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Tema: Clases de guitarra

  1. #1
    Pajillero Calixto va por un camino distinguido
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    Post Clases de guitarra

    Hola a todos. Mi nombre es Carlos. Soy Uruguayo, un profesor de msica que enviud hace unos 15 aos, no tengo hijos y en la actualidad
    tengo 54 aos de edad. Intentar ser brve con esta historia, dado que no poseo dotes de escritor ni nada parecido. Enviud a los 39, luego que mi difunta esposa falleciera por causa de un accidente en la carretera. Ella, al igual que yo, ensebamos a chicos y a chicas, algunas tcnicas bsicas de msica, as como algunas otras que eran algo mas avanzadas, por decirlo as, para jvenes cuyas familias podan costear ese tipo de clases donde se requiere algo mas de dedicacin y muchas horas adicionales. Pero bueno. Todo comenz a suceder un ao despus desde el fallecimiento de mi mujer. En aquel entonces, yo rentaba un departamento en la capital donde haca mis clases a diario, clases que eran de Lunes a Sbado. Aquel mismo departamento, luego que mi esposa falleciera, lo segu rentndo para poder ganarme la vida.

    En esa poca tena 40 aos, yo an era joven y bien parecido. Sin embargo, la verdad es que no me sobraba mucho tiempo como para salir el busca de alguna nueva compaera. Y bueno. Dems est decir, eso creo yo, que despues de un ao de abstinencia sexual, un hombre puede llegar a ser capz de hacer cosas bastante “torpes”, sobre todo cuando de abstinencia sexual se trata. Y este es mi caso.
    En mis clases reciba a jvenes de las mas diversas edades, los que mayoritariamente preferian recibir clases para interpretar instrumentos como la guitarra. Ahora, no se crean ustedes que yo soy un tipo de los de esa clase, “abusadores” y cosas por el estilo. De hecho, durante aos acog en mi escuela a innumerables jovencitas entre 8 y 17 aos, as que no, nada de eso, as que ni se les ocurra imaginarlo por favor. Y bueh. El asunto es que cierto da lleg una chica a mi escuela. La acompaaba su abuela en ese momento y al poco tiempo supe que esa viejecita era el nico familiar que le quedaba a esa chica. Ella me sonri amablemente al momento de presentarnos. Me dijo que la muchacha era su nieta y que se llamaba Lupe. Me dijo que la joven estaba interesada en aprender a tocar guitarra, y que como era poca vacacional, la inscribi en mi escuela para que all se la pasara durante casi todo ese verano con el exclusivo afn de aprender.

    Lupe no era una chica muy bonita de rostro que digamos. Llevaba el cabello corto y ondulado, mismo que era de color negro. Por su estatura, por su rostro y por su desarrollo fsico, yo calcul de inmediato que la chica deba tener unos 17 aos por lo menos. Y es que a pesar del largo y amplio vestido floreado que la joven llevaba puesto encima, ya era indudable que debajo de esas prendas se esconda un cuerpo muy femenino y enteramente desarrollado. Delgada y bastante alta, casi como de 1,70 dira yo. Estatura que no me resultaba dificil de calcular, dado mi metro y 75.
    Entonces fue cuando casi me ca de culo. Y es que la abuela de la muchacha apunt en el registro de inscripcin la edad de 12 aos. Si, nada mas y nada menos. Le pregunt si acaso me estaba jugndo una broma, o algo por el estilo, dado que no poda ser posible que una nia de su edad tuviera esa estura, y mucho menos esa clase de cuerpo. La viejecilla entonces me sonri y me pas la cdula de identidad de Lupe de inmediato. Y s, aquello era efectivo. Yo nunca supe con que la alimentaron en su casa, pero tena 12. Lupe casi no tena amigas por el mismo motivo, cursaba el sexto ao de preparatoria, jugaba con muecas an hasta ese momento y eso es la pura verdad. A partir de ese minuto no volv a insistir, no fuera a suceder que la viejecita me comenzara a mirar con cara de “mucho asombro” y terminara por arrebatarme a una nueva alumna.

    Lupe volvi al da siguiente. Lleg muy temprano a la escuela de msica a recibir su primera clase. Vena sin su abuela obviamente. Creo que me “rechinaron” los dientes cuando la v llegar con esos pantalones tn ajustados. Todo all pareca estar a punto de reventar, sus gluteos, las nalgas y su verdadera “joya” de culo. Chiquilla de mierda, me dije. Porque a duras apenas sala de mi asombro y enseguida le v ese par de tetas redondas y perfectas. Si hasta daban ganas de golpearla por lucir un cuerpo como el que ya tena a su corta edad. Es que no era normal lucir una figura as, a esa edad, ya era casi una “grocera”, un verdadero atentado a la niez. Entonce me convenc que a esa “pava” ya le estaban dando verga dura desde haca un laaargo rato. De otra forma, con esa clase de culo, cintura, caderas, y ese par de tetas, no se lo explicaba nadie. Desde entonces, darle clases de guitarra a Lupe, se convirti en todo un sufrimiento y un martirio para mi. Viva con la verga dura como un fierro de solo verla o acercarme a ella. Y si, es verdad, la tengo bien grande y bien gorda, as que imaginen ustedes el esfuerzo que tena que hacer para que ella no notara nada muy extrao en mi persona. Intentaba no verla mucho, sin embargo, ya me resultaba imposible dejar de admirar sus atributos de hembra desde donde estuviera. Desde entonces me “resign” a convivir con mi martirio, con la diaria tentacin de tenerla al alcance de mi mano. Entonces comenc a acercarme a ella, a conversar para poder conocerla un poco mas. Pero lo cierto es que tras cada conversacin que sostuve con ella, termin percatndome que la muchacha era toda una nia en verdad. Ya fuera por su forma de hablar o comportarse, Lupe no pasaba de ser una autentica mocosa realmente: una nia muy timida, introvertida e increiblemente ingenua.

    Al cabo de unas semanas, comenzamos a ser un poco mas cercanos, a estar algo mas en confianza. Lupe me deca que su abuela no la dejaba nunca salir de casa, ni siquiera tener amigas de su edad, es que era bastante estricta con ella en ese aspecto. Me deca que viva a un par de horas de camino de mi escuela y que durante los fines de semana, su abuela la dejaba sola en casa. Y es que a la viejecita de daba por visitar a unos parientes dejanos que ella tena, mismos que vivan en “Punta del Este” al parecer. Sin embargo a ella no la llevaba nunca y hasta el da de hoy, jams supe del motivo realmente. Durante las semana transcurridas, la buela de Lupe jams se hizo presente en la escuela. Pareca estar muy confiada del paradero de su nieta, de sus avances en la guitarra, al punto en que llegu a pensar que a la vieja le daba exctamente lo mismo.

    Entonces debo decir me apen un poco, al saber que durante las horas de descanso de mis clases, cuando todos los dems nios y jvenes se iban generalmente a sus hogares a merendar, Lupe se quedaba esperndo all mismo, permanecindo el da entero sin comer absolutamente nada. Desde entonces, cuando todos los dems se marchaban a sus casas, comenc a invitar a la nia a merendar conmigo, invitacin que Lupe obviamente nunca rechaz. En esos momentos, cerraba la puerta de la escuela y me llevaba a la nia hasta una sala muy privada que tenamos en ese mismo departamento y que hasta hace solo uo atrs compartamos con mi difunta esposa.
    Para entrar a esa sala, haba que caminar un largo pasillo y luego, trs cruzar un par de puertas, las que siempre estaban aseguradas, se poda acceder a una sala muy amplia que contaba con un dormitorio con cama de dos plazas, un bao bien grande y una pequea cocina que inclua un pequeo comedor diario. No era un hogar precisamente, puesto que yo viva en otra parte, sin embargo, mi esposa y yo nos qudamos a dormir algunas noches all, sobre todo cuando se nos haca muy tarde y el colectivo dejaba de hacer recorridos a esas horas de la noche. Durante todos esos aos, a ningn otro alumno se le haba permitido llegar hasta all. Lupe haba sido la primera.
    Les confieso que estaba muy excitado, dado que estabamos completamente a solas all. Yo y esa nia ingenua, la de cuerpo irreverente, mi mas irresistible tentacin, ella se hizo mi fuente de deseo y estaba cierto que tarde o temprano … La hice pasar y cerr la puerta.

    Mientras preparaba algo de comer, le dije a Lupe que poda encender la TV, ver algn video, poner algo de msica y hasta tenderse en la cama si as lo deseaba, y claro, para poder descansar un poco. Le dije. Ella entonces no dud en poner un video de esos infantiles, una pelcula de esas de dibujos animados. Se quit las zapatillas entonces y se hech a verla tranquilamente recostada de espaldas sobre mi cama. Y all estaba finalmente ese “pedazo” de cuerpo, deliciosa por donde se le quisiera observar. Sus bellas tetas redonditas se balanceaban de lado a lado cuando se le sala una que otra carcajada, obvervndo atentamente los monitos del video. Yo por mi parte, y sin que ella lo notase en ningn instante, me admiraba con su deliciosa figura tendida all en mi cama, es que yo la deseaba enteramente para mi y ya no tena forma de poder evitarlo.

    Al rato la fu a buscar para servirle la comida y entonces la mir de frente. “Babeaba” de lo dormida que estaba, rendida seguramente por causa del cansancio y el hambre que traa desde hace horas en el cuerpo. Lupe estaba de costado y dorma profundamente sobre mi cama. Su cadera “al viento” y sus redondas nalgas empinadas parecan no pertenecerle a ella en absoluto. Una nia vestida con un bello e indescriptible cuerpo de mujer, tooooda una endiablada tentacin. La sacud un poco, aunque lo hice muy suavemente, dicindole bajito que ya era hora de comer. Pero al darme cuenta de la profundidad de su letargo, no pude resistir la tentacin de explorar su cadera sinuosa y la juvenil tersura de sus muslos gruesos con mis dos manos. Era la pimera vez en que me atreva a tocarla de esa forma, sin que ella se percatara obviamente. Entonces me acomod justo detrs de su “joya” de culo cubierto por la mezclilla. Necesitaba experimentar el roce de mi verga dura sobre ese pedazo de culito divino, perfecto en su forma y duro como una piedra pulida en el ro.

    Fui muy cuidadoso entonces, para no despertarla y tener que seguir sufriendo con mi martirio. Creo haber estado ell en mi loco afn durante una media hora, arrimndome contra sus nalgas una y otra vez a modo de estar copulndo con ella. Mi mano se escabull entonces hasta sus pechos duros y redondos, y entonces, no lo resist mucho mas. Jams haba experimentado con mis manos una turgencia y unas formas como las de esos pechos perfectos. Me corr a mares debajo de mi pantaln, al punto en que hasta el vientre lo sent profusamente mojado, con leche blanca y muy espesa. Entonces cog algo de mi corrida con mi dedo pulgar y les prometo que no dud un solo segundo al momento en que se lo met en su linda boquita entreabierta. Lupita entre sus sueos, me lo mam cual beb lo hace con su bibern de goma.
    Al rato la pude despertar. Ya me haba cambiado el pantaln y los interiores. La tom de la amano dulcemente entonces, casi como agradecindole la corrida y su deliciosa “mamada”, y termin por llevarla a la cocina. La comida ya estaba fra, pero ella “atac” el plato como si llevara das sin comer. Yo no dejaba de mirarla poniendo cara de bobo probalemente, pero ella pareca estar muy agradada de estar all conmigo, sonriendo timidamente y devorndose afanosamente todo lo que haba en el plato. Le d helado, jalea y jugo de postre apenas termin de merendar. Pero de pronto, me naci pedirle a Lupe que lo le dijera nada a su abuelita por favor, que ni siquiera se le ocurriera mencionarle acerca de su visita a mi habitacin, de la comida, ni de nada. Ella solo asinti con su cabeza y con sus ojos me di a entender que guardara completo silencio. Aquello habra de ser apenas nuestro primer secreto, solo el primero de muchos mas.

    Le dije que si ella lo deseaba, poda comer conmigo todos los das all, pero que tena que ser muy discreta con el resto de los alumnos y sobre todo con su abuela. Despus de ese da, ya no volv a comer solo. Lupe se quedaba hasta ltima hora y una vez que todos se marchaban a sus casas, ella sala “sorpresivamente” desde el bao, cerrbamos las puertas de la ecuelita de msica y la nia se diriga conmigo hasta el privado muy confiadamente, quizs, demasiado confiada de m en verdad. Todo pereca indicar que su abuelita jams le advirti de ciertas “cosas”, de situaciones bastante “peligrosas” para ella, pero lo cierto es que eso ya no era problema mo.

    Desde entonces, Lupita comenz a subirse a mi cama como si fuese la prpia de ella. Pona la TV como si estuviera en su casa y merendaba conmigo como si lo hiciera con un familiar suyo. Frecuentemente, nos tendamos bien juntos sobre la cama, as fuera para observar la TV, para ver algn video de dibujos animados, a juguetear “inocentemente” (nunca por mi parte, claro est) a conversar, y hasta llegamos al punto en que ella se dejaba acurrucar “tiernamente” entre mis brazos cuando le daba algo de “sueito” y me deca que deseaba descansar. Por eso es que sin duda alguna, finalmente pas lo que tena que pasar, irremediablemente. Yo sal de compras en cierta ocasin, dicindole que se quedara en el privado de la escuela viendo la TV mientras regresaba, rogndole incesantemente que no se le ocurriera abrirle a nadie la puerta en absoluto, cosa que era del todo improbable, dado que como ya era da sbado y por lo avanzado de la hora, a nadie se le ocurrira acudir a una escuela de msica que ya est vaca y que no atiende a esas horas ni tampoco al da siguiente. All la dej en la cama y me march, con tranquilidad y a sabiendas que en casa de Lupita no haba nadie en ese momento que se preocupara de la hora de su regreso hasta su hogar. Su abuela estaba de viaje en Punta del Este, como cada fn de semana, y volvera recin el lunes siguiente.

    Despus de hacer algunas compras y antes de subirme al autobs para regresar, pas a un “video club” pensndo en arrendar alguna pelcula, de esas de dibujos animados que a ella tanto le encantaban. Entonces observ al pasar la seccin de adultos. No lo dud entonces y bien lleno de morbo, debo ser franco y decir, agarr la primera pelcula para mayores de 21 que encontr, mezclndola con las de dibujitos animados. Pagu por la renta de los DVD's, y de paso, tambin compr algunas golosinas y enseguida volv hasta mi escuela. Ahora estaba muy oscuro, puesto que ya eran cerca de las 21:30.

    Sub las escaleras hasta el cuarto y ltimo piso donde estaba mi escuela. No se vea ni un alma en todo el edificio, dado que prcticamente todos los dems departamentos se utilizaban solo como oficinas durante los das hbiles de la semana. Abr la puerta muy despacio entonces y entr sin dudarlo. Estaba excitado de sobremanera porque saba que esa nia con cuerpo de mujer, de una u otra forma, sera toda ma esa misma noche. Cerr con seguro y al momento de hacerlo, mi corazn se aceler al instnte en que o el ruido tnue de las historietas animadas que provenan desde el fondo donde estaba el privado. Seguro que el volmen de la TV deba estar a todo dar, dado que las otras dos puertas del pasillo impedan -probadamente- la salida de cualquier tipo de riudos provenientes desde all. Y as, cuando finalmente cruc por todo el largo pasillo y trs haber asegurado muy convenientemente sus dos puertas de acceso, entr al cuarto y la vi dormida, tendida sobre mi cama como de costumbre. Lupe estaba descalza y llevaba puesto aquel msmo vestido con el que la v llegar junto a su abuelita, aquel da en que la inscribi en mi escuela.

    Antes de depertarla, y temindo en que ella decidiera finalmente a regresar hasta su hogar a esas horas de la noche, decid hacer “pasar la hora” y por eso es que me met directo al bao para poder ducharme. Y as, al rato, luego de afeitarme y prepararme para “afrontar” lo que vendra, sal desnudo y cubierto solo con una toalla atada a mi cintura, descalzo y con el torso y los brazos desnudos. La mec suavemente, como de costumbre, mirndola con cara de cierta preocupacin y dicindole que ya se haba hecho muy tarde y que de seguro el colectivo ya no pasara a esas horas de la noche. Lupe me mir como medio aturdida an por el sueo antonces, sin embargo, y para mi entera satisfaccin, fue ella misma quien me sugiri pasar esa noche all en mi escuela, casi como rogndome, y recalcndome una y otra vez que su abuelita jams se enterara de su abrpta ausencia en el hogar. Yo me sonre, pero sin decirle nada, estir mi brazo para ofrecerle las golosinas que le haba comprado recientemente. Ella practicamente se lanz para poder alcanzarlos, sin saber que con cada gesto que haca lo nico que lograba era incrementar mi deseo por poseer su bellsimo cuerpo en esa misma cama, cada vez mas y mas. Le dije que no a las golosinas, no sin antes de meterse al bao para darse una buena ducha y solo despues de acostarse.

    Lupe no lo dud entonces, no sin antes pedirme alguna camisa ma para poder usarla como pijama esa noche. Ya no pareca ser la misma nia de la clase, dado que por la forma en que me mir, seguramente ya intua en su interior que aquella noche iba a ser muy distinta a todas las dems que haba vivido. Recuerdo que apagu las luces y que dej solo la lamparita del velador. As que luego de meterme en la cama, comenc a contar los segundos para que la nia se apareciera tras la puerta del bao. Ya no tena la necesidad de saber la clase de figura que esconda aquel vestido, ahora, solamente necesitaba hacerlo enteramente mo esa noche y nada mas. De las consecuencias que seguramente me habran de achacar tarde o temprano, por el hecho de acostarme con una nia de apenas 12 aos de edad, y por el resto de mi vida, las mand absolutamente a todas al carajo, a la misma mierda con todo y con todos los dems. Ya nada me importaba.
    Al rato sali de su bao y con su cabellera corta an mojada. Mi camisa de vestir, a duras penas lograba taparle algunos centmetros la piel de sus gluteos, sus caderas preciosas y su ensueo de culo. En mi puta vida me haba cruzado con un chica con esa clase de piernas pefectas, por eso es que quizs, tan solo con mirarlas de reojo, la verga me salt como un resorte esa noche haciendome “encumbrar” las tapas de mi cama cual carpa de circo. Le estir mi mano ofrecindole sus golosinas, y al cabo de un par de segundos ya la tena junto a mi, muy juntos y bien pegados en la oscuridad del cuarto, sintindo la tersura absoluta de la piel de sus piernas de Diosa y a sus gluteos de marfl, hacer contacto pleno con la desnudez y vellosidad de las las mas. Recuerdo que mientras devoraba sus dulces, la abrac y la hice acurrucarse contra mi pecho desnudo. Hummmsss. Maravillosa nia, tn ingenua y de figura tn sensual a su vez.

    Ella no tard mucho en acabar con sus golosinas, entonces me mir, preguntndome si acaso bamos a ver alguna pelcula, tal como ya se haba hecho nuestra costumbre. All le dije que eligiera cualquier DVD “nuevo”, de esos que haba traido esa misma noche y que estaban sobre el velador. Lupe los agarr de un viaje, y solo al ver la cartula del video para adultos, entre las otras que eran infantiles, me pregunt qu clase de pelculas eran las de ese tipo. Yo entonces no tard en contestarle a Lupe que las pelculas de esa clase, eran muy entretenidas y excitantes, tanto para el hombre como para la mujer, pero que como ella era muy joven an, quizs le resultara demasiado chocante el tener que descubrir, lo que un hombre y una mujer son capaces de hacer en una cama.

    Apenas me oy decir esto, la nia “salt” de la cama y enseguida puso una de esas infantiles, tenindo yo que resignarme -momentneamente- con “Las aventuras de la Pantera Rosa”. Pero an as, mientras Lupe acomodaba su pelcula en el reproductor, lo cierto es que no haca mas excitarme con la visin de sus sinuosas piernas desnudas y con su culo de ensueo. Ella volvi a meterse en la cama, dejndose acurrucar nuevamente contra mi pecho. Yo estaba como un loco, dado que mi verga pareca ser una autntica barra de fierro. Bes su nuca, mientras acariciaba su espalda y el endiablado contorno de su cadera. Ella rea a veces con los dibujitos, brves momentos en que yo aprovechaba de meter mi mano entre sus piernas para poder acariciarlas en plenitud. Pareca estar muy sumida en el programa infantil, dado que al cabo de un rato de estar juntos all, me d el tiempo de quitar cada botn de su improvisado pijama, uno a uno, y muy lentamente.

    “Casualmente”, mis besos alcanzaron la deliciosa piel de su cuello desnudo y entre sus risitas de nia y nuestras piernas entrelazadas, mi mano fue a parar sobre su vientre plano y mis dedos se estiraron, para poder explorar su tierno pbis por debajo de su pequeo calzoncito rosado. Se qued muy quietita y bien callada, incluso cuando le dije si acaso me dejaba quitarle la camisa, con la “excusa” de que los botones me incomodaban y que incluso haca demasiado calor all, cosa que era muy cierta por dems. Entonces se la quit solita, sin despegar sus ojos de la TV ni un solo instnte. Por mi parte y a esas alturas, ya estaba decidido a hacer cualquier cosa.

    Volv a acurrucarla suavemente sobre mi pecho, pero esta vez, ya estaba dispuesto a terminar con mi calentura de una vez por todas. Mis tenues besos sobre la piel de su cuello, pronto fueron acompaados con las caricias sutiles y directas de mis manos sobre sus senos redondos, y el calzoncito en el intertanto... bajaba y bajaba, sin que Lupe lo impidiera, sin demostrar incomodidad alguna y sin decirme nada en absoluto. Recuerdo que cuando al fn pude deshacerme de la ltima prenda de vestir de la nia, las arroj bien lejos de la cama y mirndola a los ojos le dije que tena un cuerpo realmente bonito, que era maravillosa, y que me encantaba sentir la suavidad de su piel desnuda junto a la ma. Bes sus hombros desnudos, al mismo tiempo en me deshice finalmente de la toalla con la que me cubra, y entonces, de un instante a otro, experiment el absoluto delirio que implicaba sentir a mi verga quedar prisionera debajo de su nalga desnuda y de ensueo.

    Yo estaba convertido en un animal sediento de su delicioso cuepo desnudo, de todo su candor de nia y de toda su inocencia pura. Y as, tenindola siempre de espaldas hacia mi, muy lentamente fu acomodndo su cuerpo sobre el mo, siempre besndo suavemente su cuello y sus hombros desnudos, acariciando sus senos perfectos con mis manos, ardiendo en fiebre por ella. A esas alturas de la noche, Lupe se dejaba manipular y explorar a mi antojo, la deliciosa nia estaba como entregada a mis caricias y a mis besos. “Amor, quisieras ver junto a mi, la otra pelcula que he traido... esa misma, la que es para adultos?. Estoy seguro que te va a encantar”. Ella gir su cuello para mirarme y entonces me pregunt nuevamente de qu se trataba. “Es mas o menos de lo msmo que estamos haciendo ahora tu y yo en esta cama mi amor, tu y yo, con nuestros cuerpos competamente desnudos y acaricindonos muy suavemente. Dime preciosa, te gusta lo que hacemos ahora, verdad que si mi amor?”. Esos ojitos maravillosos ya lo decan todo, con su dedito meique atrapado entre sus dientes perfectos y su sonrisa coqueta, fueron la revelacin que yo tanto necesitaba. All fu cuando la contempl enteramente desnuda y de espaldas al saltar desde la cama nuevamente, y sin esperar un solo segundo, Lupe puso la primera pelcua de sexo que habramos de compartir en ese msmo lecho durante muuuucho tiempo despues.
    Las tapas de la cama fueron a dar al piso en ese instnte y cuando Lupe apenas acab de ponerle “Play” a la pelcula, ella gir su delicioso cuerpo desnudo hacia mi y acab por descubrir con sus ojitos por vez primera, lo que yo llevaba cargndo entre mis piernas.

    Mientras contemplaba sus delicias juveniles, yo me jalaba la barra dura y gruesa de carne a dos manos, solo para que la nia se fuera hacindo una idea “vaga” de lo que habra de experimentar conmigo esa noche. Pens que de seguro ya le gustaba ver lo que yo me agarraba a dos manos, porque con esa carita de putita que puso de inmediato, junto a esa sonrisita que me pereci por un instnte, medianamente fingida y as como de sorpresa. “No me diras que no conoces una de estas mi cielo, o siiii. Verdad que ya sabes que es esto que tengo aqu mi amor verdad?”. Lupe me mir detenidamente entonces, para negarme con su cabecita, pero sin dejar de sonreirme coquetamente, como toda una putita. “Tanto mejor mi vida, tanto mejor. Ahora ven aqu chiquita ma, que tu profe te va a ensear muchas cosas lindas a partir de esta noche mi amor, muchas cosas deliciosas que sern solo para ti mi cielo”.

    Me acomod en el respaldo de la cama, apenas Lupe volvi sonrientemente a la cama junto a mi. No esper para tomarla de las caderas entonces y dicindole que ahora bamos a hacer lo msmo que aparecera en el video, acomod su bello traserito redondo sobre mi palote y a partir de ese momento, no solt a la deliciosa chiquita de entre mis brazos durante toda esa noche. Le deca que no despegara los ojos de la pantalla en ningn instnte, que me dejara hacer solo a mi y sin dejar de reiterarle que estuviera tranquila en todo momento, que confiara plenamente en mi. Ohhhh, qu delicia sent entonces, al descubrirla relajada al momento de comenzar aquella escena en la que un hombre maduro y bien dotado, se follaba a una bella chica jven. Lupita no despegaba sus ojitos de la pantalla, sintindo como le ensalivaba su coito suavemente con mis dedos, amasańdo sus senitos constantemente y comindome todo su delicioso cuello. “Hummmm. Chiquita ma”.

    Lentamente con mi mano, fu acomodndo mi grueso y edurecido glande entre sus pberes y delgados plieges vaginales, fregndome constntemente entre las tibias y suaves paredes de su sexo de nia una y otra vez. Y lo cierto es que Lupe pareca no incomodarle nada de lo que le haca a su tierno sexo desnudo, ni mis friegas ni mis roces constantes, porque de hecho y al cabo de unos pocos segundos transcurridos, fue ella msma quien comenz a abrir sus piernas an mucho mas y a balancear sus caderitas al comps de mis movimientos. Por eso es que no me result dificil hacer penetrar la cabeza de mi glande, hasta que al fn se hundi completamente, terminndo por desaparecer entre los labios interiores de su sexo. Hummmsss, su maravillosa conchita elstica se acomodaba perfectamente al dimetro de mi cao tras cada avance que lograba experimentar entre las paredes de su sexo. Todo a partir de aquel maravilloso instnte, de celo y de hambre por tenerla, fue avanzar y avanzar muy suavemente, tomndome de sus caderas con una mano para no dejarla escapar de entre mis brazos. Entonces sent que ya era toda ma, al momento en que mi ca fue abrindose paso an mas profundamente entre sus paredes estrechas. Hummm, deliciosa mueca.

    La fuerte escena en la pantalla contrastaba mucho con nuestros movimientos, los que eran muy suaves y cadenciosos, pero entonces, fue cuando sent la curva que hizo con su espalda al mismo tiempo en que o su tenue quejido de dolor, mismo que evidenci con una clara muesca de su boca. En ese instnte, sent a mi verga quedar totalmente atrapada entre las paredes de su sexo y a su musculatura interna ejercindo una suerte de presin delirnte por todo el largo y alrrededor de mi vstago. Sent su maravillosa desfloracin en ese instante, y as fue como termin por hundirle la verga hasta el fondo de su cuquita. Ni mi difuta mujer logr jams acoplarse a todo el largo y ancho de mi verga como esa preciosa nia, misma que ahora comenzaba a experimentar el mete y saca que le haca a su maravillosa cuevita. La suba y la bajaba una y otra vez, me la estaba follndo duro y parejo en la cama, sintindo a sus constantes quejidos entremezclarse con los que provenan de la chica del video. Aquel hilillo de sangre suyo se mezcl prontamente con mis lquidos preseminales, haciendo de esa cpula de fuego un verdadero manjar divino y de placer desenfrenado. “Amor ya eres toda ma, solo ma y de nadie mas. Putita ma, putita ma …. oooohhhhmmmsss”.
    En la cpula frentica, pellizcaba sus pezoncillos endurecidos al momento de amasar sus senos divinos, sudndo, jadendo constntemente y gimindo de absoluto placer, mientras me coma todo su cuello y su barbilla.

    De pronto, la nia comenz a agitarse del pecho y arquendo su espalda sobre mi torso, comenz a experimentar contracciones mltiples en todo su bajo vientre y a danzar como una loba en celo, mecindo sus caderas, su cintura y sus piernas con total frenes. Era su primera corrda y ya no caba duda de aquello. Sent como me empapaba todo el cao con sus jugos viscosos y ardientes, su manantial de placer ba profusamente mis bolas duras y provistas de abundante leche para regar toda su matrz de mujer.

    Recuerdo que sn desclavarle la verga, gir su cuerpo sobre mi vientre y tomndola de la nuca, atrape su deliciosa boca con la ma y la segu follndo como un animal. Sent que Lupe haba nacido solo para m, su maravilloso cuerpo desnudo estaba perfectamente acoplado con el mo y aquella forma de responder a mis besos con su boca, junto a esa danza edemoniada de sus caderas al momento de culear en la cama. Uuughhhh. Entonces no pude soportarlo mas, y termin por inundarle la cuca con una corrida idescriptible. Pude haber muerto esa misma noche de un paro cardaco, les juro. Vaya nia. La guitarra no es lo tuyo en verdad.


    Continuar ...
    ltima edicin por Calixto; 09/01/2009 a las 09:26 Razn: Tamao foto
    Saludos cordiales.

    Calixto.


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  2. Thanks CASADOX, doremifasollasi, macross_max Ha dado Gracias por este Post
  3. #2
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    pedrasta hijo de puta... q alguien borre esta mierda

  4. #3
    Pajillero Asdx2 es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    muy buen relato... espero la continuacion
    Vean a las chicas mas bella totalmente GRATIS:

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  5. #4
    Virgen fanta851 es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    quiero ser guitarrista

  6. #5
    Principiante makoki65 es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Muy Ricas

    Me encanto la Historia de Musica

  7. #6
    Virgen thespanish22 es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    muy buen relatoo esta muy chidoo

  8. #7
    Principiante danielkael es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    muy bueno excelente

  9. #8
    Pajillero Calixto va por un camino distinguido
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    Thumbs up Re: Clases de guitarra

    Se agradecen los buenos comentarios al igual que las crticas. Incluso, aunque ests ltimas carezcan de mucho fundamento. Al fn y al cabo, la Democracia funciona as tal cual en todos lados.

    Prometo dejarles la segunda parte a la brevedad posible.
    Saludos cordiales.

    Calixto.


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  10. #9
    Pajillero agreval1974 es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    compadre haga un libro y va a ganar buena plata

  11. #10
    Pajillero alexanderfada es una cantidad desconocida en este momento
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    Predeterminado Re: Clases de guitarra

    esta muy buena XD

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