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Tema: Una cosa de locos

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    Virgen renegadomonti va por un camino distinguido
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    13 nov, 17
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    Predeterminado Una cosa de locos

    Hola. Esta historia, que es una historia real, algo que me ocurrió no hace mucho tiempo, yo la escribí hace un par de años, y a pedido de un amigo, la reescribo.

    En una calurosa tarde de verano, iba yo en mi automóvil disfrutando del aire acondicionado de mi vehículo, mientras afuera la temperatura llegaba en esos momentos a unos 40 grados, con un sol que partía la tierra. De repente veo que a la distancia en dirección contraria a la que llevaba yo se dirigía una mujer, que al llegar más cerca pude percibir que se trataba de una mujer joven, de aproximadamente unos 20 a 23 años, le hice seña de luces y ella respondió a esto con una sonrisa, me detuve y ella se acercó a la ventanilla de mi auto, me dijo hola, ¿qué haces?, lo mismo que tú le dije, busco, ¿qué buscas?, me preguntó, placer, le respondí, ¿y tú?, dinero me dijo, entonces, le dije, si nos ponemos de acuerdo podremos lograr los dos lo que buscamos, ¿verdad?, creo que si me dijo ella. Bueno, sube al auto y hablamos y tratamos de ponernos de acuerdo. Ni lerda ni perezosa subió al auto y procedimos a exponer, ella su precio, que era de $ 30 sexo convencional, o sea vaginal con un pequeño "pete", luego si quería otras cosas el precio variaba, bueno le dije yo, la verdad es que estoy de acuerdo en tus condiciones, ahora yo te voy a exponer cuales son las mias y mis pretensiones y deseos; te diré que tú me gustas mucho y que por supuesto vamos a tener sexo, pero también te diré que yo tengo otros gustos, otras preferencias y si me prometes no escandalizarte ni hacer ninguna escena si te las hago conocer, te diré cuales son, y si se puede, magnífico, y si no, todo bien, que te parece, bueno, dijo ella, veamos de que se trata, pero te aviso que no tolero la violencia, ya sea en mí cuerpo o en el de otro, no, no, no se trata de violencia le dije, ¿me prometes entonces escuchar lo que te voy a decir sin hacer ningún problema?, claro, pero dale de una vez, bien te diré que a mi me gustan las chiquillas de entre 7 a 10 años, puede ser hasta 11, pero..., no, no, espera, le dije, a mi tampoco me gusta la violencia ni la ejerzo sobre nadie, si se consigue alguna chiquilla de esas edades, si se puede cojerla, mejor, sino, puede ser para fotografiarla, desnuda por supuesto, acariciarla, chuparle la conchita y si ella consiente me chupa la pija a mí también, pero todo de común acuerdo, obviamente que tanto ella como vos recibirán su pago de acuerdo a lo que fijemos, que te parece. Mira, me dijo, me parece que estás totalmente loco, te imaginas en el problema en que me puedo meter yo si se descubre esto, no, no, ni lo sueñes, si quieres pasar conmigo bien, y si no, que te vaya bien, pero meterme con pendejitas, no, nunca, bueno, bueno, le dije, recuerda que me dijiste que no te ibas a enojar ni a escandalizar, es que lo que me pides es muy, muy loco, bueno, le dije, todo bien, que te parece si vamos a lo nuestro, adonde podemos ir, bueno, vamos a mi casa si quieres, me dijo, yo vivo sola y en mi casa no pasa nada, puedes venir con toda confianza, bueno, le dije, no hay problema, pero tienes algo fresco para tomar, no, pero si quieres podemos comprar ahí en esa despensa un par de cervezas, a mí me conocen y me van a prestar los envases, bueno, vamos; compramos tres cervezas y algunas otras cositas para acompañarlas y nos fuimos a su casa, esta era una casa modesta como todas las del lugar ya que se trataba de un barrio humilde, en su frente tenía un jardincito lleno de flores y plantas lo que me causó una buena impresión, ya que demostraba cierta sensibilidad de parte de la dueña; entra el auto al jardín me dijo, entró ella a la casa llevando lo comprado mientras yo hacía una llamada desde mi celular a un amigo, una pequeña precaución, por lo menos si me pasaba algo malo iban a saber por donde empezar a buscar. Pasa me dijo ella, entré y ví que todo estaba limpio y ordenado, le dije que tenía sed y ella me dijo que también ella, tomamos un par de vaso de cerveza y le dije que te parece si nos damos un baño para sacarnos la transpiración de nuestros cuerpos, bueno dijo ella, me parece bien, ven, pasa al dormitorio y quitate la ropa, si no tienes vergüenza me dijo riéndose, prefiero que me la quites tú le dije, y ahí comenzamos a juguetear mientras nos desnudabamos, fuimos al baño y nos dimos un duchaso mientras continuabamos jugando y besándonos, algo raro esto, por que las prostitutas no besan en la boca, pero esta si lo hacía, y con bastante entusiasmo por cierto. Luego volvimos al dormitorio y allí en la cama pasó de todo como pueden imaginarse, me sorprendió grátamente esta chica que dijo llamarse Marcela y que tenía 21 años, no se privó de nada ni me privó a mí tampoco de nada. Una vez terminada la "tarea", nos dimos otro bañito y nos dispusimos a dar buena cuenta de la cerveza que quedaba y de los aditivos para acompañarla, entre sorbo y sorbo obviamente volvió el tema de mis gustos, que para ella eran raros, ya que las pendejitas de esa edad no saben nada del sexo y son incapaces de brindar satisfación a alguien. Te equivocas le dije yo, te diré que contigo la he pasado muy bien, realmente me gustó tu cuerpo y todo lo que me diste y me permitiste darte, pero, sin ánimo de ofenderte por supuesto, una nenita pequeña tiene un sabor especial, su piel es muy suave, su aroma es distinto y sumamente cautivante, y el sabor de su cuerpito, desde sus mejillas, sus labios, su boca, su saliva, que tiene un sabor muy especial y distinto al resto de las mujeres ya desarrolladas, al igual que su sexo, ¡es tan especial!, que realmente no hay palabras para explicarlo, solamente aquellos que hemos probado todo esto, sabemos de la diferencia con las demás mujeres, esto no quiere decir, como te lo he demostrado, que no me gustan el resto de las mujeres, pero si me dan a elegir, prefiero las niñitas de las edades que te mencioné, bueno me dijo, allá tú con tus gustos, pero ¿alguna chiquilla de esa edad puede experimentar placer?, ¿alguna te puede mamar la verga como lo he hecho yo por ejemplo?, ¿no se asutan cuando les quieres chupar la conchita?, bien, vamos por parte le dije, ya lo creo que gozan. Por supuesto que uno es el encargado de despertar la líbido en ellas, y también te chupan la pija, claro que al principio lo hacen con cierta aprensión, hasta con asco algunas, pero si uno las guia bien y les tiene paciencia, logran disfrutar mientras lo hacen ya que sienten lo mismo que sentimos nosotros los hombres adultos al culiarnos a una niñita, sienten que te están dominando, sometiendo y que ellas al tener la pija en la boca son las que mandan, igual que nosotros los hombres, cuando sentimos que ellas acceden a hacer todo lo que queremos, experimentamos esa sensación de gozo y dominio total; en cuanto a lo otro, te diré que al principio se asombran, ya que es algo desconocido para ellas, en realidad todo lo relacionado al sexo es novedad para ellas, ya que se supone que jamás lo hicieron, hablamos de niñitas vírgenes por supuesto, ¡ah!, ¡ah!, me dijo Marce, te voy a contar algo, pero esto es entre nosotros, claro le dije, adelante, ¿de que se trata?, aquí al lado de mi casa, pasó algo vez pasada, hace como dos o tres meses mas o menos, una chiquilina, de unos 9 años, fue encontrada por sus padres segùn se supo y de acuerdo a lo que yo escuché cuando se armó el quilombo, chupándole la pija a un tío, ¡te imaginas el quilombaso que se armó!, lo cagaron a palos al vago, y lo echaron a la mierda, y no llamaron a la policía por que este tipo de gente no se lleva muy bien con la ley y tienen sus códigos, a la pendeja le pegaron un cagadón bárbaro como te imaginarás, y no le dejaban ni asomar la nariz a la calle, pero viste como es todo esto, con el paso del tiempo se fueron calmando y de ha poco a la pendejita la llevaban a hacer las compras, siempre acompañada de otra hermanita menor o de uno de sus hermanos, luego a mi pedido la dejaban venir a mi casa, y aquí nos pasábamos horas charlando, tomando mate y viendo la tele; poco a poco le fui sacando que era lo que había pasado, y ella, también poco a poco me fue contando lo sucedido, hasta que a instancias mias, se largó y me contó todo, resulta que este asunto con el tío venía pasando de hacía como dos meses o algo así, primero como pasa siempre empezó con jueguitos, tocaditas, cosquillitas y todo eso, luego el tío le empezó a hacer sentir su verga dura contra el culito, la sentaba en la falda y le ponía la verga bajo su conchita, le acariciaba las piernitas, de a poco le fue subiendo el vestido hasta que le tocó la conchita en vivo y en directo, allí según me contó esta niñita que se llama Candela, ella sintió unas cosquillitas lindas que le gustaron mucho, luego el vago hizo que le tocara la pija, y así sucesivamente fueron cada vez mas adelante, un día el tío llegó estando solamente con su hermanita y un hermano, el tío se avivó y los mandó a la hermanita y el hermano a comprar una gaseosa y una pizza, esto para que se demoraran y así el quedar a solas con Cande, una vez que se fueron los otros niños, se empezaron a tocar y a besar, el la llevó a la cama de ella, y allí por primera vez le chupó la conchita, cosa que a ella le encantó, y según me cuenta, le pedía que se lo hiciera de nuevo, él lo hizo y ella quedó encantada con esta nueva sensación, claro que el le pidió el vuelto, e hizo que ella le besara y le chupara un poquito la pija, ella no quería pero el la convenció y lo hizo, no le gustó mucho me dijo, sobre todo cuando él le volcó la leche en su boquita, según me dijo no le gustó mucho el sabor, ya que era un poco salada, pero cada vez que se encontraban y podían, repetían; en otra ocasión que volvieron a estar solos, el la convenció luego de todos los juegos habituales, a que dejara que le metiera la pija a cambio de unas zapatillas que a ella le gustaban, me dijo que no le gustó mucho, ya que le hizo doler y que cuando ella le pedía que no se la meta mas el no le hacía caso y se la metió a toda, le pregunté si le acabó adentro y me dijo que sí, que le echó la leche adentro de su conchita, luego se la sacó y le dijo que se limpiara y se fue. Siguieron con estos juegos pero ella no se la dejó meter mas, por que él no cumplió con su promesa y no le compró las zapatillas, pero un día, el día fatídico, el le trajo las zapatillas y le dijo que si se la dejaba meter de nuevo se las daba, si no, se las llevaba de vuelta, ella le dijo que bueno pero que lo hiciera despacio, entonces empezaron con los juegos preliminares el le chupó la conchita y cuando ella le estaba chupando la pija, de improviso hizo su aparición su mamá, que los encontró en plena faena, y bueno..., ya te dije que se armó un liaso bárbaro, hummm, que buen historia la de esta nena, y ¿que tal es?, ¿es linda?, siiii, me dijo Marcela, es muy linda y muy viva, me gustaría conocerla le dije yo, entreviendo una posibilidad para mí, ¿a sí? me dijo Marce, claro le dije, bueno, si quieres la llamo pero me tienes que prometer que no te harás el vivo con ella, ten en cuenta que todavía le dura el cagaso de lo que le pasó con el tío, bueno, pero si se dá vemos que pasa, hasta donde puedo llegar, no tengas miedo que yo sé como tratar a las nenitas, a mi tampoco me interesa que se espante, bueno, espera que voy a ver si está en la casa y la dejan venir; salió al patio de la casa y desde allí la llamó ya que vivía en la casa vecina, le dijo a la madre de la pendeja si la dejaba venir para que le fuera a comprar algunas cosas y la madre aceptó y al ratito estaba la nena en la casa de Marcela, realmente era linda la pendejita, una morochita de cabello renegrido y de ojos vivaces, un cuerpito menudo acorde con su edad, luego me enteré que contaba con solo 9 añitos, ¡9 añitos! me dije yo, ¡que bomboncito!, tenía una colita paradita y como es lógico, el pecho plano, una boquita que despertó en mí unos fuertes deseos de besarla y de sentir mi pija entre esos labios, en fin, una verdadera belleza según los gustos de, creo, casi todos nosotros los amantes de estos platos fuertes. Verla y que se me parara la pija fue todo uno, y como me encontraba envuelto solamene con un tohallón de baño, de inmediato se hizo notorio este estado, no es que posea una pija descomunal, no, nada de eso, pero tampoco soy poseedor de un "chizito", les diré que mido 1,98 mts. de estatura, peso 107 kg. y todo mi cuerpo es armonioso ya que siempre he practicado deportes, y hasta hoy que tengo 50 años lo sigo haciendo, claro que ahora mas moderado, por lo tanto mi verga esta acorde con mi envergadura física y mide 19 cms. de largo por un poco mas de 5 cms de grueso, digamos que si bien no es gigante, tampoco deja de notarse, sobre todo cuando se yergue, como fue ahora, y también posee un glande, una cabeza, que esa sí es bien desarrollada, digamos que es según mi criterio, lo único desproporcionado de mi cuerpo, modestia aparte, ya que cuando mi pija esta erecta y bien caliente, esta parte de ella se destaca bastante, al extremo de que algunas mujeres, Marcela en este caso, se quedó sorprendida por el desarrollo de la misma y me dijo que se hacía notar bastante cuando le iba entrando y también cuando la tenía a toda adentro, pero que le gustaba esto ya que la llenaba bien al fondo, bien, volvamos al momento en el que entró Candela y se me paró la verga, la niñita de inmediato lo notó y no le quitó los ojos de encima, se puso roja y aún cuando Marcela la hablaba, ella no le quitaba los ojos al bulto formado en el tohallón por mi erecta verga, le dijo Marcela, Cande, este es Boni, un amigo mio, es muy bueno, quisiéramos que nos fueras a comprar algunas cositas, y si quieres, nos gustaría que te quedaras a comer algo con nosotros, ¿quieres?, si, si, dijo esta niñita con una vocesita tan dulce que sentí un vacío en el estomago y que mi pija pegara un respingo, también esto lo notó la nena y me miró a los ojos, hola le dije yo, hola, me respondió ella suavemente con esa vocesita tan dulce, ¿como te llamas? le pregunté yo a pesar que ya sabía su nombre, Candela me respondió ella, ¡que bonito nombre! le dije yo, y ¿cuantos años tienes? 9 me contestó, ahhh, le dije, me imagina que tendrás novio, ¿verdad?, allí bajó su cabecita y como apenada me dijo en un susurro nooo, me dí cuenta que había metido la pata y le dije a Marcela que le dijera que es lo que debía comprar, le dijo que era lo que queriamos y le dí el dinero y le dije si quieres comprate algo para vos, lo que quieras, ¿siii?, bueno me dijo y se fue a comprar, cuando quedamos solos Marcela me dijo ¡ay Boni, que bárbaro! como se te puso la pija!, se ve que te gustó la pendejita, ya lo creo le dije, ¿crees que se podrá hacer algo con ella?, me prometiste no hacerte el pícaro con la chiquilla me dijo, no, no, le dije, solamente quiero saber según tú criterio si será posible intentar algo, claro que con mucho cuidado, ya veremos cuando vuelva me dijo Marcela, por lo pronto me dí cuenta como te clavó los ojos en la pija, parecía que la quería comer, si le dije, yo también me dí cuenta, a lo mejor dijo Marce, la pendeja extraña al tío y se largó a reir, ¡ojalá! dije yo, y entre chanzas pasamos el rato hasta que volvió Candela. Cuando regresó con lo comprado le dije pero no compraste alguna gaseosa para vos, no importa dijo Marcela, que tome cerveza con nosotros, no Marce, le dijo Cande, mi mamá no me deja, bueno, pero tu mamá no está ahora, le respondió Marce, ¿no te parece Boni?, claro le dije yo, total un vaso de cerveza no te va a hacer mal, bueno, dijo la niñita y se tomó de un saque el vaso de cerveza, al ver Marce que yo me asombraba me dijo que ellas estaban acostumbradas a tomarse un par de cervezas todas las tardes, ¿verdad Cande?, si, ji, ji, ji, dijo Cande; esa vocesita de nena me tenía cautivado, y cada vez que hablaba, la pija me pegaba un salto, pero como estábamos sentado, la nena no se daba cuenta, pero Marce si, por eso me miraba y se reía. Luego que nos tomamos dos cervezas acompañadas por algunos sandwichs, Cande ya se encontraba mas a gusto y se había soltado un poco, perdiendo la timidez y la vergüenza hacia mi, por lo tanto comenzó a conversar ella también y a reírse, yo la continuaba alabando diciéndole que era muy bella, en eso ella propuso poner algo de música, claro, pusieron música acorde con la edad de ambas, y se pusieron a bailar, me invitaron a mí también a unirme al baile, pero les dije que yo soy igual a un oso bailando, ellas se rieron y me tomaron de las manos y me unieron a ellas, yo por supuesto lo único que quería era bailar con Cande, pero, no podía desairar a Marce, así que bailaba, o algo parecido, un poquito con cada una, por supuesto esta actividad nos dio mas sed y reanudamos las libaciones de cerveza; Cande cada vez se ponía mas osada y Marcela la alentaba a que bailara mas, como ella lo hacía cuando estaban las dos solas, le dijo que se sacara la remera, pero ella le dijo que no por que debajo no tenía nada, y eso que tiene que ver le dijo Marce, entonces la nenita se quitó la remera mostrando su pechito plano, carente aún de tetitas, era hermoso ese pechito, siguió bailando y Marce insistió en que se quitara el pantaloncito, y ella le respondió, nooooo, solamente tengo la bombachita, y bueno, dale, total no vas a quedar desnuda, entonces le dije yo que hasta entonces había quedado calladito para no interrumpir el trabajo que estaba haciendo Marcela, le dije, y si se queda desnudita, tiene un hermoso cuerpito para mostrar, así que no tienes que tener vergüenza de que lo veamos, noooo, noooo, repitió ella riéndose, obviamente sintiéndose halagado por lo que le decía y también por efectos de la cerveza, que la había deshinnibido, y se notaba que solo necesitaba un empujoncito más para que hiciera lo que le pedíamos, entonces nuevamente intervino Marcela diciéndole, anda, sácate esos pantalones y déjanos ver lo bien que bailas y mueves el culito, entonces la nenita se quitó los pantaloncitos, riéndose constantemente, mostrándonos unas bombachitas hermosas, con el dibujo de unos patitos o algo así, en esos momentos yo no estaba en condiciones de fijarme en los dibujos de las bombachitas, solamente tenía ojos para ver, devorar con la mirada esa hermosa criatura que poco a poco se iba desnudando y mostraba como ondulaba su cuerpito al compás de la música, poniendo en evidencia ese rico culito respingón que me tenía como loco de calentura, en eso sonó un reguetón y Marcela le dijo, Cande, agárralo a Boni y hazlo que baile contigo, se acercó Cande, me tomó de una mano y me llevó al centro de la habitación sin dejar de moverse, y dándose vueltas, puso su culito contra mi persona, claro que lo posaba sobre mis piernas, sobre mis rodillas, pero al sentir ese culito moverse contra mi humanidad, mi verga nuevamente pegó un salto, y como aún estaba solamente envuelto en el tohallón, y Cande se restregaba sobre mis piernas, el tohallón se abrió e hizo su aparición mi pija, mi pija que se encontraba distendida en toda su magnitud, dura, enhiesta, tensa, con sus venas bien dilatadas dando la impresión que se iban a reventar en cualquier momento, la cabeza amoratada, achatada, como si tratara de una serpiente al acecho de su víctima, y es que en realidad estaba acechando a esta nenita para transformarla en su víctima, al salir mi verga de entre el tohallón, tocó directamente a Cande en su cuellito, ella al sentir este contacto cálido y duro contra su cuello, giró su cabeza para ver de que se trataba y se encontró con mi pija que con su único ojo la miraba fijamente, al ver esto se retiró un poco sin dejar de bailar y miró directamente mi verga, se fue deteniendo de a poco en su bailar, se llevó una mano a su boca y abriendo grande sus ojos quedó estática mirando fijamente mi pija, que ante la gran excitación que experimentaba, daba pequeños cabezazos; siguió por un ratito en esa actitud contemplativa, sin moverse y sin pestañear, ante esto Marcela le preguntó que que le pasaba, si no iba a continuar bailando, y ella como recuperando la lucidez solamente dijo, "¡huyyy, que grande!, ¡que gorda!, ¿mas grande que la de tú tío?, le preguntó Marce, ¡si, si, por supuesto!, ¡mucho mas grande!, ¡ay Marce, ¿por que dijiste eso?!, y se tapó la carita en franca demostración de vergüenza, me habías jurado que no lo ibas a decir nunca, no te preocupes le dijo Marce, Boni es de confianza, es un buen amigo mio, y si tú te portas bien con él, también va a ser un gran amigo tuyo, y además Boni es muy generoso, y también es muy discreto, no temas, no le va a contar nada a nadie, él ya sabe lo que pasó con tu tío y me dijo que le gusta mucho que a ti te agrade el sexo, ven, ven, no llores, y la tomó en sus brazos y la rodeó con los mismos cobijándola entre ellos, dándole contención, yo también me acerqué y mientras le acariciaba la cabecita le dije que no tuviera miedo de mí, que yo nunca iba a contar nada a nadie de lo que sabía y de lo que hiciéramos y dijéramos ahí; se fue calmando de a poco y al reacomodarse entre los brazos de Marce, rozó sin querer, creo yo, mi pija que aún se encontraba al aire demostrando todo su poderío, giró un poco su cabecita y miró fijamente mi verga, esta vez sin sorpresa, Marce me miró y me guiñó un ojo y le dijo, ¿que te parece Cande?, ¿es cierto que es mas grande que la de tu tío?, movió ella su cabecita asintiendo y sin dejar de mirar mi pedazo de dura carne que se encontraba a escasos centímetros de su rostro, ¿que tanto mas grande? insistió Marcela, mientras yo adelantaba un poco mi cuerpo acercándome más a la nena, que sin dejar de mirar mi pija que prácticamente estaba sobre su hombro, dijo, y...., no sé, casi el doble, ¿el doble de largo o de grueso? quise saber yo, el doble, el doble...., el doble en todo, respondió la niña y Marcela le dijo si no le gustaría tocarla, la chiquilina quitó sus ojos de sobre mi pija y me miró a los ojos, no sé si como pidiendo permiso, o para ver que decía yo, no, no, no, dijo, ¿por que?, le pregunté, nnnooo..., sé, me da vergüenza, pero por que te tiene que dar vergüenza le dije, haz de cuenta que soy tu tío, no, pero usted no es mi tío, claro que no le dije, eso ya lo sabemos todos, pero, si fuera tu tío, ¿me la tocarías?, y..., no sé, repitió, pero si es lo mismo que si fuera tu tío, insistí yo loco de ganas que me tocara la pija con esa manito pequeñita, y mas aún sabiendo que ya había tenido entre sus dedos una verga, no, no, que va a ser lo mismo, ¡esta es grandísima y muy gorda!, respondió Cande, entonces intervino Marcela, y tomando mi pija durísima con sus manos le dijo, mira, mira como yo se la agarro, mira como se la toco, ven, dame tu mano, y tomando la mano de la niñita, la posó sobre mi poronga que daba saltitos de calentura, la niña rápidamente cerró sus dedos en torno a mi pedazo de carne como si temiera que se le fuera a escapar, claro que sus deditos no lograron abarcar y cerrarse en torno a mi enhiesta y dura verga, se veía que sabía como acariciar una pija, pues de inmediato comenzó un lento movimiento de arriba a abajo, cubriendo y descubriendo la cabeza de mi pija, lo hizo una y otra vez, y de repente le dijo a Marcela, ¡que caliente que está Marce, y ¡mira, mira, no consigo agarrarla a toda!, ¿a tú tío si se la podías agarrar a toda?. le preguntó Marce, si, claro, a él si se la agarraba a toda, pero a esta no puedo si, ¡mira, ni con las dos manos la puedo cubrir a toda!, ¡todavía queda la cabeza y un poquito más afuera!, ¡es enorme Marce!, ¿te gusta que sea así de grande? le pregunté yo, no se, creo que sí, ¿te animas a darle un beso?, insistí, ¿un beso solo? preguntó ella, noooo, uno solo no, si quieres le puedes dar muchos, todos los que quieras, y si quieres también la puedes chupar un poco, le dije, ¿chupar?, ¿chupar..., esto?, es muy grande, demasiado, no me va a entrar en mi boca, yo ya no podía hablar, estaba totalmente enloquecido con el diálogo de esta niña que se refería a mi verga, a mi pija que tenía entre sus manos como si se tratara de un juguete, de..., de..., que se yo de que, y bueno, le dijo Marce, comienza por darle algunos besitos y luego trata de chuparla, que estoy segura que Boni es lo que mas desea en estos momentos, ¿verdad Boni?, me preguntó Marce mirándome con una mirada como de burla conteniendo a duras penas su risa al ver mi cara y mis gestos, ¡¡¡claro, claro!!!, ¡¡¡por favor Cande, no me hagas esperar mas!!!, entonces esta criaturita de tan solo 9 añitos, pero que ya conocía las delicias del sexo, aunque no en su totalidad, se dignó complacerme, y acercando su boquita a mi pija, deposito sobre el glande de la misma varios besos acompañando estos besos con su lengua, que la deslizó en una caricia enloquecedora sobre el lomo del animal furioso que era en esos momento mi verga, luego de besar y lamer mi verga en todo su largo y contorno, incluida por supuesto la cabeza que se encontraba como pueden imaginarse amoratada y achatada de excitación, abrió su boquita y trató de meterse en ella esa super desarrollada cabeza, por cuyo ojito ya manaba líquido seminal, lo que servía para lubricar su superficie, permitiendo de esa manera que Candela lograra su propósito, y el mio por supuesto, introduciendo en su boca totalmente el glande, lo que hizo que sus mejillas se hincharan demostrando que toda su boca estaba ocupada por la cabeza de mi pija; lentamente, comenzó a mover la lengua en torno a mi pija, mejor dicho en torno a la cabeza de mi pija, ya que el resto aún permanecía afuera, esperando su turno para ver si era posible entrar aunque mas no sea otro pedacito, anteriormente había demostrado como sabía acariciar una pija con sus manitos, ahora ponía en evidencia que también sabía chupar una pija, aunque no fuera una experta, al menos sabía como rodearla con su lengüita, de pronto intentó mover su cabeza hacia atrás y adelante, en un primer momento solo consiguió eso, mover la cabeza, aunque mi verga permanecía quieta en su boca, sin entrar mas o salir un poco, pero algo de experiencia se ve que tenía ya que de a poco consiguió su propósito y poquito a poco mi verga entraba un poquito y salía otro tanto enloqueciéndome de gusto y sometiendo mi voluntad y razonamiento a sus intensas chupadas, que se ve que ella también disfrutaba a pesar del tamaño del cilindro de carne duro y caliente que casi la asfixiaba, ¿te gusta la pija de Boni? le preguntó Marcela, y la niñita hizo una señal de asentimiento con su cabecita sin dejar de succionar el monstruo que contenía en su boca, como se podrán imaginar todo esto, tanto el diálogo como el accionar de esta nenita, y el cuadro que representaba ver a esta criatura con mi verga en su boca, me tenían al borde de la eyaculación, y yo no quería eso, mis pretensiones iban mas allá, quería clavarme a esta pendejita, la quería culiar bien culiada, quería meterle la pija hasta donde diera lugar, quería entrar en ese cuerpito, introducirme en sus entrañas para luego bañarlas con mi leche. Marcela pareció adivinar mi pensamiento, mis deseos y mis intenciones, por que le preguntó si le gustaría que le metiera mi pija en su conchita, Cande sacó de inmediato mi pija de su boca, se retiró un poquito y miró mi verga como evaluando esa posibilidad, miró a Marce, me miró a mi y nuevamente miró mi pija, pero no se amedrentó ante el aspecto de esta, roja, dura, humeante y tremendamente hinchada, y dijo, como murmurando para si sola, ¿me entrará?, está muy grande, y con su manito la movía hacia uno y otro lado, hacia arriba y hacia abajo, como si recién la viera, y mirando a Marce le dijo, y..., no se, creo que no me va a entrar, es demasiado grande, pero la de tu tío si te entró, ¿verdad?, y te entró toda, ¿o no?, al menos eso es lo que me dijiste vos, y también me contaste que tu tío te echó toda su leche en tu conchita, si, si, pero esta es distinta, ¡es muy grande!, y mira que gorda que está, si la de mi tío me hizo doler, te imaginas esta, me va a lastimar, y mientras mantenía este diálogo con Marce, no dejaba de mover mi pija de una manera continua, lo que me llevó al borde de la eyaculación, por lo que le dije, ¡ay basta Cande!, no la muevas mas que me vas hacer volcar mi leche, y yo quisiera volcártela dentro de tu cuerpito para que sientas que caliente y espesa es, ¿por que no probamos a ver si te entra?, te prometo que si te hace doler, no la metemos, ¿quieres?, volvió a mirar mi verga como pensando si le podría entrar y reanudando el movimiento anterior, mostrándosela a Marce, como si esta no la estuviera viendo le preguntó, ¿que te parece Marce, me entrará?, yo creo que si le respondió Marce, sobre todo teniendo en cuenta que Boni lo va a hacer con mucho cuidado, y ya te prometió que si te duele y tu no quieres, el no te la va a meter, ¡ay Marce, tengo miedo, es demasiado grande!, dale, dale, no seas cagona, bien que culiabas con tu tío y no tenías miedo, le dijo Marce, ¡pero la de mi tío es mucho mas chica que esta, y me hizo doler mucho y me hizo salir sangre, ya te conté eso a vos!, si, y yo te dije que te sangró por que te desvirgó, pero ahora ya no te va a salir sangre, anda, dale, no te cagués, mira, yo le voy a ir teniendo la pija a Boni para que te la meta solamente hasta donde la aguantes, ¿quieres?, nnno se, tengo miedo, dale, dale, mira yo se la agarro así a Boni y no lo dejo entrar mas allá de donde digas vos, dale, vamos, mira como está Boni, está recaliente con unas ganas bárbaras de culiarte, y yo estoy segura que te va a gustar mucho, dale, vamos, se tendió en la cama la chiquita, abrió bien abiertas sus piernitas y me dejó ver bien su pequeño conejito, ¡¡¡que belleza!!!. ¡¡¡que hermosura!!!, un tajito prieto, y a pesar que abría bien sus piernitas, este apenas se entreabría dejando percibir apenas el capuchoncito del clítoris, que ya se encontraba asomándose, y mas abajo la apenas entreabierta puerta al paraíso, espera le dije a Marce, primero déjame que le rinda los honores que se merece ese conejito, déjame que lo prepare para que se coma mi pija, y hundí mi cara entre las piernas de esta niñita llegando a su conchita que se encontraba bien enrojecida y caliente, producto seguramente de todo lo previo, con mi lengua, mi boca y mis labios acaricié por un rato esos pliegues de carnecita rosadita y jugosa, succioné su clítoris haciendo que se retorciera y gimiera de placer, haciendo que con sus manitos apretara mi cabeza contra su sexo, señal inequívoca de que esta caricia la enajenaba, ¡ay Boni, que lindo, sigue un poco mas por favor!, ¿te gusta?, le pregunté, ¡claro!, ¡me gusta mucho!, respondió, ¿tu tío también te chupaba la conchita?, ¡ay si, siempre!, ¿y te hacía acabar con su lengua?, si, si, así como vos, ¡ay Boni, voy a acabar otra vez!, dale, dale, acabá todo lo que quieras, luego de un rato de someterla a este tratamiento de haberla hecho acabar varias veces, lo cual elevó aún mas mi líbido, si esto era posible,me fui subiendo sobre ella, siempre entre sus piernitas, y entonces Marcela fiel a su promesa, tomó con sus manos mi dura, durísima pija y la guió hacia el sitio preciso, con los dedos de la otra mano separó los labios de esa pequeña vagina e hizo que colocara la cabeza de mi pija, de la cual manaba abundante líquido seminal, en el lugar adecuado y comenzó la operación "penetración", que realmente parecía que no iba a ser posible debido a la diferencia de tamaños de los órganos que iban a tratar de unirse, empujé un poco, despacio, pero no pude entrar, Marcela tenía firmemente agarrada mi pija, con sus dedos separó un poco mas los labios vaginales de Cande y me instó a que empujara nuevamente, lo hice y sentí que la cabeza de mi pija lograba entrar entre esos labios prietos, sentí que había vencido la primera barrera, que ahora era solamente cuestión de paciencia y perseverancia, siempre con la mano de Marcela conteniendo mi pija empujé otro poco y sentí que mi verga lograba entrar otro poquito, empujé nuevamente y entonces Cande emitió un leve gemido, no sé si de placer o de dolor, o de ambas cosas, ¡ay Boni, si vieras como se le abre la conchita a esta pendejita!, ¡que bárbaro!, parece que le empujaras los labios de la conchita hacia adentro, empuja un poco mas, dijo Marce, y Cande me pidió despacio por favor Boni que la tienes muy grande y me está doliendo un poco, ¿quieres que te la saque?, le pregunté aunque sabía que la respuesta iba a ser "no", ya que se notaba que la pendeja estaba muy caliente y que de una u otra forma quería comerse mi pija, aunque querer no siempre es poder, empujé otro poco y ahí sí se quejó y emitio un gritito demostrando que ahora sí le había dolido, ¡ay, ay, pará, no la metas mas, está muy gruesa!, tengo miedo que me lastime, Marcela, que decis vos, ¿no es cierto que no va a poder entrar por que es muy grande?, no Boni, se buenito, no la metas mas, entonces te la saco, le dije, no, no, respondió apresurada ella, déjala ahí un ratito pero no te muevas por favor; Marcela me miró y me dijo que esperara un poco, que esperara que se le pasara el dolor y que se acostumbrara a tener adentro aunque sea un poquito de ese animalote, por que lo tuyo no es una pija, es un tronco grueso y lleno de venas, y si vieras esta conchita como está estirada, si parece que se va a romper, espera, espera un poco sin moverte, bueno, le dije yo, espero, aunque no se hasta cuando voy a poder aguantar, yo sentía que mi pija latía, que se estremecía, y yo sentía que en cualquier momento iba a mandar todo a la mierda y se la iba a clavar entera a la mocosita y que pasara lo que pasara, pero yo no me iba a ir sin culiar a esa niñita, sin meterle toda mi pija y llenarla de leche, no señor, cualiarla, yo me la tenía que culiar, como fuera. De pronto Cande se comenzó a mover suavemente, tímidamente, pero empujaba despacito hacia adelante como llendo al encuentro de mi pija, y luego retrocedía un poquito, y a cada empujón se quejaba, ¡ay Marcela, le dijo, yo qiero que me la meta a toda, pero me duele mucho, pero siento muy lindo, ¡ay, ay Boni!, metela más pero despacito, ¡ay, como me duele Marce!, hasta ahí nomás Boni, hasta ahí nomás, ¡ay parece que me ha entrado en la panza Marce!, y si, le dijo Marce, por lo menos hasta ahí te tiene que haber llegado, ya te has comido un buen pedazo de pija, como aguantás pendeja, aguantá otro poquito y ya la vas a tener a toda adentro, ¿falta mucho Marce? preguntó la nena, un poco mas de la mitad le didjo Marcela, ¡eh, ¿tanto falta?, no puede ser, si me parece que me está por salir por la boca, empuja otro poco me dijo Marce y yo obedecí y al hacerlo sentí como si algo se hubiera abierto de golpe, como si se hubiera roto algo, y allí Cande gritó fuerte diciéndo, no, no, basta, basta Boni, ¡ay Boni!, no Boni, no la metas mas, ¡ay, ay, Marcela no lo dejes que empuje mas me duele mucho, ay, ay, ay, aguanta mi amor le dije yo, aguanta que ya te va a entrar toda, si le dijo Marcela, queda un poquito afuera, ya casi está toda adentro, aguanta, que no se diga que no te vas a aguantar una pija adetro, no pensarás dejar un pedacito afuera, si ya casi está toda adentro, empujé nuevamene pero sentí que no podía ir mas adetro, sentí que había hecho tope con algo y Cande gritó nuevamente, ay, ay, basta, basta ya no la aguanto, basta Boni por favor me dijo llorando, pero yo ya no atendía a nada mas que no fuera mi instinto de macho exacerbado al extremo y seguí empujando de una manera impiadosa sin preocuparme nada mas que de mi placer y mis ansias de culiar a esta criaturita que gemía y suplicaba bajo mio, pero por mas que me esforzaba y empujaba, no podía ir mas adentro, algo me impedía pasar, era como si chocara contra una pared de carne al fondo de es conchita que por fin la había perforado, aunque no en su totalidad según mis deseos, ya que yo quería sentir mis pelos pubianos pegados a la piel de la pelvis de esa nenita audaz que se atrevió a abrir sus piernas y su cuevita para que mi pija ingresara en su interior, comencé un mete y saca suave, cada vez sacaba mas afuera mi pija y la volvía a clavar lentamaente, mis sensaciiones iban en aumento por lo tanto cada vez lo hacía mas rápido y cada vez sacaba un poco mas, y ya no la volvía a meter con cuidado, ya era algo desaforado en la forma que me movía, y de pronto me dí cuenta de que ella, Cande, también se movía y respondía a mis embates con la misma furia que yo, cada movimiento mio y de ella, ella misma lo acompañaba con un gemido, con un gritito, sus manos se agarraban a mis brazos, que los tenía a ambos lados de su cuerpo, para no aplastarla con el peso de mi cuerpo, sus deditos se tensaban sobre mis brazos, sus uñitas se clavaban en mi piel, comenzó a elevar sus piernitas al aire a los costados de mi cuerpo tratando de abrirse cada vez mas y empujaba con desesperación el encuentro de mis embates, sus gemidos eran cada vez mas fuertes, sus expresiones de gozo se tornaban mas claras, ¡Boni, Boni, que gruesa y larga es tu pija!, ¡no empujes mas que me la vas a sacar por la boca!, ¡es muy grande y está muy caliente!, ¡ay por dios, como me gusta lo que me haces Boni!, me haces doler mucho, pero también me gusta mucho; me dejé caer totalmente sobre ella, metí mis manos bajo sus nalguitas y tomándola de ellas, al tiempo que empujaba con mi cuerpo hacia ella, con mis manos la atraía hacia mi al encuentro de mi pija, y ella se quejaba y gemía bajo mio, totalmente dominada, completamente clavada, absolutamente abusada, pero ella también demostraba placer y yo ya no me podía contener mas, sentía que mi leche subía a con fuerza avasallante desde mis testículos hacia mi verga, y el dique de contención cedió y allá fue, salía a borbotones mi leche, el derrame se produjo de una manera incontenible y abrupta, entonces empujé por última vez hacia mi víctima, y sentí que la mullida pared que me impedía el paso claudicó y mi verga, sumamente dura y barbaramente dilatada ingresó totalmente triunfante dentro de esa pequeña criatura de tan solo 9 añitos, fue una sensación extraña a la vez que sumamente placentera, pero en esos momentos lo que menos quería era detenerme analizar que había sucedido, mi semen, la esencia de mi ser se depoditó se derramó, se diseminó por todas las entrañas de esta paqueñuela, inundando su infantil útero, exhalé un largo suspiro de placer al mismo tiempo que continuaba derramando mi leche dentro de esta criatura, quien con el grueso cilindro de carne clavado hasta lo mas profundo de su ser gritaba sordamente de gozo y se entregaba totalmente a la lujuria de un hombre adulto al tiempo que ella misma experimentaba, según confesó luego, un placer, un gozo delirante, algo que nunca hubiera sentido y que no quería dejar de sentir, pero el vigor mio y el de ella se fueron extinguiendo de a poco y como a la distancia escuché a Marce que me decía que no la siguiera aplastando a Cande por que la iba a asfixiar, que le sacara la pija de adentro de su conchita por que ella, Marce, me la quería chupar, quería beberse las últimas gotas de semen que suponía aún gotearían de mi verga, con su mano luchó y consiguió sacar mi pija de tan dulce como estrecho estuche y dándome vueltas, colocándome de espaldas, se llevó mi tronco, que apenas había perdido un poco de su rigidez, a su boca succionandome con fuerzas, tratando de obtener algo de leche de macho ella también al tiempo que se masturbaba y conseguía su orgasmo, que luego nos dijo era como el 3ro o 4to., a todo esto vimos que Cande había quedado como dormida, con sus brazos y piernas separadas, dejando ver como manaba abundante semen de su rajita, que ahora sí se la veía abierta, también mezclado con mi semen se observaba un poco de sangre, producto del accionar anterior, ya que ahora sí había sido desvirgada totalmente, si bien yo no le rompí el hímen por que ya lo había hecho su tío anteriormente, al menos si le había abierto bien, pero bien abierta su conchita, y la sangre que manaba de ella mezclada con mi leche, era una prueba acabada de ella. (continúa)








  2. Thanks Bes Ha dado Gracias por este Post
  3. #2
    Follador Bes será famoso muy pronto Avatar de Bes
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    Thumbs up Re: Una cosa de locos

    Hola renegadomonti

    Felicitaciones por el relato y gracias por obsequiarnos con su pluma.
    Por favor publique su serie "Poda", es de una alta calidad pocas veces vista en Internet.

    Evloguer.

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