bebidas, Santi fue saludando y presentando a muchos de sus amigos. Nos contó que ese club, era donde uno podía hacer realidad sus fantasías sexuales, estaba todo permitido, solamente había que encontrar a la persona adecuada para llevar a cabo esas fantasías.

Tras pedir nuestras bebidas, nos sentamos los cuatro en uno de los sofás, en seguida nos dimos cuenta que unos señores maduros, no paraban de mirarnos y Silvia y yo comenzamos a besarnos delante de ellos. Tras escasos segundos, se incorporaron a nuestro juego, Santi y mi tío. Los cuatro nos dábamos las lenguas y nos comíamos las bocas, mientras los dos hombres maduros nos miraban, palpándose sus bultos por encima del pantalón.

Tras nuestro numerito volvimos a centrarnos en nuestras bebidas, cuando Santi vio a una pareja de unos 50 años y se levantó para saludarlos.

- Mira Sammy, esos con los que habla Santi, están muy buenos.

- Ya lo creo Silvia, él tiene pinta de tener una buena verga y ella tiene cara de zorrita viciosa.

- Jajajajaja, es igual que nosotras. A lo mejor quieren jugar con nosotras.

- Uffff, no me importaría, son increíbles y seguro que me sacan unas buenas corridas.

En ese momento, Santi se acercó a nosotros, mientras la pareja, se quedaba en la barra pidiendo sus bebidas.

- Oye Sammy, esa pareja de allí, son Inma y Nacho, unos buenos amigos míos. Parece ser que se han fijado en ti, mientras nos besábamos y les gustaría hacer un trío contigo.

- ¿Solo conmigo? ¿No queréis participar?

- A mí no me importaría, pero es que son una pareja especial. No pueden tener hijos y están obsesionados con el incesto, por eso buscan chicos o chicas jóvenes, que pudieran ser sus hijos para hacer tríos. La única condición que ponen es que mientras folláis los llames papá o mamá.

- Suena interesante Sammy, ¿qué opinas?

- No sé, Silvia, había pensado en follar con vosotros. Tío, ¿tú que dices?

- Sammy no lo dudes, tienen pinta de ser unos viciosos como tú, seguro que disfrutas mucho, total, con nosotros puedes follar cuando quieras.

- Bueno vale, Santi, diles que sí.

- Perfecto, ahora los llamo y te los presento.

Me quedé mirando a la pareja, ella era alta, con un buen cuerpo y unas tetas muy firmes, tenía el pelo corto y negro, él era también alto, quizá un poco más que ella, con el pelo corto y castaño.

Hablaban de manera animada, mientras vi como él, le metía un dedo por debajo del mini vestido que lleva, noté como ella gemía despacito y cuando él sacó el dedo, se lo dio a chupar. Me encantó lo que vi, porque confirmé lo que ya sabía, eran unos viciosos.

Santi se acercó de nuevo a ellos y habló con ellos durante unos minutos, supuse que les estaba diciendo que aceptaba a tener sexo, porque enseguida se levantaron y los tres caminaron hacia nosotros.

Tras presentarnos todos, Inma y Nacho se sentaron a disfrutar de sus bebidas y de paso conocernos un poco.

- Bueno Sammy, Santi nos ha contado que eres muy putita y que practicas el incesto.

- Sí Nacho, me encanta follar y lo hago con mis padres, mi abuelo y mi tío.

- Umm cielo, me encantas, ¿sabes que mientras follamos me tienes que llamar mamá?

- Si lo sé, no hay ningún problema.

- Genial. Si no os importa, nosotros vamos a pasar a una habitación que tenemos reservada, tenemos ganas de disfrutar de nuestra niña.

Tras despedirme de Santi, Silvia y mi tío, me fui con Inma y Nacho a la habitación.

Entramos en la habitación, los dos me miraban con una mezcla de dulzura y lujuria. Me empezaron a quitar la ropa con mucho cuidado, mientras me daban pequeños besos por todo mi cuerpo.

Cuando me quitaron mi top, mis tetas quedaron libres y tanto Nacho como Inma, no dudaron en darme un pequeño mordisco en cada pezón, qué me hizo gemir de placer. Poco a poco me fueron tumbando en la cama, dejándome en el medio de los dos.

Nacho se sacó la verga, todavía no la tenía dura, se puso de rodillas sobre la cama, quedando su verga a la altura de mi boca. No lo dudé y empecé a mamar.

Inma, me sujetaba la cabeza para poder meterme la verga más y más dentro, mientras que, con la otra mano, pellizcaba mis pezones ya duros.

- Así mi nena, pónsela bien dura a papi.

Yo seguía mamando, cuando Nacho, comenzó a tocarme el chochito, sin duda ya estaba caliente.

- Mira cariño, la rajita de nuestra niña está mojadita.

- Normal, se está comiendo la verga de su papi y le está encantando.

Seguía mamando y cada vez más caliente con los dedos de Nacho dentro de mí. Inma, comenzó a desnudarse y poco a poco se fue acercando a mi boca con intención de compartir la verga de Nacho.

Las dos comenzamos a mamarle la verga juntas, entrelazando nuestras lenguas alrededor de ese trozo de carne duro. Nacho, no paraba de gemir, mientras que nos sujetaba las cabezas para poder follarnos la boca a las dos.

- Chicas como sigáis así, me vais a sacar toda la leche y me apetece follaros antes de que me dejéis seco.

Paramos de mamarle la verga y comenzamos a comernos la boca una a la otra, Nacho no tardó en unirse a nosotras y durante un rato las tres lenguas estuvieron entrelazadas.

- ¿Quién quiere ser la primera en meterse mi verga?

- Cariño, creo que nuestra niña. Además, le acabo de meter un dedo y está muy mojada. Sammy cariño, ¿quieres ser la primera en disfrutar de la verga de papá?

- Ufff sí claro, me muero de ganas de que me folle.

Nacho se tumbó boca arriba, mientras yo me fui agachando hasta quedar la punta de esa verga tiesa a la entrada de mi chocho chorreante.

- Eso es amor, siéntate sobre la vega de papi, deja que tu rajita resbale por toda esa carne dura.

- Si mami, se siente tan rico. ¿Te gusta papi?

- Si cariño, para ser tan puta, estás muy estrecha.

- Muy bien mi amor, ya la tienes toda dentro de ti, te ves tan linda con tu papá dentro de ti. Muévete amor, danos placer a todos.

- Ufff sí que rico.

Comencé a moverme sobre esa verga, mientras Inma y yo nos comíamos la boca y nos dábamos dedo en nuestros correspondientes chochos

- Eso es mi niña, muévete así de rico, deja que la verga de papá te llene.

- Eso hago mami, me encanta como me folla.

Me empujó levemente hacia atrás, quedando tumbada sobre el pecho de Nacho. Sacó lentamente la verga de mi chocho, mientras gemía, se la llevó a la boca y la dejó bien limpia de mis flujos, después hizo lo mismo con mi chocho.

Volvió a acercar la verga a la entrada de mi chocho, pero antes de meterla, se tumbó sobre mí y me mamó muy rico las tetas, mientras que con su mano iba metiendo la verga de su marido en mi interior.

- Eso es mi amor, cabalga a tu papi.

- Ahhhh si mami, estoy a punto de correrme.

- Córrete mi vida, grita para que tu papá te escuche, para que vea como su nena, disfruta con él.

- Aaaaah siiiiii me corroooooooooooo

- Muy bien mi niña, nos encanta como te has corrido. Ahora sé buena deja que me follé a mamá.

- Claro papi.

Le dejé el sitio a Inma, ella se sentó a horcajadas sobre Nacho, igual que hice yo, pero de frente a él.

- Uffff mi amor, que bien me entra, como se nota que tienes la verga llena de flujos de la corrida de nuestra niña.

- Si cariño, la niña nos ha dado una buena corrida. Por cierto, Sammy, tienes el chochito lleno de flujos, ven que te lo limpie.

- Si papi.

Me senté sobre la cara de Nacho, que no tardó ni un segundo en empezar a comerme mi chocho. Mientras tanto, Inma, cabalgaba la verga dura de su marido, mientras gemía.

La boca de Inma, no tardó mucho en acercarse a mis tetas y empezar a mamar mis pezones duros, mientras Nacho seguía disfrutando de mi rajita mojada. Yo estaba en el cielo, con esas dos bocas dándome tanto placer.

- Ummm cariño, que follada más rica me estás dando, como se nota que estás disfrutando comiéndole el chochito a nuestra niña. Sammy cariño, ¿estás disfrutando de la boca de papa?

- Uffff sí, ya lo creo, me voy a correr pronto.

- Eso es mi niña, córrete que papá se lo tragará todo.

No pasó mucho tiempo, hasta que me volví a correr en la boca de Nacho, casi a la vez que Inma se corrió con su verga.

- Vaya dos putitas más viciosas tengo. Ahora me tengo que correr yo, ¿quién quiere ser la afortunada, que quiere recibir mi leche en su rajita?

- Cariño, que sea en el chocho de nuestra niña.

- Si papi, lléname el chocho de leche.

- Pues ven aquí que papi te va a dar leche.

Me volví a sentar a horcajadas sobre su verga, estaba realmente dura. Poco a poco me empecé a mover, la sensación era increíble. Inma, empezó a comerme la boca, al mismo tiempo que con su mano, me acariciaba el clítoris.

Siguió bajando y volvió a comerme los pezones, que estaba muy sensibles. Yo no paraba de gemir y Nacho cada vez me la metía más fuerte.

Cuando llegó a mi chocho, empezó a chuparme el clítoris y a la vez le chupaba la verga a Nacho que entraba y salía de mi interior. Le empezó a masajear los huevos hasta que trans varios gemidos de los dos, nos corrimos prácticamente a la vez.

Tras el brutal orgasmo, caí rendida sobre el pecho de Nacho, él mientras tanto le comía la boca a su mujer.

- Muy bien chicos, ha sido increíble. Cariño, has dejado a nuestra niña llena de leche.

- Uffff ya lo creo, entre las dos me habéis dejado seco. Chicas me encanta veros juntas, porque no jugáis las dos para que yo os vea, con un poco de suerte, me la volvéis a poner tiesa y os puedo volver a follar.

- Por mi vale, además estoy llena de leche, seguro que a mamá le encantaría que la comparta con ella.

- Claro mi niña, dame la leche de papi.

Nacho se sentó en un sofá que había de frente a la cama. Inma se tumbó boca arriba y yo me acerqué a ella. Dejé que escurriera parte de la leche de mi chocho, en su chocho. Me tumbé sobre ella y mientras nos comíamos la boca, empecé a untar toda la leche sobre su chocho, ella no dudó en hacer lo mismo.

- Mami, tengo hambre, quiero que me des teta.

- Claro mi niña, ven y come lo que quieras.

Me tumbé a un lado de Inma y me llevé uno de los pezones a la boca para empezar a mamar. Inma gemía, muy bajito y con su mano, se pellizcaba el otro pezón. Poco a poco fui bajando la mano, hasta que llegué a su chocho húmedo y caliente, lleno de flujos y de la leche de Nacho que le había dado. Metí dos de mis dedos en su interior y comencé a follarla, mientras seguía mamando sus tetas.

- Ayyyy si cariño, como le das placer a mami. Sigue así me pequeña putita. Nacho, has visto cómo me hace gritar la zorra de nuestra hija.

- Uffff ya lo creo. Me la estáis poniendo bien tiesa. Seguid disfrutando, vaya dos putas tengo.

Seguí chupando y follándome a Inma con los dedos, estaba empapada y pronto se correría.

- Sammy cariño, me corroooooooo.

Los gemidos de Inma se escuchaban en toda la habitación y tras el orgasmo, estaba completamente empapada.

- Mi niña, ha sido increíble, me he corrido como nunca. Mira cómo se la has puesto a papi, la tiene ya toda tiesa.

- Pues va a tener que esperar, todavía no he terminado contigo mami.

Volví a meter los dedos en el chocho de Inma y con sus flujos y la leche de Nacho me unté los pezones, me acerqué a Nacho y se los di a mamar.

- Toma papi, un pequeño aperitivo hasta que llegue tu turno.

- Uffff que puta eres.

Y como un loco se lanzó a devorarme los pezones, haciéndome soltar varios gemidos de placer.

Me acerqué a Inma y volví a hacer lo mismo, le metí los dedos y me unté los pezones con sus flujos.

- Mami, ¿tú también quieres hacer lo mismo que papá?

- Claro mi niña, déjame mamar tus tetas.

Me senté sobre ella a horcajadas y comenzó a mamarme las tetas. Poco a poco me fui acomodando hasta que mi chocho quedó sobe el suyo. Comencé a moverme lentamente haciendo las dos una rica tijera.

- Mami, ¿te gusta que nos frotemos el chochito?

- Ummmm si cariño, sigue, es muy rico lo que se siente.

- Papi, ¿te gusta lo que hago con mami?

- Claro mi niña, mira cómo me tenéis la verga.

Inma y yo comenzamos a movernos más rápido, mientras nos besábamos con mucha pasión, mientras tanto Nacho, se acariciaba la verga que la tenía realmente tiesa.

- Mami, me voy a correr…

- Yo también, cariño, vamos a hacerlo juntas.

Seguimos frotándonos cada vez con más fuerza, hasta que nuestros orgasmos, llegaron prácticamente a la vez. Gemimos y gritamos, mientras el placer nos recorría todo el cuerpo.

Nuestra respiración se volvía a calmar, hasta que notamos algo entre nuestras bocas, era la verga de Nacho. Sin dudarlo, comenzamos a mamársela, mientras nuestras lenguas se entrelazaban alrededor de ese trozo de carne duro.

- Joder Inma, nunca pensé que encontraríamos a una puta a tu altura. Me la habéis puesto realmente dura, mientras os corríais como dos perras. Ahora os pienso follar el culo a las dos y como ya me he corrido, ahora voy a aguantar más, lo que quiere decir, que os pienso reventar.

Seguíamos mamando, hasta que Nacho nos mandó parar, para colocarnos a 4 patas.

- Sammy cariño, voy a empezar a follarme tu culo, llevo con ganas de follártelo desde que te vi.

- Ummm sí, métemela que estoy caliente.

- Inma cariño, ven a comerle el culo a tu hija y me lo abres para que pueda follármela.

Inma, comenzó a comerme el culo, mientras Nacho se acariciaba su enorme verga. Poco a poco me fue metiendo los dedos y dilatándome para que Nacho pudiera follarme.

- Muy bien mi niña, ya estás lista para que papi te folle. Vamos Nacho, métesela y hazla gritar.

- Si papi, métemela ya, quiero que me des rico.

- Ya voy mi putita, ahora mismo te destrozo ese culito tan rico.

Comenzó despacio y poco a poco fue aumentando el ritmo, enseguida empecé a gemir, me estaba dando una follada deliciosa.

Inma, se puso de rodillas con las tetas a la altura de mi cara, en cuanto pude me metí un pezón en la boca y empecé a mamar como un bebe hambriento, mientras ella gritaba y se metía los dedos en su rajita.

- Sammy cariño, cómele el chochito a Inma, me encanta ver cómo se lo mamas.

- Si papi, ahora mismo.

Inma se abrió de piernas delante de mí y yo me lancé a devorar ese chocho empapado de flujos, mientras Nacho seguía reventándome el culo.

- Así mis putitas, seguir así, gimiendo como las zorras que sois.

- Ummm mi amor, ¿te gusta follarte a tu niña, mientras me come el chocho?

- Ufff ya lo creo que me gusta, sois unas tremendas zorras, me tenéis la verga bien tiesa. Mira cómo te mama, la muy puta, lo está disfrutando.

- Y yo también, nadie me lo ha comido tan bien como ella.

Yo no decía nada, solo gemía y me comía el maravilloso chocho de Inma, así estuve hasta que no pude más y me corrí gritando como la zorra que soy.

- Ufff mi niña, que corrida te has dado.

- Ya lo creo, ha sido increíble.

- Sammy, cómele el culo a mamá y prepáramelo para la follada. Inma, ven a limpiarme la verga de los flujos de tu hija.

- Ahora mismo papi.

- Claro mi amor.

En cuanto Inma estuvo bien dilatada, se puso a 4 patas, mientras Nacho le iba metiendo la verga dura por su culo. Cuando la tuvo dentro, empezó a follarla cada vez más fuerte, mientras Inma gemía cada vez más alto. Me acerqué a ella, poniendo mis tetas en su cara, mientras ella me metía los dedos en mi chochito mojado.

Cuando Inma terminó de mamarme las tetas, estaba muy caliente, me puse debajo de ella, quedando en posición de 69 y comenzó a mamarme mi rajita que estaba chorreando. Mientras tanto yo hice lo mismo, le comí el chochito, mientras veía la verga de Nacho entrar y salir de su culo.

Entre gemidos, las dos seguíamos chupando, hasta que la verga de Nacho salió del culo de Inma y fue directa a mi boca. Me folló la boca durante unos minutos y cuando la tenía bien lubricada, se la empezó a meter a Inma en el chocho, que estaba empapado. Mientras tanto, yo seguí comiéndole el chocho a Inma, con la verga de Nacho en su interior.

Tras metérsela un par de veces a Inma en el chocho, Nacho, me la metía en la boca, el placer era inmenso, los tres no parábamos de gemir, hasta que Nacho comenzó a follar más fuerte el chocho de Inma y tras un fuerte gemido empezaron a salir ríos de leche del chocho de Inma. En ese momento pegué mi boca al chocho de Inma, con la verga de Nacho aún dentro para tomarme toda la leche que salía. Cuando Nacho sacó la verga, me la llevé a la boca para limpiársela y posteriormente terminar de limpiar el chocho de Inma de la tremenda corrida.

- Chicas, sois maravillosas, me ha encantado lo que hemos hecho.

- Ya lo creo mi amor, por fin hemos encontrado a nuestra hija perfecta.

- La verdad es que yo también he disfrutado mucho, sois geniales.

Tras comentar lo que habíamos hecho y lo que más nos había gustado, nos lavamos y nos vestimos.

- Sammy cielo, no queremos perder en contacto contigo, este es nuestro teléfono, llámanos y volvemos a vernos antes de que te vayas.

- Claro Nacho, estaré encantada de veros otra vez.

- Cariño, dile a tu tío y a tus amigos, que la próxima vez se unan a nosotros. No te lo he contado, pero a tu papá Nacho, le encanta que Santi le reviente el culo.

- Lo tendré en cuenta Inma. No me extraña, Santi tiene una buena verga.

Tras despedirnos salimos de la habitación. Fui en busca de los demás, no sabía donde estaban, hasta que escuché que alguien me llamaba desde una habitación llena de gente.

Ahí estaban Santi y mi tío sentado en un sofá, mientras los maduros que habíamos visto al principio le hacían una mamada a cada uno y un poco más al lado, estaba Silvia a 4 patas mientras le reventaban el culo y le comían la verga.

Cuando terminaron, era tarde y nos fuimos todos, Silvia y Santi a su casa y nosotros a nuestro hotel.

Ya en la cama, mi tío me pidió hacer lo que tanto le gustaba, se tumbó a mi lado y comenzó a mamarme las tetas, mientras le hacía una buena paja para sacarle toda la leche antes de dormir. Mientras tanto le contaba lo que había hecho con Inma y Nacho.

- Vaya Sammy, si que has disfrutado con ellos.

- Sí, ha sido maravilloso, tengo ganas de repetir con ellos.

- Me parece bien cielo, cuando quieras quedamos con ellos.

- ¿Vosotros que habéis hecho?

- La verdad es que a mi me apetecía follarme un buen chochito, pero Santi se empeñó en follarnos a los maduros y yo con tal de meterla ya me daba igual. Estuvimos follando con ellos y luego me follé a Santi.

- ¿Y Silvia? Estaba con vosotros cuando llegué.

- Silvia es muy puta, se ha pasado la noche comiendo vergas y le han reventado el culo varias veces, ahora entiendo como os lleváis tan bien.

- Jajaja, sí, es encantadora.

- Por cierto, nena, me voy a correr ya, trágate toda mi leche.

Me incorporé, fui hasta la verga de mi tío y me la llevé a la boca, enseguida empezó a echar varios chorros de leche que me tragué encantada. Después de eso nos quedamos dormidos y con ganas de saber que más aventuras tendríamos al día siguiente.
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