Supongo que no soy muy original, pero recuerdo cuando iba al colegio (6º de EGB, 11 años), una profe de inglés que tuve... era preciosa, debería tener unos 22 o 23, morena, pelo liso, pechos grandes... aun me acuerdo de Doña Esther. Recuerdo que a veces se ponía a escribir en cuclillas en la pizarra, para aprovecharla entera, y los vaqueros le apretaban su culo en forma de corazón. Recuerdo que imaginaba que las costuras del pantalón se le debían meter por los pliegues de su sexo. Yo, que ya había descubierto la manera de pasarmelo bien a solas conmigo mismo, salía cada tarde del colegio y me iba corriendo a casa a hacerme una paja en mi cuarto, recordando el culo y las tetas de Doña Esther. Ya de mayor, he fantaseado muchas veces que una tarde me ordenaba quedarme y me hacía un hombre encima de su mesa de profe.

Ya que estamos con la temática, os contaré que ya cuando iba al instituto, tenia una compañera que estaba buenísima; era una monada perfecta de 15 años y se sentaba en la fila de delante de mi, pero un sitio más a la derecha (no sé si me explico). Cuando llegaba el buen tiempo, siempre iba con camisetitas de tirantes, y desde mi sitio podia observar tranquilamente su pecho perfecto, un poco más grande que mi mano, entre su brazo apoyado en la mesa y el sobaco (no sé si me explico ). A veces, en clase, rodeado de gente, viendo aquel pecho perfecto, se me ponía muy dura, y en más de una ocasión me froté por encima del pantalón disimuladamente hasta llenar mis calzoncillos con leche calentita).