Mi nombre es Violeta, tengo 17, y lo que les voy a contar pasó hace 3 años, fue una de las experiencias más morbosas y calientes de mi vida, donde descubrí que me gusta exhibirme frente a grupos de personas. En ese tiempo yo tenía 14, mi pecho aun no se desarrollaba, se veía más como el de una niña de 12 salvo por mis pezoncitos rosados que mostraban su existencia marcándose en mi ropa las veces que no usaba brasier. Mi pelo era largo, casi hasta la mitad de la espalda, caía liso de color castaño claro dejando ver mi culito redondo y firme de niña. Era esbelta, con una cintura pequeñita y en mi vagina ya asomaban unos rizos más claros que mi cabello sobre mis labios que vivían húmedos producto de mis fantasías propias de esa edad.Después de terminado el año escolar, mi mejor amiga me invitó a un paseo con su familia, íbamos a ir a un campo donde había un río y árboles, podríamos bañarnos ya que no había corriente y era de poca profundidad.
Esa mañana llegué donde mi amiga Lucy, una compañera de curso. Debo decir que siempre me encontraban linda, pero Lucy era más linda que yo, sus pechos reflejaban su edad. Su cuerpo me encantaba, su pelo era negro, liso pero poco más corto que el mío, sus ojos eran de color pardo y su expresión de alegría constante los hacía ver brillosos la mayor parte del tiempo.
Eché mi bolso al auto junto con la mochila de Lucy y nos fuimos. Al llegar armamos la carpa entre las 2 cerca del río. Sus padres empezaron a ordenar las cosas para cocinar mientras su hermana mayor revisaba su teléfono. Había una caseta que funcionaba como ducha ya que funcionaba como camping pero ahora no había gente. Dentro de la carpa me puse el bikini, Lucy se cambió afuera ya que no había nadie. Al salir quedé en shock; mi amiga estaba en topless. Ni siquiera llevaba sandalias, estaba practicamente desnuda a mi parecer, hablando de lo más natural con su hermana (ella era preciosa, más que nosotras).
Asumí que quizá no tenían problemas con eso ya que algunas de mis amigas se duchaban con sus hermanas o ellas entraban mientras la otra estaba en la ducha y mientras estaba perdida en ese razonamiento aparece su madre para avisarnos que la comida estará en unas horas.
Lucy se acerca a mí, me toma de la mano, y sonriendo como sólo ella sabe, entre coqueta e inocente, me invita a jugar en el agua. No podía dejar de mirarle las tetas aunque eso a ella no le molestaba, diría que hasta le causaba gracia, mientras que yo estaba pensando en poner un pretexto para ir a masturbarme en la carpa.
Nadamos un rato hasta que llega su padre y nos dice que ya falta poco para comer. Eso fue para mi una experiencia que me hizo sentir excitada. Mi mejor amiga, una niña de 14 añitos igual que yo, parada frente a su padre en topless. Salimos del agua, yo estaba algo roja y bastante caliente, cuando su madre nos habla con toda naturalidad.
-niñas, vayan a darse una ducha y vengan a comer
La miro confundida, como preguntando donde hay otra ducha, a lo que pareciera que adivinó mi pensamiento.
-pero compartan la ducha, bañense juntas, las dos son mujeres, tienen lo mismo.

Su propia madre nos envió a ducharnos juntas. Era la primera vez que vería a mi amiga desnuda y que alguien me vería también. No pude evitar calentarme todavía más.
Entramos y nos quitamos la ropa. Lucy salió para dejarla afuera que se secara al sol mientras. Yo sólo podía pensar en que mi amiga estaba completamente desnuda afuera y quizá la vería su padre. Me imaginé a mi en la situación; yo salir desnuda y que su padre me viera.
Cuando volvió a entrar largamos el agua, estaba muy helada, por lo que la cortamos. Lucy empezó a ponerse jabón, despacio, recorriendo su cuerpo de puber desnuda. Su pubis era más denso que el mío, se le veía hermoso, no podía dejar de mirarlo y a ella le llamaba la atención el mío.
-¿te pongo jabón?
No podía creerlo. Lucy se ofrecía a ponerme jabón y yo estaba loca por dejarme querer. Finalmente nos enjabonamos la una a la otra por todos lados. En mi defensa sólo puedo decir que ella empezó. Sus manos recorrieron mi espalda, masajearon mi culito, y mi abdomen. La sentí por atrás como se pegaba a mi, diciendo que hacía frío y luego poniéndome jabón por delante. Tocó mis pechos de niña cuanto quiso y luego me tomó de una pierna, levantándola para abrirme y proceder a lavar mi pubis. Le hice lo mismo. Ya no nos estábamos lavando, nos estábamos masturbando una a la otra descaradamente. Dimos el agua nuevamente y nos duchamos abrazadas. Se sentía genial la sensación de nuestros vellos rozándose al compás del sutil movimiento de nuestras caderas mientras hablábamos con nuestras bocas peligrosamente cerca.
Terminamos la ducha y nos miramos con una complicidad pícara. Decido ser yo quien salga esta vez a ver si los bikinis están secos, tentando a la suerte, deseando que su padre me vea. Salgo sin mirar para ningún lado, siento el sol en mis pechitos, una brisa cálida me acaricia la humedad de mi vagina y en eso siento una voz.
-no están secos, bueno, al menos no por completo
Era su madre que tenía el bikini de Lucy en las manos. Mi amiga estaba ahora detrás mío. Ambas estábamos desnudas frente a la madre de mi amiga, pero ella nos miraba como lo más normal del mundo.
-pueden quedarse así si no les molesta.Lucy acepta sin más y se dirige a la mesa que está bajo unos árboles. Yo miro a su madre y al parecer me adivina el pensamiento otra vez.-no te preocupes, mi niña siempre que viene anda como vino al mundo, mi marido está acostumbrado. Cata (Catalina, la hermana mayor) es probable que también se desvista aunque casi siempre sólo hace topless. Mira, quedate así un rato y vas a ver que te gusta.
Decido hacerle caso y me dirijo a la mesa. Lucy está desnuda hablando con su padre, su hermana está al lado del auto quitándose la ropa hasta quedar desnuda, luego busca su mochila para sacar su bikini. Se tomó su tiempo, estuvo casi 5 minutos desnuda paseando por aquí y allá buscando su traje de baño.
Esa tarde tomé una decisión, aunque él ya me había visto, decidí que me iba a mostrar ante el padre de mi amiga, sólo debía buscar la ocasión para que no se viera como intencional. Él ya me había visto todo pero quería sentir más.
Después de comer, la mamá de mi amiga se fue a dormir una siesta. Su hermana escuchaba música y tomaba el sol en topless mientras que Lucy y yo jugábamos en la orilla. Su padre se acercó a nosotras. Salí del agua y me paré frente a él. Con el pretexto de secarme la cara extendí mi cuerpo casi rozándolo para alcalzar la toalla. Creo que captó mis intenciones porque sonrió y cada vez que lo veía, él me dedicaba una sonrisa.
En la noche nos fuimos a la carpa con mi amiga. Revivimos el momento que tuvimos en la ducha, sólo que ahora nos besamos. Dormimos desnudas y abrazadas, prometiéndonos otra ducha al día siguiente.
En la mañana Lucy me despertó con un beso en la boca. Salió de la carpa unos minutos a charlar con su madre para luego volver. Seguíamos sin nada de ropa. Al volver nos masturbamos juntas. Verla tocarse era una delicia, sus ojos se volvían más brillantes cuando acababa.
Nos llamaron a tomar desayuno. Lucy me preguntó si ese día también iba a quedarme sin nada y sin dudar le contesté que si. Al salir, ella se puso la tanga del bikini y yo salí tal cual. Grande fue mi sorpresa. Había llegado más gente y yo no tenía absolutamente ninguna intención de vestirme, pero el resto lo contaré la próxima vez.