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Tema: Padres que comparten a sus hijas

  1. #1
    Follador veronicca tiene mucho de que estar orgulloso veronicca tiene mucho de que estar orgulloso veronicca tiene mucho de que estar orgulloso veronicca tiene mucho de que estar orgulloso veronicca tiene mucho de que estar orgulloso
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    Predeterminado Padres que comparten a sus hijas

    Esta vez os voy a contar la historia que me contó un amigo de confidencias, hablando sobre si los padres estarían dispuestos a compartir a sus hijas y como lo hacían, aunque reconocíamos que la mayoría eran reacios a eso y se las guardaban para ellos solos.

    Efectivamente la relación padre-hija suele ser algo muy íntimo que es difícil que se comparta con los demás, pero algún caso existe y este en concreto me pareció especialmente morboso y me gustaría contároslo a mi modo, pero tal como me lo transmitieron a mí:

    “”Tengo una hija que en esa época acababa de cumplir 12 años y estaba en pleno desarrollo poniéndose realmente preciosa, lo que despertaba la admiración de mis amigos y otros conocidos que la veían.

    Una tarde estaba sólo con ella en casa y vino a visitarme un amigo que está separado, al que hacía tiempo que no veía y que tiene también una hija más pequeña que la mía.

    Estábamos los dos en el salón hablando y bebiendo una cerveza, mientras mi hija entraba y salía a sus cosas, con un vestido corto que al moverse o al andar se levantaba mostrando sus piernas y casi hasta el culo, yéndose los ojos de mi amigo hacia ella cada vez que pasaba por allí, no pudiendo contenerse al final para hacerme el comentario:

    .- Oye, como ha crecido tu hija, se está poniendo preciosa. Menudas piernas tiene ya.

    .- Sí, ya sabes, crecen rápido y se nos pasa el tiempo sin disfrutar de ellas.

    .- Bueno, no te quejes, que tú ya tendrás disfrutado lo tuyo con ella. Lo malo es que la mía está con su madre y sólo la tengo algún fin de semana.

    .- Pero cuando la tienes contigo tú también aprovecharás todo lo que puedas.

    .- Sí, pero la mía es más pequeña y no está tan desarrollada.

    .- Ya, pero no me digas que alguna vez no le has tocado la rajita.

    .- Uuuff, sí, claro, pero no creas que se deja mucho.

    .- Cuando las tocas abajo, todas las nenas se dejan, hombre.

    .- Puede ser, porque el otro día estuve en casa de Alfonso, que ya sabes que tiene dos hijas. Pues la pequeña está muy rica ya y hablando de estas cosas, me dijo, “Mira, tócala un poco el coñito, verás como se pone”

    .- ¿Te dejó tocarla?

    .- Sí, la estuve pasando el dedo un rato y se empapó toda, la niña.

    .- Buufff, ya me imagino como te pondrías.

    .- Todo empalmado al momento, jaja. Me apetecía comérselo todo, pero ya me pareció demasiado pedirle eso a su padre.

    .- Oye, pues estaría bien compartir a nuestras hijas entre nosotros, ¿no?

    .- Por mí no habría problema, aunque yo estoy más limitado con la mía.

    .- Eso podríamos hablarlo. Echo de menos cuando mi hija era como la tuya.

    .- Pues no sé de que te quejas, porque la tuya está tremenda ahora. Ya te la puedes hasta follar.

    Yo debí de poner una cara que me delato, lo que sorprendió a mi amigo:

    .- ¿No me digas que te las follado ya?

    .- Sí. (Asintiendo con la cabeza)

    .- Madre mía, no me digas esas cosas, que me pongo malo, jaja. ¿Lleváis tiempo ya?

    .- Follando poco tiempo, pero otras cosas ya sabes que sí.

    .- Sí, ya me acuerdo una vez cuando yo todavía estaba casado, que estuvimos de vacaciones juntos en la playa y yo veía como la metías mano y la nena se dejaba.

    .- Esta cría siempre fue muy caliente. Siempre me dejó hacer lo que quería con ella.

    .- Qué suerte. Pues la mía no se deja tanto, supongo que porque su madre ya la habrá dicho que no se deje tocar entre las piernas.

    .- Seguro que sí, como mi mujer a la nuestra, pero yo acababa convenciéndola para que abriera las piernas.

    .- Como esa vez que me enseñaste como tenía el coño, que todavía no le habían salido los pelitos. Que rico lo tenía, ahora debe ser un manjar lo que tiene ahí.

    .- ¿Quieres vérselo?

    .- ¿Me lo enseñaría ella?

    .- Si se lo digo yo sí. Verás. ¡Nataliaaa!, ven aquí. Anda, enséñale el coñito a Tomás.


    .- Pero papaa......


    .- Si ya te lo vio muchas veces cuando eras pequeña. Sólo quiere ver como lo tienes ahora.

    .- Bueno, valeee.

    .- Mi hija se levantó el vestido y se bajó las bragas, mostrándonos su pubis con una fina tira de pelitos que le estaban saliendo por encima de la rajita, exclamando Tomás:

    .- Qué maravilla, amigo, es una hermosura.

    .- Natalia, siéntate en el sofá para que te lo veamos bien.

    Mi hija se sentó con las piernas flexionadas, dejando a la vista su vagina abierta y sonrosada por dentro, animando yo a Tomás a que le pasara la mano, diciéndome:

    .- Está delicioso, mira como me deja los dedos llenos de flujo.

    .- Siempre está así. Parece que siempre está dispuesta para que se la metan.

    .- Qué suerte tienes, amigo. ¿Cuando se pondrá la mía como la tuya?

    .- Enseguida, Tomás. Seguro que ya lo tiene muy rico también para que la des buenas lamidas.

    .- Sí, rico lo tiene, es verdad, y las veces que se dejó fue una delicia.

    .- Siempre me estás diciendo que no se deja mucho. Vas a dejar pasar estos años sin que la disfrutes plenamente. Yo creo que tendríamos que organizar una reunión para que tu hija se suelte viendo a la mía y te será todo más fácil.

    .- Creo que sería lo mejor. Oye, ¿podríamos invitar a Alfonso también?

    .- Yo no lo conozco mucho, pero ¿tú crees que estaría dispuesto?

    .- Yo creo que sí. Además ya te conté como me dejó tocar a su nena.

    .- Bueno, pues si somos tres, mejor, será más entretenido. Se lo comentas tú y me dices.

    Mientras nosotros seguíamos allí, acariciando los dos a mi hija, que ya se había desnudado del todo para que Tomás tocara sus pechos entusiasmado y cada vez más excitado, enseñando la polla a Natalia, que se la empezó a masturbar con la mano, preguntándome:

    .- ¿Me la puedo poder encima?

    .- Sí, ella tiene ganas también.

    Natalia se sentó encima de él frotando primero su vagina con su polla, hasta que Tomás, se la puso en la entrada y dejé que fuera penetrando a mi hija, que lanzo un profundo gemido, mientras Tomás parecía volverse loco cuando la tuvo toda metida en el coño de Natalia:

    .- ¡Dios! Esto es como estar en el cielo. No me puedo creer que me esté follando a tu hija.

    .- Pues lo estás haciendo, así que acuérdate de que tú tienes que traerme a la tuya otro día.

    .- Sí, te la traeré. Después de esto no puedo negarme.

    .- Bueno, tú sigue disfrutando pero no te corras dentro de ella. Tengo que llevarla al Ginecólogo todavía para ver si la da algo para no tener sustos.

    .- Claro, tu hija ya está desarrollada. La mía todavía no.

    .- Pues podemos aprovechar para corrernos dentro de ella antes de que la llegue la regla.

    .- ¿La vas a follar?

    .- Claro, seguro que ya se puede con ella. Alfonso se estará follando a la suya ya y es como la tuya.

    .- No sé. No la noté el coño muy abierto cuando la metí el dedo.

    .- Empezaría hace poco también, pero a su edad muchos se lo hacen ya.

    Finalmente Tomás acabó corriéndose, antes de lo que él desearía, pero se notaba que no estaba acostumbrado a coños tan estrechos.

    Mi amigo tenía que marcharse ya, pero quedamos en que me avisaría cuando tuviera a su hija con él.

    Me llamó a los cinco días, diciéndome que su hija estaría el fin de semana con él y que fuera con Natalia para que su hija se animara y no tuviera miedo.

    Ya en su casa, propusimos jugar a un juego de cartas de esos picantes que tenía Tomás y tras varias pruebas de ir quitándose la ropa, salió la carta de que las nenas tenían que chupar la polla a uno de nosotros.

    La hija de Tomás, que se llama Celia no parecía muy dispuesta, pero Natalia la dijo que se lo harían al papá de ella, para que no tuviera tanta timidez, empezando Natalia primero mientras Celia miraba con una cara un poco de asombro, pero también de deseo, por lo bien que se lo estaba pasando su amiga, así que se animo a pasar la lengua también por el glande de su padre, que no se podía creer la suerte que tenía de tener a las dos crías chupándole la polla, disfrutando especialmente cuando Natalia se la dejó enteramente para su hija, que aunque intentaba metérsela toda en la boca, no la cabía, provocándole alguna arcada que nos hizo reír.

    Al final Tomás acabó corriéndose en la boca de su hija, que reaccionó con sorpresa al recibir los chorros de semen, pero al ver que la animábamos para que se lo tragara, empezó a hacerlo muy obediente.

    Luego la convencimos para que siguiera haciéndome una mamada a mi, mientra yo empezaba a meterla los dedos para hacerla mojarse y ver si podría penetrarla, lo que me convenció a hacerlo cuando vi que tenía metidos ya dos dedos sin que protestara mucho, diciéndole a Tomás:

    .- ¿No te parece mal que sea yo la que la desvirgue? ¿Te gustaría hacerlo a ti?

    .- Sí, me gustaría a mí, pero prefiero que seas tú, porque la tienes más pequeña que yo y tengo miedo hacerla daño.

    Primero intenté prepararla muy bien para que la doliera lo menos posible, por lo que me tome mi tiempo disfrutando de algo tan rico que me recordaba a cuando mi hija era así, pero que no llegué a penetrarla en ese momento, por lo que ahora iba a saber lo que se siente al hacerlo.

    Por lo tanto, la agarré por la cintura para poner su vagina en mi boca y lamerla un buen rato para sacarle todos sus jugos y dejarla el coñito bien preparado para poder follarlo sin mucho problema, mientras veía como su padre se entretenía también con mi hija, pero mirando de vez en cuando a lo que hacía yo con la suya.

    Cuando noté que Celia estaba en su punto, la coloque para pasar mi pene por su rajita arriba y abajo, presionando cada vez más hasta ver como se iba introduciendo mi glande poco a poco en ella, no pudiendo aguantar más así y me decidí a meter algo más, provocando su quejido, y otro más fuerte cuando mi polla estuvo totalmente en su interior, pero se le fue pasando, cambiándose a gemidos de placer con cada acometida en su estrecha vagina, diciéndome preocupado su padre:

    .- Ten cuidado con ella, porque como se entere su madre, me mata.

    .- No te preocupes, se le notará un poco mañana, pero luego ya nada, a no ser que la mire bien y la meta el dedo.

    Después de un rato, no pude aguantar más y fue un placer especial para mí poder correrme dentro de la cría, comprobando como ella había gozado mucho también sintiendo un orgasmo mucho más fuerte que los que había tenido con su padre cuando la lamía, y al terminar yo, quiso seguir él con su hija, penetrándola otra vez para poder follarla a gusto después de haberlo deseado tanto y no haberse atrevido.

    Su polla entró con facilidad en la vagina de su hija llena de sus jugos y mi semen, agarrándola en brazos para moverla arriba y abajo mientras su pene entraba y salía de ella con gran placer para los dos.

    Al despedirnos, Tomás me comentó que ya tenía convencido a Alfonso para venir a la reunión de padres y que estaba deseando participar, así que le propuse un día para hacerla cuando tuviera disponible a su hija, y que lo mejor sería hacerla en su casa porque al vivir solo, sería más discreto.

    Llegada la fecha, nos encontramos los tres padres con nuestras hijas en la casa de Tomás dispuestos a pasarlo muy bien todos. Las niñas enseguida se juntaron y nosotros estuvimos hablando un poco sobre como haríamos para que todo fuera bien, por lo que propusimos que usáramos de nuevo el juego de cartas de Tomás, para que las situaciones fueran fluyendo entre broma y broma de forma menos incómoda para las niñas, así que el propio juego fue provocando que acabáramos perdiendo la ropa y lo que íbamos haciendo cada uno, hasta llegar a las escenas puramente sexuales en las que empezaríamos a disfrutar.

    Yo no conocía a la hija pequeña de Alfonso, se llamaba Cristina y me pareció preciosa con su pelo largo rubio, ojos azules y piel blanca con su cara siempre sonriente y pícara y al estar un poco gordita se volvía más apetecible para disfrutar de su cuerpo, que ya tenía pechos incluso, lo que me hacía tener una fijación especial hacia ella, deseando que las cartas nos juntaran para empezar los juegos, ya que era la novedad para mí.

    Aunque también es verdad que Alfonso miraba especialmente a mi hija y a la hija de Tomás, que según me dijo él, todavía no había tenido oportunidad de hacer nada con ella.

    A lo largo del juego, ya habíamos perdido todos nosotros casi toda la ropa, quedándose dos de las niñas solo con las braguitas y las erecciones eran ya evidentes entre los papás, así que cuando a la hija de Alfonso le tocó dar un beso en la boca a uno de nosotros y me eligió a mí, se notó la emoción en mi cara al poner por fin tener en mis brazos a Cristina, por lo que la senté encima de mi y dejé que me besara saboreando su lengua mientras acariciaba todo lo que podía su cuerpo, alargando ese beso metiendo mi lengua en su boca, hasta que su padre nos dijo:

    .- Bueno, vale ya, que era solo un beso.

    Todos se rieron de la situación, pero mi polla parecía a punto de explotar deseando pasar ya a la acción de una vez dando por acabada la partida de cartas, pero los demás querían seguir hasta el final porque querían alargar el morbo lo más posible y dejar que las niñas se divirtieran y acabaran más relajadas para poder disfrutar más con ellas.

    Luego empezaron a llegar los juegos orales en los que todas ellas acabaron con nuestras pollas en la boca y nosotros pudimos comerles el coño antes de empezar a follarlas.

    Uno de los juegos finales que tuvieron que hacer Natalia y Celia fue el de sentarse sobre nosotros durante unos segundos follándonos y el que primero se corriera perdía y la niña que provocara eso seria la ganadora.

    Era un juego parecido a lo que ahora se ha puesto de moda y que le llaman “El muelle”, donde la chica se va sentando sobre varios chicos dejándose penetrar unos segundos haciendo una especie de rueda, hasta que pierde el primero que se corre.

    Natalia demostró su experiencia e hizo correrse a Alfonso y Tomas, mientra fue Celia la que me hizo correrme a mí, porque con mi hija ya estaba más acostumbrado.

    Y como premio final, me tocó disfrutar enteramente de la que yo eligiera y devolviéndole el honor a Cristina, la elegí a ella para tenerla a mi disposición. Lo que más me llamaba la atención de ella era su abultada vagina, húmeda y carnosa, que parecía deshacerse entre mis dedos y fue allí, entre sus piernas donde metí mi cabeza para pasar la lengua por esa rajita chorreante y morder ligeramente sus labios dejando su clítoris aprisionado entre mis labios, lo que la hacía volverse loca, gimiendo sin parar y echando más flujo en mi boca.

    Me sorprendió notar como su vagina se abría entre mis dedos de una forma tan fácil para su edad y la tumbé para empezar a penetrarla y sin apenas resistencia mi polla se introdujo dentro de ella rodeándome con sus piernas para que no se la sacara. Era evidente que ya no era virgen y que su padre estaba follándola de forma habitual, lo que me dio más morbo todavía imaginando desde cuando estaría haciéndolo al comprobar como se comportaba ella dejándose follar como una mujer más experimentada y acostumbrada a que se la metan.

    Mientras tanto. el padre de Cristina se entretenía con Celia y su padre con la mía, que ya estaba con las piernas abiertas dejándose follar por Tomás. Luego se la intercambiaron entre ellos y Alfonso me preguntó:

    .- Puedo metérsela a Natalia por el culo.

    .- Yo nunca se la metí por ahí hasta ahora, pero puedes intentarlo.

    .- Tú a Cristina puedes follarla tranquilamente por el culo, porque yo se lo hice muchas veces ya.

    Cristina me tenía loco, follaba como una diosa por el coño y ahora podía metérsela por el culo también. Desde luego su padre llevaba un buen tiempo disfrutando de ella y ahora yo lo estaba haciendo como nunca. La coloqué para metérsela por el culo y el espectáculo era maravilloso tenerla así para mí sin que mi erección se bajara, por lo que se la metí con cuidado al principio, pero pronto se dilató y mi polla entraba y salía con mucha suavidad pero notando cada centímetro de su ano presionándomela y haciéndome sentir toda su calentura, lo que hizo que me corriera nuevamente.

    Alfonso, un poco molesto por mi acaparamiento de Cristina, me dijo:

    .- Anda, déjamela un poco a mi ya y toma tú a Celia.

    Yo no quería acabar la reunión sin disfrutar también de Celia, porque era una ricura, así que también estuve un rato con ella, hasta que me sacó lo último que quedaba de mi semen.

    Agotados todos, decidimos terminar la reunión, coincidiendo en que había estado muy bien y que tendríamos que repetirla, diciéndonos Alfonso:

    .- Yo tengo un amigo que tiene dos hijas, él está separado también desde hace más tiempo que tú, Tomas, y como mi hija es muy amiga de ellas, nos invitó al cumpleaños de su hija mayor y en esa fiesta, terminamos también teniendo sexo entre todos y si os parece, se lo podría comentar para que se uniera a nosotros.

    .- A mi me parece bien si tu amigo es de confianza, ya que cuanto más seamos, nos lo pasaremos mejor.

    La siguiente vez que nos reunimos, el amigo de Alfonso vino con sus dos preciosas hijas, que lógicamente estaban ya iniciadas de sobra por su padre, sorprendiéndonos por sus habilidades y por lo dispuestas que estaban también para disfrutar abiertamente del sexo, manteniendo posteriormente estas reuniones durante varios años.””
    Última edición por veronicca; 26/10/2017 a las 16:51

  2. #2
    Pajillero NumeroX será famoso muy pronto
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    Predeterminado Re: Padres que comparten a sus hijas

    Exelecte historia, muy morbosa. jejeje

  3. Thanks veronicca, angelitodemonio Ha dado Gracias por este Post
  4. #3
    Pajillero MARIAXEXI1 va por un camino distinguido Avatar de MARIAXEXI1
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    Predeterminado Re: Padres que comparten a sus hijas

    Muy bueno veronicca eres un cielo te expresas muy bien
    un beso
    maria

  5. Thanks veronicca, angelitodemonio Ha dado Gracias por este Post
  6. #4
    Virgen BLESHTAR va por un camino distinguido
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    Predeterminado Re: Padres que comparten a sus hijas

    Lo mejor del foro vero

  7. Thanks veronicca Ha dado Gracias por este Post
  8. #5
    Follador rafvallone tiene un aura espectacular
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    Predeterminado Re: Padres que comparten a sus hijas

    Estoy deacuerdo eres la mejor del foro

  9. Thanks veronicca Ha dado Gracias por este Post
  10. #6
    Virgen tuposhell va por un camino distinguido
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    Predeterminado Re: Padres que comparten a sus hijas

    muy bueno, espero tenga continuidad

  11. Thanks veronicca Ha dado Gracias por este Post
  12. #7
    Follador angelitodemonio es una joya en bruto
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    Predeterminado Re: Padres que comparten a sus hijas

    Como siempre genial, unico y super erotico, ya quiero la segunda parte jejejeje!
    Besos

  13. Thanks veronicca Ha dado Gracias por este Post
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